YO.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Sólo me ayuda
un vago sentimiento religioso,
mi terca entrega a los libros luminosos.
Edén de lecturas.
Acompañado en la soledad.
Mi casa rebalsa de libros,
cálidos y amigables.
Eso solo.
No veo, no hay,
¿no tengo?,
nada más.
Acostumbrado a las negativas,
ya sumiso, a los silencios.
¡Necesito las proyecciones
y la exaltación!.
Mi entrega hospeda mi Felicidad.