IMÁGENES de ESTEBAN ECHEVERRÍA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Junto con Mariano Moreno y Bernardo de Monteagudo, es el primer gran Rebelde argentino (1805-1851), de acuerdo con el juicio de Ezequiel Martínez Estrada.
“Acordáos que la virtud es la acción, y que todo pensamiento que no se realiza es una quimera indigna del hombre” (actitud típicamente reformista y revolucionaria).
El primer intelectual de nuestro país, hombre de Pensamiento y de Letras. Hasta su aparición la literatura fue quehacer de políticos y militares (poesía civil, Juan Cruz Varela, Cancionero de las Invasiones Inglesas: finalidad práctica, celebratoria, cronistas, Lizárraga, Schmidel).
Echeverría es el Maestro de la Generación del ’37, romántica y liberal, que desea buscar nuestra originalidad literaria.
Concreta pautas renovadoras en arte, con “La Cautiva”, “El Matadero”, y en Política, con el “Dogma Socialista”...
En 1826 viaja a Paris. Estudia Filosofía, Artes, Ciencias:
“Durante mi residencia en Paris y como desahogo a estudios más serios, me dediqué a leer algunos libros de literatura. Shakespeare, Schiller, Goethe, y especialmente Byron, me conmovieron profundamente y me revelaron un mundo nuevo. Entonces me sentí inclinado a poetizar...”.
Un mes y medio en Inglaterra. Regresa en 1830 a Buenos Aires. Le produce una acendrada melancolía la realidad de nuestra Patria.
Escribe “Elvira o la novia del Plata” (1832), “Los Consuelos” (1834) y “Rimas” (1837). Incursiona de tal manera en la Poesía Universal y en la Nacional: en el primer estilo y tema con “Elvira”, “El ángel caído” (recién en 1833 se registra la primera obra romántica en España, “El moro Expósito” del Duque de Rivas).... En el segundo , con “La Cautiva”, “La Insurrección del Sud”, “Avellaneda”...
En 1838 organiza la “Joven Argentina”, prohibida por Rosas, luego la “Asociación de Mayo”, elabora y pronuncia las cèlebres “Palabras Simbólicas”. Ocho años después publica el “Dogma Socialista de la Asociación de Mayo”.
Permanece en la estancia “Los Talas” en Luján. Es objeto, desde ya, de la persecución rosista. Luego reside en Colonia del Sacramento y en Montevideo, 1840.
“El Matadero”, original cuadro para aclaración histórica del poema “Avellaneda” y el terror del sistema de Rosas en el Gobierno.
Inspirado en la poesía universal antes mencionada y en la Americana, escribe, (1825 ó 1830) “Peregrinaje de Gualpo”: el “peregrino” experimenta cansancio y tedio (Byron, luego José Mármol), el mar (acentúa las reflexiones sobre el cosmos), y también las preocupaciones sociales: libertad a los esclavos, y la exaltación de la naturaleza tropical.
Pues Echeverría opina firmemente que
“escribir por escribir, sin que una creencia, una mira de utilidad pública nos mueva, me parece, no sólo un charlatanismo supino, sino el abuso más criminal y escandaloso, que pueda hacerse de esa noble facultad”
(Carta a Pacheco y Obes).
Es un realista-romántico. Y también fue reconocido como un “revolucionario total” (H. Precursor teórico del Socialismo americano.. P. Agosti, “E. E.”, 1951)
“Cartas a un amigo”, se adentra en la introspección, la obsesión por su intimidad, en el epistolario autobiográfico, antinomia razón / pasión, tentativa de suicidio, influjo de Ugo Fóscolo con su “Jacopo Ortis” y W. Von Goethe, con su “Werther”.
“Mefistófeles”, “drama joco-serio, satírico-polìtico”, una pesadilla a lo Hoffmann y la influencia goetheana, en la pintura o sugerencia de lo demoníaco, lo melancólico y nocturnal.
Su Prosa también acusa una tendencia Universal (Gualpo, Cartas a un amigo, Mefistófeles) y una nacional, social-costumbrista (Matadero, literatura mazorquera, polémicas cartas a Pedro De Angelis, la Apología del Matambre).
Y es evidentemente el fundador de la prosa doctrinaria, el ensayo docente: la “Ojeada retrospectiva”, el “Dogma”, “Manual de Enseñanza Moral”, discursos y estudios literarios. Con la huella de Mazzini, Chateaubriand, en los ritmos bíblicos, la solemnidad grandilocuente de su escritura.
El Matadero como símbolo del país, como foco de la Federación rosista. Significa la República, el Juez es el Gobernador. Ocurre la muerte de un niño. El carneo del toro Matasiete, como la Mazorca. Cae el jinete inglés: sarcasmo, se caen las achuradoras. Cuarto momento: el Unitario, vejaciones, muerte accidental.
Martín García Mérou, escritor y diplomático, en su “Echeverría” (1894) compara su estilo con el de Goya, por su colorido violento, la técnica cinematográfica. Ha de marcharse con la antorcha del espíritu humano, pero con los ojos puestos en las entrañas de nuestra Sociedad..
El panorama realista, cruel, del matadero, es de miseria, sangre y barro que sólo alivia el sobrevolar de las “gaviotas blanquiazules”. Expresa juicios subestimadores sobre ese proletariado. Su simpatía se vuelca en ese “unitario”, su “alter ego”, joven, “con luces”, como lo hizo en su Ramiro de “La Guitarra”.
Según Juan María Gutiérrez (1809-1878, su albacea y editor de sus “Obras Completas” entre 1870-1874) esta obra tiene triple valor histórico-social-literario, como página histórica, cuadro de costumbres y protesta genuina.
En la narrativa argentina se desarrollan dos modalidades, la del testimonio y denuncia como el relato echeverriano y “Amalia” de Mármol, y la apolítica: “Soledad” (1847) de Mitre, “Esther” (1851, de Cané, “Capitán Patricios” (1843, de Gutiérrez) y “La quena” de la Gorriti. Luego serán continuadas por Vicente Fidel López (la novela americana hasta 1820), Manuel Gálvez (con “Nacha Regules”, “La maestra normal”, “El mal metafísico&rdquo
y Roberto J. Payró con “Pago Chico”, “l falso Inca”, etc.
En su “Los Consuelos”, incluye un poema, “El poeta enfermo” que lo retrata. . El tono fúnebre, la juventud en relación con la enfermedad, la despedida metafísica, son los tonos que lo construyen (“fúnebre canto”, “lira enlutada&rdquo
.
Desde y hacia una visión crística, de ascensión: “escucha la armonía soberana”. Poesía intimista, típicamente romántica (“hora de los tristes corazones&rdquo
y constante tono elegíaca, pesimisto, “de contemptu mundi”.
Continúa en un tono más rugiente, áspero, exasperado “le malheur” de Apollinaire, en “Himno al dolor” y “Al Corazón” de sus “Rimas” de 1837.
Como la sinfonía coral beethoveniana, el dogma cristiano, la redención por el dolor, llega a una desconocida alegría, y una confesión. Influye Byron con el “Childe Harold”, a través del español Espronceda, también Goethe, en los “Coros”. La hipersensibilidad como leit motiv, la meditación bíblica, los salmos, el autobiografismo, con Ossian, Chateaubriand, Lamartine, Hugo...
Sobre los discursos del “Salón literario”:
1.-
Marcos Sastre (1809-1887), el mayor de todos estos jóvenes prometedores de la oposición intelectual anti-rosista, pronuncia su discurso: “Ojeada filosófica sobre el Estado presente y la suerte futura de la nación argentina”.
Instala su “Librería Argentina” con el objetivo claro de propender al perfeccionamiento de la Instrucción de los jóvenes. Es un escritor rioplatense, maestro y pedagogo de fibra sarmientina (“Anagnosia”, “El tempe argentino&rdquo
.
Opina que las novelas son inútiles y perniciosas, son una invasión bárbara en medio de la Civilización europea, pervierte los corazones puros. Establece un curso de Lecturas científicas, del más alto pensamiento europeo. Sólo formarían parte de esta Biblioteca aquellos libros que den un impulso notable al Progreso Social.
Los errores que han entorpecido nuestro desarrollo intelectual son: de Plagio Político, de Plagio Científico y de Plagio Literario.
Sostiene que debemos pues, divorciarnos de toda política y legislación exóticas, del sistema de educación pública, transplantado de España y de la Literatura Española, y aún de todo modelo literario extraño.
Hemos de buscar todo en el estudio de la naturaleza de nuestra sociedad, de sus costumbres, vicios, virtudes, grados de instrucción. Y sobre estos datos establecer el sistema gubernativo que mejor los llenase.
Advierte que hasta ahora hemos tenido una Educación incompleta, con absurdos sistemas venidos de España, vacía de ideas y sentimientos, que encadena el pensamiento y ahoga el talento.. Los estudios escolares han de convenir a las exigencias y progresos del país.
La crítica anti-española es rigurosa: “Nada sublime, nada grande, nada importante se observa resaltar en la literatura española, sólo ideas rancias, poesías insípidas, novelas insulsas”..
La Literatura debe ser una pura expresión de la intelectualidad nacional, “busquemos la luz en las otras naciones que han cultivado la Ciencia, pero a ninguna tomemos por modelo...”.
La juventud moderada y virtuosa debe propender al Progreso Pacífico nacional. “Nos falta un libro para el pueblo, y el pueblo es el que más necesita la Instrucción”.
Juan Bautista Alberdi (1810-1884) escribió “Doble armonía entre el objeto de esta institución, con una exigencia de nuestro desarrollo social, y de esta exigencia con otra general del espíritu humano”.
Nuestra revolución, sostiene el futuro eximio constitucionalista, es hija del desarrollo del espíritu humano, y tiene por fin este desarrollo. Èste es condicionado por las coordenadas espacio-temporales.
Este modo individual de Progreso es la Civilización de un Pueblo: combina la ley universal del desenvolvimiento humano con las individuales de la nacionalidad.
Es tarea de la nueva generación, investigar la forma adecuada en que “nuestra civilización” deba desarrollarse, según las circunstancias y nuestras exigencias històricas.
“Indagar los elementos filosóficos de la civilización humana y estudiar las formas que estos elementos deben de recibir bajo las influencias particulares de nuestra edad y nuestro suelo”.
3.-
Juan María Gutiérrez disertó sobre “Fisonomía del Saber Español: cuál deba ser entre nosotros”.
Nuevamente la crítica acerba anti-hispánica. Tratemos de darnos una Educación en armonía con nuestros hombres y con nuestras cosas. Una literatura, que sea Nacional, que represente nuestras costumbres y naturaleza. La Poesía ha de oficiarse como ejercicio militante , un “sacerdocio social”.
Seguimos la explicación de Félix Weinberg sobre los planteos esenciales de estos tres discursos: estructuración de una Cultura Nacional, difusión democrática y popular de los bienes intelectuales, conocimiento de nuestra realidad, integración con el movimiento ideológico mundial y enfrentamiento activo de las tradiciones retrógradas (autor cit., “El Salón Literario”, 1958).
Finalmente, comentamos las dos Lecturas echeverrianas:
En la vida de nuestro pueblo, reconoce, hay dos épocas: entusiasta y guerrera, heroica una, la otra pacífica, reflexiva, “que debe darnos por fruto la Libertad”.. Èsta ha de ser organizadora, debe echar los fundamentos de nuestra regeneración social, con los instrumentos del Derecho y la Razón, así como en la primera etapa histórica, desorganizadora, destructora y emancipadora, usamos el entusiasmo y la fuerza..
El principal desvelo debe ser el de Promover la Educación. Nuestros gobernantes han fracasado por incapacidad, asistematización de sus ideas, desconocimiento de la ciencia social y las necesidades morales de nuestro pueblo..
“Busco una literatura original, expresión brillante y animada de nuestra vida social..., busco una doctrina política conforme con nuestras costumbres y condiciones que sirva de fundamento al Estado y no la encuentro”.
Su diagnóstico: ausencia de ideas de Soberanía, de Libertad, de Patria, Deberes y Derechos, ignorancia en las masas.
Estamos haciendo nacer la etapa reflexiva y racional de nuestra Historia, Por lo cual nuestra misión es Crítica y Lógica..
Otorgaremos fecundidad a nuestras tareas si las circunscribimos a la vida actual de nuestra Sociedad y a las exigencias vitales actuales. El fomento industrial primero, como fuente de riqueza y poder.. Emplear nuestras riquezas naturales, sacarles provecho, industria libre, con protección y fomento gubernamental...
“La Cautiva”:
Comprende 9 partes y un Epílogo.
1) El Desierto: notas de intensidad, de colorido, misterio Comparaciones con el mar, auditivas. El silencio de la naturaleza es interrumpido por el sordo ruido del malón. Torpeza, rencor y coraje de los indios, “inhumanos cuchillos”. Se vuelve a la sensación de paz y quietud, pero en el pavor nocturno.
2) El Festín: notas cromáticas, fuego de las fogatas. Movimientos apresurados de los indios, barbarie, grosería, torpeza, el licor, los bajos instintos.
Cambia la forma, Brián lucha con valentía. Vuelve la noche, triste y encapotada.
3) El Puñal: sopor de los indios. Una mujer: cabellos desgreñados, busca a Brian, su amor, es María. Diálogo entre ambos. Huyen.
4) La Alborada: contemplación de la naturaleza. Se asoma un escuadrón de lanceros, que atacan a los indígenas. Cambio de forma. Confusión, gritos, corridas. Aparece el Sol. Gemidos, degüellos.
5) El Pajonal: María y Brián. En el pajonal, calor, animales.
6) La Espera: noche triste otra vez. Actitud noble de María, fe, esperanza,, constancia, fortaleza, pasión. Aparece un tigre.
7) La quemazón: ambiente inflamado, ardor en la tierra y en el aire. Confusión. Ambos se salvan del incendio.
8) Brián: Los amantes en el pajonal. Brián desfalleciente. Un tigre, cubierto de sangre. Brián delira y muere. Angustia de María: consonancia entre estado anímico y naturaleza, “luz mustia”.
9) María: el autor se pregunta por la suerte insegura de María. Desazón de ella. Pronuncia una oración por Brián. Llegan los soldados de Brián. Muere María al saber que nada le queda en este mundo ya que degollaron a su hijo.
Epílogo: Alabanza a María.
La versificación es en octosílabos, popular. La obra data de 1837. Integra la
Literatura clásica pampeana, junto con Ascasubi, Güiraldes y Lynch.
Echeverría:
“Dicen por ahí que tengo talento y escribo como nadie y lo que nadie por acá: zoncería!. Yo tengo para mí que soy el más infeliz de los vivientes porque no tengo salud, ni esperanza, ni porvenir...”.