miércoles, 14 de mayo de 2008

                      EL ARTE Y EL TIEMPO DEL ALIGHIERI y  SARMIENTO.-

 

                        Por  Guillermo R. Gagliardi

 

 

·        En su  notable escrito  sobre el Museo del Perito Moreno, Sarmiento Obras, t.22, “Mundos prehistóricos&rdquoGuiño sugiere un clima de cosmos  primitivo como  la pintura dantesca del Purgatorio, (canto 16):  “una atmósfera de vapores

acuáticos, obscura, como son blancos los del caldero de nuestras locomotoras, entre relámpagos fulgurantes que iluminan las tinieblas tangibles y bituminosas... Dante ha ensayado describirlas...”. En el maravillado inicio de este “Viaje  aéreo a través del Museo” sintetiza su valoración  de la  literatura teológica dantesca en las magníficas ilustraciones de Gustave Doré (1832-1883): “En su Infierno están las grandezas y miserias de la historia. Sus limbos son otras tantas capas y conglomerados de vicios y crímenes, que se suceden en cuadros de sublime horror ante dos grandes poetas que recorren el Averno...”. También cita los versos 82-86 del patético Canto 13 del Purgatorio, en la segunda Cornisa: “en la otra parte hallábanse las sombras / devotas, que a través de sus costuras / bañaban con el llanto las mejillas:/ A ellas me volví: ·Almas seguras·, / comencé, ·de ver pronto la luz alta,....”. A esta evocación lo llena la descripción de la sala del Museo, la asombrosa exposición antropológica: “De todos los ángulos del vasto panteón, os miran sin ver, un millar de cráneos humanos, con sus ojos huecos, negros, sombríos y siempre fijos, provocando a preguntarles como el Dante”, a esas almas que dispuestas en terrible serie: “De vil cilicio parecían cubiertos, / y uno aguantaba al otro con la espalda... y apoya uno en otro la cabeza” (Purg., 13,  v. 59 y 63). Cada sección de este fascinante Museo se le figura  a Sarmiento un Círculo del Infierno dantesco: “Después de haber leído los títulos que cada infierno o estante lleva para indicar las razas humanas que poblaron la tierra...”. El Perito Moreno le explica gustosamente los secretos científicos de tan interesante colección. En la Conferencia sobre “Fco. P. Moreno ante la Historia”, Seminario de la Sociedad Científica Argentina, 1947, se destacó la filiación sarmientina del sabio antropólogo, el culto absorbente por la patria y el adelanto del pensamiento, tal como éste lo relata en sus “Memorias” y S. en sus artículos laudatorios, en “El Nacional”, promoviendo siempre la labor encomiable del ilustre fundador del Museo de  La Plata (1884).

·        En su carta a Adolfo Saldías (1849-1914), joven acompañante en sus  últimos años como  secretario y confidente, escritor y hombre público, renovador de los

estudios históricos argentinos, el viejo maestro le escribe  desde Paraguay, expresando una imagen dantesca de su residencia en Asunción (epístola del 1/8/1887). Alude a la historia de esa capital sudamericana durante las tiranías del Dr. Francia, el nacionalista salvaje, el aislacionista bárbaro, celoso custodio de la Nación: “...Medio siglo de silencio había borrado el Paraguay de la memoria de los pueblos ajenos, y aun los del mismo continente no conocían por no salir de su territorio, los seres que llevan el nombre  de paraguayos” (“El Tirano del Paraguay”, Obras, t. 34). “Nada de lo que ha sobrevenido en la tierra en ideas, en instituciones, de un siglo a esta parte ha penetrado en el Paraguay...” (ídem). “Los López recibieron cerrado al Paraguay, tomando la llave que yacía al lado del cadáver del anciano Dr. Francia... Ésta es la historia del Paraguay. En lo moral es como la Australia, en lo físico, un fragmento del mundo antiguo”. Se admira del contraste entre su actual progreso y evolución. Clima de “Paradiso”, en antítesis con el “Inferno” y “Purgatorio”  del Dr. Francia y el Mariscal Solano López, que representan su pasado despótico y un “pretensioso  patriotismo humanitario”. Como el Infierno, ha contado con un curioso bestiario, el demoníaco Can Cerbero, “fiera cruel y multiforme”, vigilante y monstruoso. Ha tenido sus defensores

 

 

legendarios y trágicos como  Pisa tuvo en el siglo 13 a su Conde Ugolino della Gherardesca, quien la fortifica contra Génova, Florencia y  Luca y alcanza una muerte extremadamente dolorosa en la Torre del Hambre, con sus hijos y nietos  (1289), según el Canto 33 del Infierno. Ésta es la imagen que inserta en su carta a Saldías. “No le hablaré de la Asunción, que ha dejado de ser la fábula del mundo con sus espantables carceleros y ugolinos y  no alcanza  a ser la renovada ciudad que prepara el reciente adoquinado. Cuando se concluya, habrá calles que hoy sólo son figuras de retórica, y rodarán carruajes que pasan hoy por curiosidades”. “La Concepción (...) es más humana”.

·        En su revelador viaje a Florencia (1847, del 14  al 21 de abril) en carta a Juan María Gutiérrez (en su “Viajes”, Obras completas, t. 5) aprecia la gloria       eterna  de los artistas, su memoria imperecedera, su vigencia actual en la

sensibilidad e intelecto de la mayoría de los ciudadanos itálicos. Vitalísimos representantes de sublimes creaciones “que viven, no ya en la tradición popular sino mezclados a la existencia actual y cuyos nombres, fisonomías y acciones son de todos más conocidos que los principales personajes vivientes”.

 Allí menciona al Altísimo Poeta: “...mostrábanos un niño la losa  que señala el lugar donde solía sentarse el Dante enfrente del bautisterio”. Le enfervoriza pensar, según comunica a su corresponsal porteño, en  la coexistencia o continuación en igual lugar y tiempo, de estos Genios indiscutibles del Arte y del Pensamiento universal: “¿Se imagina lo que ha debido ser una época y una ciudad donde se han sucedido casi sin interrupción el Dante, Bocaccio, Petrarca, Savonarola...?”.

·        Ante el concepto histórico juzgamos a D. y a S., vengativos  y arbitrarios frecuentemente,  violentos en juicios y acciones. Ostentaron un Yo de energía imperativa y temeraria. Juntamente,  se mostraron

tiernos y delicados en la pintura de los temas clásicos y en la muestra de lo grotesco.  Expresaron a menudo opiniones calientes por la beligerancia política o el odio personal. Juntamente al artista más delicado y tierno y el excepcional emotivo (”Vidas” de Dominguito, Lincoln, H.  Mann o el Dr. Muñiz, el epistolario con Ida Wickersham o Aurelia Vélez en un caso,  “las flores más frescas y perfumadas del sentimiento íntimo” o la deslumbrante música luminosa del “Paradiso”,  la Monna Bice cantada en la “Vita Nuova”, los “exempla” de los personajes humanos y divinos del “sacro poema”: San Francisco de Asís,  Bernardo de Clairvaux, Farinata, Beatrice Portinari, etc.)  coexisten una energía  extraordinaria y  las fulminaciones más punzantes y hasta excesivas, como las del “Purgatorio” p. ej., las de las “Cartas Quillotanas”  o “La escuela ultrapampeana”en contra del adversario.

·        Está totalmente vigente en el pensamiento del florentino la Idea Imperial Romana. Su lengua se aserra valiente al condenar las divisiones feudales que desconocen la unidad cesariana. “El apóstrofe   llama en su boca convertida en 

rugiente cráter” (J.M.Rohde en “D.  y su sombra”, 1970).  Su actitud centralista y autoritaria, luchadora como S., pro unitaria, en contra del caudillaje cerril y separatista, “esa fiera rebelde”, para construir “la empanada nacional”, la de la integración y dignidad, tal como también Dante exclama: “¡Ah esclava Italia, de dolor albergue, / nave sin timonel en gran tormenta, / no dama de provincia, sí prostíbulo!” (Purg., VI, v. 76-79). Aun más virulentos son los denuestos en su Epístola VI a los Florentinos” (31-3-1311). Rohde (1892-1979), uno de los  exquisitos y eruditos dantistas argentinos, advierte que “El Alighieri sueña y piensa en Roma (...) con la certidumbre de un estadista”, actúa y razona como hombre de gobierno.

·        Sarmiento, el hacedor de un nuevo Idioma, “jugoso y medular lenguaje argentino” (E. Mallea). Instrumento original y febrilmente agonista. Innovadoramente fértil e impulsivo,  moral y soldadesco, fundador de una

 substancial expresión y genuina y definida espiritualidad. Hazaña épica es la del  maestro huarpe. Asimismo lo es la del toscano ilustrísimo, como el poeta boloñés, maestro del “dolce stil nuovo”, Guido Guinizelli (1230/40?- 1276) califica a  Arnaud Daniel (1150-1200), maestro francés del “trovar clus” (Purgatorio, canto 26, verso 117): “il miglior fabbro del parlar materno”. Así llamó T. E. Eliot (1888-1965) a Ezra Pound (1885-1972) -ambos bebieron fructíferamente en los cantos dantescos-  dedicándole su famosa “The  Waste Land” (“La tierra baldía”, 1922): “Para Ezra Pound /il miglior fabbro”. Estéticas de emancipación y también de alto voltaje político. Lenguaje altamente tensional, con una fuerza expresiva superior. El  idioma “vulgar ilustre”   se transforma en un prodigio,  a través de la pluma suprema del Maestro toscano,  cumbre literaria universal.  El Cid sanjuanino concreta en su lengua un soberano medio de comunicación de ideas nuevas y una distintiva sensibilidad libre y   cardinalmente  argentina. Lo afirma S. en su “Memoria sobre Ortografía Americana” (t. 4 de sus Obras completas): “emanciparon – Dante, Leibniz, Bacon- el pensamiento de las trabas de la tradición, cerrando el período de oscuridad intelectual llamado edad media”.  El Poeta-Teólogo significa en su mente el Liberador y el Iluminador de Naciones. Al elevar la lengua nacional “al rango de idioma culto”, contribuyó inmortalmente a la gloriosa “obra del desenvolvimiento de las Ideas”.

·        En su Discurso ante la Inauguración  del Ferrocarril a Tucumán (2-10-1876,   Obras, t. 22) Don Domingo dibujó el contraste de la Era de la Civilización de los Caminos de Hierro, con la época de la Anarquía del Caudillaje y

posteriormente la tiranía rosista. La considera desde una visión típicamente dantesca. La angustia callada de las víctimas de tal “horrible gobierno”. El terror mudo le sugiere la figura espectral de los dolientes en el Infierno del Poema Medieval. Las víctimas de tantos desmanes y crímenes, el espanto y la desesperanza de tal inhumana situación: “ni el consuelo tenían de dejar oír sus ayes”. “Toda la vasta extensión de la República” le recuerda la tenebrosa selva del Alighieri, “la cittá dolente”, “dell· eterno dolore” (Inf., c. 3, v. 1-2). “Lqasciate ogni speranza  voi ch·entrate”, el verso 7 de dicho canto introduce en  los tiempos del poder de Don Juan Manuel y sintetiza la  circunstancia espiritual, “misero modo”, de nuestros connacionales de entonces, “le genti dolorose” que circunda de horror la frente y en quienes “la resignación fatal empezaba a encorvar las cervices, bajo el yugo”. Observa S.: “En 1842, el silencio estaba hecho por todas partes...”, “silencio sepulcral” “entre las tinieblas de aquella tan larga noche”. Como Dante, espantado, contempla la inscripción referida en la Puerta de Entrada al Reino de las Sombras, “Queste parole di colore oscuro / vid·io scritte al sommo d·una porte...” (Inf., 3, v. 10-11), “dejad toda esperanza los que entráis”. “La esperanza misma, –aclara el autor de “Facundo”- la última de las ilusiones de los desgraciados, había sido desterrada de este infierno, más real que el del Dante”. Esta   figuración infernal de Buenos Aires rosista le persigue y reaparece constantemenente en su literatura política. Desde el ojo torturado del florentino.  Ya en 1842, en uno de sus artículos juveniles en “El Mercurio”: “El borrón de la América” (en sus Obras, t. 13, “Argirópolis” Apéndice). Con espanto y dolor de patriota del exilio exclama, en consonancia con el ánimo desolado y negro del Dante: “¡La República Argentina!. ¡Ésta es la úlcera que tiene la America!. Ëste es el país enlutado, el país de la muerte y del llanto...¡la cittá dolente!”. Cuadro sombrío; “Per me si va ne la cittá dolente / per me si va ne l·etterno dolore, / per me si va tra la perduta gente” (Inf., c. 3, v. 17, 22-23). “Han convertido allí a la especie humana en el patrimonio de un hombre, en el paso de un tigre encebado” concluye S.. La reminiscencia dantesca, la mirada infernal, remata muy sarmientinamente, con una propuesta de batalla y reforma. Dos movimientos, dos tiempos.  Descenso a la noche de la tiranía, pasado y presente abominables.  Crítica y horror en su invectiva. Luego, todo Sarmiento: reforma y libertad: el Futuro luminoso y el idealismo ascensional, “los transitorios defectos que aparecen aún, por horrendos que sean, en la lucha estamos y  hemos de extirparlos”.Encumbrado sentido de su misión. El entusiasmo y la esperanza son los valores primordiales, sus convicciones profundas: “ el puesto que puedo asumir en la historia de mi país y en la dirección de sus destinos, tan grandes, tan solemnes...” (carta a Modestino Pizarro, 8-4-1851). Integra los versos  célebres a su  discurso político-moral, para conmover y cargar la  pluma con la tinta diabólica de ultratumba y sugerir así más eficientemente  el horror e inhumanidad del sistema de vida y gobierno bajo la Divisa Punzó: “Allí suspiros, llantos y hondas quejas / sonaban en el aire sin estrellas...” (Inf., c. 3, vs. 22-23). Con los versos del Poema reflejaba su exilio y la situación  de su país, envilecido por el despotismo: “con “parole di dilore, accenti d·ira” (Inf., v. 26, 31).

Almas de Fuego y soldados de la Verdad. Sarmiento y Dante, místicos y guerreros. El Profeta pragmático del Zonda así como el Alighieri, aúnan en su genio la más luminosa poesía. El Arte  del sentimiento y la visión sobrenatural en éste. El amor a los niños y a su elevación integral, en el espíritu y la mejor calidad de vida. En la pasión terrenal más concreta y vitalísima, ambos.
Publicado por Desconocido @ 20:50
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