TIEMPOS DE ORO
Por Guillermo R. Gagliardi
el perfeccionamiento de mi biblioteca.
Busco el hallazgo.
Ansío la novedad.
Evalúo su enriquecimiento
en temas, autores y ediciones.
Cuido su orden
y su aspecto, primordiales.
Nunca la desatiendo.
Clave de mi vida.
Ocupa mis mejores horas, las más felices.
Llena mis más caros pensamientos.
No sólo la pienso:
más aún,
¡la siento! Con intensidad.
Mi cuidado se vuelca a ella.
Ella me retribuye,
me paga, con nobleza incalculable,
en placeres y dichas estimables.
¡Horas celestiales,
minutos de oro!