DOS OBRAS DE ORTEGA Y GASSET: “Qué es filosofía” y “La rebelión de las masas”.
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- “Qué es Filosofía”.
Este incitante libro orteguiano constituyó para mí una revelación, la iniciación personal y verdadera en los ámbitos de la Filosofía.
Esta obra es un curso dictado por el escritor-pensador español en 1929 y publicado en 1958.
Pretende analizar el proceso mismo del filosofar, no una introducción académica a la Filosofía. Le interesa “caer en lo más humano de lo humano, en la entraña cálida y palpitante de la vida”.
Parte de la preciosa premisa de que “La claridad es la cortesía del filósofo”.
El tema fundamental de la Historia es mostrar cómo tal filosofía, tal sistema político, sólo pudieron ser vividos, descubiertos y desarrollados, por tal tipo de hombres que en tal fecha existieron. El que cambia es el hombre, que selecciona las verdades (inmutables). Cada tiempo ha vivido una Verdad Eterna.
La Filosofía: curiosidad por lo eterno e invariable.
La Historia: curiosidad por lo voluble y lo cambiante. Da un sentido plenario a cada posición relativa del hombre.
La Historia ostenta un Anacronismo esencial: alojados en igual tiempo externo y cronológico conviven tres tiempos vitales distintos: coetaneidad y contemporaneidad en un mismo “hoy”: jóvenes, maduros y viejos.
Filosofía es Conocimiento del Universo, el multiverso.
Vivir es tratar con el mundo, ocuparse de él, actuar en él.
Verdad científica: es exacta, incompleta y penúltima. Su objeto es parcial, es sólo un trozo del mundo.
Verdad filosófica: es una Verdad Integral. Se forma una concepción enteriza del Universo..
Leer Filosofía no es “patinar sobre la superficie”. Requiere lectura vertical, sumirse en cada palabra, fértil buceo en cada vocablo.
En esa actitud teorética radica su “heroísmo intelectual”. El conocimiento llevado a su máximo intento, renuncia a toda seguridad.
Toda filosofía es un imperativo de Autonomía, no parte de supuestos, duda de todo. Es “un enorme apetito de transparencia”, “hay que llegar al frenesí de la claridad”.
Hemos de iniciarnos en la Filosofía con sentido lúdico y deportivo, con un dorado intento de jovialidad.. Emplea bellas metáforas para explicar temas abstractos, con gracia y fineza impares.
”El pensamiento es el verdadero automóvil”: el Ser es pura agilidad, movilización incesante. Requiere particular agudeza y rigor y necesita del entusiasmo.
En nuestro tiempo el tema esencial es que Existir implica Co-existir, que Yo soy Yo y mi Circunstancia. Ser es Vivir, ser con las cosas. Por eso afirma que “el yo es indigente”, necesita de las cosas. “Vivir es hallarse cada cual a sí mismo en un mundo que nos afecta. Es un saberse, un comprenderse, un advertirse”.
La vida del hombre consiste en la sorpresa de vivir, en un universo impremeditado. “Pero la vida en su totalidad y en cada uno de sus instantes tiene algo de pistoletazo que nos es disparado a quemarropa”. Es futurición, ilusión, afán, deseo, es un sentirnos forzados a decidir lo que vamos a ser.
Y vivir es superarse, es decir heredar y añadir.
Vivir es ocuparse de algo, pensar es vivir. El filosofar es desvivir: la actitud teorética consiste en un estado contemplativo. Aislarse de la cosa considerándola como sustancia cósmica, amándola, entregándose desinteresadamente.
No existe una inmutable realidad, sino que el punto de vista o perspectiva crea el panorama.
Con el hábito filosófico el hombre ejerce y perfecciona su atributo más esencial, la posibilidad de meditar, de recogerse. Hombre es todo ser viviente que piensa con sentido.
2.- “La rebelión de las masas”.
José Ortega y Gasset (1883-1955) planeó una interpretación total de la Vida Humana. Desde “Historia como sistema” (1935) a “El hombre y la gente” (1957), pasando por “España invertebrada” (1921), “El tema de nuestro tiempo” (1923), “En torno a Galileo” (1933) y el que estamos leyendo ahora, “La rebelión de las masas” (1930).