domingo, 14 de diciembre de 2008

                        LEOPOLDO SÉDAR SENGHOR,  POETA.-

 

 

                                               Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

Poeta y ensayista, nacido en Joal, Senegal en 1906, murió en 2001 en Verson, Francia.

 

Poeta, ensayista, Doctor en Lengua  por la Universidad de La Sorbona, Profesor en Francia.

 

Líder independentista de su nación, la presidió por 20 años, desde 1960 hasta  1980. Ejerció un Socialismo Humanista, humanitario y antisectario.

 

Admiramos en su Poesía el Universalismo, el Humanismo, el Amor a todos los Pueblos, la fuerza del Corazón....

 

En su “Plegaria de Paz”, reza:

 

                  “Bendice a este pueblo que rompe sus ligaduras

bendice a este pueblo acosado que hace

frente a la hambrienta jauría de los porosos y de los extorsionadores.

 

Y con él a todos los pueblos de Europa, a todos

los pueblos de Asía, a todos los pueblos

de África y a todos los pueblos de América,

que sudan sangre y sufrimientos. Y en medio de

estos millones de olas, mira las cabezas

encrespadas de mi pueblo.

 

Y concédeles a sus manos cálidas que enlacen

la tierra con un cinturón de manos fraternales

Bajo el arco iris de tu paz”.

                 

(“Poemas de la Negritud”, prólogo Julio Álvarez; traducción y estudio preliminar Nicolás Cócaro; colab.  en traduc., Nadia Haurie;

1980).

 

Este Canto es una Oración conmovedora  por la Fraternidad Universal, la Hermandad de todos los seres del Planeta, como lo son sus “Cantos de sombra” (1945), pasando por su “Hostias negras”, “Etiópicas” y “Elegías Mayores”.

 

Gran Estadista, fundador de Senegal, la República de sus sueños. Escribe “Negritud y Humanismo” (1964), “Nación y vía africana al socialismo” (1971). “Lo que yo creo: negritud, francofonía y la civilización de lo universal” (1988).

 

Su alabanza de Francia es permanente. En el país de Descartes y Voltaire recibe su educación,  forja su segura y amplia cultura y ejerce el profesorado   en el  nivel superior de la enseñanza.

 

Sus “Poemas de la Negritud”  significan hitos  de su lucha  por la Liberación y Dignificación de los Africanos.

 

Su vida de Creador, Estudioso, Maestro y Poeta, Político y Funcionario probo,  tiene caracteres de excepcional, épica por sus esfuerzos, pruebas y logros, por su inspiración y su hacer.

 

Su mirada es extensa y abarcadora, de amor e inteligencia, de siembra esperanzada y fe en la rica cosecha.

 

“Es un Humanista en acto y ésta es su Grandeza de Hombre que sabe soñar pero que une espléndida y generosamente la Acción con la Contemplación” (Julio Álvarez).

 

Fue autor del Himno Nacional Senegalés:

 

                            “...el león ha rugido

el domador de la selva

de un salto se lanzó

disipando las tinieblas.

 

Sol sobre nuestros terrores,

Sol sobre nuestra esperanza.

De pie, hermanos, he aquí África reunida...”

 

 Obtuvo  prestigiosos Premios  Internacionales por su labor literaria y su tarea por la Paz,  repetidamente candidato al Premio Nobel, por su acción fructífera y su escritura espléndida.

 

Señaló el crítico Nicolás Cócaro “la dualidad que irrumpe de manera nítida en su poesía. La forma expresiva se reviste con el universalismo de los galos, pero su espíritu siempre ha sido senegalés”.

 

Hay ritmo, magia y  simbolismo en sus poemas, es “el espíritu de la tierra”  y de la “Negritud”, concepto de rebeldía de la raíz africana genuina contra el colonialismo francés,  que había concebido el poeta e ideólogo martinicano Aimé  Césaire (1913-2008) y sus amigos, entre otros, Senghor, en 1934 con la fundación de la revista “El estudiante negro”.

 

                            “¡Oh sangres mezcladas en mis venas, solamente

                                     el batir desnudo de las manos!.

 

                            ¡Qué yo escuche el coro de las voces bermejas

                                     de los sangremezclados!

 

                           ¡Que yo escuche el canto del África futura!”.

 

Pretende también desentrañar en sus versos el  canto de la Infancia.

 

Negritud significa en su Arte sublime, no una tendencia política, sino el Canto del Pueblo. De un Pueblo, con sus animismos, sus  particulares paisajes, sus penas y su Dignidad.

 

En su Poesía deja  un memorable Testimonio de Humanidad. Del Hombre. En primer lugar del hombre negro, él mismos y sus hermanos amados. Y abarca a todo el universo humano, el bantú, el árabe, el blanco, mencionados profundamente en el Himno Nacional.

 

Definitivamente toda su literatura es una Alabanza, religiosa, artística, de la Cultura Negra y del espíritu de esa Raza....

 


Publicado por Desconocido @ 10:16
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