D. F. SARMIENTO Y GALDÓS, escritura y tiempos.-
Por Guillermo R. Gagliardi.-
- El crítico y filólogo Amaso Alonso observa finamente que G. A. Bécquer (1836-1870) y BENITO PÉREZ GALDÓS (1843-1920) han sido los dos aportes universales de España: el lírico de las "Rimas", subjetivo e íntimo, el de "Fortunata y Jacinta" (su máxima obra, 1886-1887), social y épico en la tendencia de su escritura.
Candidato al Premio Nobel, su extensa obra, profunda pintura de la Humanidad, lo mereció sobradamente. (Alonso: "Lo español y lo universal en G.", en su "Materia y forma en poesía", 1960).
- "Libertad, progreso, independencia intelectual, lucha contra el prejuicio, formas innovadoras del vivir, concepción grande y humana del amor..., todos éstos son temas que se retratan en la obra del maestro" sostiene Azorín.
- "La España, como pueblo que trabaja por salir de la nulidad a que la han condenado los errores de sus antiguos déspotas, es la nación más digna de respeto" estima DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888). Pues no olvidemos, además de las rescatables ideas sarmientinas de Unamuno, a Ramiro de Maeztu (1875-1936) quien en su "Defensa de la Hispanidad" (1ª. ed., 1934; Poblet, Bs. As. 1952, cap.: ‘La hispanidad en crisis. Los dioses se van&rsquo
afirma que nuestro pedagogo-político, "con su soberbia, su ingenio, su energía, su autodidactismo y hasta su anti-españolismo, es un ejemplar neto y castizo de la raza".
- (Puede leerse, v. gr., A. Henestrosa: "S. y España", en ‘S. Cincuentenario de su muerte’, 1939, t. II; A. Ponce: íd., en su "El viento en el mundo" y "S. en Espagne", en ‘Revue Argentine’, n° 28, oct. 1938, Paris; M. Palacín: "El antiespañolismo de S.", en ‘Columna’, 17-9-1938; F. Chávez: "Una mirada a España", en ‘Esquiú’, n° 1480, 11-9-1938; J. de Vedia: "S. y España", en ‘La Nación’, 8-2-1929; J. J. Hernández Arregui: "S. y España. Españolismo de S.", en su ‘¿Qué es el ser nacional?’, vs. edic.; E. Muñoz Moraleda: "La España de 1846 en la visión de S.", en ‘Río de la Plata-Culturas / 8- S. y su época’, 1988; E. Segovia Guerrero: "España en la obra de D. F. S.", en ‘Quinto Centenario’, Univ. Complutense, Madrid, n° 11, 1986; R. A. Molina: "S. y España", en ‘Historia’, n° 23, 1961...).-
- "Procuremos, grandes y chicos, instruirnos y civilizarnos, persiguiendo las tinieblas que el que menos y el que más lleva dentro de su caletre" (G.).
- Como opinó Américo Castro (1885-1872) en su "Españoles al margen", el autor de "Ángel Guerra" representa el resurgir de la inteligencia hispánica moderna, y al igual que S., realiza una tarea "reconstructiva".
- Colmados ambos "de fe y ardor empeñoso", en su arte, sus ideas y vida. El ilustre autor de "La realidad histórica de España", en su artículo "Sobre la relación entre ambas Américas" (en rev. "Sur", n° 69, 1970) menciona también al educador sanjuanino como "la mejor cabeza argentina", perteneciente al elevado linaje de los hombres que se conquistan a sí mismos "en pugna con ambientes un tanto terribles", "aun hay quienes miran de través su memoria". "Por algunos huecos del caserío se ven horizontes esteparios y luminosos".
- "Galdós va y viene casi todo él en medio de polémicas, discusiones, manifestaciones, acusaciones, defensas": es la imagen, evidentemente sarmientesca, que nos brinda el ensayista español José Blanco Amor en su estudio "’Miau’ como justificación de la modernidad de G.", en rev. "Sur", n° 265, 1960).
- Tanto como "El Profeta de la Pampa" (según R. Rojas, 1945), "El Profeta de España" (según G. Marañón, "Raíz y decoro de España", 1933) se comprometen activamente en el bullir de la vida nacional. Éste a través de su formidable arte novelístico y su teatro (discutido y hasta menospreciado en honores y reconocimientos de sobra merecidos).
Aquél, en la Política y la acción Educativa, las reformas civilizadoras y, de manera definitiva, en la forja de una Nación libre y moderna. "Siempre pretendiendo ensanchar horizontes". Siempre imbuidos del "generoso anhelo de que algo se construya".
- Al decir afilado, preciso (y precioso) de "Azorín" (José Martínez Ruiz, 1873-1967), G. representa el "moderno realismo". No sólo estudia las ‘cosas en sí’ –escribe en sus "Lecturas españolas", 1ª. ed., 1912- sino que lo inspira el ambiente espiritual de las cosas, una ‘realidad superior’, la trascendencia social.
Ha hecho vivir a España con sus calles, habitantes, paisajes. Psicólogo experimental, fue sociólogo práctico.
Lo compara ingeniosa y sabiamente, y lo diferencia, de José María de Pereda (1833-1906), que copiaba del natural los tipos populares, los ‘rústicos’, trascribiendo su lenguaje dialectal y pintoresco ("Peñas arriba", "Escenas montañesas"), y de Juan Valera (1824-1905), quien idealiza esa realidad hispánica, embelleciéndola aristocráticamente, en prosa erudita y castiza.
Don Benito, junto con Marcelino Menéndez y Pelayo (1856-1912) y Joaquín Costa (1846-1911), concluye, contribuyen principalmente, a la formación de una unidad ideal española.
Ha revelado España a los ojos de los españoles que la desconocía,; ha hecho que no sea una abstracción, habiendo contribuido mayormente a crear una ‘conciencia de nación’.
- Su obra es vastísima, la del argentino y la del español. El último abarca en su genial creación, cierto verismo artístico, junto con un humor dickensiano, patetismo como en "Misericordia" (1897), sabor pre-barojiano de la vida en los bajos fondos, en "Nazarín" (1895).
- Como el cuyano, iguálanse lopescamente, en espontaneidad, fecundidad y temperamento arrollador. Estilo personalísimo. Religioso esencial, aunque anti-clerical, reformador.
- El país del Apostolado sarmientino es embrionario, selvático, en el que está todo por hacer y pesan terriblemente las tradiciones coloniales, la administración española, el caciquismo cerril...
El país en el que se desenvuelve la inmortal épica galdosiana es un territorio pobre, estancado, impotente.
A través de su penetración analítica y ahondamiento en ‘lo particular e histórico’ llegó a las raíces de ‘Lo Universal Humano’.
Uno y otro aprestan su escalpelo para condenar enérgicamente y desentrañar el carozo de la existencia del Caudillismo, de la abulia hispánica, el fanatismo y la intolerancia.
- Leer: "El pensamiento vivo de G." recop. y estudio Arturo Capdevila, 1945; Guillermo de Torre: "G. visto por sí mismo", ‘La Nación’, 25-10-1970- "Itinerario de G.". ‘Sur’, n° 104, 1943- "Revaloración de G.", en su "Del 98 al barroco", 1969- "Apogeo, ocaso y revaloración de G.", ‘La Nación’, 9-5-1943; S, J. Arbó: "B.P.G.", en ‘Diccionario de Autores", Gz. Porto-Bompiani, t. III; L. Alas: "G.", Bibl. Renacimiento, Madrid, 1912; M. de Unamuno: "Nuestra impresión de G.", en sus ‘Obras Completas’, t. V, Aguado, Madrid, 1952; J. F. Montesinos: "G.", vol. I, Castalia, 1968; Hilario Sáenz y Sáenz: "Aspectos de la vida española a través de las obras de Don B. P. G.", Univ. Illinois, 1932; Soledad Ortega: "Cartas a G.", Revista de Occidente, 1964; Á. Ossorio: "El sentido popular de G.", en su ‘La palabra y otros tanteos literarios’, 1945; W. H. Shoemaker: "Las cartas desconocidas de G. en ‘La Prensa’", Madrid, 1973; M. López: "Sobre aspecto y fondo del naturalismo galdosiano", ‘Cuadernos Hispanoamericanos’, CXVIII, 351, 1979; Marfatita M. Pedraz García: "La influencia del ‘Quijote’ en la obra de P. G.", Stgo., 1971).