lunes, 16 de marzo de 2009

                                                MI  DIARIO  DE LECTURAS: I.-

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

1.       Unamuno.

 

Afirma Ángel J. Battistessa en su “El prosista en su prosa” (1969) que  Miguel de Unamuno (1864-1936)  no es leído mucho (poco, ¡nada!...)     por los jóvenes de estos días. Agustín Esclasans escribe sobre el vasco ilustrísimo: “Sabemos que los estudios le robaron las mejores horas de su juventud, y que no fue muchacho dado a fiestas y amoríos. Su vastísima cultura libresca le mantuvo durante horas y horas de años interminables con la frente sobre el libro. No fue hombre de grandes experiencias vitales...”.

 

Me importa la aseveración de Esclasans sobre que el autor de  “El sentimiento trágico de  la vida”  era ‘antipático’ ‘por amor’; áspero y polémico, al mejor estilo sarmientesco...

 

Me conmueve  su Religiosidad y Espiritualidad. Creer en Dios, sostiene, no constituye una necesidad racional, sino “hambre de Dios”, necesidad de que exista, el sentir su ausencia y su vacío. Sobre su “Cristo de Velázquez” expresa  Esclasans: “una severidad nobilísima, verdaderamente de Biblioteca de la Universidad de Salamanca, una majestuosa  grandeza intelectual”.

 

2.      Sobre Ortega y Gasset.

 

El crítico español Guillermo de Torre (1900-1971),  que vivió, enseñó y escribió entre nosotros, en un ensayo sobre el escritor-pensador de “La rebelión de las masas” manifiesta: “Al cabo, Filosofía y Belleza, Pensamiento y Poesía,  son valores que siempre debieran coexistir”.

 

Se pregunta justamente: ”¿Qué extraña aberración ha hecho disociarlos, presumir que la originalidad o densidad del pensamiento ha de verterse con oscuridad o torpeza, estimar que la belleza  formal es incompatible con el rigor y la profundidad filosóficas?”.

 

3.      Francisco Luis Bernárdez.

 

Descubro y gusto de la poesía del gran escritor argentino (1900-1978), en ocasión de su muerte:

 

                        “Lo poco que en el mundo soy y he sido

                        pasará como el humo vago y lento,

                        transformado por fin en alimento

                        de la insaciable muerte y del olvido.

 

                        Lo que acaso gocé, lo que he sufrido,

                        Lo que pude soñar y lo que siento,

                        todo se apagará sin un lamento,

                        en impalpable polvo convertido.

 

                        Pero entre tanto desvanecimiento

                        quizá dure un instante el hondo acento

                        con que canté lo mucho que he querido:

 

                        Tal vez pueda durar lo que un latido

                        la voz de la pasión con que he vivido

                        antes de ser también cenizas y viento”.

 

Poeta Clásico por la forma, sereno en su significante, romántico en el significado, su Arte es Bien y Belleza.

 

                        “Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida.

                        Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.

                       

                        Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.

                        Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.

                        Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.

                        Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.

                        ........

                        Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.

 

 

4.      Thomas  Mann citado por André Gide.

 

En sus “Paginas de otoño” Gide  (1869-1951) cita un texto significativo de Thomas Mann  (1875-1955): “Los jóvenes de hoy ignoran la cultura en su sentido más elevado y, a la par, más profundo. Desconocen el trabajo sobre uno mismo...”.

 

Escribe el autor de “Los alimentos terrestres” que “nuestro mundo todavía no está perdido. No lo estará mientras una voz como la suya pueda alzarse para ponerlo en guardia y, mientras inteligencias como la suya permanezcan en tensa y fiel vigilia, no desesperaremos”.

 

 

5.      Sarmiento.

 

“Sarmiento fue un regalo del destino para la Argentina., Fermín Estrella Gutiérrez. “Sarmiento creía en la cultura y en la influencia benéfica de la misma en la salud y el progreso de los pueblos”.

 

“Escritor es el que crea, el que saca de sí una obra viva”. “Recomendamos la lectura de las obras esenciales de Sarmiento, a todos cuantos amen las  bellas Letras”.

 

“Escuchemos siempre la voz de Sarmiento, pongamos el oído –y el corazón-, en su palabra de hombre...”.

 

6.      Whitman y la Sabiduría.

 

“La sabiduría no se pone a prueba en las escuelas.

La sabiduría no puede ser transmitida por el que la posee al que no la posee.

La sabiduría es del resorte del alma...

...............

Ahora analizo las filosofías y las religiones:

pueden parecer muy buenas en las salas de conferencias,

y sin embargo, no significar nada bajo las vastas nubes, frente al paisaje y a las aguas corrientes”.

 

 

            Aquí es donde nos damos cuenta;

            aquí es donde el hombre siente sus concordancias,

            comprende lo que en sí encierra;

            el pasado, el futuro, la majestad, el amor”.

 

Enseña el poeta de Almería y de Buenos Aires, Estrella Gutiérrez (1900-1990),  que el privilegio de los verdaderos, de los puros Poetas, es estar en el alma y en el corazón del hombre; ser su misma voz....

 

7. La filosofía Yogha.     

 

Los Principios de Conducta de esta Filosofía, ayudan a superar la represión de los procesos mentales: desapego (actitud de indiferencia frente al mundo), estudio, castidad, limpieza. Para llegar a la “cittaprasadaná”: la serenidad de la mente.

 

Alejar a mi mente de perturbaciones dañinas inutilizadoras. Todo, a través de la Meditación, concentración de la mente, fijación de la atención, control de los sentidos. Enfocamiento de la atención en una sola entidad, “absorción” de la conciencia en un único objeto.

 

El Yoga es el método para alcanzar el éxtasis o trance místico. La vida de estudiante brahmánico comporta especialmente el estudio y la castidad. Véase “Yoga y trance místico en las antiguas Upanishads” por Fernando Tola y Carmen Dragonetti, Bs. As., Facultad de Filosofía y Letras.

 

Algunas virtudes propias de aquel  que se esfuerza por alcanzar a Brahman: calmo, auto-control, paciente, concentrado.  El control de la Respiración es el medio, el “pranayama”.

 

 

9.      El Idioma, la Patria y la Educación.

 

Aprender a hablar es aprender a pensar, quien mal se expresa, mal piensa. Advierte Arturo Capdevila (1889-1967): “Levántese  la hora de estudiar y de enseñar el idioma. Acábese de una vez la era de los fantaseadores de la ignorancia y de los suscitadores del caos babélico”.  Esa era, desgraciadamente, no ha acabado.

 

“Hay un evidente desintéres por el idioma, por la tarea patriótica, bella y moral  de hablar correctamente, claramente, variadamente, fluidamente...”  (“Despeñaderos del habla”, “Consultorio gramatical de urgencia”,. “Babel y el castellano&rdquoGuiño.

 

Otro lingüista y maestro,  Avelino Herrero Mayor  (1891-1982), en su “Condenación y defensa de la Gramática”, “Diálogo argentino de la Lengua”, “Lengua, diccionario y estilo”, etc.,  aconseja sabiamente: Hay que enseñar más lenguaje que gramática. Fomentar el aprendizaje de la lectura y escritura, de modo práctico. La lectura posee un valor inmenso para la formación de la Personalidad, para el  cultivo espiritual del ser humano.

 

Dejadez, incuria e inercia en cada persona, y en los gobiernos, y en las escuelas... “Lo que pasa, anota el poeta de “Melpómene”,  es que ya se agravia por demás a  nuestra Lengua Castellana en ciertos medios, hasta por parte de quienes más debieran celar”.  Es la “incomprensible  tendencia  argentina al empobrecimiento verbal”.

 

En sus aún útiles “Despeñaderos del habla” Capdevila precisa: “Sólo es preciso para obtener frutos opimos, que el estudiante lea. Que lea   libros con los cuales vaya enriqueciendo vocabulario e ideas. ¿Y si son caros?. Gastar el dinero en libros es colocarlo al más alto interés que se conozca”.

“Que no sean indolentes los maestros en el exhortar, en el inculcar, en el insistir, y mucho se habrá ganado”.

 

“...más que nunca conviene releer a Arturo Capdevila, por la esencia moral y filosófica de su buen decir lírico, por la honda vibración patriótica de sus romances y sus elogios al paisaje natal, por aparecer en esta nueva perspectiva temporal como uno  de los más nobles oficiantes del culto de las mejores tradiciones hispánicas”, según acierta Miguel Eduardo Dolan.   

 

 

 

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 19:20
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