ELOGIO DEL HOMBRE SIMPLE.-
II.-
Sabio de las raíces de la vida.
Ignora y es ignorado.
Total impulso. Instinto del Bien.
Distingo al Alma más buena
y que ostenta las virtudes más valiosas.
Distingo al sacrificio,
un universo de necesidad, de injusticia y soledad.
Nombro a la desprotección y el dolor.
Y a la limpia mirada de niño.
También, a la Alegría vivida enteramente.
Urge el rescate del Hombre Simple:
El artesano, el juglar, el agricultor...
La más intensa y perenne Humanidad,
casi celeste, reside en Él.-