LOS DÍAS DEL MAESTRO. Biografía sarmientina.-
Parte V.-
Por Guillermo R. Gagliardi.-
En 1866 muere su hijo Dominguito en la Guerra del Paraguay. Atraviesa otra crisis afectiva y depresión, según queda testimonio en su correspondencia con Mitre ("S.-Mitre. Correspondencia", 1911, p. 370, 371).
Le expresa a Mary Mann (13-12-1866): "En la guerra ha muerto mi hijo, de un balazo en un pie, por donde se desangró antes de recibir auxilios...Ha sido un día de duelo para toda la ciudad. Era el ídolo de todos. Una esperanza para la patria. Para mí era todo, y una muestra de lo que puede la educación. A los veinte años era ya el primero de todos por el saber, el patriotismo, y la popularidad. A los quince era ya hombre admitido en la sociedad, mimado por los viejos, seguido por los jóvenes, distinguido por las damas. Había nacido con las dotes del corazón y la inteligencia; y yo lo había dirigido desde los primeros pasos. Enseñéle a leer, sin molestia, de edad de tres años y medio, al calor de la chimenea, escribiendo con un carbón las palabras, en un libro en blanco que todavía existe. Allí está escrito de esa edad con su mano y carbón la palabra Sarmiento, para mostrarme que ya entendía. Se haría una novela extraña si le contase todos los incidentes de su vida que mostraban el talento, quizá el genio, el corazón, el carácter...".
Escribe "Las escuelas, base de la prosperidad y de la República en Estados Unidos", y sobre otros temas heterogéneos, sobre los Derechos Aduaneros, Rosas y Felipe II, Holanda, la "Chuña", etc. Traduce y publica la "Vida de Horacio Mann", el educador reformista yanqui.
Lucio V. Mansilla (1831-1913) le ofrece apoyo a su candidatura para Presidente.
En Ann Arbor recibe el título de "Doctor honoris causa" de Michigan. Se aparta de la Asociación Masónica a la que había pertenecido, pero en el ’80 vuelve a ella como Gran Maestre de la Logia Fraternidad Argentina, donde Leandro Alem era Secretario. "Tu discurso a los masones –le dice Posse en 1868- ha dado brillantes resultados, se acabó el cargo de herejía y a mí se me ha quitado un peso de encima".
"...llegó a comprobar que militares y doctores eran los que ocupaban la escena política en el país y quiso ser uno de ellos porque aspiró a ser un gran político" (Campobassi, "S. y su época", 1975).
En París había encontrado al poeta Hilario Ascasubi (1807-1875), gran amigo, al que conoce desde hace más de veinte años. Es agasajado con un banquete por Emilio Castelar, Fernando Álvarez de Toledo, Mariano Balcarce y otros, con motivo de visitar la "Exposición Universal a la cuna de los Derechos del Hombre". Pronuncia un discurso: "Cualesquiera que sean nuestros errores, por cualesquiera dificultad que haya de atravesar la generación presente, dentro de dos siglos, dentro de mil, al extremo sur de la América, descargarán sus aguas en el Océano los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, y la Pampa se extenderá desde sus costas hasta las faldas de los majestuosos Andes. Una nación ha de cubrir tan vasta superficie, y deber nuestro es, desde ahora y por siempre, propender a que se llame Argentina, que sea república, próspera, civilizada y fuerte, mansión de hombres felices y libres, que cuenten por millones...".
"Necesito que vengas –le pide a su amigo tucumano, Posse, en abril 1866- para engrosar la falange de los de mi estirpe; republicanos con gobierno, estado de sitio y libertad provisional, haciéndote tocar con el dedo las pueriles, sino no fuesen calculadas, botaratadas de la circular con que Rawson se propuso deshonrarme, para hacer lo que ya había hecho Alberdi con éxito, apartarme del camino, y puros de todo servicio al país, mientras los hubo menester, presentarse en la palestra con un panflítica, y sostituirse a los otros, con grande aplauso de la República, que le gusta siempre todo lo que le daña, todo lo que contribuye a su eterno mal estar, abandonando sus vulgaridades corrientes, y hacer mal lo que otros pensaron bien". "Cuanto dilata el tiempo de verte. Desde que me lo anunciaste como posible, es una idea fija que no me abandona...".
Se embarca así, en el Merrimac, donde en febrero festeja su natalicio, y, ya en Pará se entera de que ha sido elegido Presidente.
El 20 de setiembre de 1867 le responde a Mansilla: "Pónganme a mi lado, detrás, espalda con espalda, los otros; sostengan mi debilidad y por mi madre y por mi Dominguito, prometo que levantaré la piedra y la subiré sobre la montaña. Probemos, pues. Desde luego, acepto su apoyo; busque el de otras simpatías y obedecerá al llamado de affmo. Amigo".
Acusado de no desempeñar con utilidad su cargo de Representante en Estados Unidos. Ello ocurre cuando se discute el presupuesto para 1867, en el Senado, oportunidad en que el Senador Abel Bazán propone la supresión de la Representación en Estados Unidos. Sarmiento envía su renuncia, pero al ser leída en el Senado, Marcos Paz, el vice-Presidente, la rechaza.
En carta a Posse, (21-3-1867): "Tanta ineptitud en nuestro partido, hace necesario pensar en asegurar el porvenir de la República. Creo que a su tiempo no pronunciaras en vano un nombre. Espero que algo represente, encuentre ecos, y sepa en lo humanamente posible llenar la medida de las esperanzas. Nuestro país es una casa en quiebra, con los acreedores a la puerta y se necesita valor para ofrecerse a enderezar los negocios...".
En una epístola posterior: "No hay Gobierno, ni se ha hecho cosa alguna por fundarlo, ...Cuánto dinero y cuánta fuerza gastada para organizar la anarquía. Verdaderamente hay ineptitud en nuestro partido, pero más ineptos son los Jefes que han tenido su dirección y que lo han postrado por el desgobierno. Cada día me sorprendo más de esta política sin política del Gobierno Nacional. La cuestión presidencia viene y llegará con tempestad, pero a todo nos preparamos. Antes que tu insinuación algunos trabajos tenía hechos por tu candidatura, pero aun no la he presentado por la prensa porque no ha llegado el momento, lo haré oportunamente...".
Luego de denunciar el caos y la anarquía del país, en carta del año siguiente, Posse le escribe: "Si a pesar de todo llegas a la Presidencia, Dios te dé tino y fuerzas para compaginar libro tan desgobernado. No me asustan las masas, lo que me asusta es la desmoralización de los decentes que no saben de gobierno sino el provecho que vienen de los altos puestos públicos...¡Qué materiales para trabajar la casa!".
En otra: ""El periódico de Tucumán fue el primero en la República en levantar tu nombre bajo mi inspiración, por no decir de mi puño y letra". En otra, el mismo político le aconseja: "He leído algunos de tus discursos con todo el aire yankee que has traído. ¿Te daré un consejo? Sí te lo daré: evita cuanto puedas toda referencia a tu persona para no dar ocasión a tus adversarios a que te calienten los oídos con aquella marimba de ‘Don Yo’ que tantas veces te han hecho sonar. En una de mis cartas anteriores te avisé de los trabajos que en daño tuyo habían puesto tus enemigos presentándote como hereje, barbaridad que hacían penetrar en los conventos. Insisto en que deben en alguna ocasión solemne, hacer saber que crees en Dios y las p... de la Iglesia. Conoces bien el interior y por lo tanto no debes mirar con desprecio esta indicación".
En correspondencia del 21-10-1868 Don Domingo le formula estas apreciaciones: "Mi plan de política tenderá a mejorar las condiciones sociales de la gran mayoría, por la educación y por la mejor distribución de la tierra, por el mejor servicio del ejército y la milicia , a fin de que los hereditariamente desvalidos, empiecen a mirar el gobierno con menos prevención, pues sienten que este gobierno no es el de ellos. La empresa es difícil pero digna de acometerla" (Obras Completas, tomo 50).
Posse escribe desde su provincia, el 30-10-1868 a Pedro Rueda: "Me dices que Sarmiento parece que les tiene miedo y desconfía de tus planes. Puede ser, porque veo en las alusiones de sus discursos que le tiene miedo a la "Nación Argentina" por la guerra sin cuartel que le hace. Sarmiento no conoce el Interior ni ha penetrado en el fondo de las intrigas y elementos combinados del partido que ha empezado a hacerle oposición".
Critica la falta de táctica de S. para atacar resueltamente a los caudillos o a los periódicos opositores. "Que no se equivoque S., no ha de dominar la anarquía dejando las cosas como están, entregando a la acción del tiempo y en sus buenas intenciones curar la llaga que no tiene otro remedio que el cauterio...Que no se equivoque S. ...; es necesario que tome posiciones pensando en que sus enemigos no se han de parar en medios y que han de hacer alianzas hasta con el gran diablo para combatirlo. No espere que sus enemigos le hagan justicia aunque obre milagros; ni crea tampoco que ha de desarmarlos con su programa norteamericano; ya ve lo que le está pasando, que tornan en ridículo sus palabras, que cuando dice blanco, ellos dicen negro, y que por fin lo tratan como no se trata a ninguna autoridad en la tierra". "El gobierno se espanta de caudillos de papel que sólo reflejan el prestigio y la influencia que les dio el Gobierno pasado". "Desgraciadamente los tres principales Ministros que ha nombrado S. no tienen la energía necesaria para tomar aquella resolución...Si ellos no se levantan para arrojar una mirada sobre toda la República para comprender los peligros y las condiciones sobre (las) que debe descansar el Gobierno de que hacen parte; desde ahora puede afirmarse que tendremos la segunda edición del otro gobierno".
Critica duramente al gobierno de Mitre, "holgazán brillante" y a todos aquellos que "arman generales (para) que sofoquen la opinión y pisoteen hombres, instituciones, llevándose todo por delante. Vienen los desastres y luego salimos con aquellas frases sacramentales de que todo es fruto de nuestro origen colonial, del estado de atraso, del pueblo, del desierto, etc., mienten, es que no han sabido gobernar y descargar la responsabilidad sobre la sociedad".
También le observa en otra: "Me hablas de tu plan político de mejores sociales, y entre estas las del ejército, lo que vale decir que vas a poner el dedo en la llaga. Tenemos que hasta los últimos momentos de la Administración pasada, se han estado sellando militares de oficina, confiriendo grados; a unos por favoritismo, a otros por aliados políticos...".
Sobre los ataques alarmantes de la prensa, le escribe Posse: "El tono de la prensa de oposición, los pasquines, etc., me han dejado una triste impresión, pensando que hay complicidad en el pueblo de Buenos Aires que paga y consiente esos indecentes ultrajes al jefe del Estado, que no se oye ni ve en ningún otro pueblo de la tierra...¡Dios mío a donde vamos a parar!. Lo peor es que está de manifiesto la participación de Mitre y Elizalde en ese género inaudito de hacer oposición. ¡Qué diferencia entre tus sentimientos y conducta para con ellos, y la que observan contra ti!".
Diagnóstico sarmientino de la situación nacional, a Posse (13-12-1868): "Nuestra prensa aquí es infernal, y muchas veces aun los Ministros han vuelto hacia ese lado la vista en busca de quien la anime, moralice y vivifique...Este país marcha a la disolución en partidos, cartas, gobierno y aun sociedad, si algún suceso no trae a mejor espíritu a los hombres".
Luego le manifestará en 1869 que cuando inició su Presidencia encontró en el país "el desquicio", "el ejército por conquistar, con generales hostiles o indiferentes", "el descrédito y siete millones de deuda exigible", "Corrientes convulsionado. Urquiza en acecho".
Hace un balance de los primeros cuatro meses de su gobierno: "Tengo un millón de fuertes en cajas – guarnecida la frontera, y derrotadas las esperanzas o las fatuidades de mis oponentes...Tengo ejército, crédito y el campo (desembarazado). Aun estoy distante de tener una administración; pero vamos a ello. Ya has visto lo de San Juan. Todo el partido liberal está contra mí, porque no les he dejado matar en las torturas, ... Lanzaba allí de prueba un medio de enderezar entuertos en adelante – salvar las instituciones republicanas, hacerlas efectivas en las provincias. El ensayo me ha salido mal. Se necesita la violencia en todo".
Con ironía y amargura, continúa: "En el momento en que te escribo hay paz general –sino es que Guayama se levanta en la Rioja- los blancos amenazan invadir desde Entre Ríos- los liberales de Corrientes no contentos con vivir quisieran vengarse de Urquiza. Varela nos costará cien mil pesos, inútilmente gastados. Estoy pues empeñado en consolidar un gobierno. La guerra del Paraguay sigue, sin que podamos distraer un soldado ni economizar un centavo; y Calfucurá nos amenaza con una guerra formidable".
"Yo voy caminando en medio de la grita de Oroño, de los diarios, y de la amenaza de la guerra civil, y de querellas en el Senado". A pesar de ello planea nuevas iniciativas económicas: "Qué podrías hacer para la exposición?. No convendría agitar este asunto por reuniones, hablando, influyendo, preparando las materias naturales o fabricadas?. Quisiera montar en Tucumán fábricas de sillas, correajes, zapatos para el ejército con sus suelas buenas y baratas. Pudiera hacerse esto? Hay brazos baratos? Se podrían hacer propuestas?. Introduciendo de los Estados Unidos máquinas de coser arneces! –las hay, y armazones de sillas de montar podrían proveer de todo al ejército".
Sobre su soñada Exposición: "Todas las producciones, todas las ruines industrias, las plebeyas e indígenas, lo bello, lo perfecto, y lo vulgar, todo debe estar representado".
"Si no me hacen perder el tiempo en disputas de colegiales estableceré sobre bases sólidas la República". "Comprendo que tu ánimo desfallece, cansado de los ataques siempre renacientes de la prensa, del Congreso, de todas partes" (Posse).
"Queremos hacer república con un pueblo que ni pueblo quiere ser- Si se mueve es contra los profetas. En San Juan , en 1862, había 400 niños en las Escuelas. Yo puse 1.800. Hoy hay 5.000, a más de 200 estudiantes en el Colegio. Ídem 50 en la Universidad y Colegio Nacional de Buenos Aires... Desarrollo más rápido de la educación no se ha hecho jamás. Voy a organizar escuelas superiores y sistema completo norteamericano allí. En seis años más habrán algunos 1.000 educados y millares en camino de aprender...Sólo por este camino se va a algo" (15-9-1869).
"Emigración: 60.000- Rentas, crecientes –productos valiosos – paz en perspectiva y crédito y buen nombre en Europa y E. U. A no haber más que desea – sino es aquí lo que faltará siempre: capacidad del pueblo para entrar en un orden de cosas más conforme a las necesidades de nuestra época- educación, tierras –poder eficaz, etc." (12-1-1870).
"Pudo asegurar que la revolución que nos hará norteamericanos, que destronará al estanciero que hace nacer el gaucho y la montonera no sólo está próxima, sino realizada" (24-1-1870).
"En cuanto a la política encuentro el país anarquizado, dividido y amenazada y comprometida la tranquilidad pública. Mucho esperan de mí acaso más de lo que ser humano puede hacer. ..El Congreso se compone de hombres bien intencionados pero en general faltos de nociones de gobierno...En la prensa reina el mismo espíritu, y todo presenta la imagen del caos" (a M. Mann, 2-9-1868).
"...veo prepararse elementos de resistencia a mi gobierno... Y no bien he gobernado nueve meses me encuentro denunciado como un tirano en el lenguaje que es tan familiar al oído de estos pobres pueblos....Mucho hablar de libertad, sin comprender que debe constituirse un gobierno fuerte para sostenerla". "...tengo mucho que sufrir...".
Al llegar a Buenos Aires, el 29-8-1868, a bordo del vapor francés "Aunis", un grupo de docentes y alumnos concurre a saludarlo,: "La escuela es la democracia. Los maestros son los únicos que pueden terminar con los montoneros, los demagogos y los vagos..Para eso necesitamos hacer de toda la República una escuela".
Asume en octubre la "desagradable tarea de gobernar perversos y malcriados". Vicepresidente, el Dr. Adolfo Alsina; como Ministros: Vélez Sársfield (Interior), Mariano Varela (Relaciones Exteriores), Instrucción Pública, Avellaneda, Gorostiaga en Hacienda, el Tte. Cnel. de Gainza, de Guerra.
Durante su gobierno, realiza un "viaje misterioso" a Paraná, en el "Emilia", con el fin de planificar operaciones para derrotar a López Jordán, presunto contratista de los hermanos Guerri para asesinarlo.
El 25 de mayo de 1870 usó por primera vez, con gran boato, la Carroza de Gala, "suntuosa berlina de elegantes líneas" que luego utilizarían Avellaneda, Roca, J. Celman, Pellegrini y Luis Sáenz Peña.
En 1871 la epidemia de fiebre amarilla diezma gran parte de la población. En octubre inaugura su esperanzada Exposición Industrial de Córdoba
Las realizaciones educativas fueron cuantiosas y sólidas , de efectiva trascendencia en el país: llegaron a funcionar en 1872 cerca de 1.644 escuelas primarias, se contratan educadores norteamericanos, se fundan Escuelas Normales, la primera en Paraná Entre Ríos, la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, el Observatorio Astronómico en Córdoba, las Academia de Ciencias (se contratan investigadores extranjeros), aparecen diarios fundamentales como "la Nación" y "La Prensa", se reforman planes de Enseñanza, se crea la primera Cátedra secundaria de Historia Argentina y Civismo, ...
Entre las realizaciones administrativas y legislativas: se aprueba el Código Civil, se crea el Boletín Oficial, el Primer Censo Nacional, que registra 1.800.000 habitantes, se funda el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Argentina, el Hospital Italiano, etc.-
En lo económico se crea el Departamento de Agricultura, caminos y puentes, la Ley de Contabilidad, se inaugura el cable transoceánico, la Compañía de Gas, se instalan las primeras fábricas de camisas, de tejidos de lana, obras de Salubridad en provincias , etc.
En 1872 consigue la sanción del "Decreto sanguinario" por el cual se aplica la pena de muerte a los desertores, previo Consejo de guerra verbal. Puso precio a la cabeza de López Jordán.