LA FILOSOFÍA: SU ORIGEN, FINES Y PROBLEMAS.
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- Valor de la Filosofía.
Partimos de este pensamiento de Bertrand Rusell (1872-1970), el escritor británico , uno de las excepcionales mentes libres y progresistas de nuestra Era, Premio Nobel de Literatura 1950:
La Filosofía “puede proporcionar el hábito del pensamiento exacto y cuidadoso, no sólo en Matemáticas y Ciencia, sino en cuestiones de gran importancia práctica.
Puede dar al individuo una justa medida de sí, con relación a la Sociedad, del Hombre del Presente, del Hombre del Pasado y del Futuro , y de toda la Historia del Hombre con relación al Cosmos astronómico.
Al ensanchar los objetos de sus pensamientos, proporciona un antídoto contra las ansiedades y angustias del presente, y hace posible el mayor acercamiento a la serenidad que puede tener una mente sensible a nuestro torturado e incierto mundo”.
(de su “Diccionario del Hombre Contemporáneo”, ed. S. Rueda, 1963).
Es decir que la Filosofía puede sugerir una forma de vida menos áspera, menos accidental y violenta que la de los seres irreflexivos y bestiales.
La tarea del filósofo es el gobierno del mundo. Es el responsable de los pensamientos que transforman al Mundo.
Su palabra y su pensamiento tienen Fuerza, van por encima de su época e inciden sobre el Futuro.
Porque la Filosofía constituye una Potencia Espiritual. Señala el camino del Hombre. Les aporta a éstos Verdades Permanentes y orientadoras.
El genuino Progreso del Mundo radica en un aumento de la Racionalidad práctica y teórica. El activo autor de “Principia Matemática”. “Principios de la Reconstrucción Social”, etc., escribe:
“los necios temen al Pensamiento, que es la Luz del Mundo y la principal Gloria del Hombre”.
Homero Guglielmini, en su “Cómo leer Filosofía”, 1965, 2ª ed.,(ensayista argentino, autor también de “Alma y estilo”, “Temas existenciales”, etc.) explica:
“A pesar de su fisonomía adusta, de su aspecto solemne, la filosofía no es una disciplina tan temible y hosca como suele presumirse.
Su lectura proporciona emociones, sorpresas y aun amenidades insospechadas”.
En cualquier manifestación de nuestro comportamiento está implícita una Filosofía Elemental.
Debemos leer filosofía para aprender a hablar con nosotros mismos, para pensar independientemente, para meditar lo que comúnmente damos por cierto en nuestro vivir cotidiano.
“Pensar es una manera que tiene el Hombre de llenar un déficit.
Si todo le fuera bien, mecánicamente no dudaría de nada ni pensaría nada”.
2.- La actividad filosófica.
Señala Aristóteles (384-322 a.C., junto con Platón ha sido el más grande Maestro fundador de la Filosofía Occidental) en su “Metafísica”, la Filosofía apareció primeramente en aquellos países donde había quienes disfrutaban del Ocio suficiente para dedicarse a las ocupaciones del Intelecto.
La maravilla ha sido siempre, antes como ahora, la Causa por la cual los Hombres comenzaron a Filosofar, una de las apasionantes aventuras del Espíritu, una de las mayores, el más incitante de los juegos intelectuales.
Pero, es una actividad que sólo puede ejercerla el Hombre Libre, no Masificado, no condicionado.
Por ella el hombre activa el supremo derecho de Pensar su propia Existencia. Ilumina la “opacidad” del mundo, saca las cosas de su “cotidianeidad” y les confiere un relevamiento “extra-ordinario”.
El Filósofo es un Iluminador del camino del Hombre sobre la Tierra y requiere un “hacerse en soledad” y una “autonomía de espíritu” (ver Jorge L. García Venturini: “Filosofía de la Filosofía” y “La filosofía para qué sirve”, en ‘La Nación’, 1975).
3.- Origen del saber filosófico.
El origen de la Filosofía se halla en su oposición a todo Dogmatismo. Fue un pensador griego, Tales de Mileto (639 ó 624 – 547.6 a.C, el primero de los Siete Sabios de Grecia), quien inauguró una revolución, liberal, individualista, racionalista, democrática y crítica, en el Pensamiento humano.
Afirma Tales que la Filosofía es una práctica que se opone a todo lo mítico-dogmático, vocación de ejercitar el raciocinio en forma crítica y omnicomprensiva. El pensamiento concebido como Indagación y Búsqueda, por diálogos y conjeturas.
La originaria forma de reflexión fue el Mito, la Tradición, lo Divino, la personificación de los problemas humanos y fenómenos naturales (Antropomorfismo).
Pero la Filosofía aportó una visión Universal y desinteresada de la Realidad. La crítica, pues, fue dando el examen de opiniones heredadas destinado a descubrir errores,. Ya se considera la Razón como patrimonio común de todos los Hombres, no sólo de una casta sacerdotal o política (civilizaciones del Oriente Antiguo).
Por la Filosofía el Hombre ejerce el supremo derecho de Pensar y de buscar a la luz de su Razón, una explicación del mundo y de su propia existencia (José Vilanova: “Racionalidad versus Dogmatismo. La herencia de Tales”, ‘Clarín’, 11-12-1975).
El pensador argentino, maestro de Filosofía, Francisco Romero (1891-1962) anotó que
“En este tiempo de crisis y confusión, la Filosofía, que es siempre una forma superior de Conciencia, tiene que ser la conciencia de la Hora, la reflexión continua e incansable de lo que va sucediendo y la reflexión sobre lo que sucederá”.
(“Filósofos y Problemas”, 1947).
La Civilización es inconcebible sin la Filosofía. El Pensamiento filosófico es forzoso e inevitable. Es una toma de conciencia. Una justificación o problematización de la Civilización en que el hombre actúa, siente y piensa.
El hombre alcanza su madurez cuando se interroga sobre lo que Sabe, lo que Hace, el Estado, el Lenguaje, el Futuro, el presente y el pasado, es decir, cuando Filosofa.
La Historia es como el proceso de Humanización del Hombre. La paulatina realización o explicitación de aquello que al hombre caracteriza y define.
La labor de la Filosofía es, pues, propender a que el ser humana se posea a sí mismo, que ilumine su propio ser, que sea cada vez más dueño de sí y de su contorno natural y cultural. Consiste en el anhelo de penetrar el Significado Último de la aventura humana sobre la Tierra.
4.- Función de la Filosofía.
Etimológicamente significa “Amor a la Sabiduría”. Indica una dirección, una intención de Sabiduría, una Indagación de la Verdad como un valor autónomo, independiente de toda práctica.
Para algunos pensadores contemporáneos, la Filosofía ocupa un término medio entre la Teología y la Ciencia, extrema problematización.
El filósofo italiano Nicola Abbagnano (1901-1990) expone sobre la valoración de la actividad filosófica:
“El valor de la Filosofía reside en realidad en su misma incertidumbre.
El hombre carece de filosofía, va por la vida preso en los prejuicios derivados del sentido común, de las creencias habituales, de su tiempo o de su nación, y de las convicciones nacidas en su mente sin consentimiento ni cooperación de su razón deliberada”.
(“Introducción al Existencialismo”, 1942).
Funciones de esta elevada ocupación, abstracta e intelectual, son el entendimiento de la Estructura del Mundo y también el descubrir e inculcar el mejor modo de vida posible: vida Racional, serena, crítica, sabia.
Existir es pura y exclusivamente Filosofar. Afrontar con ojos abiertos el propio destino y plantearse claramente los problemas que resultan de la justa relación consigo mismo, con los demás y con el Universo.
Significa elegir, decidir, comprometerse, apasionarse, vivir auténticamente y ser uno mismo (léase también, de Abbagnano, “La sabiduría de la Vida” y “La sabiduría de la filosofía&rdquo
.
5.- Problemas de la Filosofía.
Lo primero que se le ofrece al Pensador como Espectáculo es el Mundo, conjunto complejo, sensible y polivalente de seres que entran en comercio real entre sí y con el hombre y manifiestan una peculiar estructura y una riquísima variedad de funciones.
Nace así la Cosmología, ciencia que estudia las cosas existentes en el mundo, los entes inorgánicos y sus fenómenos físico-químicos, los entes orgánicos vegetales y animales y sus funciones vitales, y la naturaleza del Ser Humano, su esencia, la Causa Primera.
La Filosofía es en su origen una Metafísica, un estudio del Ser, de lo que es el Mundo, el Alma y Dios (Cosmología, Psicología, Teología).
El segundo problema es el Antropológico. La mente se vuelca hacia el Hombre mismo, convirtiéndose en espectadora de sí mismo:
“Descubriéndose a sí mismo como ser Espiritual y Corpóreo a la vez, basándose en la Realidad Mundanal de la que participa por su Cuerpo y sus Sentidos, tratará el filósofo de iluminar su naturaleza íntima, su privilegiada situación en el Universo”.
(Héctor Délfor Mandrioni: “Introducción a la Filosofía”, vs.
eds.).
Desde la perspectiva del Universo Exterior y de su propio Universo Humano, el Hombre se pregunta por su Razón de Ser, por la naturaleza de todo lo Existente.
Se interroga por lo Absoluto, lo Necesario, lo que ha causado todo lo existente Existente, es que obedece a una Causa: todo Lo Humano, Dios por su parte es lo Incausado, en ello consiste el problema Metafísico o Teológico...