PAULO FREIRE Y LA EDUCACIÓN, en dos de sus obras.
Por Guillermo R. Gagliardi.
El Pedagogo brasileño Paulo Freire, 1921-1997, nos ha dejado los mejores pensamientos pedagógicos expresados en el siglo XX. Los más concretos, lúcidos, humanistas, absolutamente necesarios y de candente actualidad.
Intentamos conocerlo a través de dos de sus obras, las primeras, todas muy leídas y de considerable influjo internacional: “La educación como práctica de la Libertad” (1967) y “Pedagogía del Oprimido” (1968).
1.- “La educación como práctica de la libertad”.
En 1962 el maestro puede aplicar por primera vez sus ideas no ortodoxas sobre alfabetización, con reminiscencia filosófica en la Teología de la Liberación, en Recife, alfabetizando exitosamente a trescientos trabajadores de la caña de azúcar.
Educación equivale en el ideario libertador de Freire a “des-cosificación”, a toma de conciencia por la masa de su posición en el espacio y en el tiempo.
Estudiar, definitivamente, no es un acto de consumir ideas recibidas, sino crearlas y recrearlas, admite con su escritura y habla innovadora y profética, y ante obvias y numerosas resistencias...
Auto-reflexión sobre esa posición en la historia humana y la historia de la sociedad en que vive.
Consiste en Diálogo Inter.-personal, nunca monólogo: intervienen no un Educador que Sabe y Da y un Educando que Recibe pasivamente, sino que es un proceso activo Problematizador y Crítico, Liberador, Concienciador, en que intervienen solidariamente en un Acto de Amor y de Coraje: un Educador-Educando con un Educando-Educador.
Aclara Freire que esta concepción educativa no consiste en Politizar, sino que posee la calidad de liberalizar de la Opresión ideológica de cualquier naturaleza y área humana.
Enfoca esta tarea como Praxis. Acción del Hombre sobre el Mundo para transformarlo. Ha de ser tarea de Humanización y Des-domesticación, de motivación para Hacer Pensar.
Tradicionalmente se considera que el Analfabetismo es un desgraciado Mal Americano. Manifestación de inferioridad, de apatía y poca inteligencia de nuestros pueblos.
Pero la concepción crítica ajustada y propuesta claramente por Freire, lo entiende como una explicitación fenoménica que refleja la estructural social de una circunstancia histórica determinada.
· Para ello afirma que la tarea de Educar sólo será auténticamente Humanista en la medida en que procure la Integración Individual a su Realidad Nacional, en que pierda el Miedo a la Libertad, en que pueda crear en el Educando un proceso de Búsqueda, de Independencia y de Solidaridad. Por lo cual el pedagogo denomina Alfabetizar a la tarea ardua de Concienciar, Concientizarlo, subjetivizar Su historia y La historia.
Contra esta postura rígida, opresora, Freire planea la praxis de una Educación “realmente Liberadora y que como tal respete el Hombre como Persona”.
El hombre es un Ser de Relaciones, de diálogo, comunicación y participación. Tiene la capacidad de ajustarse a la realidad, puede optar y cambiarla.
El estudioso carga sus armas contra el Sectarismo des-amoroso, anti-dialogal, a-crítico, irrespetuoso de la opción de los otros, fanático, construido con “slogans” y un activismo masificador. Advierte que el Fanatismo amenaza los destinos de las Democracias Nacionales, separa y embrutece, genera odios e irracionalismo, todos destructivos de la Persona y del espíritu de Asociación.
Pues lo que necesitamos y enfatiza Freire con seguridad conceptual y precisión expresiva, es una Pedagogía de la Comunicación Activa. Que priorice el postulado gnoseológico y antropológico de la Cultura: el Hombre en y con el Mundo, como sujeto Hacedor, Libre, Creador.
La Alfabetización imprescindible ha de ser Auto-formación, dominio de las técnicas de Leer y Escribir en términos conscientes. Ello se obtiene eligiendo situaciones y vocablos prácticos de la realidad del educando: luego se analizan y se enseñan las palabras, descomponiéndolas y combinándolas.
Desde allí únicamente ve la posibilidad maravillosa de que el Hombre ejerza la esencia de su ser, la Práctica de la Libertad....
2.- “Pedagogía del Oprimido”.
Un epígrafe: “A los desharrapados del mundo y a quienes, descubriéndose en ellos, con ellos sufren y con ellos luchan”.
El Oprimido es un Sujeto que se debe auto-configurar responsablemente.
“La Práctica de la Libertad sólo encontrará adecuada expresión en una pedagogía en que el oprimido tenga condiciones de descubrirse y conquistarse, reflexivamente, como sujeto de su propio destino histórico”.
La teoría de la Educación que propugna ajustadamente es una Pedagogía de la Reflexión, la Creación y la Recreación. Liberadora del Oprimido y del Opresor..Consiste en la Concientización: conocimiento, reconocimiento, opción, decisión, compromiso.
Biografiarse, existenciarls, historizarse: Alfabetizar.
Partiremos de una investigación previa para conquistar este Universo del Vocabulario relevante y pertinente: explorar el universo de las palabras habladas en el medio cultural del alfabetizando. De ahí extraeremos los vocablos de más ricas posibilidades fonémicas y de mayor carga semántica: son las Palabras Generadoras.
Su postulado basamental parte de que la Pedagogía es una Antropología. De que la Conciencia del Mundo (conquistarlo, humanizándolo) es Conciencia de Sí mismo (conquistar-se, hacerse más uno mismo).
Gusta Freire de trabajar teóricamente con antítesis y oposiciones que esclarecen, que aumentan y provocan lucidez y distinción en las ideas y en su aplicación.
Monólogo se opone a Diálogo: aquél significa aislamiento, negación humana. Ése, por el contrario, fenomeniza e historiciza la esencia intersubjetiva que define Lo Humano, personaliza, socializa. Humanización= dialéctica, reencuentro como Sujeto y Liberalización.
Evidentemente este método es popularizador, concientiza y politiza, pero evita la teorización unilateral y excesiva, la ideologización y fanatismo.
Su iluminadora Pedagogía postula enérgicamente, sin fisuras, claramente, una Educación problematizadora, en que no se memoriza, se desmitifica la realidad, se evita la ingenuidad, se activa la necesidad de búsqueda, de conocimiento liberador.
Todas las vigentes obras, escritos, discursos, conferencias, artículos, clases, notas, de Freire poseen total coherencia de pensamiento, una lógica liberadora y humanista por excelencia: ”Pedagogía, diálogo y conflicto”, “Acción cultural para la Libertad”, “educación y Cambio”, “Por una pedagogía de la Pregunta”, “Pedagogía de la Esperanza”, “Pedagogía de la indignación”...
La Educación ha de evitar partir ni llegar al hombre abstracto, aislado de su realidad y silencioso, Por el contrario los contenidos programáticos que propicia tan activamente han de partir de la situación presente existencial concreta, expresar anhelos, dudas, esperanzas y temores de la mayoría, siempre en renovación, ajuste y ampliación. El educando no debe repetir palabras sino decir Su palabra. Ha de leerse no sólo el Texto,, en su polivalencia, sino además el Contexto. Este universo temático popular constituyen los temas generadores del proceso educativo, democrático, activo y crítico...