DIARIO DE MIS LECTURAS: 7.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- Estoy leyendo a Kafka.-
El ámbito en el que transcurren las primeras páginas de “El Castillo”, (1922, inconclusa) es oscuro, en tinieblas; los hombres, extraños... “K...se había dejado embelesar por la chaqueta ajustada, de brillo sedeño, de Barnabás, esa chaqueta que éste desabrochaba ahora, y bajo la cual aparecía una camisa muy remendada, gruesa, cenicienta de suciedad, sobre el pecho formidable y anguloso de un peón”. Escena realista, más aún, naturalista..., animalesca, grotesca. “Se abrazaron; el cuerpo menudo ardió bajo las manos de K.; él sintió como un vértigo del que intentó salvarse, afanosa pero vanamente...y luego quedaron ahí tirados, en medio de los charcos de cerveza y toda clase de inmundicias de que el suelo estaba cubierto”.
Las escenas amorosas entre K, ‘el agrimensor’ y Frieda, son descriptas por Franz Kafka (checo, 1883-1924), en términos salvajes, torpes, obsesivos: “Furiosamente y con muecas violentas, hundía el uno la cabeza en el pecho del otro. Algo querían...: como perros que escarban desesperados la tierra, así escarbaban ellos en sus cuerpos. Y desamparados, desengañados, buscando todavía una última dicha, se lamían y lamían la cara con las lenguas”. K es el forastero, el extraño.
“...pues las autoridades, por buenas que fuesen sus organizaciones, no tenían que defender nunca sino causas invisibles y remotas en el nombre de señores invisibles y remotos, mientras K. bregaba por algo vivísimamente cercano : por sí mismo...”. En la aldea, las autoridades penetran los recovecos de la vida: “en ninguna parte antes, había visto K. tan entreveradas a la autoridad y la vida...”, “una gran cautela hacíase necesaria siempre; había que echar siempre una mirada inquisidora en todas las direcciones existentes, antes de dar un solo paso”.
También nos presenta Kafka el mundo de la Burocracia; los innúmeros expedientes. “Desgraciadamente es así, muy a pesar mío, pues mi ambición no aspira a producir grandes columnas de expedientes, que a mí se refieran y lleguen a derrumbarse, sino a trabajar tranquilamente, como un modesto agrimensor frente a una pequeña mesa de dibujo”.
Luego dirá K. al maestro de la aldea: “pero lo cierto es que me preocupaban más otras cosas que los buenos modales, como que se trataba de mi existencia, amenazada por un infame régimen oficial, que no tengo por qué describirle en detalle, ya que es usted miembro activo de la autoridad”.
Explica el crítico y poeta José Isaacson (“K. o la imposibilidad como proyecto”, “Introducción a los Diarios de Kafka&rdquo
que Kafka nos presenta en esta novela la Omnipotencia del Estado y la intemperie ontológica del protagonista. Es el Judío, el perseguido, la ‘persona’ anulada, vigilada. “Es innata vuestra veneración por la autoridad; luego siguen inculcándoos esa veneración de las más diversas maneras y por todos los conductos, durante toda vuestra vida..”.
Escribe Carmen Gándara en el Prólogo que antecede a la edición de Planeta: “En la obra de un pequeño judío del Este de Europa se halla efectivamente, llevada a su extremo, precisada y como radiografiada la situación del hombre-víctima, del hombre-número, del hombre-nada, hoy encarcelado en mecanismos deshumanizados, en sociedades vaciadas de sentido, de vida fraterna, de esperanza”. Tragedia del hombre despersonalizado de nuestro siglo, ausencia de Dios, angustia, soledad radical.
2.- “Exigencias de la actualidad” de Thomas Mann.
En esta obra Mann (1875-1955), Premio Nobel de Letras 1929, escribe sobre la Belleza: “no es exclusivamente una aspiración y una idea femenina. Lo estético es un punto de vida que se aparta de la moral, de la ética...”. Bellísimo es Tadzio y “Muerte en Venecia”: la figura del adolescente Adonis, “espléndida como la figura de un dios, sólo podría inspirar imágenes de mito y ser como el mensaje lírico de los primeros tiempos, de los tiempos de la génesis de las formas y del nacimiento de los dioses”.
Aschenbach-Mann se extasía ante la contemplación, al modo de los griegos antiguos, de tal maravilla. Hermosas las descripciones del escritor alemán: “El soberbio sol le envolvía en un brillo suntuoso, y la perspectiva exaltada del mar, como un fondo de cuadros seguía realzando su figura”. “Aschenbach conoció muy pronto cada línea, cada actitud de aquel cuerpo noble y libre; reiteraba su gozoso saludo a una belleza que ya le era familiar, y no encontraba límites a su administración y al placer delicado de sus sentidos”.
Luminoso retrato de un Dios: “sus cabellos de color de miel le acariciaban las sienes y la nuca con sus rizos; el sol alumbraba una suave depresión entre sus hombros; a través de la fina envoltura del torso, percibíase el dibujo delicado de las costillas y la armonía del pecho; ...¡Qué disciplina, qué precisión de ideas se reflejaban en aquel cuerpo esbelto y perfecto de muchacho”...
3.- “Huellas del pensamiento”.-
Recibí de San Juan el libro “Huellas del Pensamiento- 2” del médico y político Alfredo Avelin, 1979. Contiene buenas semillas. “Un perverso destruirá lo que encuentre en su camino...No lo irrites con tu virtud...Tratará de ahogarte para aliviar su maldad”. “Los perversos jamás iluminarán el camino de su vida, ni el camino de los demás... Es espesa la sombra para albergar conos de luz”.
“Te perderás en el abismo si pretendes cabalgar con soberbia y petulancia en la cima de tus triunfos...Nada mejor que la humildad para caminar en las alturas”.
“La furia enceguece...la tranquilidad ilumina”. “Si callas para orar serán más bellas las palabras del corazón”. “Si creces al amparo de tus protectores...sostén sus plantas cuando ellos necesiten de ti...Nada mejor que la gratitud hacia quien nos dio apoyo para crecer”.
“La soledad brinda luz...aunque permanezcas en la sombra”. “Si precisas soledad no te agites en ella....Busca su belleza y la encontrarás”. “Cuánta sabiduría nos da la soledad?...Hurga en ella y la luz será tuya”.
Advierte, enseña, motiva....”Si te burlas de tus padres es porque no tienes ninguna virtud que te pueda salvar...El abismo será tu refugio”.
4.- “Cómo leer Filosofía” según Homero Guglielmini.-
”El lector de Filosofía comprobará con el andar del tiempo (...) que la especulación intelectual y el hábito de la meditación constituyen fuentes inexhaustas y siempre renovadas de goce profundo y duradero”.
“...queda siempre en pie y vigente la satisfacción y complacencia que nos proporciona el disfrute de tal especulación intelectual como funcionamiento y ejercicio de las potencias lógicas y racionales”. “La lectura y el aprendizaje de la Filosofía nos enseña a razonar en forma precisa y apropiada, aguza nuestro sentido lógico, afina nuestra facultad de juzgar, ejercita y robustece el poder de síntesis, desarrolla los hábitos analíticos, adiestra la capacidad dialéctica”.
Guglielmini ha sido un serio ensayista, crítico, pensador y docente, argentino. “Alma y estilo”, “Fronteras de la Literatura argentina” son frutos de su tesonera labor de enseñanza, de lectura y aprendizaje de las Humanidades. Sobre la “utilidad” de la Filosofía explica claramente: “cualquier ciencia o saber que se refiere a las actividades espirituales, culturales o históricas del Hombre, requiere la indispensable base filosófica. No hay saber de ese tipo que no se funde, en postrera instancia, en un criterio filosófico y en una toma de posición frente al problema de la Cultura y la Sociedad”.
“Cualquier experiencia que el hombre como tal tenga en el orden espiritual, ético o intelectual, la emoción artística, la acción política, la investigación de la ciencia, cada una de ellas se enriquecerá de sentida, será más profunda y significativa, al incorporarse a una noción filosófica del mundo y de la realidad”.
Se es culto, observa, cuando ese modo de saber se ha transformado en un modo de ser. “Podemos saber muchísimas cosas, sin ser cultos. Pues sólo en cuanto las sabemos filosóficamente, dichos conocimientos se incorporan a nuestro ser, lo impregnan y le imprimen fisonomía y carácter, lo elevan a la condición y jerarquía de personalidad”.
“Por desgracia, no hay vida totalmente feliz. No es necesario ser filósofo para saberlo. La existencia humana consiste en una sucesión alterna de placeres y sufrimientos, de alegrías y desdichas. La felicidad y la pena están en ella mezcladas en un compuesto dudoso y oscilante. No existe dicha químicamente pura”.
La meditación filosófica es una perspectiva amplia, configura seguramente un punto de vista abarcador, elevado. Porque “en la meditación nos vamos haciendo tolerantes, ecuánimes, magnánimos, comprensivos. Es verdad que la filosofía no nos hará felices, pero, tan siguiera, contribuirá a hacernos menos desdichados”.
Concluye su interesante y claro estudio: “Una meditación global sobre la vida –y en eso, al fin, consiste la Filosofía - nos enseñará a conformarnos. Y, si la Filosofía no basta para ello, únicamente la Fe podrá llenar el vacío de la nada”. Primeramente, entonces el recurso a la Razón, la lógica, el entendimiento, luego, la Fe, la Esperanza, la Confianza en lo Trascendente, el acudir a la Metafísica, a la Religión.
5.- Heine.-
Corazones ardientes, ansiedad de amor, maldiciones y venenos contienen los inolvidables versos de Heinrich Heine (1797-1856). Poeta alemán romántico, todo fuego y luz, fuego del amor y luz del Pensamiento. En traducción de Pérez Bonalde: “¡Veneno brotan mis cantos!,,, / ¿Cómo no?, ¡ si me engañaste, / y mi vida emponzoñaste / al primer paso que di! / ¡Veneno brotan mis cantos!... / ¿Qué de extraño, qué de nuevo? / ¡Si en el alma sierpes llevo, / y además te llevo a ti!”. Poema LVI de su “Intermezzo lírico (1822-1823)”.
Luminosa Inteligencia, escritor revolucionario. Sobre todo, un Poeta Lírico, efusivo, sentimental. Profeta laico lo llama Mauricio Rosenthal. Renovador de la poesía germana. Punzante y sarcástico, crítico combativo. “Una de las ironías más mordientes y demoledoras que haya producido la inteligencia del Viejo Mundo” (Rosenthal, en La Prensa, 1970: “E. Heine. Un soldado de la Humanidad&rdquo
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Heine había estudiado Literatura con Wilhelm Schlegel en Bonn, y Filosofía con Friedrich Hegel en Berlín. Trovador ardoroso. Apóstol de la Libertad de sentir y pensar, lo llama Luis Franco en un artículo del 15-9-1977: “Un poeta capaz de mirar con lúcida hondura y exponer con sonrisa luminosa es lo que parecía verse por primera vez”.
Manuel Sacristán en la Introducción a las “Obras” de Heine, editorial Vergara, : “El ‘Buch del Lieder’ –1827- es uno de los pocos libros de poesía de la historia literaria que han tenido un éxito de dimensiones modernas, como si ya hubiese estado detrás de él todo el aparato del mercado contemporáneo”. “La influencia del libro es enorme y hace época”, como un ‘best-seller’ del siglo XIX.
6.- José Luis Lanuza, “Las brujas de Cervantes”.-
Escritor, historiador, ensayista de fino estilo, de temas variados e interesantes, académico..... Libro sagaz, de 1973, encantador y profundo como todos los suyos: sobre Mansilla, “Una nube llamada Helena”, “Echeverría y sus amigos”. No muestra su impresionante erudición, sí expone su incursión maravillosa por las Humanidades clásicas, el cancionero popular, la historia argentina, la mitología y literatura de la Antigüedad , la Literatura española, etc. En este “Las brujas...”, original y hermoso ejemplo de crítica fina y sutil, de prosa atinada..., revélase hábil y gozoso hispanista y helenista. En la página 175 de esta acertada y cuidada edición de la Academia Argentina de Letras, nos explica el valor del estudio comprensivo de la Mitología griega, regalo para los hombres. “La mitología clásica es como un suntuoso tapiz tejido con los sueños de la humanidad al través de unos tres mil años. En él se representan las andanzas, los amores de los dioses, las hazañas de los héroes; historias de belleza trágica y o de gracia picante. Es como una humanidad imaginada que nos ha sido dada de regalo, que se lamenta o se alegra, y con la cual podemos confrontar y aquilatar nuestros propios dolores y alegrías”.
Humanidad, Belleza y Contemporaneidad de la Mitología. Singular Maestría en la interpretación literaria, sobrias explicaciones sobre el Platonismo de Baudelaire, sutileza y riqueza conceptual y expresiva para confrontar textos diversos, ilustres o populares, siempre con la misma atención, devoción, que contagia, que motiva, que incita a leer y a pensar, que consagra “el placer del texto”, los hallazgos comparatistas, entre lo Universal y lo Nacional...