miércoles, 15 de octubre de 2008

LOS DÍAS DEL MAESTRO . Biografía sarmientina.

Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Parte IV.-

 

     

  • Ya Senador en 1857, Sarmiento permanece en esa función por más de cuatro años. Propicia el enjuiciamiento de Rosas, la adopción del sistema métrico decimal y la "Ley de Tierras" de Chivilcoy.
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Ese año son desembarcados en Buenos Aires los restos de Rivadavia (1780-1845), ocasión en la que dice: "esas cenizas se agitarán dentro de la urna que las contiene, si otros sentimientos y otras ideas las acogiesen a su vuelta, diferentes de los que sintiera su corazón...Don Bernardino: esta es la misma patria que dejásteis hace treinta años. Las mismas instituciones la rigen: el mismo espíritu la anima. Estáis con los vuestros. Entrad y reposad en medio de las bendiciones de la posteridad".

 

     

  • En carta a Posse del 1-4-1860: "Pero bárbaros! Discutamos la Constitución, y la discusión sólo es ya la mitad de la obra. Reunamos una Convención donde haya doce diputados de Buenos Aires, que no se dignaran saludar a Derqui ni a Urquiza y a todos los espantajos y el espíritu se levantará".
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En carta de pocos días después, al mismo: "Te aseguro pues que Buenos Aires va a la unión sinceramente, sin ‘arriére pensée’ –que las reformas no son efecto de ostentación literaria sino necesidad sentida, fruto del triunfo práctico de las instituciones, y prueba del intento de unirnos".

Le aconseja: "haz desaparecer de la escena política esta raza de seres intermediarios entre el despotismo y la libertad, entre la barbarie y el progreso, que tantos estragos ha hecho con Alberdi, Carril, Gutiérrez, Fragueiro, desengañados los últimos, desmonetizados los otros, quedando todavía algunos que es preciso acogotar, como lo hemos hecho aquí con López, Cané, Domínguez, Tejedor y todos los póstumos impíos".

 

También, inaugura el 18 de julio de ese año la Escuela de Catedral al Norte, en la casa del panadero Masarro, sita en la actual Reconquista 461.

 

     

  • Desde Buenos Aires escribe sus condolencias a la viuda de su amigo Antonino Aberastain (1810-1861), Doña Magdalena Brihuega: "Mi desgraciada amiga; he recibido su tristísima carta anunciándome el desastre que toda la República ha deplorado. Son dolores estos que no admiten consuelo. Consérvese para sus hijos y no desespere de la Providencia, de la Patria y de sus amigos!!!".
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Desde San Luis, describe a Mitre la situación dramática y desoladora de la zona puntana: "la situación de San Luis es desesperante. Pobre, despedazada por Saá y por nosotros,... con un gobierno sentado por ruinas, impopular, porque es liberal y decente, intrigado por Baigorria con los mazorqueros, está con el Jesús en la boca, esperando una invasión del indio Mariano...ni para velas tiene la administración...No hay agua, con malos pastos; no hay hombres, con los indios por vecinos...Es para tirar las cartas y abandonar la partida...".

 

Presenta su renuncia a la función de Ministro y escribe una "Vida de Aberastain", en la que lo considera como un ejemplo de moralidad intachable.

 

Con motivo de la muerte de su madre, le escribe a su amiga Mary T. Peabody de Mann (806-1887): "en sus últimos años había dejado de sufrir enfermedades, y era feliz, sino es porque no podía trabajar, y por no verme. Su última obra de manos fue una frazada que me mandó a Buenos Aires, con este tierno rótulo. ‘Paula Albarracín a su hijo, a la edad de 84 años’. Como estuviese tan avanzada en años, hacíamos materia de jocosidad, toda vez que hablaba de morir, diciéndole que iba a vivir un siglo; y conmigo hizo un convenio, para que donde quiera que me hallase, vendría yo cuando ella me llamase, para que la acompañase al dejar esta vida. Hízolo así y la guerra civil me lo estorbó por lo pronto, pero al partir un ejército para San Juan, le escribí del camino el 22 de noviembre de 1861: ‘No le permito morirse antes que yo llegue’.

 

Le escribe Posse sobre la Biografía de Aberastain (17-3-1861): "Has hablado como el filósofo y el historiador. Los que vengan después tendrán que admirarte cómo has podido echar a un lado las pasiones de tu tiempo para decir la verdad. La palabra histórica está en tu biografía; lo que se ha hecho en San Juan es la expresión del país –somos bárbaros".

 

Es Auditor de Guerra del Interior (nov. 1861) como Teniente Coronel con Paunero. Y le escribe a su amada Aurelia Vélez: "Mi vida futura está basada exclusivamente sobre tu solemne promesa de amarme y pertenecerme a despecho de todo....Necesito tus cariños, tus ideas, tus sentimientos blandos para vivir. Un amigo de Córdoba me escribe: ‘No puedo disimularle que he recibido una impresión penosa al leer su carta, porque veo en ella reflejar un profundo desencanto que muchas veces he apercibido en el fondo de su pensamiento! Atravieso una gran crisis de mi vida. Créemelo. Padezco horriblemente y tú envenenas heridas que debieras curar" ("La Quincena", t. II, 1894).

 

El 7-1-1861 le escribe otra vez a Posse: "Yo he aceptado una misión a los Estados Unidos", "tengo el fastidio en el fondo del alma; y el deseo de ver cuanto antes el mar azul, lejos de las costas, otra tierra, otro teatro, para nutrir mi espíritu de ideas, de hechos, y que no sean los que durante diez años me traen como mula atahona dando vuelta sin cesar en un lugar".

 

Fue nombrado Ministro Plenipotenciario por el presidente Derqui, pero no acepta (fue designado el 24-12-1860). "En este estado de cosas, me llega un nombramiento de Ministro Plenipotenciario a los Estados Unidos, que he aceptado sin vacilar. Necesito sustraerme por algún tiempo a la continuidad de la lucha que principió en 1840 para mí y no concluye en 1860. Si acepto es para descansar respirando otro aire, y alimentando mi espíritu con pasto menos irritante...".

 

Del ’62 al ’64 es Gobernador de San Juan. Designado el 9 de enero de 1862 en forma provisoria y definitivamente el 16 de febrero. "Soy gobernador de San Juan como un asilo contra mí mismo". En 1862 vuelve a fundar "El Zonda" e informa sobre el programa que se prepara a ejecutar: "Estoy sondeando el terreno y tomando balance de las existencias. San Juan necesita todo a un tiempo; reparar los estragos de tantos saqueos y desastres y abrirle camino a las mejoras. Principiaré luego a gobernar y consagrarme a todo lo que es puramente interno, municipal. Para ello necesito tu concurso", dice a Posse (22-1-1862). "Empieza a recogerme semillas de árboles, de maderas útiles, pues procederé inmediatamente a la fundación de una Quinta Normal". La inaugura el 7 de setiembre de 1862.

 

En octubre escribe nuevamente: "Aquí la apatía, la mezquindad y la pobreza real se constituyen en partidos de resistencia. Les hago empedrar las calles, tener Cementerio, Escuelas, etc., y chillan. Felizmente empieza a obrar una reacción. Me propongo dictar buenas leyes reglamentarias y hacer varios arreglos indispensables en aguas, planos, mapa, censo, ley de elecciones, y dejar el gobierno cuando todo esté montado. Mi palanca son las minas. Si ellas producen los resultados que prometen, todo lo que hago será una realidad. Si no, convendrá despoblar esta provincia. No tiene medios de vivir, ni objeto para que viva".

 

"San Juan es un montón de víctimas; hemos dado libertad a cadáveres no tanto por los estragos de la guerra cuanto por la quiebra del comercio...Mientras...mejoro la administración de justicia, preparo vías de comunicación, y erijo escuelas, consagrando las capellanerías laicas a la dotación de un colegio".. Melancólico y desencantado, termina esta carta a Posse del 24 de marzo del 62: "Nada quiero encargarte, ni semillas; poco quiero saber de política. Yo no tengo otra que ocuparme de las pequeñeces municipales de San Juan. Dime cómo te va, esto es todo lo que me interesa".

 

Mitre lo designa Director de la Guerra con Peñaloza, "el Chacho".

Crea el Colegio de San Juan, 2 de abril 1862, luego nacionalizado en 1864 por Mitre. "La fundación de este colegio, que fue una anticipación para su época, estaba en el meollo de las preocupaciones educadoras de S." (Antonio de la Torre, "S. y el Cgio. Nac. de Sn. Juan", "La Prensa", 25-6-1962).

Inaugurado el 15 de junio. Su objetivo primordial: "fomentar los estudios de carácter técnico y científico que, según su criterio, señalaban una evolución necesaria en el proceso cultural del país" (A. de la Torre, cit.). En el discurso inaugural, vaticinó: "hoy nace un Colegio Preparatorio; en el mañana, una Universidad de Cuyo, que esparcirá luces a través de los Andes".

Allí después crea también una clase de Mineralogía, base de la Escuela de Ingeniería de Minas, actualmente Facultad de Ingeniería de la Univ. de Cuyo. Funcionó dicho establecimiento educativo en un sector lateral a la Iglesia de la Merced. "Es un sueño sarmientino realizándose en el tiempo, uno de esos sueños con que enalteció su vida fecunda, afanada en mejorar la condición de sus semejantes, para que todos pudieran participar ‘del festín de la vida del que, como él mismo dijo en su testamento político, sólo pudo gozar ‘a hurtadillas", concluye de la Torre su artículo citado.

 

"Sigo gobernando admirablemente. Intentándolo todo y no haciendo nada. Dos obras he logrado sin embargo, a cual más difíciles. Apagar las divisiones que tenían a este pueblo fraccionado anulando todos los cabecillas, o más bien colocándolos en su lugar e inspirarse confianza en sus propias fuerzas...Tengo quinientos rifleros y fusileros que rivalizan con las tropas de línea en disciplina, equipo y las exceden en patriotismo: he creado caballería nuestra con espíritu de odio a la montonera y todos se sienten seguros y fuertes". (a Posse, 3-7-1862). "Presidir a esta revolución industrial, dirigirle en sus primeros pasos, sanar las heridas de San Juan, tú convendrás que es gloria más sabrosa que ir de Vice-Presidente o ministro a disputar y pronunciar discursos".

"Mi palanca son las minas. Si ellas producen los resultados que prometen, todo lo que hago será una realidad. Sino convendrá despoblar esta provincia..."

Posse le responde: "Veo los esfuerzos de tu gobierno por hacer el mundo de la nada y comprendo todas las dificultades, siempre renacientes, que te opondrá la pobreza y verdadero modo de ser de los pueblos de provincia. Me parece que algunas ilusiones de menos tendrás a esta hora. La verdad es que cuando uno penetra más adentro en la vida práctica de nuestros negocios, tanto más se aumenta el desprecio por hombres y cosas".

 

Como Gobernador, tuvo como Ministros a Ruperto Godoy y a Valentín Videla Lima. Reconstruyó el derruido Cementerio sanjuanino a base de contribuciones justas que ordenó pagar por parte de las personas de mejor condición económica de la provincia. A pesar de las protestas curialescas, sobre la base de un antiguo templo, hace construir una escuela. Sobre la Escuela de la Patria, erigió la "Escuela Sarmiento", con la contribución del pueblo y del fondo provincial; contando con la iniciativa del Cónsul chileno en San Juan, Sr. Barriga.

Hizo blanquear los muros exteriores de las fincas, mejorar el alumbrado, construir paseos.

 

Anoticia a Mitre: "Hoy me encuentro sin un centavo en cajas provinciales, con urgencias que me he creado deseando hacer del gobierno un elemento de progreso. Para administra fielmente un presupuesto de 70.000 pesos, que pagan mal los contribuyentes, el oficial mayor es más idóneo que yo. Me ha llegado un jardinero y las plantas para una quinta normal, y preparo el terreno. Para su inauguración pienso hacer, en un discurso, un tratado de agricultura al uso especial de los sanjuaninos. Ayer me llegó un excelente fundidor de metales, y espero con sus conocimientos hacer brillar al sol la plata que decididamente encierran tales minas en abundancia. Todo esto me abre grandes brechas en la contaduría...Voy pues, marchando a fuerza de coraje..".

 

"La misión providencial que desempeño ya será traer un rayo de Civilización al interior.. pero yo no profeso la doctrina floja de usted que repite que es preciso tomar la República Argentina como es, con sus hábitos y sus hombres. Dando un poco a las circunstancias, yo tomo el barro para modelarlo. Esta es nuestra misión. He de crear rentas provinciales, he de hacer gobierno y pueblos y en ello pongo mi gloria. Yo consigo gritando, obrando, como nuestros arrieros, que todo el día insultan a sus mulas para hacerlas marchar y marchan unidas...espero con las minas crear una política industrial y sana, reparadora y fecunda en riqueza, que es lo que falta al interior. Ayúdeme en esto, y habrá satisfecho mi ambición que es tener poder, para crear, transformar y realizar. Necesito además embriagarme moralmente para vivir, en el estado de mi alma y de mi corazón".

 

     

  • Renuncia a la Gobernación luego de dos años de continuas reformas y de oposiciones. Acepta la Representación de nuestro país ante los gobiernos Chileno , Peruano y Estadounidense. Le comunica a Mitre: "Ud. será el primer presidente, pero ya sabe que me reservo la segunda"...
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Ricardo Rojas, al analizar esta etapa de la vida sarmientina, acota con sonrisa: "¿Qué? Sarmiento en misión diplomática?. ¿No lo hemos visto durante ese bienio de su gobierno en San Juan, como una nube retumbante de truenos; rasgada de rayos? Y ahora, metido en el protocolo, ¿qué hará sino lo que un cóndor salvaje preso en la jaula? Es lo que hizo morder su reja, lanzar voces broncas, dar aletazos, levantar la fiera cabeza glabra, mirando en torno". Por su parte Enrique Anderson Imbert, en su "Una aventura amorosa de S." (1969): "No le interesaba hacer vida de diplomático. Lo que quería era recorrer el país, observar las costumbres, estudiar las instituciones, relacionarse con personas importantes, sobre todo en la educación, escribir y hacerse políticamente más visible".

 

Participa en el Congreso Americano, que se reúne en el Palacio de Torre Tagle, junto con Manuel Montt, Piedrahita, Alcántara Herrán, Juan de la Cruz Benavente, etc. Su actuación allí es tan impulsiva a través de su discurso inicial que mereció irónicos requiebros por parte de Mitre.

Entonces le escribe a Posse (10-5-1864): "mayo 30. Mi recepción ha sido casi un acontecimiento, debido a la excitación producida por la ocupación de Chinchas. Parecía providencial la presencia de la República Argentina cuando la España reaparece en la escena, y representada por el conocido enemigo de la vieja madrastra".

 

El "Chacho" es ultimado el 29 de octubre de 1863... Mitre le expresa en noviembre de 1863: "Me complazco desde luego en presentarse mis cordiales felicitaciones por el glorioso combate de Caucete, que salvó a esa provincia de la destrucción con que eran tan seriamente amenazada por los montoneros, y que preparó el desenlace de la rebelión, con la muerte del Chacho, y total dispersión de los bandidos. La pacificación de la Rioja es ya un hecho y tengo mucho gusto en declararle para su satisfacción y la de los sanjuaninos que tan importante resultado es debido en una gran parte a los patrióticos esfuerzos y abnegación del gobierno y pueblo de San Juan, que no ha esquivado ni la sangre de las fortunas de sus hijos, para consolidar el actual orden de cosas en la República, peleando valientemente por el restablecimiento de la paz en La Rioja, bajo su hábil y perseverante dirección, cerrando así gloriosamente su gobierno".

Pero Domingo le confiesa a Posse: "Yo he estado confundido entre el polvo de las montoneras, hasta que pude en Caucete despejar un poco la atmósfera...Creo...que se acumulan nubes negras para una nueva tempestad que cubra de desolación el país. ¡Qué saldrá de ello? Nuevos desórdenes y nuevas cuestiones, por resolver, en medio de la extenuación cada día en aumento...Temo que ningún gobierno sea posible en país tan mal preparado para el gobierno"...

 

 

     

  • Publica un folleto titulado "El estado de sitio según el Dr. Guillermo Rawson".
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Como Ministro Plenipotenciario, primeramente va a Chile donde recibo el sincero abrazo de Vicuña Mackenna, luego pasa a Lima (PerúGuiño.

 

En 1865 se encuentra en Estados Unidos, donde traba amistad con la Sra. Mary Mann y deja escrito en su Diario de Ministro: "Me levanto a las cinco, leo poco, porque no sabía qué escoger entre la muchedumbre de libros, panfletos y diarios que se me están acumulando. Escribo , traduzco, compilo e imprimo dos libros a la vez. Despacho correspondencias que cada día se están haciendo más frecuentes e interesantes; publico algo en los diarios y llegan las 12 de la noche, muy a pesar mío y encuentro en ‘mullido lecho’ (porque, sin poesía, son muy buenas las camas americanas), el sueño que por tantos años huyó de mis párpados".

 

Escribe la biografía de Abraham Lincoln, en Nueva York, funda "Ambas Américas" y lee libros de índole política como los de Burney, Story, Lieber, etc..

Dicta una conferencia sobre la Doctrina Monroe en la Sociedad Histórica de Rhode Island (27 de octubre de 1865). Ahí expresará que "la ignorancia de tres siglos, la ignorancia española del siglo XVI, traída a tierra salvaje, la abyección del indio crudo incorporado a la sociedad colonial, el fanatismo, el aflojamiento de todo vínculo moral no produzcan en América del Sud los peores resultados que ha producido la esclavitud en los Estados Unidos".

 

Asiste a la clausura de la Asociación de Maestros de Massachussets, visita y es agasajado por las Universidades de Yale y Harvard, y, se impregna del ambiento político e intelectual norteamericano, a través de las relaciones que mantuvo con personalidades de la talla de Benjamin Gould, del pedagogo Horace Mann, del pensador y escritor Emerson,, del poeta Longfellow...

Sus ideas también se irradiaron a México, sobre Derecho Constitucional, y a Venezuela, referentes a Pedagogía, erigiéndose allí una Escuela que lleva su nombre.

 

Ese año de 1865 fallece su yerno Julio Belin. Asiste a una reunión del Instituto Nacional de Instrucción (Connecticut). A fines del año siguiente presenta su renuncia, por palabras de un Senador argentino, el que decía que Sarmiento "solamente" se ocupaba de Educación. No se la aceptan.

Colabora en el periódico de Mackenna, "La voz de América" durante dos años.

 

Como Ministro se ocupa en Estados Unidos también, del asunto de la ocupación de las Islas Malvinas, y en carta a Rufino de Elizalde le manifiesta: "el cargo más grave que debiera hacerse a la diplomacia norteamericana, y por el que debiera dar una reparación su Gobierno", es el de la pérdida de las Islas, poseídas en justo título por la España durante cuarenta años, y por la República Argentina durante veinte; puesto que fueron fuerzas norteamericanas las que las despoblaron, y las doctrinas del Ministro Baylies las que indujeron a la Inglaterra a apoderarse de ellas.

 

Resolviendo el problema, enfrentándolo enérgicamente "puede resultar (de) mucha honra y provecho para nuestra patria, cuyo nombre comienza a suscitar grande interés y simpatía en la opinión ilustrada de este país". Hay que reclamar nuestros derechos de soberanía –afirma- "en nombre de la majestad de la República ajada en su cuna; en nombre del porvenir de la libertad e independencia americana, contra actos de violencia y casi de barbarie perpetrados por agentes norteamericanos" (6 de abril de 1866, N. York).

 

Sobre su posible Presidencia, le revela a la Sra. Mann: "Escríbenme de mi país que soy el único candidato posible para la Presidencia; y siguiendo el orden lógico, yo mismo tendría la misma idea. Pero el mundo real no se rige por la lógica: hay el ‘politician’ de por medio, Ud. lo sabe; y allá más que aquí esas cosas se preparan, manipulan, y hacen, teniendo como tienen la ‘sartén por el mango...!" (8-6-1866).

 

"Escribo una sucinta biografía del Chacho, para engrosar y completar la de Quiroga que hago reimprimir" le comunica a Mitre (28-6-1866). Año de febril actividad, como le exige su ritmo vital: "Lincoln (la biografía) – le anuncia a Mitre- va por la tercera edición que se hará luego, para proveer a la demanda que de ella hacen de Habana, Centro América, Curacao, etc. De Buenos Aires me escriben que hay poca esperanza de colocar doscientos ejemplares, en pueblo tan audaz para sostener doctrinas de su invención, y que sin embargo no tiene el pobre niño precoz el hábito de leer nada ni bueno ni malo..".

 

 


Publicado por Desconocido @ 14:20
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