SOBRE EL POEMA "LAS HACHAS" DE RICARDO ROJAS.-
Por Guillermo R. Gagliardi.- Texto "¡Hachas, cantad! ¡Es la hora del crepúsculo! Rompa mi golpe recio las marañas, Hinche la sangre del esfuerzo el músculo! Aún la selva está virgen: sus entrañas Dan a las fieras el cubil salvaje, Y entretejen fatídicas arañas Mezquina red en el hostil follaje. Ya es hora, al fin, que el entusiasmo cuaje, Que el sol fulgure en la desnuda arista, Y que entremos abriendo en el ramaje Surcos de luz, hacia una luz no vista. Y si la Selva nuestra marcha cierra, Caiga en las luchas de esta gran conquista Nuestro sudor a fecundar la Tierra! Comentario Este poema configura un Soneto. Formado por dos cuartetos y dos tercetos y el esquema clásico: 11 ABBA ABBA CDE CDE (ó CDC DCD). En su manera clásica era un poema endecasílabo compuesto por dos cuartetos abrazados, con dos rimas, y dos tercetos con dos o tres rimas no pareadas. Desde el Romanticismo adopta cualquier metro y disposición de consonantes. Desde el romanticismo tardío tenemos el soneto moderno, que presenta las formas más variadas. Alfonsina Storni introduce lo que llamó el "anti-soneto", endecasílabo pero sin rima: 11 xxxx xxxx xxx xxx). En este ejemplo Ricardo Rojas (1882-1957) no se ajusta a la distribución tradicional. En primer lugar, son versos de Arte Mayor (más de 9 sílabas), endecasílabos, son estrofas isosilábicas, tienen el mismo número de sílabas (en la esdrújula del primer verso descontamos una sílaba). La rima es consonante, hay coincidencia de todos los fonemas vocálicos y consonánticos a partir de la última vocal acentuada. Los cuartetos tienen rima cruzada o alterna. Transmite el poema evidente animación y plasticidad: acción, verbos "rompa", "hinche", "entremos", "caiga". Juego sonoro con "rompa mi golpe recio". Con respecto a las renovaciones en dicha versificación en la época, se llegó a exageraciones: desarticulaciones de la consonancia de los cuartetos (ej. "Nevermore" de Paul Verlaine; en "Sapho" escribió primero los tercetos antes de los cuartetos, "un soneto al revés"), elevación del estrambote a 6 versos (ej., Gabrielle D’Annunzio). En este Poema Rojas cambia la vieja armazón métrica y el desarrollo de las Ideas: a) aspecto métrico: ----- cambio en la disposición de las estrofas ----- " en el número de las rimas. Se requieren aquí 5 rimas distintas. El ler. verso con el 3°; el 2° con el 4° y 6°; el 5° con el 7°, 8° y 10°; el 9° con el 11° y el 13°, y el 12° con el verso final. b) aspecto conceptual: ----- cambio en el desarrollo de las ideas. El primer terceto expresa el drama (el asunto); en el primer y segundo cuartetos, el desarrollo, y el segundo terceto, confirmación del tema, resume un "epílogo" breve. En sus notas a "La Victoria del Hombre", su autor señala que "con este procedimiento se obtiene un desarrollo más normal y lógico, de la concepción, dentro de una estrofa única, cerrada por el entrecruzamiento simétrico de sus rimas". La composición ha ganado en estructura sólida y una unidad más firme y más visible. Este soneto pertenece al primer libro que escribió Rojas, título mencionado, y data de 1903 cuando el autor contaba con 20 años de edad. A pesar de que la obra está formada por diversas composiciones, de técnicas diferentes, estos poemas tienen todos una unidad de pensamiento. Obra cíclica: grupos de poemas que se relacionan temáticamente entre sí. Por ejemplo, "El alma de las cosas" comprende 4 poemas, número de todas las agrupaciones: "El fuego", "Los vientos", "Las olas" y "Las montañas", "A través de la selva": "La selva", "Las Hachas", "Los árboles", "El laurel", etc. La visión de conjunto se advierte en la simetría del desarrollo de la obra: 14 capítulos o ciclos de poemas divididos cada uno en 4 partes, a excepción de 3 partes unitarias: "Introducción", "Intermezzo" y "Epílogo". El sustento de este poema analizado no es la emoción plena, como expresión de la subjetividad, sino el pensamiento. No manifiesta confidencias sentimentales, ni ingenua introspección, ni lamento por tener mal fortuna amorosa, ni pesimismo ante un mundo hostil. Se observa sí, una exaltación de sus ideas. En esos años se cultivaba la literatura como ejercicio estético. Con el influjo del Modernismo, inspirado en el Simbolismo y Decadentismo franceses: vocabulario exótico, inspiración en asuntos asiáticos, Grecia y la Latinidad, palabras aristocráticas, eruditas, de la mitología y de la Biblia. En "Las Hachas" se perciben netas influencias románticas, en la temática y en el sentido trascendente de su mensaje. El paisaje que se vislumbra por la calidad de los adjetivos empleados (fatídicas, hostil, virgen) constituye un motivo típico del movimiento romántico. Justamente el abogado y escritor escocés James Boswell ( 1740-1795) a fines del siglo 18, en su "Journal of a Tour to Corsica" (1768) definió el término "romántik" para calificar un ‘paisaje abrupto y selvático&rsquo La concepción y la trama del poema en general, se basa en los mitos filosóficos de la Modernidad: ‘Lo Incognoscible’ ("como término de un ideal positivo que impulse al Hombre a realizar su finalidad sobre la Tierra"), la ‘Evolución’ ( "como fórmula de la renovación y el mejoramiento constante de la vida"), ‘La Multitud’, guiada e iluminada por ‘el Genio’. Unidad de asunto, motivo, y de personaje, "adherencia poliédrica de facetas distintas" según el autor. El Hombre atravesando con sus dolores y esperanzas la conquista de un nuevo Ideal (antecedente: Petrarca en el "Canzoniere", Núñez de Arce en "El crepúsculo vespertino", Heine en "L’Intermezzo", etc.). También esta quebrada la unidad métrica de toda la obra, a pesar que predominan el endecasílabo, hay varias combinaciones, modernas y más conocidas otras, como el uso de la décima, de metro y giro popular. Los tercetos de "El Placer" son una combinación entre los tercetos dantescos y los de Verlaine en "Sugesse", "con un ritmo doloroso". En "Rondó marino" y "Alba lejana" ensaya el ‘leit motiv’. En "Hacia las Pampas", ensaya el verso libre. Aplica el soneto alejandrino en "Camino de las Cumbres" y "La Luz Eterna", a pesar de que Rojas no cree que esta forma de versificación "aventaje al clásico en fuerza ni en sobriedad". Cada Canto construye un poema completo, hecho a imagen y semejanza del poema total, y expone el drama del Hombre en su lucha hacia la Luz del Porvenir. Íntegro desde su origen hasta su desenlace.. El Hombre combatiendo contra la adversidad hasta que triunfa y se abre el ramaje hacia "una luz no vista". Los diversos ciclos de poemas nos dicen del esfuerzo del Héroe, del dolor de los espíritus en batalla, la sucesión ascendente de las épocas (progreso, revolución, devenir). Esta evolución la interpreta dramatizándola en la "Parábola del Genio y la Multitud". Las Hachas, a pesar de las dificultades de la selva, se abrirán paso entre la oscuridad, y el Hombre, con el sudor de su frente noble, fecundará la Tierra y surgirá la Luz, el Sol. En el resto de la obra, toma a Moisés, a Cristo, a Colón, como personificaciones de una raza, de un siglo, de la Idea. Muéstrase como un contemplativo de la Armonía del Universo (sentido panteísta) pero no se queda en lo inmóvil, sino que siempre habla de un impulso de avance, de una renovación, de un futuro, de superación humana: "ya es hora que el entusiasmo cuaje...". Cree en el Progreso de la vida en medio de la Naturaleza ("rompa mi golpe recio las marañas..."). Piensa en una escala valorativa, en un orden jerárquico espiritual, paso de la Imperfección a la Perfección (ej., "aún la selva está virgen", luego en graduación ascendente, será atravesada por las hachas y surgirá "una luz no vista", un grado más alto en el orden del Cosmos). Por lo tanto el título de la poesía está tomado en sentido simbólico, como significativo de su creencia en la Voluntad soberana del Hombre como el Instrumento de la Superación. Exalta en toda la obra a las individualidades poderosas, los Constructores. Evoca a esos "Espíritus en Marcha", con su conducta verticalizada hacia un Destino Superior. Señala la pugna del Hombre con los poderes que lo retienen, que dificultan su marcha ascendente (las arañas, el follaje hostil con las redes mezquinas). Pero sin pesimismo, sino con una juvenil Fe en el Futuro: pues entiende que "La Inteligencia sin devoción, sin pasión, sin acción, es un fantasma vano". Esos Elegidos deberán serlo, entonces, por la Inteligencia. Sustantivos y acontecimientos no están utilizados como realidades objetivas, sino independientemente de ello, como medios de expresión, son sentido generalizador, idealizador. "Hachas", "Arañas", "Follaje" sólo están enfocados en el sentido de Ideas, como así también "Cristo", "Lohengrin" "Virgilio". Imágenes verbales que corresponden a un valor subjetivo, personal, pero que no corresponde a una realidad del mundo tangible. Sus conceptos están explicados, significados, por símbolos. Por ello "Las Hachas" ha de ser considerado como "Poema Intelectual", pues aflora un contenido sociológico. El paisaje que pinta no es real, sino exclusivamente literario. La relación temporal se trasunta en dos oportunidades: en el primer verso, "es la hora del crepúsculo" y en el octavo , "ya es hora". Pero no hay una concepción del tiempo real, sino ideal-simbólico, sin juegos temporales. Canta con exaltación y no exento de intención didáctica, a Darwin, Marx, Zola, Ibsen, Wagner. Guiado por Édouard Schuré (1841-1929) evoca a los "Iniciados" como Moisés, Jesús, Dante, Colón. Prefiere a los Héroes, al modo del historiador Thomas Carlyle (1795-1881), no por su pureza, sino por su vigor, "a los que con una decisión menos quebrantable ciñeron su cintura para la ruda milicia humana". Un contemporáneo de Rojas, Emilio Bécher (1882-1921) recuerda precisamente: "Los hombres luchan y se agitan, y su marcha es sin término, y van con su hacha al cinto y con su esperanza, vencedores, pero el Mal les tiene en su mano y no les soltará nunca". El autor se consubstancia con el dolor humano padecido a través del tiempo. Las penas y miserias pueden ser, han de ser, superadas por la Esperanza, el Ensueño, el Ideal, la Utopía: "del pantano brotarán las flores"... Notamos la influencia ilustre de Víctor Hugo (1802-1885), de "La Leyenda de los Siglos" (1859, 1877, 1883), en la cual su autor quiso demostrar el desarrollo del Hombre "subiendo de las tinieblas hacia el ideal". Los tiempos modernos ven nacer una Humanidad liberada de tiranos, que despierta, en fin, "a la vida moral", al mismo tiempo que a la Libertad. Hugo siente en su obra un respeto religioso por el Pensamiento. Alfred de Vigny (1797-1863) había escrito que "sólo Dios y el Poeta saben cómo nace y se forma el Pensamiento". El primero canta a los Grandes Hombres, que dejaron una obra decisiva en la Historia. Advertimos también el influjo de profundas lecturas de Lord Byron (1788-1824), "el fundador de aquella falange de héroes líricos, luchadores con el verso y con la espada, que emplean la tinta y la pólvora". Sus temas esenciales son los de Rojas: la Libertad con la Revolución de los Pueblos, la crítica social con la burla de las tradiciones caducas y vacías, la pugna entre el Bien y el Mal. El escritor tucumano es tradicionalista en el sentido de cultor de las más puras creencias nacionales y americanas, pero también, es un denunciante de la hipocresía, del error y el engaño, inclusive en "Intermezzo" anuncia la doctrina de la "Incurabilidad del Dolor" y de la "Perpetuidad del Mal". El mejor romanticismo universal, el libertario, deja su impronta en la literatura rojiana: la Poesía como Fuerza y proyección humana para la superación y perfección, como modo de Acción, como afinamiento espiritual: el Poeta como Prometeo. En cuanto este mito griego encarna la Voluntad y la Inteligencia , el hombre confiado en sí mismo, capaz de transformar su medio y a sí mismo. Como anuncio, revelación y liberación. El filósofo y crítico alemán Gottfried Herder (1744-1803) enseñó que la Poesía no es imitación de la Naturaleza, sino "imitación de la Divinidad Creadora, el poeta es el segundo Creador, el "poietes", hacedor. Como Percy B. Schelley (1792-1822), Rojas considera al Poeta como Maestro de Religiosidad: "los poetas son los inventores de las artes de la vida", "son los ignorados legisladores del mundo". "Poetizar, escribe el autor de "Prometeo liberado", es presentar héroes ejemplares que nos sirvan para modelarnos a nosotros mismos". Contempla el Todo, el microcosmos como revelador del Macrocosmos: "El Arte es Dios. – Su verbo omnipotente reanima con su aliento cuanto inspira, y es música en las cuerdas de la lira, y estrofa en las visiones de la mente". Enfoca el Arte como Redención, en un sentido Revolucionario: "Hombre del Porvenir.../ álzate y vence en la contienda recia; / lucha y conquista, donde el mal arrecia,"... En un tiempo en que el Modernismo se dedicaba a frívolas fantasías, esta actitud de Combate Espiritual es plenamente original. En ello Rojas muéstrase romántico absolutamente, ya que este movimiento trajo un elevado anhelo de superación espiritual, de expansión de la personalidad y de redención de los pueblos, tal como lo siente y piensa en su verso. Otra lectura que ha calado hondamente en Rojas es la del Alighieri (1265-1321), poeta insigne y político: "Pero la noche llega, y es la visión de Dante la que en la noche pasa, fatal y aterradora...". También el escritor inglés John Milton (1608-1674) en cuya literatura prevalece el sentimiento de la Libertad, religiosa y civil. "Paradise Lost" influye en el poema "Luzbel" por ejemplo: "miré pasar la sombra del bíblico proscrito, que hendía con sus alas de horror el firmamento..." Grandiosidad y espeluznante poesía espectral de su mundo. La poesía rojiana participa de un plano Ontológico y de un plano Axiológico: se refiere al Ser humano considerado en su esencia, en su mismidad, como sustancia, y al Actuar de ese hombre, según una escala valorativa. Por trabajar más bien instalado desde una dimensión abstracta, de esencias, ideas y símbolos, pareciera falto de argentinidad. Pero con "La Victoria del Hombre" su autor intenta guiar a su pueblo, iluminarlo sobre los ideales que deben señalar su marcha. También está vinculada el desenvolimiento de la poesía nacional: señálanse influjos de José Marmol, de Olegario Andrade, de Almafuerte... Recurre a la imagen del poeta como "peregrino doliente" y "de ansiedad secreta" como el autor de "Amalia"; de "cóndor en sus épicas montañas" (como Andrade). También ha sido acusado de Anarquista y anticlerical en sus versos. Así, en "Epifanía del Ensueño": "¡El pueblo, en la ansiedad de otro destino, se apercibe a destruir, soberbio y fuerte, los templos seculares del camino, donde abrigó el Error dioses de muerte".. En "El Templo" denuncia "la luz de las vidrieras funerarias, y el lúgubre rumor de las plegarias subiendo hacia los ídolos caducos"... Pero, a pesar de todo, su "La Victoria del Hombre" destaca como obra mística y auténticamente religiosa, carácter principal de su temperamento e inteligencia. Cada poema manifiesta en una forma distinta una Idea invariable. Existe una íntima unidad interna, filosófica. Sueño y Prédica. Oratoria y sentido de Libertad. Fe en la Historia y en el Hombre. Porque, recordará años después en su "Los Presagios": "Yo soy aquel poeta solitario... ..dichoso de vivir mi canto, decía: ‘Amor, Justicia, Paz, Trabajo’ ... Gesta de un mundo nuevo fue mi canto"...
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