PLATÓN Y LA IDEA DEL BIEN.-
Por Guillermo R. Gagliardi. El Bien es Causa de la Luz (de la Visión y de la Visibilidad). Gracias a ésta, el espíritu percibe la Verdad y logra un Conocimiento seguro, fijo, así como el ojo ve claramente a la luz del día y es ciego en la oscuridad o sólo percibe sombras, apariencias o deformaciones de la realidad. Es el Bien, el Fundamento de todo Ser, en lo Metafísico y en lo Moral. Gnoseológico (hace a las ideas aptas para ser conocidas), Ontológico (hace a las ideas aptas para ser) y Teleológico (basamenta el fin al cual todo se dirige, aspira o se orienta). Con su luz y calor, en analogía con el Bien, les presta vida a las cosas de este mundo, irradia energía, las hace ser y les otorga inteligibilidad, posibilidad de conocerlas. Esta Idea de lo Supremo y Lo Absoluto tiene su morada en el Mundo Inteligible, de la Razón y la Dialéctica, donde el espíritu contempla las Ideas no maculadas por imágenes sensibles, puras, es la esfera de lo incondicionado, de lo que está más allá de toda hipótesis u opinión. Es preciso que los hombres pasen de las sombras de la Caverna, pobre, oscura y variable de las cosas, a la Verdadera Luz, de la Realidad esencial, del Bien. "la mezquindad de espíritu es lo más opuesto a un alma que debe buscar siempre lo divino y lo humano en su plenitud y universalidad". Es la verdadera Ciencia del Bien, del espíritu que "está naturalmente dotado para luchar por el conocimiento del Ser y que, lejos de detenerse en las numerosas cosas que sólo existen en apariencia y que son del dominio de la Opinión, continúa sin desanimarse y no cesa en su amor hasta haber alcanzado la naturaleza de cada cosa en sí por aquella parte de su alma a la que habiéndose apropiado esta parte del alma del ser verdadera y uniéndose a él, engendre la Inteligencia y la Verdad, y desde entonces, gozando del conocimiento, de la verdadera Vida y el verdadero Alimento, se libre por fin.." "El Sol da a las cosas visibles no sólo la facultad de ser vistas, sino también la generación, el crecimiento y el alimento, sin ser él mismo la generación de ellas". El Bien es Superesencia, no es Esencia, la verdadera esencia, no derivada de nada, autosubsistente, de Él nacen las esencias: "El Bien es algo muy superior a la esencia, en dignidad y poder", reciben de él la emanación de ser y esencia. Escribe asimismo, a través de Sócrates como personaje: "Pienso yo, en efecto, que las cosas justas y bellas no hallarán un guardián digno en aquel que ignore su relación con el Bien, y conjeturo que nadie podrá tener un conocimiento exacto de estas cosas sin el previo conocimiento del Bien". Porque, aclara: "en cuanto a las cosas buenas no satisfacerse con las apariencias". "Cuando el espíritu pone su atención en un objeto iluminado por la Verdad y el Ser, comprende y conoce, y muestra estar dotada de Inteligencia; en cambio, cuando fija la atención en algo que está envuelto en tinieblas, que nace, se corrompe y muere, no lo ve con nitidez y sólo tiene opiniones, que cambian continuamente y parece privada de inteligencia". "Por lo tanto, lo que confiere Verdad a los objetos conocidos y al Espíritu, la facultad de conocer, es, ten por seguro, la Idea del Bien". Materia= lo sensorial y perecedero, lo variable, inconstante, divisible, inferior, imperfecto, incompleto, contingente, fragmentario, dependiente, fenoménico, múltiple, relativo. Espíritu= lo imperecedero, sustancia con vida propia e independiente, mundo de lo Permanente, de la Verdad, extra-temporal, extra-espacial, lo Absoluto e Incondicionado. El Gran Poeta-Pensador griego plantó la Idea Teológica de la Inmortalidad del Espíritu en el corazón mismo del Pensamiento Humano- Cimentó esa Idea sobre bases profundísimas, la levantó al majestuoso plano de sus perennes obras, incorporándola para siempre a la más alta literatura y filosofía del mundo. Adquiere una entidad Imperial, vive al margen del tiempo y a su vez está encuadrado dentro de lo Temporal, es dueña y señora del cuerpo; se halla fuera del espacio, y sin embargo, es la causa de todo movimiento que se desarrolla en el espacio. La Filosofía significa en Platón la Gran Liberación, de la materia, de la emoción y conmoción de los sentidos, de la angustia de lo material. Se remonta a la fuente de Luz de todo ser y de todo conocimiento, se vuelve a la Divinidad, al Sol. Pertenece al Reino magnífico de Lo Inmutable, de la Eternidad.