INTRODUCCIÓN A LA MORAL .-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Ethos, Mos, hábito, costumbre. Definida como la disciplina que trata de los Actos Libres del Hombre, cuya repetición más o menos frecuente engendra las Buenas Costumbres (virtudes) o las malas costumbres (vicios).
La Moral es estudiada por la Filosofía, la Religión, la Poesía y la Mitología. El Problema Moral consiste en la adaptación de nuestras metas a las Normas en uso.
Es decir, es un conformar la Conducta según las Valoraciones Colectivas vigentes, generadora de coincidencia sincera y honesta, o hipocresía.
El problema moral consiste en preguntarse sobre cuál es la forma de la Existencia Humana en que consiste el Bien.
Para los Hedonistas, el goce momentáneo es el fin del Vivir. Para el Eudemonismo, la felicidad es el placer más duradero y completo. Para los Utilitaristas, un eudemonismo social, las acciones son buenas por la Felicidad que reportan (placer intelectual, estético, de los sentidos).
La Moralidad es la realización de lo que somos en profundidad. La Felicidad es el Supremo Bien, conformidad de la Conducta con el Ser, la esencia propia.
El filósofo argentino Ángel Vasallo (1902-1978) se refiere a la Moral del Arquero, en su estudio sobre “El Problema Moral” (1957, 4ª ed., 1994)), como la Voluntad tendiendo al Bien, que ya es sabido previamente, la Conciencia Moral (fundamentación Metafísica del Bien).
Su voz nos insta al orden del Ser, de la firmeza de la Verdad y Realidad. Busca un criterio para juzgar nuestros actos y los ajenos.
La Inmoralidad es el desorden. La Virtud es entonces el vivir conforme con la naturaleza individual y la vida universal.
El hombre está forzado a Obrar, padece la acción, ante la que no sólo se ve obligado y necesitado, sino también comprometido y responsabilizado.
La Ética primariamente daba respuestas a problemas prácticos, no era un Saber Teórico. Hoy no es sólo una Normativa sino una Ciencia.
Toda Acción Moral es Humana y Libre, presupone una Norma Ética, un juicio de valor, un juzgar el Deber Ser.
Es procedente aclarar que los Juicios de Valor son aquellos en los que se manifiesta la repercusión que la Realidad tiene en los hombres. Los Juicios de Existencia se refieren al ser de los objetos, lo que las cosas son.
La Ética Autónoma estudia las leyes interiores del Sujeto (conciencia). La Ética Heterónoma, las normas impuestas , del exterior del individuo.
La Amoralidad es la ausencia de normas éticas (toda Moral presupone normas). La Inmoralidad es la violación de dichas normas.
Opina sólidamente Bertrand Russell (1872-1970), Premio Nobel 1950, que
“Para vivir una buena vida, en el sentido más amplio, un hombre debe tener una Buena Educación, amigos, amor, hijos (si los desea), una renta suficiente que le evite las ansiedades graves, buena Salud y un Trabajo interesante.
Todas estas cosas, en diversos grados, dependen de la Comunidad y son favorecidas y estorbadas por los acontecimientos políticos.
Una vida Buena sólo puede vivirse plenamente, en una Buena Sociedad. La Vida Buena está inspirada por el Amor y guiada por el Conocimiento”.
El Bien Moral (lo conveniente a la naturaleza racional humana), útil (lo conveniente para conseguir otro bien ulterior) y deleitable (lo conveniente, que deleita al cuerpo o al espíritu).
El Bien Moral es el que conviene a los actos humanos en cuanto tales. Un bien deleitable es moral cuando no daña a la Persona o sus semejantes, y se hace conforme a la razón, sin excesos.
La Moralidad es un acto que se conoce por la Conciencia, el Deber, el Imperativo Categórico Universal: hacer el Bien y evitar el Mal.
La conciencia moral surge en el hombre sin distinciones de ningún tipo, desde que alumbra la Razón.
Además de Razón debe haber Libertad Psicológica, pues un niño o un loco no son morales ni inmorales, no se podría hablar de Culpabilidad o Responsabilidad.
La Moralidad ha de basarse en la Autonomía de la Voluntad.
Los Imperativos Categóricos son máximas universales incondicionadas, expresan la Obligación Moral.
Las máximas subjetivas son válidas para un sujeto determinado y las máximas universales hipotéticas dejan la obligación supeditada a la libre elección del hombre.
El Imperativo Categórico es absoluto y “a priori”, vale por sí y no depende de bienes o cosas.
Es práctico: se refiere a la voluntad obrando, la voluntad humana para Kant es autónoma, no depende de Dios ni de las cosas, sólo del Querer el Bien o no quererlo.
La Ética Material de los Valores, concebida por Max Scheler (1874-1928) postula que los Valores no tienen significaciones directas, son actos intencionales sin significación, son esencias o cualidades puras, alógicas, irracionales, no unidas a significaciones.
Es una Moral que se basa en los actos de preferencia o repugnancia, los actos de Amor u Odio. Así un acto moralmente Bueno realiza valor positivo (lo agradable, lo sagrado, lo sano).
La conducta Humana debe ajustarse a la Ley Moral, reflejo de la Voluntad Divina.
Las éticas materiales se refieren a Bienes o Fines: la conducta orientada a la realización de Bienes o Valores: entidades objetivas que existen apoyándose en ciertos entes: los Bienes.
Los Valores se conocen por Intuición, por una percepción afectiva. El Bien, la Conducta, constituyen una dirección hacia ciertos Valores, según una tabla de valores jerarquizada: lo agradable, lo vital, lo religioso.
Sociedad es reunión natural de individuos para satisfacer necesidades físicas, morales e intelectuales. Es una entidad biológica, un ser viviente colectivo, necesario para la Existencia y Realización plena de la Persona.
Los órganos sociales son el Individuo, la Familia, las Sociedades particulares, los Municipios y las Provincias, la Nación, el Continente y la familia de naciones o Humanidad. Ésta es la suma de todas las sociedades en todos los tiempos de la Historia, y el Individuo es la causa y efecto de la sociedad.
Toda Moral es consecuencia del conocimiento de nuestras relaciones positivas con la naturaleza, con nuestro propio ser y con el ser social. El Individuo depende de otros por herencia, por generación, de la familia de la región y de la nación y la humanidad, a través de la Cultura.
El Hombre Social es un ser de necesidad, obligación innata primaria de agruparse para la subsistencia, de gratitud (afectos, cariños, reconocimiento del beneficio recibido), de utilidad (contribuir al sostenimiento de la sociedad y al mejoramiento de la vida), de derecho (el hombre en nivel jurídico, la justicia y los privilegios) y es un Ser de Deber (la conciencia: el más poderoso factor de la naturaleza humana).
Las Leyes Morales, son invariables, de categoría universal, son las que más directamente afectan a nuestra actividad psíquica, a la producción y conservación del Bien Social.
Sus Preceptos se fundan en relaciones naturales, las relaciones de la Moral Natural se derivan del vínculo entre Organismo Corporal y Naturaleza (relación del hombre individual con el social). Consiste en la práctica del Deber y la búsqueda reflexiva del Bien.
Toda Moral Social es una moral “a posteriori”, no preceptiva. Los preceptos, deducidos del examen experimental de la naturaleza efectiva del hombre y de la sociedad.
El objeto de la moral consiste en ligar cada vez más y mejor los fines de la vida individual con los de la vida colectiva.
El Deber es el freno de la conciencia, sin deber no hay moral, tiene una función ordenadora, la idea de la Responsabilidad. A ello coadyuva la educación de la Razón, el perfeccionamiento de los fines y medios de la existencia.
Tenemos deberes de necesidad (de trabajo), de utilidad (de sacrificio, cooperación, abnegación) y de gratitud (de obediencia, adhesión”-
Hemos de entender que la Humanidad es nuestra familia universal, y que Civilizarse es elevarse en la escala de la Racionalidad Humana y es un Deber. Mencionamos a los deberes sociales secundarios: el ahorro, la previsión, la beneficencia, la solidaridad, la legalidad, la tolerancia, la firmeza, la educación, el gobierno de sí mismo, el patriotismo, la dignidad. Debemos considerarlos Actos de Vida y no Virtudes de Catálogo.
La Profesión también genera una Moral especial. La Profesión es la realización de la Vocación, no del interés. Los deberes de la Profesión deben ser causa y origen de felicidad en la Persona, y por lo tanto en el Orden Social, interviniendo en su elección, la Conciencia, la Voluntad y la Razón.
Debemos considerar las funciones sociales de cada profesión en armonía con las inquietudes personales, si no, sería Inmoral.
El objetivo debe ser, Ser y no Parecer, el propósito: Hacer y no Tener. El fin: el Bien.
La moral es Experiencia, actuación, sentimiento y vida de los Hombres. No es un esquema lógico perfecto de los principios dialécticamente demostrables una vez para siempre. Abstraer la moralidad, de la vida real, es matarla. Por su Espontaneidad y Perfectibilidad está en la cumbre de Lo Humano.