lunes, 29 de septiembre de 2008

                        LECTURA dE “EdUCACIÓN POPULAR” DE SARMIENTO.-

 

 

           

                                                            Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

 

 

1.- Prólogo.

 

 

Carlos B. Quiroga en su “Sarmiento. Hacia la reconstrucción del espíritu argentino” (1961) señaló a la “Educación Popular” de Sarmiento, tomo XI de sus “Obras Completas”, como uno de los “libros gloriosos americanos”. que ha actuado como propulsor y perfeccionador de la vida nacional (publicado en 1849).

 

El maestro-político cuyano advirtió la felicidad de poder vivir en un siglo de progresos en que según el espíritu democrático dominante surge una institución desconocida antes: la Instrucción  Pública:

 

“Hasta ahora dos siglos había educación para las clases gobernantes, para el sacerdocio, para la aristocracia; pero el pueblo, la plebe no formaba, propiamente hablando, parte activa de las naciones”.

 

Sentencia, categóricamente, según le es habitual:

 

“El poder, la riqueza y la fuerza de una nación dependen de la capacidad industrial, moral e intelectual de los individuos que la componen; y la Educación Pública no debe tener otro fin que el aumentar estas fuerzas de producción, de acción y de dirección, aumentando cada vez más el número de individuos que las poseen”.

 

Nos habla también de la función que cumple en América el Ejército. Todos los gobiernos americanos,  han propendido desde los principios de su existencia a ostentar su  fuerza y su  importancia en aquellos pueblos en que sòlo pueden ser estimulados al orden por la coerción:

 

“Yo no desapruebo la existencia de ejércitos  permanentes, condenados forzosamente a la ociosidad en América, cuando no se emplean o en trastornar el orden,, en arrebatar la escasa libertad; pero el ejército satisface una necesidad de previsión del Estado”.

 

Pero subraya la  trascendencia de la Escuela Popular, que satisface una necesidad

 

                        “más imperiosa, menos prescindible”.

 

No educando a las nuevas generaciones, todos los defectos que nuestra organización actual

 

“adolece, continuarán existiendo, y tomando proporciones más colosales”.

 

Larga su lanza certera y escribe, vocifera:

 

“Se gastan en unos Estados más, en otros menos de  dos millones de pesos anuales en pertrechos de guerra y personal del ejército. ¿Cuánto se gasta anualmente en la educación pública que ha de disciplinar al personal de la Nación, para que produzca en orden, industria y riqueza lo que jamás pueden producir los ejércitos?”.

 

Proclama evidente la incapacidad natural de nuestra raza para la industria, y propone como solución la Instrucción Pública

 

“derrochada con tenacidad, con profusión, con generalidad entre la clase  trabajadora”.

 

Gusta de las Estadísticas y escribe y observa, que

 

“En los ejércitos y en las fábricas se nota que los que saben leer visten  con más aseo y tienen más orden y método en todas sus acciones y una constante aspiración a mejorar de condición!”.

 

Anota, casi siempre punzante y preciso:

 

“La moralidad se produce en las masas  por la facilidad de obtener medios  de subsistencia, por el aseo que eleva el sentimiento de la dignidad personal y por la cultura del espíritu”.

 

Además, remarca que esa  instrucción ha de extenderse a las Mujeres, considerando que:

 

“Puede juzgarse del grado de civilización de un pueblo por la posición social de las mujeres”.

 

“De la educación de las mujeres depende la suerte de los Estados”.

 

“La Mujer es maestro más adecuado  para la inteligencia infantil, juez más indulgente para sus faltas”.

 

“Las mujeres poseen aptitudes de carácter  y de moral, que las hacen infinitamente superiores a los hombres, para la enseñanza de la tierna infancia”.

 

Todos nuestros problemas, según estudia y afirma repetidamente, tienen origen en la Raza. La Solución, la Panacea, consiste, de acuerdo con  su Ideario y Accionar, su Batalla, en la Educación del Pueblo, pues:

 

“Los Estados sudamericanos pertenecen a una raza que figura en ùltima línea entre los pueblos civilizados. La España y sus descendientes se presentan hoy en el teatro del mundo moderno destituidos de todas las dotes que la vida de nuestra época requiere”.

 

El poder civilizador de la Inmigración es aspecto esencial en su brega Civilizadora:

 

“Un crecido número de emigrantes de otras naciones que no sean la española, la única que nos es análoga en atraso intelectual e incapacidad industrial, traerá por consecuencia forzosa la sustitución de una sociedad a otra, haciendo lentamente descender a las últimas condiciones de la sociedad, a los que no se hallen preparados por la educación de su capacidad intelectual e industrial, la impulsión de progreso y la transformación que experimentará la sociedad”.

 

Compara las colonizaciones francesa, inglesa y holandesa, en América del Norte, que insufló a los individuos ansias de progreso y “capacidad de desenvolvimiento”, con la acción nefasta de España sobre nuestra América, ya que

 

“incorporó en su seno a los salvajes; dejando para los tiempos futuros una progenie bastarda, rebelde a la cultura”:

 

“Cualquiera que estudie  detenidamente los instintos, la capacidad industrial e intelectual de las masas en la República Argentina, Chile, Venezuela y otros puntos, tiene ocasión de sentir los efectos de aquella inevitable, pero añosa amalgama de razas incapaces o inadecuadas para la civilización.

 

¡Qué hábitos de incuria, qué limitación de aspiraciones, qué incapacidad absoluta de industria ¡qué rebeldía contra todo lo que que puede conducirlas a su bienestar ¡qué endurecimiento en fin en la ignorancia voluntaria, en la escasez y en las privaciones de que pudieran si quisieran librarse ¡qué falta tan completa de todos los estímulos que sirvan de aguijón a las acciones humanas!”.

 

Evidente es su pesimismo respecto de las cualidades de la raza.. Primera etapa de su ideología, Iluminista, Liberal, que en sus años mayores reformará y expresará maravillosamente.

 

Con aguda visión el reformador  argentino desaprueba la cantidad numerosa de personas que componen los ejércitos de Sudamérica y las sumas fabulosas de dinero que les insume en mantenerlos, sin que se perciban claramente los beneficios que ello les pudiese reportar.

Lamenta lo ínfima  parte del erario que estos mismos Estados emplean para el desarrollo de la escuela primaria.:

 

“Se gastan en unos Estados más, en otros menos de dos millones de pesos anuales, en pertrechos de guerra y personal del ejército. ¿Cuánto se gasta anualmente en la educación pública que ha de disciplinar el personal de la Nación, para que produzca en orden, industria y riqueza lo que jamás pueden producir los ejércitos?”.

 

Predice y diagnostica los beneficios millonarios de la educaciòn del pueblo.

 

El eterno idealista afirma que   podría ser que

 

“La Humanidad vaya ablandando sus costumbres, y tomando mayor repugnancia a la violencia y al derramamiento de sangre, a medida que se civiliza por los progresos de las ciencias”.

 

 

2.- De las rentas.

 

En este capítulo I, refiere el autor sus experiencias europeas, en especial en Francia. cita la obligación, impuesta en sus leyes, de concurrencia regular a las escuelas y el deber de los padres de familia con respecto al abono de una suma de dinero proporcional a sus ingresos.

 

La creación de “Asociaciones para las escuelas de campaña”, con el propósito de subvencionar en lo posible a las escuelas precarias o de villas.

 

Menciona el sistema educativo holandés, con la profusión de escuelas gratuitas, la “Sociedad de escuelas públicas” de New York, el sistema “Lancasteriano” o “monitorio” y las disposiciones legales de Massachussets.

 

 

3.- Inspección de escuelas públicas.

 

Es el Capítulo II.  Sobre la utilidad de la existencia de inspectores de enseñanza, requisitos que se requieren para constituirse en tal. Analiza las características de las leyes holandesas,  por ser ese país “la primera nación que ha creado una inspección oficial”. También las de Massachussets, con la instalación de un “Board” o “Corporación” encargada “oficialmente de la dirección de la educación pública”.

 

Destaca los esfuerzos de Mr. Horace Mann (1796-1859) en materia educativa y en su desempeño como Secretario del “Board of Education”.

 

4.- De la educación de las mujeres.

 

“El grado de civilización de un pueblo puede juzgarse por la posición social de las mujeres”.

 

“En la Península la educación de las mujeres en general está en el mismo grado de atraso que entre nosotros, y la conciencia pública no le da otra importancia que la de un mero adorno en las clases acomodadas.

 

De la educación de las mujeres depende, sin embargo, la suerte de los Estados; la civilización se detiene a las puertas del hogar doméstico cuando ellas no están preparadas para recibirla”.

 

Examina el Plan de Estudios del Pensionado de Señoritas en San Juan: nociones elementales para desenvolverse en la vida de hogar, lectura (“Consejos a mi hija”, “Cuentos a mi hija”, “La moral en acción”, “La juventud”, “Cartas sobre la educación del bello sexo”, “Robinson Crusoe&rdquoGuiño, escritura, dibujo, música, geografía.

 

5.- Maestros de escuela.

 

En este Capítulo habla  de la organización y planes de estudios de la Escuela Normal de Versalles. Esa alta institución de enseñanza presenta métodos adaptados a la personalidad de los alumnos: aritmética teórica y práctica, agrimensura, cosmografía, moral y religión, historia, música, físico-química, mecánica.

 

“Se enseña a los alumnos-maestros los elementos de Cosmografía a fin de elevar su espíritu por la contemplación de las obras del Creador y darles conocimientos exactos sobre las leyes que rigen el Universo, a fin de que comunicando sus conocimientos astronómicos, puedan hacer desaparecer algunas supersticiones que subsisten aún en las villas, en las aldeas, sobre todo en las más apartadas”.

 

Se enseñaba la Historia aplicando un método sintético –analìtico, pero no se usaban medios audiovisuales salvo el texto que poseìa cada alumno y un mapa donde eran condensados sus  conocimientos  y servía como medio de evaluación en primer año; en segundo año se evaluaba mediante redacción.

 

En Dibujo se ejercitaban en el diseño de proyección, en levantar planos y en el dibujo de arquitectura. Además Gimnástica, Pedagogía teórica (cuestiones generales de enseñanza), Práctica de los  “métodos más simples y más favorables a la instrucción de los niños”.

 

6.- Salas de asilo.

 

Es el cap. V.

 

“Su objeto es modificar los vicios del carácter, disciplinar la inteligencia para prepararla a la instrucción y empezar a formar hábitos de trabajo, de atención, de orden y de sumisión voluntaria.”.

 

“Es el hombre un ser moral, que menos obra por la reflexión y el sentimiento de la justicia, que por los hábitos contraídos; y estos hábitos vienen desde la más tierna infancia indicando ya el carácter futuro del adulto”.

 

Objetivos de la educación pre-escolar:

 

“la primera lección y la más duradera porque es la más difícil, es la de aprender a atender”,

 

luego, las nociones de numeración aritmética ,

 

“se les enseña por medio de cantos cuya letra son la serie de los números, al mismo tiempo que un monitor está pasando bolas ensartadas en un alambre, para que tengan idea clara y fija de lo que es tres, cinco, siete, etc.”.

 

Toda esa enseñanza es impartida exclusivamente por mujeres, ya que ellas están

 

“dotadas de un tacto exquisito para dirigir la niñez, ...saben manejarlos sin romper los delicados resortes del corazón y de la inteligencia infantil”.

 

 

7.- Escuelas Públicas.

 

Capítulo VI. Normas para su instalación y funcionamiento, comodidades para los alumnos y su utilidad para concentrar la atención del educando y proveer todo lo necesario para su desarrollo psicofísico.

 

Importancia de la ventilación de las aulas, su distribución, espacios aireados y arboledas, posición de los pupitres, piso de las aulas, calefacción, limpieza, iluminación, ubicación de la escuela, el reloj escolar, el pizarrón y su mejor uso, adornos de las paredes, ventanas, todo es tratado pacientemente por el autor.

 

8. Sistema de enseñanza.

 

Es el cap. VII. El silabeo, enseñanza práctica de las matemáticas y audiovisual de la geografía, análisis del sistema Morin que ejercita las facultades mentales, el álgebra y la teneduría de libros, muy útiles para el desenvolvimiento del alumno en la vida práctica. Sistema simultáneo-mixto sanjuanino (sistema analítico de enseñanza de la lectura en la Escuela de la Patria).

 

9.- Ortografía castellana.

 

El cap. VIII. Es un verdadero y original tratado sobre el tema. Procedencia de sìlabas y vocales, clasificación (labiales, guturales, lenguo-dentales), etimología, fonología (comparación con otras lenguas europeas).

 

“Con el debido respeto a la Academia Española, creo que nunca estudiaron sus miembros más a fondo las cuestiones ortográficas que la Facultad de Humanidades de Chile.

 

Hay además en la reforma ortográfica, una necesidad para mí, que sin duda otros no sienten, y es la de administrar Lógica al pueblo español, por los ojos, por los oídos, por todos los poros; pues para mí no hay hoy entre los pueblos cristianos nación que tenga más pervertido el juicio, y eso por razones que yo me sé, y callan todos.”.

 

Concluye recomendando a los gobiernos americanos lo inminente de un cambio en los métodos para enseñanza de la lectura y la escritura.

 

Vaticina la importancia que se brindaría a la Educación Física del individuo en los tiempos modernos.

 

“Por la Gimnástica... se aumenta el poder, la salud y la facultad de obrar del individuo; por la Educación Intelectual, adquiere las exterioridades que más ennoblecen al ser humano.

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Publicado por Desconocido @ 21:19
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