LEO A "ZARATUSTRA" DE NIETZSCHE.
Por Guillermo R. Gagliardi. Zaratustra, filósofo persa, burlón y violento. "En su soledad, estaba rodeado de luz". Su prosa transmite ritmo musical y vitalidad. "Verdaderamente es el hombre una corriente impura y cenagosa. Es más peligroso vivir entre hombres que entre animales". Esta primera parte consta de 1 Discurso Preliminar y los Discursos de Zaratustra. Conjunto de apólogos, simbólicos, como los libros Sagrados Orientales. El primero de sus discursos habla de la conversión del Espíritu, de camello a león, del "yo debo", al "yo quiero" (es un "crearse libertad"). Después, el tema del Sueño: es buen logrado cuando en el día se concilia uno consigo mismo. Los dioses son obra del imperfecto hombre y de la locura humana. "Escuchad la voz del cuerpo sano". Nunca a los predicadores fúnebres y del pasado. "Hay más razón en tu cuerpo, que en tus más sabios pensamientos". "De todo lo que se escribe, sólo me gusta lo que un hombre escribe con su propia sangre". "El mundo está lleno de gente que sobra y estropea la vida". "Ay, de los Predicadores de la Muerte". Aconseja, exige, la Guerra, la Victoria, "debéis hacer vuestra guerra, debéis combatir por vuestras ideas". Odia al Estado, que quita el brillo de la valentía en los ojos del pueblo. El que menos tiene es el más libre. Reflexiones contundentes, incisivas, inquietantes: "Allí donde la soledad cesa, empieza el mercado; donde el mercado empieza comienza también el murmullo de los grandes comediantes y el zumbido de las moscas venenosas". Insta a refugiarse en la Soledad para crear nuestro Propios Valores y Virtudes. Su prédica es de tono marcadamente Individualista, en contra de la Masa: El pueblo sólo gusta de los comediantes, no de los verdaderos grandes. Todo lo grande se desarrolla lejos de la plaza pública y de la Gloria, son los Inventores de Nuevos Valores. Original, distinto, sobre la mujer y el matrimonio: "La mujer es el más peligroso de los juegos. El hombre ha de ser educado para la guerra y la mujer para el descanso del guerrero. Todo lo demás es Locura". "¿Vas junto a las mujeres? ¡No dejes de llevar el látigo!". "El matrimonio y el hijo como deseo de perfeccionamiento, no sólo por animalidad y soledad. ¡Ah, esta pobreza de alma de dos!. ¡Esta impureza de alma de dos, esa mísera concupiscencia de dos!. Y a eso lo llaman matrimonio, y dicen que su unión ha sido bendecida por el cielo. Antes, debes edificarte a ti mismo, ser dueño de tus potencias". El matrimonio ha de servir para Elevarse... Apología de la forja de la Individualidad. Y Apología del Saber: "El saber purifica el cuerpo; buscando la ciencia se eleva; todos los instintos del que sabe se santifican; y el alma del que se eleva se regocija". Opuesto a ello, denigra la falsedad y el "aire pesado" de Iglesias, las monsergas sacerdotales, "cavernas perfumadas con empachosos aromas", los Dioses inventados por los poetas, "no son más que símbolos e imaginaciones" estériles, "globos pintarrajeados"... Su mensaje es de Aire y Luz, renovación y saber matinal. Brega por el Saber de los Bosques y de la no veneración (sabiduría + alegría + belleza). "Yo he venido para que os canséis de las palabras viejas que habéis aprendido de los farsantes y de los necios". Armado este contenido luminoso con un lenguaje sapiencial. Por ello insiste, solemne y digno, "Debes esforzarte por imitar la virtud de la columna, que cuanto más se eleva es más bella y delicada y en su interior, más resistente y capaz". Advierte sobre su odio a los "hombres vacilantes, indecisos". "Hay mucha fachada en ellos". Estima al valiente y al de "voluntad de león", abomina de "esas arañas cobardes y hastiadas del mundo, que se jactan de ser ‘desinteresadas’", de los "que se arrodillan y se doblegan hasta quebrarse, con servilismo lacayuno". Maldice toda Sabiduría pesimista, "que vive en las tinieblas", "patrimonio de los cobardes", "menguada sabiduría la artificiosa y loca pedantería de los sacerdotes". El saber eclesiástico lo considera detestable, pasto de "charlatanerías, huelen a habitaciones cerradas". Y denigra vehemente a los "amigos de momias y fantasmas, del espíritu de pesadez". Enaltece a los que prefieren "la sangre y la carne", por sobre "lo miserable y absurdo", "la infelicidad" de las Escrituras Testamentarias: "no hay en el Nuevo Testamento nada que sea libre, benévolo, franco ni honesto". Ansía que se descubra "el cielo en las bóvedas rotas de los templos, y las amapolas de las grietas de los muros". "Yo les ordené que derribaran sus viejos púlpitos..., que se rieran de sus grandes maestros de virtud, de sus santos, de sus poetas y de sus salvadores del mundo, de sus sabios austeros". Ataca, desenmascara, aborrece de "las mentiras de la Gracia, el Perdón y la Redención" y de la santidad entendida como la adoración del cadáver, del cuerpo enfermizo, "inmortal vergüenza de la humanidad". Como un dios insurrecto, anuncia, profetiza en prosa exaltada. "El Hombre es un camino hacia nuevas Auroras"... Derrumba, insulta y propone enérgicamente: "Debéis ser Creadores y Educadores", formadores y sembradores de Porvenir: pues "El que da, el que crea, el que enseña: he aquí los precursores del que domina"... Panegírico de la alegría de vivir, de la risa, del Optimismo positivo, es su obra. "¡Y que el día que no hayamos danzado una vez por lo menos, esté perdido para nosotros! ¡Y que toda verdad que no nos haga reír, por lo menos, una vez, nos parezca falsa!!". "Todo va, todo vuelve; la rueda de la existencia gira sin cesar. Todo muere, todo vuelve a florecer; el ciclo de la existencia se prosigue eternamente". La crueldad y la misericordia, ínsitas en el accionar humano, han de ser superadas, procurando "Tener una Grandeza que esté por encima de la Piedad". Ha de desechar el Infierno que inventó, "las tragedias, las corridas de toros, las crucifixiones". Sus aforismos nacen desde su audacia intelectual, la fecundidad de su arte, su genialidad de escritor. Su escepticismo radical es agresivo, derriba ídolos y extremismos. Contiene un particular Patetismo expresivo y expiritual. Opinaba el mismo autor sobre su libro, proteico, multiforme, hiriente, amargo y también idealista e impiadoso: "he escrito mi mejor libro". "Se trata de una increíble síntesis de algo que yo creo no ha estado todavía en ninguna inteligencia ni alma humana (maneja magistralmente, en continua tensión todas las formas artísticas, el mito, la alegoría, la parábola, el enigma, el panegírico, la elegía...). Insurrecto maravilloso contra las ideologías escolares, la ética de las congregaciones y cúpulas. Pertenece a la raza de los Grandes Libertadores de la Humanidad: Erasmo, Lutero, Pascal... Rinde culto a la idea de que por encima de la Verdad Lógica arde luminosa la Verdad de la Vida. Problematiza la Cultura tradicional. Propone nuevas pautas de vida y pensamiento, libres, personales. Pensar para él es un combate, una entrega a la batalla. Y la Música es la fuente, el alma de nuestro Ser, se corresponde con la esencia de las cosas y los seres. El Saber está estructurado por la norma interna de la Música. Afirma lo Bello, lo Alto...