jueves, 30 de octubre de 2008

                                      LA IDEA DE LA  ETERNIDAD .-

(Tomás de Aquino – Platón – Plotino – Rougés)

        

                                                               

Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

 

ü     Según el Teólogo Tomás de Aquino (1225-1274) su obra más célebre y de mayor influencia, la “Summa Teológica”,  la razón de la Eternidad consiste en el concepto de uniformidad de lo que está absolutamente fuera de todo movimiento.

 

En el movimiento hay sucesión, y una parte viene después de otra, en el mero hecho de contar un antes y un después en el movimiento.

Pero en lo que no tiene movimiento, y es siempre invariable, no hay lugar a admitir antes ni después.

 

ü     Dios es soberanamente inmutable y eterno. Él mismo es su esencia , su ser uniforme. Su Eternidad.

 

Ésta es consecuencia de su Inmutabilidad.

Se establece una neta separación entre:

 

1.     Eternidad= uniformidad, inmutabilidad, causa de todo movimiento;     y

 

2.     Tiempo= hay una sucesión y una ordenación, cambio, variación.

Todo es consecuencia, todo lo que se mueve recibe vibración, fluido, de otro.

 

ü     El religioso aludido estableció, con sólida exposición, la existencia de los Espíritus y del Mundo Divino.

 

Y señaló que la Creación es Emanación de todo Ente desde la Causa Universal.

Es emanación de todo el Ser, que se hace del no-ser, de la Nada. Es efluvio, irradiación.

 

ü     En la Antigüedad se  distinguía  un Comienzo, de un Orden a partir de un Caos, primitivo.

 

dar

Platón (427-347 a C.) en su “Timeo” concebía  a un Demiurgo, un Ordenador:

 

Ser  de  Dios

 

○○○○○○○○○○○○○○○○= entes

 

Ideas para el presente y para el futuro

La Eternidad Divina irradia sobre todos los seres temporales, los contiene a todos.

No es progresiva ni sucesiva, ni desarrollable.

No precede al Mundo ni al Tiempo.

 

ü     Dios no tiene Historia. Es.

 

En cambio Lo Creado, Lo Emanado por Él, evoluciona, cambia, es imperfecto, se desarrolla, posee una duración, una cronología y un espacio.

 

1

El Ser Divino se encuentra desmenuzado en su Emanación: somos Dios participado, que se derrama amorosamente y explicita su ser.

 

Lo que en Dios es Uno, en el Universo es Vario y Multiforme, Dios es el Ser mismo subsistente (Yo soy el que Soy), sin limitación de su Perfección total.

Es la Máxima Energía, dadora del Ser. El Ser es Energía, la Perfección del ser trae la Perfección de la Energía.

 

ü     En su “Diccionario de Filosofía” el filósofo español  José Ferrater Mora (1912-1991), tomo I, clasifica y caracteriza cuatro sentidos de la Creación:

 

1.- Producción humana, a partir de una realidad preexistente (los bienes culturales, el arte). Lo producido no se halla necesariamente contenido en tal realidad.

 

2.- Producción natural,  desde algo preexistente, sin que el efecto esté incluido en la causa: evolución del mundo, de las especies biológicas.

 

3.- Producción Divina, a partir de una realidad preexistente, resultando un Orden o un Cosmos desde un Caos, anterior (el concepto de Demiurgo o Creador en Platón).

 

4.- Producción Divina, a partir de la Nada: concepto del Cristianismo y el Judaísmo (“Biblia”: Génesis, I.1; Eclesiastés, 18.1).

 

ü     Ferrater Mora define, en el tomo II de su “Diccionario”, a la Emanación  como un proceso mediante el cual lo Superior produce lo Inferior , por su propia superabundancia.

 

De lo Perfecto a lo Imperfecto, no es creación de la Nada, es Autodespliegue, Manifestación del Ser (p. ej., en  Plotino).

Implica indivisibilidad, inmutabilidad y no cambio. Está unida  a la idea de Eternidad.

 

ü     Creación contiene  Temporalidad, sucesión, progresión, divisibilidad.

 

El pensador español citado, ubica a la Emanación dentro de los cuatro modos de Producción:

 

1.- Procesión: una naturaleza inmutable es comunicada entera a varias personas (Trinidad, Panteísmo).

 

2.- Transformación: un agente externo determina en otro un cambio.

 

3.- Creación: un agente absoluto extrae algo de la nada, lleva a la existencia algo no preexistente.

 

4.- Emanación: un agente extrae de sí una sustancia parecida.

 

ü     Platón al estudiar lo que llama Hénada o Mónada, indica que éstas son unidades sustraídas al nacimiento y muerte.

 

No perecederas, corresponden a la categoría de lo Eterno. De Lo Uno, emanaron las realidades, surgió la Pluralidad.

 

El poeta-filósofo ateniense distingue:

 

                            I.-  el Mundo de las Ideas, de Lo Abierto e Ilimitado.

                           

                            Opuesto a

 

II.- el mundo de las Cosas, Lo Cerrado y Limitado, sujeto a la degradación.-

 

ü     El sabio alemán Gottfired Leibniz (1647-1716), en su “Monadología”, ilustra y  desarrolla modernamente el concepto platónico, genial y precursor.

 

Dios es concebido como el punto Culminante de la Armonía Universal.

Discierne entre:

 

1.     Orden del Cuerpo: las pluralidades y compuestos.

2.     Mundo del Espíritu: la Unidad, lo Simple, la Substancia..

 

ü     El neoplatónico Plotino (205-170) había reconocido:

 

I-                  un Infinito Positivo, del que emana todo, que es subsistente y no tiene necesidad de otra cosa.

Lo Uno y lo Espiritual, Lo Absoluto.

 

II-              un Infinito Negativo, el de la materia, lo divisible.

 

De Lo Uno derivan lo Definido (cuerpos, cosas) y Lo Infinitivo Negativo (Espíritu).

Todo ser emanado de Lo Uno se compone de Lo Limitado y Material y de lo Infinito (Espíritu).

 

ü     Según el autor de las “Enéadas”:

 

“El norte de la vida del Sabio es el Más Allá, donde reina lo Uno e irradia su realidad sobre el resto del Universo”.

 

El Espíritu se encuadra en la categoría de Lo Infinito, lo Eterno. El Cuerpo es Lo Finito, que dura y caduca.

El Bien, Dios, es Transfinito, contiene a todos, y es causa  de  Todo, Eternidad Absoluta.

 

ü     En 1943 el educador argentino Alberto Rougés (1880-1945) publica su excepcional ensayo “Las jerarquías del Ser y la Eternidad” (reeditado en 1962):

 

El pensador manifiesta una admirable arquitectura metafísica. Analiza las diferencias entre Mundo Físico (de la Naturaleza) y Mundo Espiritual (que se orienta la Eternidad)-

 

Según los distintos niveles del Ser Espiritual, deduce que los Grados de Eternidad se manifiestan en todos los seres: la mínima eternidad, que es la del Ser Físico, y la máxima, del Ser Espiritual.

 

El Bien, que él llama “la Empresa Divina”, está constituida por “todas las jerarquías del Ser”.

 

ü     Rougés fue según Arturo García Astrada (en “Cuadernos de Filosofía”, Univ. Bs. As., 1975, n° 22-23) “fue una interesante y solitaria figura de la filosofía argentina que, desde su tierra tucumana, supo aproximarse a temas de la más alta jerarquía intelectual”.

 

Todas las Jerarquías del Ser comprenden dos géneros de Acontecer:

 

1ro.- Físico: un constante llegar a ser, anonadamiento de todo     lo que ha llegado a ser.

Los momentos en este Devenir no pueden Coexistir, sino que recíprocamente se excluyen, nada nuevo se obtiene en él sino a costa de su pasado.

 

2do.- Espiritual: coexistencia en cualquier instante, de un pasado que supervive y un futuro que se anticipa.

Posee una temporalidad que es una Interioridad.

 

ü     La Vida Espiritual se relaciona con la Eternidad, nosotros participamos de ella:

 

“La vocación suprema de lo viviente es la eternidad...

por ésta se afana, padece y se angustia.

 

Acercarse a la eternidad es su victoria y alejarse de ésta, su derrota, su caída hacia el presente instantáneo..., hacia el acontecer ciego y fatal de la realidad física.

 

Pero la vida no puede caer tan bajo, posee siempre una dimensión de tiempo, participa siempre, en mayor o menor grado, de la Eternidad”.

 

ü     Todas las Jerarquías del Ser se hallan comprendidas entre

 

(1)   Eternidad / Total Plenitud del Ser.

 

en ascensión

desde

 

(2)   la Realidad Física / grado más bajo.

 

 

“Entre el Ser Físico y el máximo Ser Espiritual, todas las Jerarquías del Ser son Jalones del camino de la Eternidad, momentos dramáticos de una Empresa Divina.

 

Si miramos ahora hacia arriba, hacia la cima de esta Ascensión del Ser, hemos de entrever seguramente la Sustancia Eterna, siempre la misma e inmutable, de la que habla Platón.

 

Hemos de vislumbrar sin duda la Vida de que habla Plotino, que permanece en la Identidad, en ella misma y no cambia.

 

Está siempre en el presente porque  Ella no ha perdido jamás nada y no adquirirá nada jamás”.

 

ü     Según el historiador y ensayista Alberto Caturelli “Pocos países tienen hoy el honor de tener un filósofo de la jerarquía, de la finura espiritual, del equilibrio interior de Alberto Rougés” (“La filosofía en la Argentina Actual”, 1971, p. 209-212).

 

Me place finalizar estos  breves comentarios y lecturas con una honda y bella reflexión de Rougés sobre el sentido espiritual de la vida y de la muerte en los Héroes:

 

                   “No son ellos seres para la muerte, para su propia muerte...

Son seres para su patria, o para la Humanidad, o para la Divinidad, son los  seres humanos que más viven en Eternidad, que más participan de Ésta , Eternidad que ellos anticipan en cierta medida en su acción, en su pensamiento, en su intención.

 

La propia muerte pierde así para tales seres la importancia que tiene para quien vive para sí mismo, y hasta puede ser anhelada como un medio de alcanzar la Eternidad”.

 

(Puede consultarse: “Time and Eternity” de Ananda K. Coomeraswamy-1947, “La idea de Creación y sus resonancias filosóficas”  de A. D. Sertillanges-1945, “El Infinito en el pensamiento de la antigüedad clásica”de Rodolfo Mondolfo-1952).

 


Publicado por Desconocido @ 16:54
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