MI SARMIENTO.-
Guillermo R. Gagliardi
Don Domingo.
Sarmiento.
Para mí es
crecientemente,
un valor afectivo,
de amor y emoción.
De intensa humanidad.
Es un refugio constante.
Un mensaje fertilísimo.
Símbolo del pensar
y del hacer:
Concreción del bien.
Una búsqueda incesante.
Una acción permanente.
Un océano de energía.
Lo siento: es Él.
Una Potencia de la Naturaleza
y del Espíritu.
Un grito volcánico.
Es el Supremo Hacedor Americano.