sábado, 22 de noviembre de 2008

                                    ELuis Franco: “El libro del Gay Vivir”-

 

 

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

En su estructura externa el libro de Franco, e 1923,  está integrado por 5 partes generales, a su vez divididas algunas de ellas: 

 

Primera unidad=  Canto Inicial, En el Cañaveral, Huerto Maduro  e  Initos.

Segunda unidad= Tríptico: III Poesías numeradas, 4 Poesías sueltas, Ave, Primicias, La Égloga  y Epitalamio rústico.

Tercera unidad= Los Gozos del Verano: VI Poesías numeradas.

Cuarta unidad= Dictados: XI Poesías numeradas, Eudinamia, Mozas de cántaro, De Profundis, Septiembre.

Quinta unidad= de “Las Églogas aldeanas”: Dos Poesías.

 

Poemario cíclico, series de poemas que se refieren a un motivo central, son los ciclos gravitantes en un punto (W. Kayser): esta tendencia cíclica se ha robustecido cada vez más en nuestro tiempo, hasta llegar a ser en la actualidad una característica de la creación lírica, según observa el tratadista de “Interpretación y análisis de la obra literaria”: el lírico de hoy parece concentrar su ambición en dar a su obra el carácter de un auténtico libro.

 

  • Motivo central: la belleza de los campos. A éste se vinculan varios sub-motivos o motivos subordinados: la salida del sol, la aurora, el mediodía, el anochecer, la voluptuosidad, etc., en cuanto se constituyen como situaciones significativas, es decir, mueven al poeta a vibrar y expresar su subjetividad, a registrar la comunicación lingüística.

 

Versos “sencillos como hierbas”, “hondos como arroyos de cerro”. Concentra su subjetividad con la naturaleza: ambos vibran al unísono:

 

                                    “sonrío y río,

                                    oh agua, con tu risa, con tu sonrisa, oh sol”.

 

Hay una personificación de elementos y sucesos de la naturaleza: una imagen concretizadora, humanizadora: “medio oculta en los árboles reía la mañana”, es una imagen visual y hasta parece sugerir levemente una sensación cromática.

 

Sobre el mediodía diamantino,  uso de construcciones nominales, no hay verbos:

 

“equilibrio de oro del día,

                                    Profundo       

diamante sin sombra, armonía

                                    tácita y serena,

                                    melodía

                                    de la luz plena”.

 

  • Una evocación ágil, llena de sugerencias de movimientos, del amor entre dos asnos, que revela un gran poder expresivo de los puntos suspensivos, lo que nos da idea de toda la acción, hasta que, fatalmente, se consuma el acto sexual.

 

Revela a un poeta observador de los hechos naturales, de los detalles de la copulación entre los animales:

 

La poesía llega a su clímax, intensificada por la expresión escueta, sugerente, con el uso de  signos de admiración que destacan la violencia natural de ese episodio agreste:

 

                                    “dilata, enormes, los ollares; lanza,

                                    ronco de brama. si rebuzna, y ávido

(¡oh hambre y sed de hembra!) la acomete

ciego, feroz, con ímpetu de enagro

Victoria!. La rebelde al fin se entrega...”.

 

Y termina  con un descenso en el ritmo poético, con una estrofa de 4 versos separada de la unidad anterior, y que parece coincidir con el silencio que rodea la cópula, luego de consumada:

 

                                    “así el eterno amor cumple su obra,

                                    inocente, fatal, obsceno, bárbaro,

                                    entre el rubor genuino de las rosas

                                    y la sonrisa azul del cielo casto”.

 

En la extensa estrofa anterior hay una anticipación de este decreciente ritmo:

 

                                    “la yegua...

                                    ya quieta, sufre y goza”..

 

Comienza y finaliza con una alusión témporo-espacial:

 

                                    “en el verde potrero...

                                    bajo la lujuria de oro

                                    del sol...”.

 

Uso de los verbos: persigue,  resiste, relinchando, escapa, vuelve, se acerca, la huele, bebe el aire, ceja, titubea, la acomete, se entrega, triunfa, marcha  ascendente hasta un punto culminante y luego descenso, consumación, la  quietud. Toda una serie de sensaciones motrices.

 

Este poema es ante todo movimiento, luego, después de la sucesión dinamizante, nos transparenta la sensación de plenitud.

 

  • Uso de metáforas impuras: “canta la hija de la aurora” (la calandria). Con una serie de oposiciones asindéticas, nos brinda imágenes bellas del ave:

 

“la multilingüe criatura

que inaugura

el día”,

 

“la inspiradora cantora

de los celestes alegros”,

“la reina de los ojos negros”.

 

Se retarda el ritmo, como en  la literatura pastoril. Estilo “aposicional”, lento, que cambia en la segunda estrofa, la que comienza con un verbo “busca”, y continúa en enumeración anexual con otros verbos que parecen sugerirnos los movimientos ágiles y apresurados del pájaro: oscila,  baja la cola, entreabre las alas, “salta a un gajito seco”.

 

Finaliza el poeta traduciendo su embeleso, su euforia natural ante la delicia del trino de los pájaros: esto lo logra a a través  de un ritmo ascendente, con versos de 3 a 6 sílabas, breves, con pocos verbos y luego la luz, la expresión cabal de su felicidad comunicativa:

 

                                    “y el grito

                                    del benteveo, ,

y el gorjeo

del cardenal,

y el pito del zorzal,

y el flauteo, de la perdiz, y el chillido

de la golondrina,

y el piar feliz

de los polluelos

en el nido...

....Todo se oye en la canción divina.

Oh fiesta, bajo ‘el reino de los cielos!”...

 

En su “Los trabajos y los días” (Babel, 1928) también aparece el tema de la calandria, esta vez desarrollado en un breve cuarteto de distinta métrica, con rima alterna abab, es una sencilla y breve imagen:

 

                                    “Silencio de diamante. En el campo ni un eco.

                                    De pronto la calandria que halla en la luz su alpiste

                                    Desciende melodiosa sobre un gajito seco

                                    Como buena noticia sobre un corazón triste”.

 

  • Fijémonos en la destreza del Poeta, en el manejo de los elementos expresivos de la Lengua, en un solo verso de trimembración caracteriza al halcón, en una enumeración asindética: “tan noble, tan prócer, tan macho”.

 

El uso de los adjetivos, parece ir en un ritme de reciedumbre hacia el último, que en cierto sentido condensa a los demás y es el que estilísticamente carga todo el valor emocional, descriptivo.

 

Estilo acumulativo. Todo ello en dos estrofas, primero una de versos de distinto metro y otra, en cuarteto con rima abrazada  abba, en primer lugar objetividad, alabanza del halcón y luego en la segunda estrofa (segunda parte del libro) irrumpe el área subjetiva: “Oigo tu grito...”, es el primer verbo con que asoma el autor, la primera persona verbal.

 

  • “A la cigarra” es una bella invocación, con reminiscencias paganas, netamente subjetiva:

 

“Tu canto, tu canto

acre delirio sonoro,

fervor santo

maravillosa orgía.

Sueñas como si fueses toda de oro

sol, sol, sol, armonía.”

 

Ritmo cortado, delirante, dinámico, traduce la expresión del alma, de la euforia del poeta , de su sincera emoción, repetición de “sol, armonía”..

 

Esta serenidad griega aparece en “Epifanía”: “Todo está en el Gran Todo divinamente inmerso”. “El Universo, en el sol, en el monte y en mi pecho respira”.

 

“Mirar en cada cosa un justo receptáculo del inmenso misterio”.:

 

                                    “Comprender que ser puro y sereno es ser fuerte,

                                    que la vida no es menos sagrada que la muerte

                                    indispensables ambas en su concorde imperio”.

 

Y la filosofía tiñe sus reflexiones en poesía.

 

                                    “Hombre...Más vano que útil tu saber si un día

                                    no has de vivir toda tu sabiduría”.

 

                                    ...”Averigua su secreto a las cosas

                                    te sentirás más de una vez, cual divino...

                                    Comulga con las cosas:

                                    La tierra es pan, el cielo es vino”...

 

En su “Espada de dos filos”:

 

                                    “La paciencia y la audacia

                                    sean contigo siempre;

                                    contigo los dos filos

                                    de la espada del fuerte”.

 

Y en su “Juvencia”:

 

                                    “...lucha cada día

                                    por la plenitud

                                    de tu originalidad, tu fuerza y tu alegría:

                                    más atento, más seguro,

                                    más amplio, más lucido, más puro...

                                    conquista tu verdadera juventud”.

                                &n

Publicado por Desconocido @ 10:00
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