LA “GRAN ENCICLOPEDIA ARGENTINA” de Diego Abad de Santillán.
Por Guillermo R. Gagliardi.
Abad de Santillán , nacido en España y residente durante fructíferos años en Argentina, 1897-1983., escribió sus “Memorias (1887-1936), editadas por Planeta, “Los que perdimos la guerra” (1940, reed. por Plaza y Janés), además de los libros citados en mi lectura de su “Diccionario de Argentinismos”; también, “Estudios sobre Argentina”: La Inmigración europea. Trayectoria del Movimiento Obrero Argentino- La Argentina de Mañana, por edit. Cajica, de México, “R. Flores Magón, el apóstol de la revolución social mexicana”, “Estrategia y táctica: ayer, hoy y mañana” . Prologó y tradujo “El Porvenir de la Ciencia” de Ernest Renan en 1943. Intensa labor política e intelectual signan una vida extensa e intensa para la Cultura Hispánica.
· Esta Enciclopedia integra su rica y útil bibliografía y será complementada por su apasionado y laborioso autor, con la “Historia Argentina” (3 tomos, 1965, TEA, 1965) y el “Diccionario de Argentinismos” (1976). También, una Enciclopedia histórica sobre Santa Fe. Una edición anotada del “Martín Fierro” (“Vocabulario de D. A. de S.”, 1961). ..
“Gran Enciclopedia Argentina: Todo lo argentino ordenado alfabéticamente: geografía e historia, toponimias, biografías, ciencias, artes, letras, derecho, economía, industria y comercio, instituciones, flora y fauna, foklore, léxico regional”. Es el título completo de esta meritoria obra de referencia.
Editada por única vez, por Ediar, Bs. As., Entre 1956-1963 en 8 volúmenes y 3 Apéndices. En 1964, Apéndice, en el Prólogo, anuncia una 2ª edición, como obra colectiva.
Obra del gran esfuerzo de un solo autor, no obstante, como señala debidamente en el Prólogo, tuvo distinguidos colaboradores. Contiene Bibliografía (sólo en algunos artículos, como “Bibliotecas”, “Beéche, Gregorio&rdquo
y referencias y llamadas en algunas acepciones. Los nombres propios extranjeros son consignados en su traducción.
No trae Lista de Abreviaturas, tampoco Índices. Sí, Tablas Estadísticas en el texto.
La ordenación, alfabética, no es rigurosa.
Las Ilustraciones son abundantes, en negro y en color. Los Mapas, escasos, en color: láminas plegadas de mapas, p. ej., “Mapa político de la República Argentina”, y de cada Provincia de nuestro Territorio Nacional. Tienen la inscripción: “Cartografía e impresión por el Instituto Geográfico Militar, Bs. As., octubre 1955”.
En los términos de Botánica y Zoología agrega el nombre cien´tifico: v.gr. “Batata de escamas- Bot. Lophophytum mirabile”.
La Paginación, a dos columnas, en arábigo. Cada tomo cuenta con un breve apéndice.
Publicación muy abundante en Biografías (tanto de personajes nacionales como foráneos que influyeron en nuestra Historia y Cultura, “Frank, Waldo”, p. ej.) y en Retratos, en blanco y negro. En este caso, la información se presenta completa, con abundantes datos cronológicos y citas de obras y títulos, año, día, mes y lugar de nacimiento, etc.
En algunas entradas por Pintores hay abundantes reproducciones de cuadros (“Bermúdez, Jorge”, p. ej.).
Los topónimos son numerosos (“Britos”, “Buenos Aires&rdquo
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En las voces, argentinismos, modismos, vulgarismos y lunfardismos, explica su significado, y también brinda ejemplos para que se advierta su uso en el lenguaje coloquial y/ o literario (Ej,: “Abur (mod.); cita autoridades, trascribiendo textos clásicos argentinos en algunos casos: “achura”, cita un fragm. de “La guerra gaucha” de Lugones.
También se refiere a Organizaciones e Instituciones, p. ej., “Academias”, acontecimientos históricos: “Asamblea de 1812”..
Señala la clase gramatical de las palabras y el género al que pertenecen. Asi, en “achuchado, adj.”.
Otra abreviatura que usa es “v. r.”: voz regional, o verbo reflexivo: “achumarse”, “adobarse”...
Algunas acepciones las explica, no con sus palabras, sino citando extensamente conceptos de otros autores, como en “Investigaciones agrícolas”, trascribe texto de Josué Gollán, o “Agüero, José Eusebio” lo retrata con conceptos de Rivadavia. Ej. de una referencia: “Aguará – V. Gral. Cerri, Daniel”.
Los distintos significados de una palabra los separa con doble barra: “//”.
El artículo “Buenos Aires”, por supuesto está muy extendido en explicaciones, con títulos menores y proliferación de ilustraciones, bibliografía extensa al final de la entrada, abundante texto, de pág. 603 a 634.
El tomo 1 abarca hasta la página 661, a continuación sigue una página de “Apéndice a las letras A y B”.
El Apéndice, 1964” contiene una “Introducción del Autor” donde explica que presenta “algunas informaciones complementarias y actualizaciones”.
Agradece la respuesta positiva y las sugerencias y aportes del lector entusiasta y de los eruditos.
Las voces con asterisco complementan las correspondientes a los volúmenes anteriores.
El artículo sobre “Industrias” amplía con nuevos datos actualizados al año 1960; “Minería”, datos hasta 1958.
También rectifica algún error en la grafía de un apellido. Por ejemplo,: “Buonocuore” por “Buonocore”.
El artículo “Burocratismo” en el tomo 1, lo desarrolla con estadísticas y datos al año 1941. Luego en el “Apéndice, 1964” lo amplía, con transcripciones de un texto actualizado de 1960 en “La Prensa” sobre el avance de tal fenómeno político y social y cita un libro específico sobre tal tema, de Juan Lazarte, intelectual militante quien prologara, por otra parte su libro de 1933, “FORA. Ideología y Trayectoria del Movimiento Obrero revolucionario en la Argentina”, Prólogo de J. L.-
Asimismo incluye “Calles”, “Barrios”, “Bancos”, “Librerías”, “Periódicos”.
· Esta gran obra participa de las características de “Diccionario” (por la ordenación alfabética de voces y términos, con su explicación sucinta) y de “Enciclopedia” (por el tratamiento más extenso y detallado de algunos temas).
Repertorio exhaustivo de voces, y estudio interpretativo de temas históricos, geográficos y políticos.
· Sobre la obra y vida meritorias de Santillán también nos anoticia Campio Carpio ( seud. de Campio Pérez Pérez, político y escritor libertario, autor de “El destino social del arte”, “Radiografía cordial de América”, etc.) en su “Labradores del Espíritu” (edit. Claridad, 1965), en el capítulo “Allí dejó clavada su bandera”, p. 187-204.
Carpio conoció a Santillán desde muy joven, cuando escribía para “La Protesta”, publicación anarquista y socialista revolucionaria, de cuya ideología participaban activamente, y de cuya Editorial éste era fundador.
Había viajado en la década del 20 por toda Europa, como ilustrado cronista del diario. “En Europa –nos informa Carpio- descubrió el nuevo mundo sindicalista y anarquista en la biblioteca del insigne Carlos Kautsky, poseedor de una de las más valiosas colecciones sociales europeas, y quizá del mundo entero...”.
También allí participó del fervor bibliófilo de Max Nettlau, “embutido entre las pilas de paquetes y manuscritos, recopilados de todos los idiomas...”.
Fruto de estas lecturas, contactos intelectuales y actividades, fueron las más de 250 traducciones que realizó de varios idiomas.
Gastaba “las energías físicas de un gigante”, “trabajando a tal intensidad febril, sin horario, desde muy temprano y hasta bien entrada la noche”. “Esta anónima labor bestial bien pocos la conocen”.
Apostólicamente Santillán fue el autor o promotor de diversas instituciones de Cultura, para promover su difusión entre los más desamparados. Al derrumbarse la Dictadura española e instaurarse un Régimen Liberal Republicano, va a su país natal. Allí actúa con fervor en Cataluña fundando también diarios y editoras (“Tiempos Nuevos”, “Tierra y Libertad”...), y como Ministro de Economía de la Generalidad.
Luego volverá a la Argentina, dedicándose primero a tareas comerciales y luego a su verdadera vocación: la escritura, el estudio y la investigación, fervorosos, entusiastas oficios del Espíritu.
“La producción intelectual de Abad de Santillán, en 1965, se eleva a la fantástica cifra de 850 títulos publicados”. “No se conoce un caso similar de perseverancia, tesón ni actividad”, un leonino esfuerzo, enciclopédico y sobrenatural, por condensar, resumir, buscar y transmitir el Saber.