lunes, 19 de mayo de 2008
 

MÚSICA SOBERANA.-

 

por Guillermo R. Gagliardi

 

 

Entro, circularmente,

en la música soberana

de Juan Sebastián Bach.

 

Ya

acuden los ángeles

con su cántico celestial.

Suenan, devotos, los violines.

El coro eleva sus voces.

 

Subido tono

que siembra caridad y misericordia

entre las gentes.

 

Altura de gran música:

crea un ámbito gigantesco

de sacralidad y perfume de esencias finísimas.

 

Me inunda una Luz, radiante,

una Paz, únicas:

asoma el Gesto del Divino Padre y el Amado Hijo.

 

Mi pobre escritura

no alcanza a más...

 

Pero mi espíritu se ilumina.

Mi mente se apacigua.

Mi Fe vibra, incesante.

 

El mundo reverdece en colorido homenaje.

 

¡Dios pasa por mi lado!


Publicado por Desconocido @ 10:52
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