jueves, 09 de octubre de 2008

LOS DÍAS DEL MAESTRO. Biografía sarmientina.  Parte I.-

 

 

Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

 

     

  • El 14 de Febrero de 1811 nace el ciudadano DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, en el modesto barrio del Carrascal, San Juan, República Argentina. "Hisbirth place, San Juan, was at best a very small, meagre fragment of that world, hemmed in by empty spaces, wild Indians, and half – Indian herasmen –‘a little candle in a naughty world’, as Shakespeare might have called it" (escribe G. V. Kiernan, en su "S. and Europe", "Humanidades", 37, v. I, 1961).
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Eran sus padres, Don José Clemente Cecilio de Quiroga Sarmiento y Funes Morales de Albornoz, sanjuanino nacido en 1779, se casó en 1802 y falleció en 1843, hijo a su vez de Da. Micaela Sarmiento de la Vega y Lemos y de Dn. Jacinto de Quiroga y Mallea. Y su madre, Da. Paula Albarracín Balmaceda e Irrazábal, nacida en 1778, murió en 1861. Tuvieron 15 hijos: Francisca Paula, Vicenta Bienvenida de Jesús, María del Rosario, Procesa y Domingo fueron los únicos sobrevivientes.

 

Da. Paula "fue molde de excepcional hechura y ... hay en ella una varona bíblica, firme y heroica, sacrificada y tenaz...Como Leticia, la madre de Napoleón, volcó en la sangre predestinada del hijo el afán de la gloria y un corazón que tuvo por brújula la estrella".

 

Clemente "era un alma un poco nostálgica, quizás refugio de introversión y soledad por las alas de un poeta en fracaso" (conceptos de Leoncio Gianello en su "S. y la parábola del sembrador").

 

Faustino Valentìn, su verdadero nombre, había sido bautizado un 15 de febrero en la Iglesia Matriz de San Juan de la Frontera y Parroquia de San José, siendo padrinos José Tomás Albarracín y Paula Oro. Descendía de antiguas familias coloniales, como la de los Funes (Da. Juana Isabel Funes era su abuela paterna), la de los Oro, Quiroga, los Jofré y otras.

 

Como fecha tradicional en todo el Continente se considera el 15 de febrero de 1811. En el Centenario, en "La Nación" de Buenos Aires se publicó la Partida de Bautismo, donde dice que fue bautizado el 15 de "un día", de lo cual se dedujo que nació el 14.

 

Las Partidas de Nacimiento fueron instituidas en Roma con el fin de que el Imperio poseyera los datos de nacimiento de sus habitantes. Las Partidas de Bautismo fueron creadas por la Iglesia Cristiana con el objetivo de poseer un Registro que dé Fe del acto sacramental del Bautismo de cada uno de los fieles. Existen diferencias en cuanto a la historia de la redacción de dichas actas. Hay errores y faltas de concordancia en los datos exigidos: algunas no establecen el lugar, otras mencionan a los abuelos y otros no, p. ej.; unos, a la madrina, otras al padrino, algunas a ninguno de los dos; errores en los nombres de los Progenitores; en otras se consigna la fecha de nacimiento o sólo la edad.

La corrente catorcista razona que S. nació el 14, pues el 15 (fecha del acta de nacimiento) dice que tenía "un día". El nieto anoticia que fue bautizado el 15, "de días"; y también, que se "lo bautizó bajo la advocación de San Faustino por el día de su nacimiento" ("Obras Completas", tomo XXIX), y éste se festeja el 15: sería un exponente de la tesis quincista.

 

Sus compatriotas, sus comprovincianos, sus amigos y sus parientes festejan el 15 de febrero. Hay testimonios "primitivos y originales" como la libreta que llevaba doña Paula Albarracín, donde consta el día 15 y la obra de Bienvenida, "Rasgos de la vida de D. F. S...": donde se ratifica dicha fecha. El mismo Domingo, y hay numerosos testimonios personales: cartas, discursos, festejaba su onomástico el día 15.

 

     

  • La casa en que nació era muy humilde, construida de adobe y tapias, estaba compuesta de una sola habitación que hacía de dormitorio y sala de recibo al mismo tiempo. En dicha sala yacían dos antiquísimas mesas de algarrobo, algunas sillas y, pendiendo de los muros, dos cuadros al óleo de Sto. Domingo y San Vicente Ferrer.
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En el patio colonial, había una higuera debajo de la cual trabaja "la Paula" en el telar, tres naranjos, un duraznero, un pequeño pozo de agua y varios patos.

Además en la casa contaban con una plantación de hortalizas, muy cuidada por su madre, y en un rincón se encontraban utensilios que ella utilizaba para teñir telas, y elementos rudimentarios para fabricar velas (asimismo tejía ponchos de vicuña, corbatas, miriñaques, paños clericales, etc.).

 

De este modo, su infancia transcurre en la pobreza, según relata en "Recuerdos de Provincia" (1850). No participa de los juegos infantiles: "no supe hacer bailar un trompo, ni encumbrar una cometa". Sí se apasionaba por las guerrillas que se sucedían entre los amigos: "Barrilito", "Velita", "Capotito", "Chuña", "Piojito", "Gaucho Riberos" y otros.

 

Ya a los cuatro años de edad, su tío Fray José Eufrasio Quiroga Sarmiento le había enseñado los rudimentos de la lectura: "Mis padres y los maestros me estimulaban desde muy pequeño a leer, en lo que adquirí cierta celebridad por entonces, y para después una decidida afición a la lectura, a la que debo la dirección que más tarde tomaron mis ideas".

 

 

     

  • En 1816 se inaugura una escuelita, a la que asisten 400 alumnos, entre ellos Domingo, quien allí se distinguió entre sus compañeros, lo que le valió el honroso título de "Primer Ciudadano" de su Provincia, ante la admiración de sus maestros, los hermanos Ignacio Fermín, José Genaro y Roque Rodríguez. (Ver "El maestro de S." de Porfirio Fariña Núñez).
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Allí "se enseñaba a leer muy bien, a escribir, aritmética, álgebra y los rudimentos de religión. La parte moral era cuidada con un esmero de que no he visto ejemplo después en escuela alguna".

 

Al finalizar estos estudios elementales, concurre junto con su padre a Córdoba para solicitar una beca de favor a fin de estudiar en el Seminario de Loreto (1821), pero, la suerte le es adversa. Este es el Colegio Máximo, también llamado de Loreto o del Rey, que los jesuitas abrieron en 1610, en Córdoba. Fue la base de la futura Universidad de Córdoba (con dos facultades: Artes y Teología), que luego tomó el nombre de Universidad de San Carlos y de Nuestra Señora de Monserrat.

 

Luego, Bernardino Rivadavia había instituido becas para ingresar en el Colegio de Ciencias Morales (fundado en 1823, tuvo por rector primero a Miguel Belgrano, se enseñaba Jurisprudencia, matemáticas, gramática Latina y Francesa, gimnasia, música y baile o "clases de adorno", filosofía, etc.): allí se le presentaba otra ocasión. Su nombre encabezaba la lista de su provincia, pero, nuevamente fracasa, ante el pesar de su familia, las becas fueron adjudicadas a hijos de familias sanjuaninas acaudaladas: Aberastain, Saturnino Salas, Indalecio Cortínez, Eufemio Sánchez, Fidel Torres y Pedro Lima.

 

Anota con tristeza: "Como la fortuna no era el patrono de mi familia no me tocó ser uno de los agraciados. ¡Qué día de tristeza para mis padres aquel en que nos dieron la fatal noticia del escrutinio!. Mi madre lloraba en silencio; mi padre tenía la cabeza sepultada entre sus manos...".

 

Como no existía otro establecimiento de carácter educativo superior, debió seguir concurriendo a esa humilde escuelita sanjuanina, ante el lógico pesar de los suyos; pero ya no asistía temprano a las clases y, varias veces, hasta llevaba amonestaciones de los maestros al hogar.

 

En estos años de infancia sufría alucinaciones con apariciones de seres fantasmagóricos que le hacía transcurrir noches y más noches en un completo insomnio: "Cuando empezaba a adormecerme, salían de todos los rincones, bultos sin forma...Eran seres animados, pero sin fisonomías discernibles, y empezaba una danza, un dar vueltas en el interior de las piezas. No me hacían mal ninguno, ni venían hacia mi cama. Yo estaba en lo oscuro, mirándolos aterrado, sin atreverme a gritar de miedo que se irritasen y me hiciesen mal, me comiesen, ¿quién sabe?. Y esto ha durado años...". "Raro espíritu este hombre excepcional". Por ello y otros relatos, "la gente" lo motejó de "Loco", "¡el loco Sarmiento!".

 

Su tío, el Ptro. José de Oro Albarracín, le enseñó religión, geografía y latín (estas enseñanzas influyeron grandemente en su espíritu, él las registró en su "Diálogo entre un ciudadano y un campesino"). Hasta que se traslada a San Luis.

En este intermedio, 1825, hasta estudia Agrimensura y Matemáticas con el Ingeniero Barreau por espacio de tres meses. Luego, vuelve con su tío en San Francisco del Monte, donde, según la tradición histórica enseña a leer a personas mayores que él, ayuda o ejerce como "monitor" de su tío.

 

Dejó inscriptas estas frases: "Un Dios, una Iglesia, un solo bautismo" (1826). En aquel tiempo –sostiene Gianello en su "S. y la parábola del sembrador- "despunta en S. la vocación más grande de su vida , siente en el alma la necesidad de hacer acción la parábola del Sembrador, esa parábola que es la definición de S.., la clave de su destino, el motivo señero de su obra.".

 

     

  • En San Juan se emplea como ayudante del comercio perteneciente a su tía Ángela Salcedo, viuda de don Soriano Sarmiento (1827). En sus momentos libres, lee asiduamente obras que irán formando su personalidad y enriqueciendo su vida espiritual: "Vida de Benjamín Franklin" de Mignet (traducida al castellano años después a pedido suyo por Gutiérrez), "Vida de Cicerón" por Connyers Middleton, en 4 ts., "Teología Natural" de William Paley, "Evidencia del Cristianismo", los "Catecismos" de Ackermann, el "Contrato Social" de Rousseau, "Tomas Paine y la Revolución de los Estados Unidos", "Piezas epistolares" de Lord Chesterfield, "Verdadera Idea de la Santa Sede y "Teatro Crítico" del Padre Feijóo y la Biblia.
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"No era una ocupación apropiada para su temperamento y sus aptitudes, pero era nominalmente su trabajo. Pasaba la mayor parte del tiempo, no haciendo inventarios...sino sentado tranquilamente en su silla dura y derecha, escudriñando todos los libros que podía encontrar en la ignorante atmósfera intelectual de San Juan de la Frontera" ("Vida de S.", W. Bunkley).

 

"Su curiosidad autodidáctica es omnívora: historia, ciencias exactas, filosofía... vive ilusamente entre griegos y romanos" (Palcos, "S."), "ensanchan sus conocimientos y retemplan su espíritu".

 

En 1828 es designado alférez de la fuerza urbana y de San Juan. Estuvo presente en el Pilar en que Francisco N. de Laprida fue degollado.

 

Más tarde había huido a Mendoza con el peligro de ser fusilado por el intrépido fraile Aldao, y estuvo en la cárcel donde estudió francés con la "Gramática" de Chantereau, luego tradujo una docena de libros, entre los cuales se encuentran las "Memorias" de Josefina.

"Tenía mis libros sobre la mesa del comedor; apartábalos para que sirvieran el almuerzo, después para la comida, a la noche para la cena; la vela se extinguía a las 2 de la mañana, y cuando la lectura me apasionaba, me pasaba tres días sentado registrando el diccionario".

 

Al año siguiente participó en las Campañas de Jáchal y Niquivil, , fue Ayudante del Cnel. Nicolás Vega y Ayudante-Edecán del Gral. Alvarado y luego del Gral. Moyano, siendo su conducta irreprochable. En la segunda campaña nombrada, el Cnel. Vega derrota a las fuerzas del Cte. Casimiro Recuero. En el ’30 es nombrado Ayudante Mayor en el Escuadrón de Dragones, comandado por Bárcena. En junio es designado Secretario de la Academia Táctica de Caballería a propuesta del Mayor Nicomedes Castro. En agosto es encomendado al primer Escuadrón de Caballería Provincial, por principal pedido del Gobernador Cnel. Aguilar.

 

 

En 1831 está en Los Andes, Chile, desempeñándose como maestro de escuela con un sueldo de 13 pesos, pero permanece escaso tiempo debido a que al gobierno no le agradan sus innovaciones pedagógicas: había suprimido la lectura perniciosa de temas terroríficos y aplicado el Método Lancasteriano, de Andrés Bell y José Lancaster, introducido en Buenos Aires en 1818 por el educador inglés Diego Thompson, por el cual, el maestro enseñaba a los alumnos más capaces, y éstos, a su vez, lo secundaban en la educación de los menos aventajados.

También se dirige a Putaendo, donde se relaciona con la familia Bani, y solicita la mano de una de las jóvenes de dicha familia, pero es francamente rechazado.

 

En Pocuro, un año después, enseña a leer y escribir a jóvenes del lugar y luego abre un bodegón que al poco tiempo abandona.

Se emplea en un comercio de Valparaíso (1833) con una onza de oro al mes como paga y aprende inglés con el Pbtro. Richard en menos de dos meses de exhaustivas lecciones. Emilio Carilla (en su "El Embajador Sarmiento", 1962, p. 160) apunta que es un tal "Mr. Richard" y Enrique Anderson Imbert, en su "Una aventura amorosa de S." (1968, p. 21) dice que fue "Mr. Robinson"...Por su parte Luis Lorenzo-Rivero en su "Larra y S." (1968, p. 76) mencionada a "Edward Abbott".

 

En Copiapó es mayordomo de la Mina "La Colorada"; allí también cultiva la lectura, : Cervantes, "Gloria excelsa de la raza humana", J. Fenimore Cooper, D. Defoe, Dickens: a la vez, traduce a Walter Scott. Según Bunkley: "Encontraba las aventuras románticas de los protagonistas de las obras de Scott atrayentes para su propia naturaleza y su espíritu. Las emociones y la excitación que encontraba en aquel nuevo tipo de literatura, contrastaban fuertemente con el carácter fríamente racional de sus anteriores lecturas y comenzó a sentir que ejercía sobre él una fuerte atracción".

 

     

  • Es de esta época su primer escrito relativo a la colonización del Valle del Río Colorado con emigrantes de San Juan y Mendoza. Por otra parte, vestía de modo original: "Calzaba babucha y escarpín , llevaba calzoncillo azul y cotón listado, engalanando este fondo, a más del consabido gorro colorado, una ancha faja de donde pendía una bolsa capaz de contener una arroba de azúcar, y en la que tenía yo siempre uno o dos manojos de tabaco tarijeño".
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El 1835 es Juez de Minas, luego funda el primer periódico de Chile, llamado el "Filopolita" (1836) y regresa a su San Juan con la salud algo quebrantada, por la fiebre amarilla..


En su terruño desde 1837 y por dos años se desempeña como decorador y actor aficionado en una Compañía de Teatro, dirigida por Juan de Dios Jofré y luego por Aberastain, donde interpretan a Calderón, Jovellanos, Beaumarchais, Moliére, etc. También estudia italiano con Guillermo Rawson, oficia de Procurador, enseña nociones de Dibujo, por mediación de Aberastain llega a emplearse en las oficinas del gobierno, y hasta incursiona en el terreno de la poesía con una composición en contra del tratado celebrado entre Chile y la Confederación Peruano-Boliviana (finalizó cuando el ejército chileno, al mando de Bulnes derrotó a las fuerzas del Mariscal Santa Cruz en Yungay, enero 1839) y hay un segundo intento, con su "Canto al Zonda", que luego envió a Alberdi, quien lo criticó severamente.

Envía dos cartas al futuro autor de las "Bases", una en enero y otra en julio, con el seudónimo de "García Román". En ella expresa, en tercera persona de su poema, que quiso su pobre musa celebrar la fidelidad de un amigo, una escena campestre de su suelo natal y los recreos de los Baños que encierra el valle que describe. En su escasez de luces, y de maestros a quienes consultar, el incógnito ignora aún, si lo que ha hecho son realmente versos...

 

Se enamora de la hija de su amigo Ignacio Cortínez, Clara, pero no llegan a concretar relaciones. Funda el "Zonda" en el ’39, ocasión en que escribe: "Un periódico es todo pues, todo, el gobierno, la administración, el pueblo, el comercio, la Junta, el bloqueo, la Patria, la Ciencia, la Europa, el Asia, el mundo entero, todo. Un periódico es el hombre, el ciudadano, la civilización, el cielo, la tierra, lo presente, lo pasado, los crímenes, las grandes acciones, la misión del gobierno, la historia de todos los tiempos, el siglo presente, la humanidad en general, la medida de la civilización de un pueblo".

 

A su vez, junto con Aberastan y otros compañeros se afilia a una Asociación literaria, simil de la Asociación de la Joven Argentina, donde militaron Echeverría, Alberdi, Gutiérrez, V. F. López, Mármol, etc.

Funda el Colegio de Señoritas bajo la advocación de Santa Rosa de América. Redacta los programas de enseñanza, publicados bajo el título de "Prospecto de un establecimiento de Educación para Señoritas "y que abarcaban idioma, aritmética, geografía historia, dibujo, religión, gramática y economía doméstica".

 

En la inauguración de dicho pensionado, Benavídez le advierte: "Ya sabe Don Domingo, que el gobierno no lo va a molestar siempre que no se meta a hacer política", a lo cual respondió: "Tengo miras más altas, Don Nazario. Ustedes signan haciendo política. ¡Yo voy a hacer Patria!".

 

El primer discurso conocido de S. es el que pronunció al inaugurarse el Colegio de Pensionistas, "modesto por su forma e inmenso por el fondo" según su amigo Quiroga Rosas. Dice en la oportunidad: "No era pues, la instrucción de la mujer una planta cuyo cultivo iba a ensayarse en vano en nuestro suelo. Él estaba de antemano preparado, y esta tierna planta echará, no lo dudo, raíces profundas en el país y dará frutos opimos!".

El amigo mencionado señala: "el talento joven que ha fundado el Colegio ..., ha hecho sin contestación, digno del reconocimiento de sus conciudadanos y de una acogida remarcable, entre esos espíritus estoicos, que no han desesperado nunca de la marcha progresiva del país".

En ese Colegio impartían clase, además de Domingo, su hermana Bienvenida, Procesa, Rosario y la Viuda de don Genaro Rodríguez.

 

Irá después a San Felipe de Aconcagua, donde visitará escuelas de Niñas y adquirirá más elementos para dicho Pensionado.}Cuando se realizan los exámenes públicos, las alumnas salieron airosas, hasta tal punto que promovió la admiración de todos, lo que constituyó "uno de los más perdurables testimonios del carácter extraordinario del joven que había dirigido la empresa".

Se enamora de una alumna: de la hija de Da. Tránsito de Oro, pero es rechazado, ya que Doña Tránsito deseaba algo más seguro para su hija".

 

A su vez junto con otros amigos constituyen el "Grupo de los Cinco" (Aberastain, Quiroga Rosas, Cortínez y Rodríguez), sociedad concebida con fines de discusiones políticas. Luego se disolvió, debido a la orden de Benavídez, por la cual se debían detener a los unitarios de su provincia. Como resultado de esto, es encarcelado, luego suceden los hechos conocidos en los cuales hay un intento de lincharlo, pero, finalmente, el citado Gobernador, lo destierra a Chile, pero, antes de irse, varias ex alumnas lo despiden con el "Coro de Tancredo", que tanto le agradaba. (Esta ópera fue el primer intento en el género "serio", sobre una obra de Voltaire. El aria principal es una canción de amor, que adquiere resonancia internacional: "Di tanti palpiti", de Gioacchino Rossini).

 


Publicado por Desconocido @ 10:30
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