martes, 21 de octubre de 2008

 

 

JUAN PABLO II, 1920-2005.-

 

 

Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Con hondura inefable

me emociona el tañir de campanas:

la muerte física de Juan Pablo II.

 

Memoro ahora mis lecturas

y clases sobre su encíclica ‘Laborem Exercens’.

 

"Karol", el Pastor, conservó, pero también innovó.

Su biografía impresiona como vida plena,

controvertida,

distinta.

 

Profundo rezante. Dejó ricas enseñanzas

y trascendentes.

 

Develó misterios. Procuró aunar voluntades.

Religión y ... Política.

Días esforzadísimos. Trágicos.

Intelecto y creencias de acero.

 

Sirve su muerte,

para nacer y crecer la unción, la Oración, el interés,

aunque mínimos,

por los asuntos religiosos, por los temas espirituales.

¡Bienvenido! todo esto,

si tales resultados logra:

¡sacralizar las horas humanas!

¡Oh, Aleluya!.-


Publicado por Desconocido @ 10:20
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios