viernes, 10 de octubre de 2008

LOS DÍAS DEL MAESTRO. Biografía sarmientina.-

Parte III.

 

 

 

Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

 

     

  • Posiblemente en 1847 en el Instituto Histórico de Francia haya leído un discurso sobre "San Martín y Bolívar".
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En Alemania conoce al historiador Wappäus, con el cual concurre a la Universidad de Gotinga.

 

Al regresar a Chile en 1848 de su extenso viaje, presiente la caída de Rosas y su sistema, según les dice a Juan María Gutiérrez, a su pariente Oro y a Del Carril. Desde Santiago, el 26 de mayo le escribe a José Santos Ramírez: "Se ha envejecido sirviendo una causa estéril, que no ha dado sino crímenes, persecuciones y sangre, y después de veinte años, estamos como el primer día...; el despotismo de Rosas será imposible, no por la resistencia armada de sus enemigos, ni por las armas coaligadas de las potencias extranjeras; caerá por el ridículo, por el oprobio, por la humillación, por la esterilidad de los resultados obtenidos en veinte años de desastre, de persecución y crímenes...Mis miras son más elevadas, mis medios nobles y pacíficos...".

 

El 30 de setiembre de 1848 le expresa a su hermana Bienvenida: "Yo sigo atacado de cuando en cuando por los diarios que me tienen a la muerte! Única enfermedad grave que sufro...Yo voy a principiar una cría de gusanos de seda...".

En ese año Rivadeneira edita los "Viajes", muy diferente a la edición del ’49, corregida por Gutiérrez.

Muere su padre, José Clemente Quiroga Sarmiento. Contrae enlace con Doña Benita Martínez Pastoriza, viuda de Domingo Castro y Calvo, en la parroquia de San Lázaro. Ella tenía un hijo, Domingo Fidel, que S. tanto amó. Este matrimonio fracasó.

 

Anteriormente a su casamiento, Don Domingo había tenido una hija, Emilia Faustina, fruto de sus amores con una señorita chilena, María de Jesús del Canto, en 1831. Faustina se casa luego con Julio Belin (con él S. había instalado una imprenta en 1848) y tienen varios hijos: Augusto, Julio, Elena, Eugenia, Emilia y Luisa. Muere en 1904.

 

En otra del año siguiente, en réplica a los ataques verbales de Rosas, S. escribe: "el orden actual establecido en la República Argentina, es absurdo, estéril y atentatorio contra los derechos de los gobernados, depresivo de las facultades intelectuales del hombre, ruinoso para el engrandecimiento de la República Argentina, y eminentemente desmoralizador y degradante de la dignidad humana".

 

En "La Crónica" escribe sobre Educación, Sericicultura, e Inmigración. Insiste en la cuestión del Estrecho de Magallanes, guiado por su profundo odio al Tirano e inspirado en su concepto de Civilización y Universalismo, en su Patriotismo Superior, que en él es un Humanismo Integral.

 

En 1849 escribe "Educación Popular". Traza planes para llevar inmigrantes alemanes a la ciudad chilena de Valdivia. Muere el actor Casacuberta, S. pronuncia algunas palabras en el funeral, donde lo compara con Moliére y dice que "un teatrillo sudamericano había sido un escenario demasiado chico para albergar la gloria de un actor tan genial como fue Juan Casacuberta. Se llamaba Juan José de los Santos Casacuberta.

Según un contemporáneo de S., Santiago Estrada, en su "Misceláneas", "Poseyó talento, buena figura, modales distinguidos, voz poderosa, y fue apto para todos los géneros... Puede decirse, sin temor de rectificación, que fue en Chile el primer artista de reputación que inició al público en los secretos del arte dramático".

 

 

     

  • Le escribe a V. F. López, el 12 de diciembre: "Yo estoy aquí, como cuando aquella famosa e inolvidable polémica con el ‘Semanario’. Tiro mi dardo, y me meto debajo de la mesa de miedo, mientras preparo otro más certero y aguzado, seguro de quedarme yerto después de haberlo lanzado".
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En Yungay se reúne junto con Las Heras, Julián Navarro, Gutiérrez, Mitre, Godoy, y otros con el objeto de celebrar el 39° aniversario de la Revolución de Mayo de 1810 y también publica sus "Viajes" y traduce del francés "¿Por qué? O la física puesta al alcance de todos" y la "Historia de los pueblos antiguos y modernos" de Levy.

 

Son de 1850 su "Argirópolis" y "Recuerdos de Provincia" (éste lo redactó junto a su madre de 70 años de edad, quien le facilitó diversos datos); concebidos en la Quinta de Yungay, donde lleva vida de hogar. Funda también algunos órganos de difusión periodísticos, como "El Consejero del Pueblo" y "Sud-América".-

 

En 1851 imprime retratos suyos con la inscripción "Sarmiento futuro Presidente", los hace repartir, viaja a Montevideo con Aquino, Paunero y Mitre en la "Médicis", llegando cuando Oribe ya había capitulado.

En noviembre se entrevista con Urquiza en Gualeguaychú y es de este año un Plan propio de invasión a la Argentina por San Juan o Mendoza, que queda frustrado.. En "La Crónica" de Chile se publica una carta al Encargado de Negocios de Su Majestad Británica en el Gobierno de Buenos Aires, Mr. Southern, escrita por Sarmiento, en que éste expresa que "lejos de creer una calamidad la separación de Rosas del Gobierno, la creo una de esas bendiciones del cielo que hará a los pueblos argentinos hincarse de rodillas a darle gracias. No tema a la anarquía: los pueblos no se mueven sin causa, ni son fieras los argentinos que se escapen si llega a faltarlas el guardíán. Todos tienen casas y permanecerán en ellas. Volverán a su patria a millares los que andan prófugos, respirarán los oprimidos, y de los que están allí y de los que de fuera traigan las luces que han adquirido, se formará un gobierno que no será el mejor imaginable, que en estos tiempos no es condición que ha de exigirse, la perfección; pero será menos absurdo, menos estúpido, menos ignorante y menos inmoral que el que tiene actualmente". Continúa, profético y realista: "Créamelo, señor, la República Argentina necesita más de libertad, caminos, seguridad, correos, navegación de los ríos, inmigración y todos los asuntos que hoy no se despachan, que el que a un haragán imbécil, miedoso y embrutecido por el ejercicio del despotismo, esté nominalmente a la cabeza del país".

 

Ya en 1852 se tronchan sus relaciones con Urquiza, a la vez que publica su "Campaña en el Ejército Grande", habiéndose desempeñado él como Boletinero. Escribe a Mitre desde Yungay (9-7-1852): "Rasguño la silla en que estoy sentado: tallo la mesa con el cortaplumas, y me sorprendo mordiéndome las uñas".

El 13 de octubre escribe la intensa y categórica "Carta a Yungay", destinada a acumular cargos contra el caudillo entrerriano. Le acusa de haber degollado más individuos que Artigas, Quiroga y Rosas. Le recuerda los prisioneros degollados en Palermo, en Pago Largo, etc., y la "correa" hecha con la piel de Genaro Berón de Astrada.

 

Recibe (10-4-1852) la condecoración de la Orden Militar de la Rosa, "por haberse hallado en el combate del Tonelero, con Mitre y Paz", según carta a Posse, 10-4-1852.

 

Sobre las "Bases" le manifiesta a Mitre: "Ya le habrá llegado a usted la preciosa obra de Alberdi sobre Constitución Argentina. Tendrá este libro el mérito histórico de ser la única manifestación espontánea del pensamiento de nuestros inteligentes estadistas; pero mayor es a mi juicio el mérito intrínseco de ella. Alberdi ha puesto la zapa en todo el sistema colonial, aldeano, ignorante, godo y rudo, de las constituciones sudamericanas, que hacen arrastrarse en el fango a esta parte de la América hace medio siglo. Yo adhiero al pensamiento formulado por Alberdi". "Sostenga las ideas de Alberdi que son las de todo americano que tenga ojos; que son las que triunfarán en despecho de cuanta necedad en contrario hagan, y las únicas que nos han de hacer nación rica".

 

Nuevamente se destierra en Chile, pero antes viaja a Brasil. En Uruguay conoce a Aurelia, la hija de Dalmacio Vélez Sársfield (de ella dirá que "tiene más carácter y genio más sólido que todos nuestros amigos").

 

En 1853 debido a la contienda verbal con Alberdi, escribe "Las ciento y una", cartas en contraposición a las "Quillotanas" del autor de las "Bases". Redacta su "Memorias sobre el estado de las Repúblicas Sudamericanas", que envía al Instituto Histórico de Francia, sus "Comentarios sobre nuestra Constitución Nacional" donde trata en particular la cuestión de la Capital y del artículo 106, que versa sobre el derecho de las provincias a dictar su propia Ley Fundamental, y "Educación Común":

Al año siguiente se afilia a la Logia Unión Fraternal n° 1 del Valle del Paraíso.

 

     

  • Entre 1853-1854 sufre la crisis depresiva más extensa de su vida. . En carta a Mitre, Santiago, 19-10-1853: "Mi salud está quebrantada, cediendo el roble que Ud. conoció ante las fatigas del espíritu. ¡No!, jamás he sufrido lo que en esta épóca...Vivo solo, como un presidiario que guardan Alberdi y el club...y en medio de todas estas torturas morales... me agoto, me destruyo. Estoy lleno de canas; mi pecho cede hace dos meses y mi salud conmovida sin quebrantarse, me quita aquella bestial seguridad que hacía toda la fuerza de mi carácter".
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En carta desde Santiago el 2-11-1853 expresa ya a Mitre, sus pretensiones doctorales: "sería bueno que le viniese la idea a esa Universidad (la de Buenos Aires) de darme los títulos de doctor".. Insiste en el año siguiente: "Véleme a los títulos de doctor. Pongo en ello vanidad e interés".

Es encarcelado en Mendoza y luego vuelve a Chile, donde dirige "El Monitor de las Escuelas". En la Imprenta Belin publica la traducción del libro de Figuier, "Exposición e historia de los descubrimientos modernos".

 

El 3 de febrero de 1854 desde Lima le escribe un destacado liberal ( o "gólgota" colombiano), el Sr. M. Ancizar, quien con respecto a los "Comentarios sobre la Constitución" le comunica: " he leído sus ‘Comentarios’..., obra que generalizará entre nosotros las sanas ideas de libertad y republicanismo genuino tan encarnada en el pueblo yankee, nuestro maestro y nuestro faro en el camino de nuestra democracia...Tengamos fe en la democracia y adelante!...Salud y prosperidad".

 

Publica "Derecho de Ciudadanía en el Estado de Buenos Aires".

 

Había preparado un programa para reunir una Asamblea Constituyente en su provincia, con el objeto de establecer un estatuto, como consecuencia de ese proyecto, sufre prisión en Mendoza.

 

Funda una Quinta Normal en Mendoza y tiene proyectado fundar otra en San Juan. Según carta a Posse, desde Yungay, 15-11-1854, luego de referirle entusiastamente la utilidad de la industria del tallado y talabartería en Tucumán, le escribe: "¡sabes que he fundado en Mendoza, contra la voluntad de todo el mundo, una Quinta Normal, que cuenta ya con millares de plantas de todas las variedades de bosques de las de Europa...Ahora quiero hacer algo parecido en San Juan".

 

El 23 de octubre le escribe a Mitre: "¡Mi querido Mitre!. ¡Un millón de abrazos!. Hemos triunfado allá!. ¡El provenir se me presenta radioso! Espero que veremos consumarse la revolución sudamericana",. Envía muchos consejos y sugerencias al historiador, militar y poeta. "No se vuelva porteño, amigo. Seamos argentinos siempre. Porteños en las provincias, provincianos en Buenos Aires. Defiendan a cada ciudad, la libertad en todas partes. Matemos el caudillaje; hagámoslo imposible. Las ciudades han triunfado, busque en las ciudades apoyo. No olviden la República en conjunto. Vamos a consumar la obra más grande; levantar una vara más alta sobre el nivel del mar ese continente sudamericano...".

 

En 1855 es redactor de "El Nacional" y escribe varios artículos sobre "La Condición del Extranjero en América". En el periódico nombrado, según S., "abogó exclusivamente por la educación primaria, contra todos, contra la tradición, popularizando las ideas que se hicieron al fin carne, con rentas propias e independencia de los poderes públicos. Un pensamiento ha dominado los actos de nuestra vida entera. Literatos, publicistas, militares si el caso lo exigía, la educación pública, fue siempre, en todas partes, en todas las situaciones de la vida, el fondo y el fin de nuestros trabajos".

 

Escribe en el mismo lugar, el 14 de julio, en que se hace cargo de la dirección: "Los libros nada enseñan al que no sabe pensar, por eso es que no tienen libros ni los estiman los que sólo obedecen a sus instintos, o se ocupan de los negocios ordinarios de la vida. Pero los libros son el pasto del espíritu sólo un genio extraordinario, podría encontrar una verdad nueva o crear un sistema de verdades, sin conocer de antemano el estado de la materia de que se trata".

 

Es nombrado Diputado Nacional por Tucumán. Le escribe a Posse, desde Rosario, el 30 de abril: "En Mendoza recibí los diplomas de Diputado al Congreso Nacional por Tucumán... Puedes calcular lo complacido que he quedado con este honroso nombramiento a que doy una importancia política muy significativa; y que me consuela de muchos sinsabores".

 

Es designado Miembro del Consejo Consultivo de Gobierno, Concejal Municipal de la ciudad de Buenos Aires. En esta última función, propició la destrucción de los postes que sólo dificultaban el tránsito, previendo y profetizando de esa forma, el adelanto y congestión futuras del tráfico en la vía pública. "Hagamos algo útil para que no se aplique la observación taimada del paisano al ver la lozanía de ciertas plantas: muchas guías y zapallos nada", Abomina de los debates fútiles y "todas esas grandezas y retóricas amplificaciones" "fuera de lugar".

 

Visita el Delta por primera vez, el 8 de setiembre. Se ocupa de la riqueza y población de las islas, por la prensa y en la acción , promoviéndola en el invierno". En carta a Posse (1-12-1855): "Desde ahora me ocupo de poblar una isla del Paraná de árboles de madera, empresa en que he hecho entrar a más de ciento y que ha transformado en este año más de cuatro leguas de canales, en vergeles y alamedas de verdura, a punto de presagiarse ya una maravilla. Es éste un asunto que tiene mucho de ideal y romanezco a la par que es prosaico como criar vacas...Es un descubrimiento que de tierras ignotas de hecho a las puertas de Buenos Aires y hoy ya saben que la Delta del Paraná es cultivable, habitable por 200.000 habitantes como la Delta del Nilo. Es Venecia de 60 leguas, de fondo, por caminos canales y por casas quintas y arboledas..!.

 

En junio del año siguiente, fundamenta su renuncia al cargo anteriormente referido: "no yendo al Congreso no hago más que evitar esfuerzos inútiles en remediar lo que no tiene remedio". "Desencantado de todo, de Buenos Aires, como del Paraguay, cada uno quisiera tenerme de su lado para maldecir al otro, siendo yo en todo ello el pato de la boda, por tener la desgracia de ver un poco más claro". "Aquí hay egoístas ignorantes: allá malvados sapientísimos; aquí anarquía y desgobierno, allá miseria y expoliación".

Critica a Buenos Aires y a los porteños. "Pueblo sin inteligencia ni previsión, sin gobierno, sin administración ni ejército". Resume la situación: "Buenos Aires y las Provincias-Unitarios y federales-capital Paraná o Buenos Aires- caudillos y libertad...". Urquiza: "Presidente, Gobierno del Entre Ríos, Comandante General de Armas del Entre Ríos y Corrientes, dueño de seis millones de pesos en vacas, tierras, saladeros, etc..." "Cuando lo crea útil a la Patria y a la Libertad, he de hacer lo que he hecho siempre: inmolarme, sin prometerme otra recompensa que las injurias, y el menosprecio de aquellos por quienes me sacrifico".

 

Le visita Benjamín Vicuña Mackenna, escritor chileno , 1831-1886. Es nombrado profesor de Derecho Constitucional, y discute con Félix Frías, que publica "El Orden", ataca a "La Tribuna" y sus redactores, los hermanos Varela. Preside la Sociedad del Teatro Colón.

 

     

  • En 1856 ocupa en cargo de Jefe del Departamento de Escuelas. Es nombrado Concejal de la Parroquia de Catedral al Norte. Presenta la "Memoria sobre Educación Común" a la Universidad de Chile. Polemiza también con Nicolás Calvo, fundador de "La Reforma Pacífica", a quien llama "rastrero" y "compadrito".
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Planta el primer mimbre en la Confluencia de Arroyo Espera y el Esperita (8 de octubre), ocasión en la que escribe: "La tierra de estas islas y el mimbre son como el cuerpo y el alma, uno completa al otro; ¡Y seré yo quien plante el primer mimbre! Esa planta ha obligado a hacerlo porque desde hace años me sigue adonde quiera que voy". "Señores, sean Uds. testigos que hoy planto con mis manos el primer mimbre que va a fecundar el limo del Paraná deseando que sea el progenitor de millones de su especie, y un elemento de riqueza para aquellos que lo cultiven con el amor que yo le tengo. ¡Una nueva industria ha nacido!. Y la gracia y la belleza se darán por añadidura" (véase "El primer mimbre" de Celia de Diego, en "La Prensa", 13-10-1968).

 

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 14:39
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