miércoles, 24 de diciembre de 2008

                                    CONCEPTOS  SOBRE  LA  ENFERMERÍA.-

 

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

  • Pensaba Florence Nightingale (1820-1910, nacida en Italia, pero ciudadana británica) que  “La asistencia de enfermos es un Arte, y para llegar a serlo exige una devoción tan completa y una preparación tan seria como el trabajo de cualquier pintor o escultor.

 

Porque, ¿qué es el tener que tratar con un lienzo inanimado o con el frío mármol, si se compara con el hecho de ocuparse en el cuerpo viviente, templo del espíritu divino?.

 

Es una de las Bellas Artes y casi habría dicho la más bella de las Bellas Artes”.

 

La “Dama de la Lámpara”, organizadora de un ejemplar servicio de enfermeras en la guerra de Crimea (1853-1856),  es  venerada como la Madre de la Enfermería Moderna. Editó el libro que fue considerado el primer texto de Enfermería, en 1860: “Notas sobre Enfermería, qué es y qué no es”.

 

La profesión hospitalaria era tenida por ella como “un llamado superior, un llamado honorable” (1873). Y advertía que los que son llamados “a esta vocación, deben calificarse para ello como lo hace un hombre para su trabajo” (1869).

 

 

 

  • Santo Tomás de Aquino (1225-1274), autor de la  afamada “Summa Theologica”, Teólogo medieval y uno de los más grandes de la Humanidad, en su “Comentario a la ‘Metafísica’ de Aristóteles” se refiere a la Profesión de Enfermería como un Arte o Técnica “servil” y por otra parte “libre”.

 

Y comenta sabiamente que es un Arte Libre en cuanto ordenado al Saber, a la Filosofía,   entendiéndolo como un Modo de Actuación Humana que tiene un sentido propio, autónomo, en sí mismo.

 

Distínguelo también como un Arte Servil, en el sentido de que está encaminado, por medio del ejercicio de esta actividad, al logro de un Bien Útil (Fin Intrínseco).

 

Y posee un Fin Extrínseco: es un modo de Hacer Humano que tiene su  lógica fuera de sí mismo, en cuanto se caracteriza, o busca, o procura,   un efecto útil realizable mediante una Práctica.

 

Desde la perspectiva Tomista, entonces, implica, como arte o técnica servil, una Función Social: trabajo, esfuerzo, padecimiento, organización colectiva.

Es un Servicio y una Contribución al Bien Común.

Requiere Dación de sí, rendimiento y fatiga. Y la Virtud de la realización del Bien.

 

Como Profesión,  exige una Formación, académica, filosófica, cuyo Fin es la Totalidad. Junto a ello, necesita una Instrucción específica: su fin es sectorial, pues se dirige a una parte especial del hombre, el cuidado de la salud.

 

 

  • Según especialmente lo ha tratado Eugenio Pacelli, el Papa Pío XII (1876-1958, Sumo Pontífice desde 1939) en diversos y valiosos documentos (recogidos por Carlos López Medrano, Hugo Obiglio, Luis Pierini y Carlos A. Ray ,1961) la Profesión de Enfermero ha nacido del Espíritu Cristiano, y ha de ser guiada y nutrida por  esa inspiración Venerable.

 

Comentamos su intenso Discurso del 21 de mayo de 1952, dirigido al personal sanitario de hospitales y clínicas de Roma.

 

Su ejercicio supone cualidades poco comunes: saber, habilidad, delicadeza, paciencia, conocimientos técnicos seriamente adquiridos y constantemente actualizados, agilidad de inteligencia capaz de adquirir incesantemente nuevas nociones, de aplicar nuevos instrumentos y medicinas.

 

También hace falta para este particular desempeño un temperamento sosegado, ordenado, atento, concienzudo. Debe ser una persona dueño de sí mismo, previsor, cuidadoso, memorioso, prudente, puntual y exacto en dosis y horarios, observador vigilante.

 

Asimismo, atento a las órdenes recibidas y pronto a ejecutarlas. Poseer relevantes cualidades morales: tacto modesto y discreto, sensible, que sepa intuir los deseos y sufrimientos del enfermo.

 

Estrategia ante el médico, ante los demás colegas. Entrega total, sostenida paciencia, observar estrictamente el Secreto Profesional.

 

Nunca pueden ser revelados por los enfermeros las cosas dichas por el paciente en confidencia o en el delirio, nada que pueda dañar su reputación u ocasionar daño a su familia.

 

Existen virtudes aún de mayor elevación: respeto a la dignidad personal, veracidad y firmeza ética.

 

Energía moral que deriva de una Fe profunda y viva. Espíritu de abnegación, pureza de corazón, caridad y piedad. “Debéis servir en los enfermos a Jesucristo mismo”. “Ante todo y sobre todo hay que preocuparse de los enfermos” (San Benito).

 

Conciencia clara de las responsabilidades profesionales. Voluntad siempre más pujante por corresponder plenamente a los Deberes profesionales.

 

Sostenía  criteriosamente el Papa Pío que los puntos esenciales de la Moral Médica deben convertirse ante todo en opinión común  no sólo del cuerpo sanitario, sino también de un sector más amplio de público. Por lo tanto en la formación de los estudiantes  es imprescindible como asignatura Obligatoria una exposición sistemática, teórico-práctica de la Moral Médica...

 

Puede consultarse, con seguro provecho: “El hombre de la medicina y el hombre de la filosofía” por Vicente Fatone (en “Psicosomática”, a. II, nº 3-4, 1951, p. 67-70). O “La enfermedad como experiencia del límite” de Mario A. Presas (en su “Situación de la filosofía en Karl Jaspers”, 1978).

 

 

  • Entendemos a la Profesión de Enfermería como definidamente Humanística, como Compromiso existencial, es decir personal y profesional.

 

Desde esta óptica constituye un valor, una actitud, una meta y... un desafío. (Paterson: “Enfermería Humanística&rdquoGuiño.

 

Dirigido este desafío a acrecentar el potencial humano; es una oportunidad para el desarrollo de la persona.  Pues exige una presencia activa de todo el Ser Humano, en su integralidad.

 

Implica la profesión el poseer una meta fija. Y pide un acto vivo, una respuesta humana y libre.

 

El objetivo de la Enfermería consiste lógicamente, precisamente, en ayudar al hombre a estar mejor o a superarse, una contribución valiosa al bien-estar y al más-estar de la persona.

 

Exige también incrementar las posibilidades de las tomas de decisiones responsables.

 

Porque la explicamos como una profesión consistente en una Transacción intersubjetiva.

 

Abierta, alerta a las oportunidades en las que el Paciente puede ejercer su libertad de decisión.

 

Constantemente se está valorando las capacidades y necesidades del sufriente y fomentando su participación máxima en su propio programa de Recuperación.

 

Decimos que la Enfermería, desde la Filosofía Humanística nutre al ser  enteramente. Hacia la interhumanización y el coexperimento de enfermero y enfermo.

 

Hacia una mayor conciencia, la liberación de lo estereotipado y rutinario. Es decir, concibiendo la profesión como progresiva Personalización, reflexión propia, mayor conceptualización.

 

Pensamos que la Enfermería Existencial, epistemológicamente  es Praxis: porque  constituye evidentemente un Hacer, un Obrar (un hacer cualificado, calificado, desde la persona, interiorizado, humanizado).

 

Y es Teoría: es un Ser, una manera de existir y manifestarse, una Ciencia y una Técnica.


Publicado por Desconocido @ 22:07
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