RAÍZ, COMPRENSIÓN Y CONOCIMIENTO DE LA FILOSOFÍA.-
1.- Comprensión de la Filosofía.-
Debemos enfatizar constantemente que la Filosofía es una actividad, absolutamente Viva y Crítica. Una reflexión sobre el Hacer humano, la Duda, el Valor del Mundo y las Pasiones: el Puesto del Hombre en el Cosmos.
Intentaremos penetrar en el pensamiento del Pragmático, filósofo y pedagogo de intensa influencia, John Dewey (1859-1952). Desarrolla una filosofía Instrumentalista. Le interesa entonces la calidad del Conocimiento para resolver “situaciones problemáticas” reales, de nuestra existencia concreta.
El Pensamiento y la Razón constituyen procedimientos intencionales para transformar un estado de confusión e indeterminación en algo ordenado y recto.
La vida es un solucionar Situaciones Problemáticas y resolverlas según la Lógica.
El Sujeto humano es tal cuando Cambia, cuando supera lo recibido (tradiciones y hábitos del grupo social) y realiza soluciones originales, anti-rutinarias (interacción entre Organismo y Ambiente).
El supremo valor es el despliegue pleno, armonioso y rico (en posibilidades y perspectivas) de nuestras facultades activas.
Se logra en el Trabajo, donde confluyen el Interés y el Esfuerzo. Nuestra actividad actual debe incitarnos a otras nuevas, a una mayor continuidad, una riqueza más variada y llena de significados personales y sociales.
El interés activo y dinámico es el auténtico. “Todo lo que... hace avanzar nuestro espíritu, encierra necesariamente un interés intrínseco”.
La formación de la Personalidad, que es Autodespliegue, Desarrollo y Perfeccionamiento, está conectada estrechamente con la Intensificación y Extensión de nuestros Intereses, con el hacerse dueño de uno mismo, con el uso eficaz y económico de nuestras fuerzas y capacidades.
En consecuencia, la Filosofía no consiste, limitadamente, en una Gimnasia Intelectual y un juego verbal, una distracción de aburridos o eruditos apartados del mundo, sino que es un Conocimiento Fundamental, Esencial y Comprensivo de la Realidad.
La Filosofía debe comprender también el estudio del Lenguaje, que es la diferencia neta entre el Hombre y las demás criaturas. Por ello Ludwig Wittgenstein (1889-1951), pensador vienés, de grandeza moral y atrayente humanidad, autor del “Tratado Lógico Filosófico” y de “Investigaciones Filosóficas”, entiende a la Filosofía como una Crítica del Lenguaje, pues todo Lenguaje es mitificador, creador de supersticiones, siendo la misión de la Filosofía, la de desligar a nuestra mente del ‘embrujamiento’ en que se halla presa por obra del Lenguaje.
Es una actividad que determina lo que tiene Sentido y puede Expresarse en un Lenguaje Riguroso: hay que desentrañar el mal uso corriente del Lenguaje, pues se habla mal cuando se piensa mal.
La Ciencia ha de ser especialmente la Actitud mental, investigadora y experimental, metódica, lógica y crítica, con que los hombres deben enfrentar individual y colectivamente los problemas que se les presentan (J. Dewey: “El hombre y sus problemas&rdquo
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“Se hace filosofía cuando se reflexiona críticamente sobre lo que se hace en nuestro mundo” (Josiah Royce, filósofo estadounidense, 1855-1916).
Nuestra era se caracteriza por una profunda crisis, un desequilibrio, inarmonía entre lo físico-material y las relaciones humanas y éticas. Ha de aplicarse el método Científico a lo Moral y Social: Planificación, Prueba y Observación. Los métodos científicos no se han puesto aún al uso en asuntos de directo interés humano.
2.- El Conocimiento Filosófico.
Recordamos, la Filosofía constituye un Conocimiento reflexivo y crítico. Aspira a prescindir de todo Supuesto y de toda Autoridad. Como Pensamiento Unitario que es, se esfuerza por encontrar la clave única a la que toda la Realidad responde.
Conocimiento Autónomo por excelencia. Hasta puede llegar a negarse a sí mismo.
Cuando hablamos de Reflexión, entendemos una inversión, repliegue, que se produce en la actitud natural del Conocer.
Platón (427-347 a.C.) distinguía Doxa de Episteme. Lo primero, es un Saber no buscado (Noésis opuesto a Praxis), vulgar, enunciativo, limitado, dogmático. Saber pre-científico, relacionado con el orden práctico, medio físico, social, histórico, tradiciones familiares, medios de información refranes. Es fragmentario, espontáneo, asistemático. Es un saber que ignora las causas.
Por otro lado, Episteme es un Saber que se tiene cuando se lo ha buscado, con método, rigor, orden, disciplina y experimentación: es la Ciencia.
La Filosofía es un saber de la Totalidad. Noésis de los Fundamentos Últimos o Primeras Causas, de las raíces mismas de la Realidad, el sentido último de las cosas.
Es Unitario porque la Filosofía constituye un cuerpo coherente y estructural de Ideas.
Para los seres humanos es un Conocimiento Inevitable...Cuando accedemos a ella, es un saber ineludible, iluminador.
3.- Raíz de la Filosofía.
Para Platón es propio del Filósofo estar lleno de Asombro y filosofar es como Vivir maravillado.. Al asombrarse de lo usual y cotidiano, problematiza lo general de los acontecimientos, pues la mayoría de la humanidad encuentra que todo es muy natural y nunca se entera de lo maravilloso de su propia existencia, de la Magia de la Vida.
Martín Heidegger (1889-1976), el filósofo alemán de “Ser y Tiempo”, quien concibe al hombre como “Sein zum Tode”, Ser para la Muerte, define a la Filosofía como el extraordinario pensar sobre lo Extraordinario.
Por ello otro filósofo, clarísimo escritor, español, José Ortega y Gasset (1883-1955) explica que sorprenderse, extrañarse, es Entender. Deporte y lujo específico del intelectual: su gesto gremial es el extrañarse, maravillado, con sus pupilas bien abiertas lo lleva por el mundo en perpetua embriaguez de Visionario. Por eso los Antiguos dieron a Minerva la lechuza, con los ojos siempre deslumbrados.
Para Karl Jaspers (1883-1969), psiquiatra y filósofo alemán, la esencia de la actitud filosófica radica en la conciencia de las Situaciones Límites: circunstancias idénticas y permanentes para todos los hombres, como el Dolor, la Muerte, la Enfermedad... Tomar plena conciencia del carácter doloroso de la existencia humana que ha de acabar irremisiblemente en la Muerte, es el comienzo de la Filosofía.
Por esto, Vicente Fatone (1903-1962), profesor y ensayista argentino, en su “Lógica e Introducción a la Filosofía” (div. eds.) señala:
Quizá si la vida no tuviera dolores, ni tuviera término, el hombre no habría filosofa, ni se habría preguntado por qué existe el mundo y por qué es la vida así como es”.
Justamente el Existencialismo es la doctrina filosófica que reconoce el carácter precario, inestable e incierto de nuestra vida (Sartre, Heidegger, Kierkegaard, Jaspers...).
Para el nombrado Heidegger, Vivir es un Existir, Da-Sein, ser aquí y ahora, un ser en el mundo, un Sorge, curar de las cosas, un preocuparse por el mundo. La Muerte es la continua y radical amenaza que pende sobre el hombre y es el origen de la Angustia: el hombre se siente en zozobra, en presencia de la Nada y Filosofa.
El hombre es un ser Temporal, Histórico, Concreto, cada uno es una existencia única, auténtica y propia. La gran tarea filosófica es aclarar racionalmente la existencia individual, tal como lo expresa Jaspers en su “Razón y Existencia y en su “La fe filosófica”.
El ser humano es un ser Finito, en la vida prima la Inquietud y la Insatisfacción. Los autores referidos desarrollan el significado vivo de la Filosofía y de la Experiencia humana.
Henri Bergson (1859-1941), filósofo francés y fino escritor, ha expresado que cuando nos escuhamos vivir, percibimos un tiempo distinto al de los Sabios. Sentimos una corriente en transformación perpetua que rechaza toda racionalización, toda medida, es un fluir constante.
Es un impulso originario y creador fundamentalmente dirigido hacia delante. Corriente impetuosa que escapa a toda clasificación. Espontaneidad creadora y libre: es la Vida.
Para penetrar hasta la Realidad Vital hace falta una “intuición simpática”, una intención no intelectual, emocional. Es el filosofar como Recogimiento Interior (Espiritualismo), el Hombre y su Conciencia.
Existir entonces, es mudar conscientemente, cambiar y madurar. La vida es un fluir incesante (“duración real&rdquo
, un proceso continuo de mutación:
“La Vida es esencialmente Autocreación y Libertad. Se entiende por un sentimiento de lo misterioso de su Fuerza”.
(”Los datos inmediatos de la conciencia”, “La evolución Creadora&rdquo
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Ortega ha escrito y meditado sobre “la condición del hombre, la incertidumbre sustancial”. Su atributo más importante lo ubica en la “posibilidad de meditar, de recogerse dentro de sí mismo”. El pensamiento lo considera una Conquista Humana, huidiza, inestable, insegura:
“Los demagogos, que ya han hecho morir a varias civilizaciones, hostigan a los hombres para que no reflexionen, procuran mantenerlos hacinados en muchedumbre para que no puedan reconstruir su Persona donde únicamente se reconstruye, que es en la Soledad. Denigran el servicio a la Verdad y nos proponen en su lugar, mitos”.
(en su “El hombre y la gente”, 1947).
Consecuentemente, Vivir es reencontrarse, , enterarse de sí, darse cuenta de uno mismo. Tener Experiencia de la vida es un meditar constante y creciente sobre ella.
Todo esfuerzo intelectual que lo sea en rigor, nos aleja solitarios de la costa común. Hombre es todo ser viviente que piensa con sentido.
Vivir es tratar con el mundo, ocuparse de él, actuar en él.
Leer filosofía, explica ajustadamente Ortega, es leer verticalmente, sumirse en cada palabra, fértil buceo en cada vocablo. No patinar sobre la superficie.
Conocer el Universo, todo cuanto hay, eso es Filosofía.
De tal modo, la Actitud filosófica es Teorética. Convierte todo en Problema. Es el “heroísmo intelectual”, la Absoluta problematicidad. Saber pantonómico y autónomo. Pantonómico en cuanto toda Filosofía es afán de Universalidad, de iluminar la Última Verdad de cada cosa. Autónomo pues no parte de ningún supuesto, y se Cuestiona hasta ella misma.
Conviene Ortega magistralmente en su “Qué es Filosofía”, hay que poner más Razón en la Vida y más Vida en la Razón (la “Razón Vital&rdquo
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De tal modo, el dato radical es que yo existo y concomitantemente, mi mundo, “mi coexistencia con el mundo”.
Yo soy yo cuando me doy cuenta del mundo, de las cosas. La Conciencia es Subjetividad o Intimidad (Cristianismo). Pero también es Objetividad, un abrirse a las cosas, un relacionarse con el ambiente armónicamente.
“Yo soy yo y mi circunstancia”. Filosofar es vivir, , amar, como indignarse, es meditar la vida, vitalizar la razón. Ése es el “Tema de nuestro tiempo”.
“La vida en su totalidad y en cada uno de sus instantes tiene algo de pistoletazo que nos es disparado a quemarropa”.
Debemos acercarnos a la Filosofía metafóricamente, escribe con estilo inmejorable el pensador español, , con Sentido Deportivo, de Juego y con expresa Voluntad de Mediodía.. Pues todo lo Vital tiene una inconfundible cualidad de vibración y estremecimiento:
“El que no se pierde en la vida, ése es de verdad una Cabeza Clara. Observad a los que os rodean y veréis cómo avanzan perdidos por su vida; van como sonámbulos dentro de su buena o mala suerte, sin tener la más ligera sospecha de lo que les pasa”.
En la agitada y angustiosa vida actual, tratemos de proceder, de vivir, de acuerdo con nuestros reales intereses y vocaciones, y de ejercer armónicamente nuestras aptitudes en concordancia con la Sociedad y los fines del Entendimiento Humano, la Tolerancia, la Libertad, esencia de la Persona, base de la Felicidad....