LA ENCYCLOPÉDIE FRANÇAISE. (II).-
Por Guillermo R. Gagliardi.
El tomo 10, uno de los consultados, se titula: “L’état moderne – Aménagement – Crise – Transformations”, se explica en la Primera Parte, introducción, el sistema de actualización de la obra: “...gràce á sa publication en fascicules indépendants sous reliures mobiles, est continuellement tenue á jour; tous les trois mois, des fascicules nouveaux sont publiés et doivent venir s'’juoter ou se subtituer aux fascicules primitifs”. Y ejemplifica el modo de paginación: 10. (punto alto), le tome, 24 – (guión alto), le fascicule y –8, la page.
Estructura el desarrollo temático por el uso de tipografías distintas y con enumeraciones sucesivas de incisos y subincisos, que van de lo general a lo más particular y específico. Por ej., en tomo 10:
El Derecho. /Introducción General/.
1°
Le droit est une discipline sociales – (sigue el texto).
2°
Les précepts juridiques sont établis en certaines formes déterminées----------------
3°
Les précepts juridiques visent á é tablir dans les relations sociales lórdre et la justice (sigue el texto).
4°
Les précepts juridiques présentent un caractére obligatoire--------
/Conclusiones/.
Además de incluir cada tomo un “Catálogo metódico de obras contemporáneas principales citadas”, corre una Bibliografía actualizada, dividida por temas con citas de autores, títulos y editores en lengua vernácula – También hay bibliografía en el mismo texto expositivo, como se observa v. gr. en tomo 10, cap. 1: “El derecho limita el estado”.
El tomo 18.
Dirigido por Julien Cain. Abarca el siguiente desarrollo temático, organizado sistemáticamente:
1ª parte = Oficios y Artes Gráficos.
2ª parte = El libro.
Sección A: edición y librería en Francia.
Sección B: venta y difusión del libro.
Sección C: edición y librería en el extranjero.
Sección D: diversas categorías de libros.
3ª parte = La Revista y el Periódico.
Sección A: la Revista.
Sección B: el Periódico.
4ª parte = Las Bibliotecas.
Lo antecede “Avant-Propos” de Lucien Febvre y una “Introducción General” de Julien Cain. Los autores tratan de buscar la significación profunda y la complejidad admirable del libro, las revistas y otras publicaciones. La invención de la escritura –sostienen- constituye un momento esencial en la historia del espíritu humano.
“La escritura es la memoria sólida del género humano”.
El lector, advierte J. Cain, no encontrará aquí una Historia de la Civilización ni un cuadro de la Civilización Actual, tal como se traduce a través de los libros.
“Nous avons plus simplement tenté de mesurer le place que tiennent le livre et les publications écrites dans la vie contemporaine, en insistant sur les problémes que pose leur diffusion”.
Los libros en esta Era de la Técnica, a merced del demonio tecnológico: “les progrés ininterrompus et surprenants de la technique posent de redoutables questions. Ils mettent les memes moyens á la disposition du bien et du mal, de l’homme, ‘ange ou démon’. L’imprimé peut donc tradiure á la fois le meilleur et le pire”.
La primera parte, donde estudia las técnicas tipográficas, con ilustraciones en blanco y negro, incluye nítidas fotografías de maquinarias de imprenta, esquemas técnicos, diagramas de caracteres tipográficos.
En el capítulo III: “Les procédés d’illustration”, incluye láminas a toda página en color, con detalle de autor, nombre del cuadro pictórico, museo de arte en que se encuentra, época de realización y fuente de donde es reproducida la obra. Ej.: “Maitre de Moulins-La Nativité (fin du XVe. S.), Musée d’Autun...” y los distintos tipos de impresión de la misma lámina (en negro, en rojo, en azul, etc.).
En el capítulo sobre Historia del Libro dedica una sección especial sobre Francia y reproduce fragmento de un Proyecto de Ley Francesa de 1937 sobre Derechos de Autor y de la Edición. Reproduce particularmente abundantes fotografías de librerías francesas, tipos de encuadernación e ilustraciones de las principales editoriales europeas.
Asimismo trata la difusión del libro en Europa y en América. En un último apartado, breve, escribe Marc Jaryc sobre América Hispana: “l’edition hispano americaine est resteé, justu’ á ces derniers temps, dans un état d’anémie qui forme un contraste singulier avec la robustesse des jeunes littératures nationales du méme continent”. La dificultad de transportes y la debilidad de las relaciones comerciales, ayudan desgraciadamente a la escasa difusión de la valiosa cultura sudamericana.
Presenta Tablas Estadísticas desde 1740 hasta 1935 en diversas naciones, sobre la producción intelectual. Luego especifica más los temas, se ocupa de los distintos tipos de libros según sus asuntos: de Arte, Científicos y de Enseñanza y Documentación.
Proporciona una sección sobre las Enciclopedias, por A. de Monzie y L. Febvre. Define aquél a las mismas: “Toute l’histoire des peuples civilisés se trouve ainsi jalonée par des oeuvres significatives qui impriment á leur vie intellectuelle une sorte de rythme. Ce sont les reposoirs de l’humaine inquiétude”.
Desarrolla una breve pero valorativa historia de las Enciclopedias, enfatiza la evolución de las de Francia.
Suma una no menos valiosa “Réverie sur un théme encyclopédique” de Herbert George Wells (1866-1946), el famoso ensayista y novelista inglés (p. 18. 24 – 11 y 12). El escritor británico expone su sueño maravilloso y su honda reflexión sobre una Enciclopedia Universal que sea un grandioso Fichero de Conocimientos Humanos..
Una Enciclopedia Permanente Mundial. Una síntesis de Bibliografía de todos los países, de Documentación y Archivo. “Es un modo –piensa Wells, el único, de ayudar a la concreción de la declamada y ansiada Paz Mundial, el entendimiento fraterno entre las Naciones. Propone, consecuentemente, una Enciclopedia Mundial en Microfilms.
Esta brillante tesis es citada por la Dra. Sabor en su “Manual de Fuentes de Información” (ed. cit., pág. 55, cap. III). Este notable estudio wellsiano está expuesto en su “El trabajo, la riqueza y la dicha de la Humanidad”, versión castellana de edit. Claridad, 1946, p. 622-633.: “El rol de una enciclopedia en una civilización progresiva”.
Dicho tema es el ítem 8 del cap. XIV de la obra mencionada: “La energía desbordante de la Humanidad”. La Enciclopedia, piensa, es un centro de educación para la humanidad, “un centro conductor”.
El primer enciclopedista fue Aristóteles (384-322), ordenador de los Conocimientos. El Liceo de Atenas y el Museo de Alejandría constituyen los antecedentes de su proyecto de organización ecuménica. Y la “Historia Natural” del latino Plinio, el viejo (23-79) (“Plinio Vulgaris”, publicada en Venecia en 1489) fue “el primer libro enciclopédico”.
Y mucho después Denis Diderot (1713-1784) intenta la reconstrucción social y política de su época. Planificando otra monumental organización de conocimiento., el “Diccionario razonado de Ciencias, Artes y Oficios” o “Enciclopedia” (1751-1772).
Y llega la proverbial 14ª edición de la “Enciclopedia Británica”, 1929, “la última realización en este gran movimiento hacia una síntesis conductora...”.
La Enciclopedia Mundial que propone Wells “podría alcanzar la dirección de la faz ideológica de la educación humana”. Establecería “relaciones orgánicas con las principales actividades estadísticas del mundo”.
En parte se asemejaría al Instituto Internacional de Cooperación Intelectual, dirigido por Madame Curie (1867-1934).
“Se convertiría en el núcleo lógico de las universidades de investigación y de los estudios posuniversitarios del mundo entero”. Organizaría un Digesto Jurídico Mundial e irradiaría “la enseñanza de toda escuela común por el mundo entero”.
Dicha Enciclopedia no tendría páginas ni tomos numerados para facilitar las continuas actualizaciones, sin orden alfabético en los temas mayores..
Las “fuentes” serían los investigadores y estudiosos consagrados y más laboriosos e inquietos del pensamiento moderno (son “los individuos fundamentales&rdquo
.
Las secciones de tal obra abarcarían: Filosofía, el Lenguaje y la Escritura, los Números, la Físico-Química y Astronomía, con Biografías, Ciencias de la Vida y la Salud, Historia de la Humanidad, Educación, Religión y Ética, la Economía e Industrias, la Belleza y el Arte, un Índice-Diccionario y Bibliografía.
Tal obra “se convertiría en el ganglio central (...) del cerebro colectivo-humano”. “Conservaría el pensamiento del mundo en intercambio perpetuamente vivo”. “Y después de todo (...) no costaría ni una décima parte del dinero gastado en esas aventuradas y excesivamente peligrosas extravagancias como el ejército francés, que posiblemente no pelee nunca, o la flota estadounidense, o la británica, o las fuerzas combatientes que Alemania se esfuerza por restablecer”.
Presenta asimismo este tomo un detallado estudio de las Bibliotecas en general (rol, funciones, clases, funcionamiento administrativo) y su historia en cada Nación, con especial referencia a Francia (en un párrafo y sección aparte), y en el caso de América Latina sólo menciona Méjico y Puerto Rico.
Hay una referencia a la Catalogación de los libros desde el punto de vista actual e histórico, con reproducción de caracteres de fichas ad-hoc según las etapas de la evolución bibliográfica (en p. 18.52 – 4, 5, 6 y 7).
En un apartado trata la “Formación de los Bibliotecarios en Francia”. Reproduce abundantes fotografías panorámicas o detalladas de las bibliotecas más conocidas del mundo.
Hay una Tabla de Ilustraciones (con título, autor, páginas en que se localiza, número de figura, procedencia). Una Tabla metódica de Láminas fuera de texto, una Tabla alfabética de Autores (apellido y nombre, páginas, sección), una Tabla alfabética de Materias, Índice pormenorizado de Colaboradores (temas, apellido y nombre, cargos, sección, páginas, fecha de nacimiento) y una Bibliografía detallada y agrupada temáticamente con citas en el idioma vernáculo.-
Otras observaciones y aportes sobre esta Enciclopedia.
1.- El diario porteño “La Razón” en su número del 23 de diciembre de 1984 publica un artículo sin firma sobre “La nueva Enciclopedia del Saber Científico”. Allí informa sumariamente que el Ministerio de Industria del gobierno de François Miterrand prepara el proyecto de una Nueva Enciclopedia que aparecerìa en el año 2000 y a la que se le confiere la jerarquía y función de “descendiente” de la obra de Diderot: “si la Enciclopedia de Diderot transformó la historia del mundo, acaso su descendiente ayude al cambio que habrá de producirse en el siglo XXI”.
Se llamará “Enciclopedia multimedia Internacional de Ciencia y Técnica” y se difundirá en “edición de papel, casetes para computadoras, fascículos, videocasetes, Bancos de Datos y también por suscripción telemática”.
Un antecedente de esta recopilación monumental que se está planificando, es en esta época, la enciclopedia científica de 9.000 páginas (9 tomos) que publicó Roger Morvan en Francia también, entre 1968-1974, “que fue realizada con la colaboración de todos los premios Nobel franceses”.
2.- Coincide esta grandiosa empresa con las ideas expuestas por el escritor y divulgador cientifico Isaac Asimov (1920-1992), en su novela “Fundación” (1951). En esa obra de ciencia-ficción, sabia y de anticipación, un personaje, Hari Sheldon, predice la caída del Gran Imperio Galáctico y un lamentable período de 30 siglos de miseria, si no “se conservan los conocimientos de la raza en una Gigantesca Enciclopedia”.
En el extremo de la Galaxia, un grupo laborioso de sabios es congregado para preparar esa “Summa del Saber”, que salvará a la Humanidad del cataclismo. “Si preparamos –dice Seldon a través de la pluma inteligente de Asimov, un Sumario Gigantesco de todos los Conocimientos, nunca se perderán”.
Si se destruye la Ciencia y su conservación y posibilidades de transmisión, se destrozará la estructura social.
Las ideas de Wells en 1946 y de los franceses en 1984 parecen coincidir con las anticipaciones de Asimov.
3.- El proyecto del gobierno francés también aparece referido en “Clarín” del 15-11-1984, en el artículo “Doscientos años después, una nueva Enciclopedia. El regreso triunfal de Diderot”, firmado por el filósofo y docente, también abogado, Enrique E. Marí.
La Comisión Diderot, de 54 miembros, presidida por el filósofo Dominique Lecourt, reactualizará la obra de Diderot. Contendrá “un trabajo crítico y reflexivo”, la Ciencia “en movimiento”, la convergencia de las “cuestiones vivas”: Genética Molecular, Tecnología de la Información, Control del Medio Ambiente, Problemas actuales de las Ciencias Sociales y Humanas, Telemática, Forum Electrónica, etc.
Proyecto cultural, progresista, humanista y racional, que ratifica y perfecciona, evidentemente, la línea conceptual de las Enciclopedias del siglo XVIII y ésta del siglo XX, originariamente comandada por Anatole de Monzie...