viernes, 29 de mayo de 2009

                        La Enciclopedia   TRECCANI.-

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

                                    “Colocadas en fila, una tras otra, las enciclopedias de hoy, de

                                    ayer y de anteayer representan imágenes sucesivas de mundos

                                    paralizados, gestos interrumpidos en su movimiento, palabras

                                    a la búsqueda de su último o penúltimo sentido.

 

Las  enciclopedias  son como  cicloramas inmutables, máquinas de proyectar prodigiosas cuyos carretes se quedaron bloqueados y exhiben con una especie de maníaca fijeza un paisaje que, condenado de esta forma a ser, para siempre jamás, aquello que fue, se irá volviendo al mismo tiempo más viejo, más caduco y más innecesario”.

José Saramago: “La caverna” (Alfaguara, 2000, p. 94).

 

“(En mi biblioteca) Tengo ante todo –según dicen mis detractores, que dicen la verdad- enciclopedias. Me gustan mucho. Creo que son la mejor lectura para hombres seminstruidos, como yo. Si yo tuviera que vivir en una isla desierta, me llevaría una enciclopedia”.

J. L. Borges.

 

 

 

 

“Enciclopedia italiana de Scienze, Lettere ed Arti”. Presidente: Senador G. Treccani.  Dirección: Senador Giovanni Gentile. Dr. Calogero Tumminelli.

Editor Istituto Giovanni Treccani, Milano-Italia, 1929. 35 volúmenes.

 

“En Trieste me dijo (mi hermano James Joyce) que la ‘Enciclopedia  Italiana’ le gustaba más que la ‘Británica’, debido a que en ella se contenían más conocimientos inútiles que le interesaban”...

                          Stanislaus Joyce. (1884-1955). Hermano menor del autor de “Ulysses”.

 

 

(Giovanni Gentile, educador y filósofo). “Crea, promueve y dirige la grandiosa ‘Enciclopedia Italiana’, modelo de competencia e imparcialidad”. “Las tres obras más importantes de Gentile son: la Reforma de la Enseñanza, la ‘Enciclopedia Italiana’ y su sistema filosófico de tan gran profundidad y modernidad”-

“La ‘Enciclopedia Italiana’ es para nosotros la mejor realización que se ha llevado a cabo en ese género de obras monumentales, a pesar de la rapidez asombrosa con que fue llevada. Gentile propuso e hizo aceptar al conde Juan Treccani la idea de esa obra, y la dirigió desde 1925 hasta 1944”.

 

                        Leonardo Castellani (1899-1981).  Sacerdote, escritor, pensador argentino.  “Lugones. Esencia del Liberalismo. Nueva Crítica Literaria”, Dictio, 1976. Y en rev. “Dinámica Social”, n° 44, abril 1954.

 

 

En el “Diccionario Literario” Porto-Bompiani (Barcelona: Montaner y Simón, 1967, 2ª- ed, tomo IV, p. 463-464) Giovanni Treccani degli Alfieri redacta un compacto artículo titulado  “Enciclopredia italiana”, donde analiza sintéticamente la célebre obra.  Treccani fue un industrial  y filántropo italiano que vivió entre 1877 y 1961. Fundó en 1925 el Instituto Treccani, que redactó esta magna Enciclopedia y el “Diccionario Biográfico de los Italianos”. En 1933 lo reemplazó por el Instituto de la Enciclopedia Italiana que editó el “Diccionario Enciclopédico Italiano”. Fue nombrado Senador del Reino de Italia en 1924, Conde en 1937 y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Milán en 1939.

 

Para dirigir la obra fueron convocados el pensador, filósofo y pedagogo Giovanni Gentile (1875-1944), para el área científica, y el Dr. Calogero Tumminelli (1881-1945)  para la parte editorial.

 

Publicada entre 1929 y 1939, sigue –afirma Treccani en el artículo del Bompiani- una línea intermedio entre el “Dictionnaire Larousse” y la “Encyclopaedia Britannica”, entre la obra con artículos breves, numerosos e informativos, y la obra de referencia más intensiva, extensa y conceptual en el tratamiento de determinados temas.

 

Las materias tratadas se dividen en 48 secciones: Agrarias, Antigüedad Clásica, Antropología, Arqueología, Arquitectura, Bibliotecas, Filosofía, Industria, Ingeniería, Matemáticas, Historia del Derecho, Viajes y Exploraciones, etc.

 

Comprende 35 volúmenes de texto: 35.256 páginas en 4º. Mayor, 50.000.000 de palabras, 247.000.000 de letras, 36.600 ilustraciones intercaladas, 7.064 láminas en negro, 471 en color, 137 mapas en color, 1.550 mapas en negro intercalados en el texto..

 

EL volumen de Índice comprende:  60.000 voces  principales de la “Enciclopedia”, 240.000 voces secundarias: total, 300.0000 voces (35.000 más que la “Britannnica” y 13.000 más que las voces no lexicográficas del ‘Larousse&rsquoGuiño.

 

Los Directores de Secciones son 60 y aproximadamente 3.000 colaboradores y 70 correctores, redactores y dibujantes.

La edición fue de 25.000 ejemplares (900.000 vs.), costó 100 millones de liras.

 

Hasta el volumen  XII es Treccani el sostenedor financiero, desde el vol. VIII “estaba asegurado el éxito moral y económico”.

 

El vol. XXXVI es Índice de los “35 v. A – Z” y del ler, “Apéndice” (Roma, Istituto della Enclopedia Ital., 1938).

En 1948-49: Apéndice, 1938-48 en 2 vs., en 1961 el v. III, 1949-60; 1952 un nuevo Índice total que  incluía el “Apéndice II”. En 1955 se reimprime, y en 1966 integralmente, reuniendo los índices en un volumen.

 

ü      Según el juicio de Josefa Emilia Sabor en su “Manual de Fuentes de Información” (3ª. Ed. 1978): “...puede considerarse  a esta  enciclopedia como una de las mejores entre las publicadas en el siglo XX y una de las empresas más serias de todos los tiempos”, “...puede considerarse como un modelo en su género, no sólo por la seriedad con que ha sido concebida...., sino también por sus características materiales de presentación que la hacen única en su género”, aunque advierte sobre “muchos entusiasmos excesivos y algunos silencios sintomáticos” (ob. cit., p. 72).

 

Sobre esta última observación también se expresó el escritor italiano Giovanji Papini en 1931 en un estudio polémico y crítico sobre G. Gentile (en tomo III, Obras, Aguilar, 1957, p. 211) a quien llama “el supremo regidor de la Enciclopedia Italiana”: “Sobre las lagunas y desproporciones de los primeros volúmenes de la ‘Encicl...’, Gentile ha intentado justificarse en tres artículos publicados en el ‘Corriere della Sera’, pero se podría confeccionar una lista bastante más larga de las faltas y  olvidos que se observan en esta obra, digna, por otros aspectos, de encomio” (ob. cit.).

 

En  el tomo 1 el “Prefazione” abarca de las pág. XI-XX. Señala allí las ideas directrices y los antecedentes de la obra.  “Una enciclopedia universal italiana que reuniese en una labor común todas las fuerzas intelectuales y dispusiese en una síntesis armónica todo el patrimonio espiritual de la civilización moderna”, “a fine di rivendicare nella luce generale del vastissimo quadro tutti i particolari in cui si manifestó in forma piú cospicua il genio italiano”.

 

Es producto de una conciencia que desea llevar a entender de un modo nuevo la Cultura y el trabajo de la Inteligencia, y a reconocer el valor de las vastas obras colectivas que brindan disciplina al ingenio y forma concreta y definitiva al pensamiento de un pueblo.

 

Treccani, por largueza de medios, por apertura de mente, por la audacia de la empresa editorial, por apasionado  deseo de ayudar con el fruto de su trabajo a la cultura nacional, era el hombre apropiado –se dice en este extenso prefacio- para llevar al plano de los hechos tan magna y necesaria empresa.

 

Reconoce en el Fascismo el “nuevo espíritu” que “encendió los sentimientos” y provocó una pasión inextinguible de renovación y de afirmación de la potencia de Italia: “potenza interiore, intelletuale e morale”. Este fue, pues, el clima propicio para la preparación y aparición de la obra.

 

Una Enciclopedia –sigue el Prefacio- es una biblioteca por su multiplicidad y por la universalidad de materias y autores. Pero “debe tener la unidad del libro”.

Una enciclopedia es la expresión del pensamiento de un pueblo y de una época, y de los elementos positivos, vitales y activos de este pensamiento.

 

El método (ver pág. XV)  es histórico, en cada artículo y como sistema general.

“Questa enciclopedia” es “tutta italiana” (pág. XVI). “Sará perció ogni persona colta, e sará in somma il popolo italiano, al quale la presente  Enciclopedia é dedicata con desiderio de fargli onore  e di rendergli servigio”. “L’ordinamento alfabetico delle voci é stato fatto con criterî rigorosi” (p. XVIII). Al final del Prefacio  señala los colaboradores en la distribución de  voces y revisión de los artículos.

 

La  numeración aparece en arábigo, independiente en cada tomo; a dos columnas. En romanos, en  Las Preliminares y Listas. La mención de Colaboradores, la mayoría italianos, indica funciones, nombres y apellido, especialidad en que colabora.

 

En la Portada, después del título aclara: “Pubblicata sotto l’alto patronato di S.M. Ir Re D’Italia”. En el reverso: “La parte editoriale dell’Enciclopedia Italian é curata dalla Casa Editrice d’Arte Bestetti y Tumminelli, Milano, Roma – Proprietá artistica e letteraria riservata”.

 

En cada tomo, al comienzo, Lista del “Consiglio Direttivo dell’Istituto G. Treccani”.

 

Los artículos son firmados, con iniciales. En mayoría de las palabras, brinda la etimología, y también su equivalencia en  los principales idiomas modernos. Ej.: “Abrus (dal gr.  Άβρός, “delicato”...; fr. Arbre des chapelets; sp. Abro; ted....)”.

 

Abundancia de fotografías documentales reproducidas detallada y fielmente. Como en: “Fig. I. Rilievo di Tebe con L’accampamento di Ramses II...”. Planos históricos de Campamentos Romanos, según Polibio.

 

Las etimologías griegas son reproducidas en dicho alfabeto.

Las Bibliografías también son copiosas, al final de cada artículo y  asimismo en el texto mismo. Así en: “Accento: secondo Delafosse (‘Les langues du Monde’,  Parigu, 1924, p. 474)...”.

 

Emplea distintos  modos de tipografía para jerarquizar la importancia, principal o secundaria,  de los temas.  V. gr.: en “Accadenua”,

Cuadros Sinópticos y Diagramas: “Curva di riscaldamento (...) del ferro puro”.

Láminas en color sin numeración de página.

 

La Bibliografía no sólo es citada en forma concisa o abreviada, sino en muchos casos detallada y comentada. Ej.: “Achille, tendine di: La miglior trattazione del romanzo con riassunto e valutazione stilistica, in Rohde: ‘Grieschischer Roman’...).

 

Los temas científico-técnicos son claramente desarrollados con cuadros, exposición ordenada de f´rmulas (ej.: “{Acido&rdquoGuiño.

Sumo detalle en esquemas arquitectónics (ej.: “Acquedotto&rdquoGuiño. Incluye terminología científica (“Acrobate (Phalangerinae)...”.

 

En las reproducciones pictóricas aclara procedencia de las obras: “Giacinto Gigante. La cappella di S.  Gennaro- Capodimonte, Pinacoteca”.

 

Incluye láminas desplegables, vistas panorámicas de paisajes: “Una parte della Zona culminale dell’Adamello (versante settentrionale)”.

 

Mapas en color, indica procedencia, aclarada también en el Prefacio: “Ufficio Cartografico del Touring Club Italiano”, en “Africa Etnografica”, p. ej. Entradas por fórmulas legales , religiosas. Ej:: “Aeterni Patris (Cominciano con queste parole due importante documenti pontifici)”.

 

Abundantes reproducciones documentales: “L’Africa secondo una Carta italiana del secolo XVI – Carta di Niccoló Stopio, incisa e pubblicata a Venezia nel 1566 da Paolo Forlani”.

 

Artículos sobre personajes e identidades mitológicas: “Aganippe- Fuente sacra y Musas” (p. 833).

En numerosos ítems hay prevalencia de referencias a Italia: “Agente de cambio”, contiene un inciso especial sobre el desarrollo de la Legislación Italiana respecto de tal asunto.

 

El artículo sobre “San Agustín”, v. gr., me parece magistral, por la exposición personal de ideas, por la esencia filosófica, conceptual, por la estructuración del tema en subtítulos, por el uso de distinta tipografía para el desarrollo de temas y subtemas concomitantes, por la bibliografía detallada, especializada y crítica.

 

El estilo no es sumario, tipo resumen, sino analítico en su casi totalidad, con juicios valorativos extensos, con ideas profundas y bellamente expresadas. Con abundantes precisiones cronólogicas.

 

Los nombres propios son presentados en lengua vernácula. Ciertos nombres o frases de índole técnica, son incluidas  en lengua vernácula.

 

El tomo 36, del año 1939, contiene Lista de Autoridades del Instituto de la Enciclopedia Italiana. Precedido de una Advertencia.

 

Se reitera el Concepto de Cultura que basamenta a esta obra enciclopédica: “non aridamente specializzata e ristrettamente curiosa, ma largamente e profondamente unaminstica”.

 

Índice a 5 columnas. Con señalización minuciosa de tomo, página y sección: “Abati, Antonio, 1, II c”. Es un Índice Analítico, Alfabético y  puntilloso en referencias y datos, hasta la pág. 1237. También contiene Índice de Ilustraciones y Mapas en color, en los que  indica tomo, págs., número de láminas; “Mimetismo, 23 – 338 I – II”.

Paginación en números arábigos, independiente  para cada tomo de Índices.

 

El análisis, lectura y estimación altamente provechosas de esta maravillosa Enciclopedia Treccani me evoca el poema de Jorge Luis Borges (1899-1896) “Al adquirir una enciclopedia”, publicada el 8-10-1978 en “La Prensa” y luego incluida en su “Obras Completas” (Emecé editores, Bs. As.), dedicada a memorar otra vasta obra: la “Brockhaus”:

 

                                    “Aquí los muchos y cargados volúmenes...”,

                                    “Aquí  los neoplatónicos y los gnósticos,

                                    aquí el primer Adán...;

                                    aquí el tigre y el tártaro,

                                    aquí la memoria del tiempo y los laberintos del tiempo,

                                    aquí el error y la verdad,

                                    aquí la dilatada miscelánea que sabe más que cualquier hombre,

                                    aquí la suma de la larga vigilia”....

                                   

                                   

                                   

                                   


Publicado por Desconocido @ 21:07
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