martes, 28 de octubre de 2008

PLATÓN Y LA IDEA DEL BIEN.-

 

 

Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

     

  • Una de las inquietudes fundamentales del filósofo ateniense Platón (428-347) ha sido el concepto del Bien.
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  • Enseña que el camino más largo que están obligados a seguir aquellos que quieren lograr el más elevado de todos los conocimientos, es la Idea del Bien. Éste es la base de la Ciencia, de la Ética y de la Política.
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  • En su célebre obra "La República", libro VI, Sócrates (470-399 a. C.), su inmortal maestro y fundador de la Axiología o Filosofía Moral, define al Bien valiéndose de imágenes comprensibles:
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El Bien es Causa de la Luz (de la Visión y de la Visibilidad). Gracias a ésta, el espíritu percibe la Verdad y logra un Conocimiento seguro, fijo, así como el ojo ve claramente a la luz del día y es ciego en la oscuridad o sólo percibe sombras, apariencias o deformaciones de la realidad.

Es el Bien, el Fundamento de todo Ser, en lo Metafísico y en lo Moral.

 

     

  • El Bien, en la reflexión platónica, se constituye en Fundamento con tres aspectos:
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Gnoseológico (hace a las ideas aptas para ser conocidas),

 

Ontológico (hace a las ideas aptas para ser) y

 

Teleológico (basamenta el fin al cual todo se dirige, aspira o se orienta).

 

     

  • El Sol, como el Bien, Dador Supremo de Vida, significa Lo Absoluto.
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Con su luz y calor, en analogía con el Bien, les presta vida a las cosas de este mundo, irradia energía, las hace ser y les otorga inteligibilidad, posibilidad de conocerlas.

 

     

  • Deduce elevadas consecuencias pedagógicas, de Educación para la Humanidad: el principal objetivo de una educación perfecta, sólida y duradera, es disciplinar la mente para una adecuada comprensión de la Idea del Bien.
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Esta Idea de lo Supremo y Lo Absoluto tiene su morada en el Mundo Inteligible, de la Razón y la Dialéctica, donde el espíritu contempla las Ideas no maculadas por imágenes sensibles, puras, es la esfera de lo incondicionado, de lo que está más allá de toda hipótesis u opinión.

 

Es preciso que los hombres pasen de las sombras de la Caverna, pobre, oscura y variable de las cosas, a la Verdadera Luz, de la Realidad esencial, del Bien.

 

     

  • La amplitud y riqueza de espíritu son las condiciones platónicas para acceder al Bien, al mundo de las esencias inmutables, a la altura trascendental de la verdadera Sabiduría, pues:
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"la mezquindad de espíritu es lo más opuesto a un alma que debe buscar siempre lo divino y lo humano en su plenitud y universalidad".

 

Es la verdadera Ciencia del Bien, del espíritu que

 

"está naturalmente dotado para luchar por el conocimiento del Ser y que, lejos de detenerse en las numerosas cosas que sólo existen en apariencia y que son del dominio de la Opinión, continúa sin desanimarse y no cesa en su amor hasta haber alcanzado la naturaleza de cada cosa en sí por aquella parte de su alma a la que habiéndose apropiado esta parte del alma del ser verdadera y uniéndose a él, engendre la Inteligencia y la Verdad, y desde entonces, gozando del conocimiento, de la verdadera Vida y el verdadero Alimento, se libre por fin.."

 

     

  • Continúa el sabio:
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"El Sol da a las cosas visibles no sólo la facultad de ser vistas, sino también la generación, el crecimiento y el alimento, sin ser él mismo la generación de ellas".

 

 

El Bien es Superesencia, no es Esencia, la verdadera esencia, no derivada de nada, autosubsistente, de Él nacen las esencias: "El Bien es algo muy superior a la esencia, en dignidad y poder", reciben de él la emanación de ser y esencia.

 

Escribe asimismo, a través de Sócrates como personaje:

 

"Pienso yo, en efecto, que las cosas justas y bellas no hallarán un guardián digno en aquel que ignore su relación con el Bien, y conjeturo que nadie podrá tener un conocimiento exacto de estas cosas sin el previo conocimiento del Bien".

 

Porque, aclara:

 

"en cuanto a las cosas buenas no satisfacerse con las apariencias".

 

"Cuando el espíritu pone su atención en un objeto iluminado por la Verdad y el Ser, comprende y conoce, y muestra estar dotada de Inteligencia; en cambio, cuando fija la atención en algo que está envuelto en tinieblas, que nace, se corrompe y muere, no lo ve con nitidez y sólo tiene opiniones, que cambian continuamente y parece privada de inteligencia".

 

"Por lo tanto, lo que confiere Verdad a los objetos conocidos y al Espíritu, la facultad de conocer, es, ten por seguro, la Idea del Bien".

 

     

  • A través de su magistral estudio del Bien, Platón fundamenta la existencia del Mundo del Espíritu, en oposición al de la Materia.:
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Materia= lo sensorial y perecedero, lo variable, inconstante, divisible, inferior, imperfecto, incompleto, contingente, fragmentario, dependiente, fenoménico, múltiple, relativo.

 

Espíritu= lo imperecedero, sustancia con vida propia e independiente, mundo de lo Permanente, de la Verdad, extra-temporal, extra-espacial, lo Absoluto e Incondicionado.

 

     

  • En el concepto platónico el Mundo Espiritual es puro, tiene un sentido Religioso, un retraimiento de las sombras de lo perecedero, una iluminación opuesta a la ceguera y torpeza de la material.
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El Gran Poeta-Pensador griego plantó la Idea Teológica de la Inmortalidad del Espíritu en el corazón mismo del Pensamiento Humano-

 

Cimentó esa Idea sobre bases profundísimas, la levantó al majestuoso plano de sus perennes obras, incorporándola para siempre a la más alta literatura y filosofía del mundo.

 

     

  • El Espíritu reside en el mundo de la Verdad y la Esencia, y es la fuerza suprema del Hombre.
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Adquiere una entidad Imperial, vive al margen del tiempo y a su vez está encuadrado dentro de lo Temporal, es dueña y señora del cuerpo; se halla fuera del espacio, y sin embargo, es la causa de todo movimiento que se desarrolla en el espacio.

 

La Filosofía significa en Platón la Gran Liberación, de la materia, de la emoción y conmoción de los sentidos, de la angustia de lo material.

 

Se remonta a la fuente de Luz de todo ser y de todo conocimiento, se vuelve a la Divinidad, al Sol.

 

Pertenece al Reino magnífico de Lo Inmutable, de la Eternidad.


Publicado por Desconocido @ 13:35
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