Apuntes sobre la “divina comedia” de dante alighieri.
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- De Sanctis y sus estudios dantescos.
La “Divina Comedia” es el drama de la Europa del siglo XIV, representado en el Otro Mundo, dice De Sanctis.
· Siguiendo a este crítico ejemplar en su “Las grandes figuras poéticas...”, afirmamos, que Dante fue huésped de Guido da Polenta, padre de Francesca da Rimini; echa en la sombra el pecado de la joven, y simpatiza con la fina pecadora y sus sentimientos.
Es uno de los cantos más hermosos y más claros, más “románticos” y más espirituales.
“Francesca es la primera mujer viva y verdadera que haya aparecido en el horizonte poético de los tiempos modernos. Beatriz es por su parte, el eterno femenino, la mujer: belleza, virtud y sabiduría”.
La lírica trovadoresca intelectualizó a la mujer, la enfocó en abstracto. Pero Francesca es “humanización, personalización”. Mujer de claridad homérica. Encarnación del ideal femenino: gracia, amor, pureza, gentileza, delicadeza, fragilidad, culpabilidad, vital en su pasión. El amor la absorbe toda: es el motivo sobre el cual se desarrolla todo su peculiar carácter.
Su tragedia es su sinceridad en el amor: “Amor...que a nadie amado amar perdona”. Conserva el alma pura, la exquisita delicadeza del sentimiento. “Verdadera pasión, intenso deseo y plena voluptuosidad, junto con un pudor virginal y una suavidad particular”.
En Dante, afirma precisamente De Sanctis, “la poesía abarca toda la vida: el cielo y la tierra, el tiempo y la eternidad, lo humano y lo divino. Una poesía fundada en lo sobrenatural se torna profundamente humana, con la marca del hombre y del tiempo. En el regazo de lo sobrenatural reaparece la naturaleza terrestre”....
La Tierra recibe de cielo algo de solemne y de ideal, y transportada al trasmundo, le comunica “algo de inmediato y de impalpable” (realismo apariencias , de visión: descriptivo y alegórico, según explica Erich Auerbach en su “Mimesis”, transmisión de la Realidad en las letras Occidentales).
Omnipresencia de dos mundos en reciprocidad de acción.. El autor compendia en sí, en su gran Alma, toda la existencia de su Tiempo.
No hay rencor, ni desdén, ni odio, ni despecho, ni pesar, ni lamento patético en Francesca. Morir significa para ella perder su “bella persona” que tanto placía a Paolo. Exprésase con breves frases, intensas, recatadas; se le endulza esa melancolía cuando piensa que fueron “una sola muerte” pues murieron juntos.
Paolo es la expresión muda de ella, el gesto que acompaña la voz. “Uno habla, otro llora, son dos palomas llevadas por un mismo querer” escribe, crítico impar, De Sanctis. “Si algo queremos hallar comparable a Francesca, debemos buscarlo en Shakespeare, en Byron, en Goethe, en las literaturas extranjeras, siendo el de Francesa el tipo primero e inmortal”.
· Lo místico y ascético se mancomuna en la Obra con lo terrenal y humano.
Asistimos a dos mundos inconciliables: el teocrático-feudal, que tiene por dogma la anulación de la personalidad, mundo lírico-didáctico, en que prevalece el Santo que reza y contempla, el hombre se hallaba aún envuelto en la oscura lucha del Mito, en vez de como individuo perfecto. es reflejo artístico y filosófico del Pasado.
Y el mundo épico-dramático: el hombre es el Héroe que obra y lucha, aparece con plena conciencia personal, es el mundo de la Comuna Libre: preludio de la vida y el arte modernos.
De este Mundo Libre y Personal Dante es Espectador vivaz, y principalmente, Actor apasionado. A este Mundo de la Conciencia y la Realidad pertenece Farinata degli Uberti.
Razona brillantemente De Sanctis que así como de la mística Beatriz surge en real plenitud Francesca, la mujer, igualmente, del alegórico Dante, surge el otro Dante, el vivo, el patriota, el desterrado, desdeñoso, vengativo, “carnal”, voluntarioso y poderoso, Farinata, “su persona poética, cumplida y real”.
En Dante, en Sarmiento (según señalamos en otros trabajos de índole específicamente sarmientinos), hay mucho de este Condottiero pura Acción y Orgullo,. El Ideal de ellos es la Fuerza, el Vigor, la Grandeza de Alma: “una fuerza invicta, que mantiene alta la personalidad por sobre la naturaleza y por sobre el mismo infierno, por encima de todos los obstáculos y de todas las vicisitudes”..
Su energía reside en su carácter, en la personalidad toda entera, el hombre todo. . “Su erguirse de la tumba nos pinta entera su grandeza y su alma fuerte. Así con un solo golpe de cincel, Dante ha bosquejado la estatua del Héroe. Dante permanece estático , turbado, ante tan extraordinaria grandeza”.
No se jacta de su seriedad y seguridad, le son innatas, y se traducen en su estilo en el Poema: hablar entrecortado, brusco, imperioso, de un hombre de Mando, gestos precisos . Es personaje de temple soberano, de una sola pieza, de temple épico, simple, espontáneo y primitivo.
· El personaje más desarrollado y graduado, en una única representación, según el seguro criterio de De Sanctis es Ugolino: Poesía moderna y Popular.
En Malebolge son castigados los Violentos. Es el Reino de los grandes caracteres y pasiones, pero desde una Poesía Negativa..
Ugolino se encuentra eternamente unido a Ruggiero, que lo traicionó. Unido por el Odio. Habla el traicionado, el ofendido en sí mismo y en sus hijos.
El concepto de la pena es la Ley del Talión o del “contrapaso”, como diría Dante.
El Arzobispo traidor se torna el “fiero pasto” de un hombre que, por culpa suya, ha muerto hambriento junto con sus hijos.
Colosal imagen de venganza de un padre ofendido. Dolor desesperado, vivo y verde. Roe y Llora. No oficia de Pecador ni de Condenado, sino de Ejecutor de la Ley Divina,, inconscientemente.:
“Oh tú, que muestras, con un acto tan bestial, odio hacia aquél que te estás comiendo...”..
“Es una naturaleza salvaje embellecida por una vena de ternura”. Su llanto es furor, la piedad dantesca tiene color de indignación, de imprecación.
“El último sonido de sus palabras llamando a los hijos se confunde con el crujir de los odiados huesos bajo sus dientes. La ofensa no es su muerte sino la de sus hijos”..
“Aquella música escabrosa y áspera del principio y del final, adquiere aquí una morbidez y una suavidad que raya en la elegía”:
“Y como el hambriento en el pan, así el de arriba clavó sus dientes en el otro..”....
Conmueven en la “Commedia” la gran variedad de Gradaciones, Contrastes veraces, imágenes y sentimientos grandiosos, salvajes, sublimes, el odio, el dolor, el rencor, las lágrimas, la poesía y el drama...
Es la “nostalgia dantesca” que sufre toda la Literatura Italiana, su tormento interior y su inquieta aspiración, según G. Borgese señala agudamente en su “Il senso della letteratura italiana” (1931).
.- Otras interpretaciones.
G. W. F. Hegel (1770-1831) posiblemente haya sido el primero, el gran pensador, que atisbó la paradoja medular de la concepción Dantesca: la Divinización del Arte, a través de la Eternización del sufrir humano, la magistral Unión de lo Humano y lo Eterno, de la Tierra y el Cielo.
Dante reconoce constantemente las limitaciones de la memoria y del decir humanos, sobre todo para expresar lo Divino. Así en el Canto XXXIII del “Paraíso”, en la Plegaria de San Bernardo a la Virgen, donde expresa su visión de la Unidad Divina, la alegoría y Misterio de la Santa Trinidad, el Amor como Clave total del Universo, la visión de la Encarnación.
Alcanza la Iluminación Mística, el Éxtasis, la Gracia Inefable.
Al fin del Infierno, se alcanza el gozo de la Liberación. El Abandono de las tinieblas.
Pasamos a un espacio abierto: estrellas, aura purificadora del Mar.
En el Purgatorio: pena, esperanza, más Luz. Restauración eglógica de la Paz. Ternura, confortación, promesa.
Y el Paraíso es el canto de la Beatitud Infinita: cosmovisión Teocéntrica, saber astronómico del sistema Tolemaico. La Tierra como centro del Universo. El sol y el Planeta alrededor. Hasta el siglo XVI, Copérnico.
En el Purgatorio los penitentes están ordenados según los Siete Pecados Capitales: pudor, delicadeza, perdón, resignación, “Ética a Nicómaco” de Aristóteles. Alta montaña en el hemisferio austral. Dividida en 9 compartimientos.
El Paraíso se divide en 9 Cielos, el Empíreo (sede de Dios, los Ángeles y Santos). Y el sentimiento final de la infalible Justicia de Dios.
El Poema cuenta con 14.233 versos. Gherardo Marone, recordado dantista de Argentina, estima que “Es un poema sacro y debe ser leído en función de las verdades que encierra, más bien que de los fragmentos de poesía que contiene” (Prólogo a la edición edit. Estrada, trad. Bartolomé Mitre).
El Infierno se abre como un inmenso embudo debajo de Jerusalem.
Dividido moralmente según la naturaleza de la Voluntad: Incontinencia (lujuria, gula, avaricia-prodigalidad), Violencia (herejía), Malicia (fraude, traición)..
Ya leímos y señalamos sus Partes, el Ante-Infierno (cobardes) y los 9 Círculos, en los que rige la Ley del “Contrapaso”..
Marone define: “El único tema de la ‘Comedia’ es el alma grande de Dante agitada por pasiones oceánicas, iluminada por celestiales deslumbramientos”.. Más que la representación de un viaje, es “el diario de un alma”..
Acota precisamente Ángel J. Battistessa en su estudio, incluido en el homenaje de la Universidad de La Plata (1965), que el poeta no esquiva el léxico ni las construcciones de la lengua coloquial pero también memora los usos del Latín.
Se remonta por momentos a las “sutilezas, tropos y entonaciones de la más alta poesía”. “Dota a la lengua italiana de capacidades semánticas y ritmos sintácticos tenidos hasta entonces por exclusivos del latín”.
Dante todo lo Cristianiza. Con expresión certera, condensada.
Papini señala que los tres grandes Cánticos representan los tres grados clásicos de la ascensión mística: Infierno (vía Purgativa, el mal es castigado). Purgatorio (vía iluminativa, con su luz visible e intelectual hace conocer el Bien). Paraíso (vía unitiva, todo elegido es casi una misma cosa con Dios).
Representan, sigue sistematizando sus criterios Papini (Obras, ed. Aguilar, tomo 3), la Historia religiosa de la Humanidad, el sentido Psicológico, los tres estadios de la vida según Soren Kierkegaard, los tres reinos de vida elegidos por los Cristianos, las Edades de la Historia, las fases de la Historia Individual, las especies literarias, el significado Político:
Infierno: reino de la Ley, de la esclavitud y del Pecado; la Bestia primitiva; el sentido de la práctica (pacto con el mal), la vida mundana de la mayoría; la Edad Bárbara; la Juventud, soberbia y libidinosa; la Tragedia; Florencia.
Purgatorio: reino del Amor, de la Revelación Cristiana, de la encarnación salvadora; la Primera Redención por el Arte y el Intelecto; el estadio Estético; la vida monástica y contemplativa; la Edad Clásica, de los fundadores de estados y ciudades; la Virilidad; la Elegía (llanto y esperanza); Roma (Principio de Salvación, como sede del Imperio, unidad, justicia y luego de la Iglesia).
Paraíso: reino venidero del Espíritu Santo; la victoria del Amor. Que conduce a la Alegrìa y el Éxtasis;, el estadio Religioso (llegada de la Contemplación Pura);, la vida Perfecta y Mística (los Santos, los Rarísimos); la edad Cristiana (Santidad, Teología, Cruz); la Vejez (castidad, sentimiento de la Muerte); la Comedia (final alegre, himnos, danzas); Jerusalén...
La “Comedia”, sintetiza Battistessa es un Poema Cristiano, con un Mensaje de Esperanza, Redención y Alegría: el Hombre es criatura de Pecado, pero Criatura Redimible.
Posee un incomparable tesoro verbal, una singular riqueza de vocabulario, giros sintácticos y esplendor de las imágenes. Es, definitivamente una obra para todos los tiempos.
Poeta Genial, total, del Cielo y de la Tierra, del Alma y del Cuerpo...