SIEMPRE WAGNER.-
Siempre Wagner.
Siempre Wagner.
Vuelve a subir mi sensibilidad.
Y a bendecir mi entendimiento.
Se levanta mi alma
en las alas de su música excelsa.
Nada, nada,
puede compararse
con la cima de esas ondas sonoras.
Altura, cumbre,
ascenso a esferas superiores, indecibles.
La mayor herencia de mi padre,
que me aproxima al Otro, Divino.
Reina el supremo arte
de Guillermo Ricardo Wagner.
En sus círculos centrífugos:
Todo.
¡Siempre Wagner!