viernes, 31 de octubre de 2008

                        MUNDO ACTUAL Y FUTURO  SEGÚN ALDOUS HUXLEY.-

 

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

ALDOUS  LEONARD HUXLEY  (nacido en Surrey, Inglaterra, el 26 de julio e 1894 y muerto en Estados Unidos el 22 de noviembre de 1963) ha sido destacado como una de las inteligencias más finas, penetrantes y libres del siglo xx. 

 

Y son justamente esas cualidades de Razón, Libertad, Sabiduría y Belleza, las que constituyen el espacio de Huxley en la historia del intelecto humano.

 

Una personalidad de excepción, con antecedentes familiares ilustres: su abuelo Thomas Henry H. (1825-1895) colaboró con Charles Darwin (1809-1882): Su hermano Julian Sorell H. (1887-1975)  fue reconocido como Biólogo de preocupaciones humanistas, primer Director de la UNESCO y escritor científico renombrado ...

 

  • De esmeradas lecturas científicas y filosóficas. Poeta, cuentista, novelista, dramaturgo, ensayista, historiador, escritor de guiones para cine, libros de viajes, estudioso de la Biología, la Psicología, la Religión, la Música, la Política, la Sociología, las  Artes Plásticas, la Mística, Parapsicología....

 

Su genialidad fue verdaderamente “Leonardesca”, en lo que este precioso adjetivo implica, como mente ampliamente dotada, un ser humano ávido de todos los conocimientos, agudo y embriagador como pocos con sus observaciones, conclusiones y estilo, al modo de los Grandes del Renacimiento.

 

Traducido y leìdo numerosamente, escribiò   “Leda” (1918), “Contrapunto” (1927),  “Un mundo feliz” (1930),  “El arte de ver” (1942)“La filosofìa perenne” y “Ciencia, libertad y paz”(1946), “Mono y esencia” (1948), “La sonrisa de la Gioconda” (1949), “Los demonios de Loudun” (1952), ”Las puertas de la percepción” (1954), “Cielo e Infierno” (1956), “Nueva visita a un mundo feliz” (1958), “La isla” (1961), “Literatura y Ciencia” (1962), póstumos “La situación humana” (1977), “Huxley y Dios” (1991), junto con un abundante y no menos apasionante “Epistolario”.

 

  • Los escritos de Huxley advierten al hombre de esta era sobre los peligros de cualquier tipo de condicionamiento político, social, moral, educativo  o religioso.

 

Analista de los prejuicios que nos deshumanizan, tratò de acercarnos, noblemente, soluciones racionales para los males de la Propaganda hipnótica, el Fanatismo de Nación o de Partdio, la “esclerosis mental”, la superficialidad, las luchas por el Poder y las Jerarquías, la sofisticaciòn de la Técnica, el engañoso lenguaje de los mercaderes de la Cultura y la Política, el  idioma de la sociedad mediática, los negros peligros del belicismo...

 

He ahì la importancia, la necesidad hoy màs imperiosa que nunca, de acudir al sabio Humanista británico y de hacerlo conocer a aquellos que todavía no lo han leìdo o no han reflexionado respecto de su obra.

 

En nuestro país han divulgado y prestigiado  su pensamiento y escritos, entre otros, Enrique Luis Revol, Victoria Ocampo, Alicia Jurado, Marcos Victoria...

 

Ha de ser leído, como todo lo digno de tal ejercicio intelectual, con atención despierta, reflexiva y claramente, dado que poseyó estupenda capacidad de diagnóstico, un auténtico filósofo moral, irónico y fino, ácido, y de inteligencia eminentemente especulativa.

 

  • “Vivimos en un ambiente de universal salvajismo, de horrores y atrocidades, ya nada asombra en medio de una superlativa violencia y bestialidad”.

 

Así, determinante y ajustadamente, define al siglo XX. El de las “más terribles muestras de la sandez y de la maldad humanas”.

 

Se aproxima al escritor  Hermann Hesse (1877-1962) en su lucha contra el Industrialismo y la Superficialidad de nuestra pretendida y pretensiosa “Civilización”.

 

“Llegó el progreso industrial con su multiplicación  prodigiosa de la  mugre, la miseria y las riquezas logradas torcidamente. El envilecimiento de la Naturaleza ha sido una mortal obra de la industria moderna”.

 

Ello trajo el Aburrimiento, el tedio de vivir, la desesperación, la melancolía.

Es el siglo de las desilusiones: el progreso material, el sufragio universal, la gloria y el crecimiento de las ciudades.

 

  • La sociedad hodierna ronda alrededor del “placer” (“toda clase de diversión organizada tiende progresivamente a hacerse más y más imbécil&rdquoGuiño. Placeres fabricados, sin invención personal, “vaciedades rancias y necias de las interminables democracias del mundo”.

 

El trabajo y el ocio mecanizados, sin iniciativa, sólo exigen ser infinitamente estúpido.

Se rebela mordazmente contra “la prevalencia de la idiotez, su omnipresencia monumental y sempiterna”.

 

  • Juicio del crítico y ensayista Revol: muy pulcra destreza la de Huxley y acidez más pulcra aún, con las que ejerció el arte de la Sátira en la representación de las ideas y costumbres de sus contemporáneos.

 

De la ensayista y  traductora Jurado: su nombre es un símbolo de claridad mental y de lógica irrefutable; leerlo, con su penetración y su razonamiento impecable, es un deleite intelectual. mente lúcida hasta lo inverosímil, que se refleja en una prosa inglesa meridiana, exenta de adornos innecesarios.

 

También como el  reflexivo autor de “El juego de abalorios” y “El lobo estepario”, se burlò nuestro autor del Arte de Masas, de toda manifestación multitudinaria, de la “estupidez de leer novelas recostada en un solfá, de hacer excursiones de campo, de asistir a los bailes”, de “la estupidez propia de la frivolidad femenina”, del ruido ensordecedor de la “civilización”:

 

Una buena dosis de burla... nos purgaría las mentes de muchos residuos, nos daría agilidad al espíritu y nos aclararía la vista para que pudiéramos contemplar de manera más nítida y verdadera el mundo que nos rodea”.

 

  • En una carta a su hermano Julian escribe en 1937: “ a menudo me encuentro un poquitín abrumado por la curiosa rigidez y la igualmente curiosa opacidad de la mayoría de los seres humanos. Pues en la mayor parte de ellos hay algo siniestramente fijo, pétreo, esclerótico: una falta de sensibilidad, de capacidad de comprensión y de flexibilidad, que resulta sumamente deprimente”.

 

Con un bisturí, radiografía en esencia la naturaleza de la gente: la esclerosis mental. De ahí que podamos decir, que el imperativo huxleyano es mantenerse con el espíritu abierto al mundo y a aquello que lo trasciende y le confiere sentido y valor.

 

“El libre ejercicio de la mente es la única cosa digna de tenerse que queda en el mundo y las personas que pueden ejercerla debidamente son las únicas dignas de algún respeto; todos los demás son dementes que andan en persecución de sombras y que están dispuestos en cualquier momento a cometer actos de violencia”.

 

  • Anatematizador singular de los Totalitarismos, anuladores de la libertad y cínicos predicadores de la servidumbre humana, ha profetizado en tono contundente, la destrucción de la civilización por idolatrìa del poder tecnológico , pues el industrialismo desconoce lo fundamental: un amplio cambio, radical,  en la filosofìa de la existencia terrena.

 

El poder político sólo seduce a los pueblos, y lo único que “progresa” es la fabricación de aparatos de guerra. ese cambio sustancial en la  reflexión de la Vida, consiste en la mayor y mejor valoración de la misma, la apreciación  neta y el acrecentamiento jubiloso de lo intrínseco de la humanidad en sí: la Inteligencia y la Sensibilidad.

 

Predica pues la Razón y la Espiritualidad en una existencia integralmente democrática.

Democracia no sólo como fenómeno colectivo sino principalmente como derecho de auto-determinación como deber de aceptar y tolerar los hábitos y temperamento de los demás, el juzgar para discriminar y no para condenar, ya que esto último impide establecer relaciones interpersonales satisfactorias y sólo causa infelicidad.

 

  • No ceja en advertirnos que los males del Mundo tienen su origen en los errores humanos individuales, y que hay que mejorar la calidad de vida del hombre en el mundo, procurando el entendimiento y el amor entre un Tú y un Yo, entre dos personas, iluminando la Mente y el Corazón de cada uno de nosotros.

 

Profesa Huxley una posición Universalista: quiere conocer todo, en absoluta Libertad y Autonomía de Pensamiento.

Su  vida, sus actividades han tendido totalmente a la realización de valores eminentemente cognoscitivos: el conocimiento objetivo (estudio de los diversos sectores del Saber),  y el Conocimiento Trascendental (“El Conocimiento&rdquoGuiño, de índole espiritual, el Supremo Conocimiento, la Perfección, el Saber Ùltimo (autèntica vocación por aprehender los Fundamentos últimos).

 

  • Su temperamento científico fue enteramente filosófico, pues atendió deslumbradoramente a la totalidad del saber en extensión y profundidad, tendiendo al Saber Puro, unificado (recuerda al Genio  de Leonardo de Vinci).

 

  • Desde su bello “Ciego en Gaza” (1936) nos inculcò el reconocimiento de la unidad de la condición humana, la unidad de todo lo viviente, y la necesidad del Amor, pues el Bien es todo lo que nos une con los restantes seres creados, mientras que lo malo es la consecuencia de la división, el odio, la ira y la soberbia  contemporáneos, los cuales  imposibilitan la Comunión entre los seres, que significa Crecimiento en Humanidad.

 

  • Huxley nos exige hoy, la concreción de la Bondad, de la Compasión. Unidad en la Paz.

 

  • Paz en lo más hondo de cada mente. Paz nacida de la Liberación, porque es Libertad Completa. Libertad y Verdad al mismo tiempo.

 

  • De modo definitivo, su mensaje imperecedero  encarece al Hombre de hoy y  al venidero, el logro y permanencia de la Paz Total, “una luz básica que es fuente y substancia de todas las cosas”.

Publicado por Desconocido @ 19:33
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