DIARIO DE MIS LECTURAS: 23.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- Panai Istrati, escritor.
1884-1935. Escritor rumano, idealista, revolucionario sentimental.
“Siempre fui y sigo siendo soldado apasionado, guerrillero de la lucha social al lado de los verdaderos revolucionarios y por una humanidad mejor”.
“Sé además que esta vida me resulta insoportable si debo callarme y adherirme a este orden que hace la felicidad de algunos, entre los peores, y la desgracia de una humanidad absolutamente inocente, por la cual ningún poder ha hecho jamás nada que fuera enteramente humano”.
“Pero lo que semejante régimen y semejante técnica tienen de verdaderamente civilizado –el alumbrado eléctrico, el gas, el telégrafo, el teléfono, la higiene, la medicina honesta, la verdadera enseñanza, la verdadera educación, la distracción instructiva, la vivienda sana-, el 90% de la humanidad lo ignora...” (1929).
“Ustedes tienen, por su parte, el bienestar, las cenizas de los Evangelios para consolarse, todos los ejércitos de tierra, mar y aire para defenderlos. Nosotros tenemos más que nuestros dos brazos vacíos, miserables cuando no están ocupados e igualmente miserables cuando lo están..”.
El peruano José Carlos Mariátegui (1895-1930) se refiere al literato rumano como “un arte fuerte, nutrido de pasión, henchido de infinito”.. Encuentra entre “Don Segundo Sombra” de Ricardo Güiraldes (1886-1927) y Panait Istrati, una “asonancia espiritual”, una armonía en el sentimiento de la Libertad, de la Aventura, del instinto andariego, de la amistad y de la fábula; el don del relato.
“Un viento ardiente sobre la llanura” lo llamó Romain Rolland (1866-1944).
Su literatura, de “artista altísimo”, “contrasta con la estilizada y exquisita neurastenia de la literatura de las urbes de Occidente”.
Sed de Libertad y de Justicia prevalecen en el arte de este Rebelde y Bohemio.
Sentido de la Amistad y de la Vida...
2.- Rescate de Bruno Genta.-
Jordán Bruno Genta (1909-1974), educador, pensador y escritor controvertido. Lo conceptúo un intelectual de altísimas condiciones Espirituales, un maestro platónico...
“El odio a la Antigüedad y a los Valores Permanentes es el signo de la Mediocridad irrevocable. Las almas plebeyas no reconocen normas inmutables ni arquetipos definitivos”.
“La política educacional, en lo que atañe a la formación del carácter en las almas juveniles, se propone restituir la Pedagogía de los Santos y de los Héroes a fin de que vuelvan a brillar en la conducta del Ciudadano, la Sobriedad, la Fortaleza, la Prudencia y la Justicia de los modelos escogidos”.
Toda su obra brilla como un reservorio de Altos Ideales y Valores Humanísimos, de los que no abundan. Ejemplar, reivindicable en sus Meditaciones, su Idealismo genuino, su naturaleza de Educador en el mejor sentido...
“La Misión del Maestro concierne principalmente al alma del Niño, y no se confunde en momento alguno con el adiestramiento manual ni con el aprendizaje de los oficios”.
Por ello solía encarecer sustancialmente la Urgencia de rehabilitar “la disciplina metafísica y teológica”, que restituya en el magisterio el “hábito de Dios, de las esencias”, de la Eternidad, de la Inteligencia más sublime...
Fustiga la Pedagogía sustentada por el filósofo y sociólogo británico Herbert Spencer (1820-1903), pragmática, positivista y atea, materialista. Postula una aristocracia hispano-católica, militarizada; y la Veneración de nuestros antepasados históricos más nobles y sus virtudes más excelsas..
Quizás se excede en su Absolutismo filósofico y Político, en su Tradicionalismo Axiológico, en su antiliberalismo demasiado exaltado y excluyente.
3.- Marañón y el Sufrimiento.-
Disfruto y me instruyo con la lectura de los escritos del humanista.médico español Gregorio Marañón (1887-1960):
“La causa de este retroceso ético de la Medicina contemporánea ha sido el excesivo crédito que hemos dado a las ciencias positivas”.
“Es, pues, preciso que comience una nueva y áspera era cuyo signo será ‘los deberes del hombre’, que servirán de contraveneno a la intoxicación que este siglo y medio ‘de los derechos del hombre’ ha producido en el alma de nuestro tiempo”.
“El hombre actual ha perdido, no la capacidad de sufrir, que ésta es inseparable a su condición animal, sino la noble y alta voluntad de sufrir, que es típica de la jerarquía humana. Ha perdido la fe en todo aquello que puede convertir el sufrimiento en un holocausto necesario y fecundo. El hombre actual en su inmensa mayoría, no cree en Dios ni en sí mismo, que es otra forma de creer en esa aptitud maravillosa casi divina, de convertir el sufrimiento en fuente de paz y de progreso interior y a la larga también de progreso material”.
4.- Maritain y la “Primacía de Lo Espiritual”.-
Escribe el pensador francés (1882-1973) sobre “la función de la Contemplación en la vida humana, y su superioridad sobre la vida solamente activa”.
“Las cosas no marchan entonces como es menester, sino cuando el hombre, haciendo aumentar el ejercicio de las virtudes, simplifica su actividad exterior, la restringe a lo que exige el orden de la Caridad, le hace perder esa especie de verdor y presunción, esa ‘manera vagabunda, tumultuosa y pueril (Santo Tomás de Aquino) que es una ilusión de vida”.
“Tal es el orden inmutable, que ninguna agitación puede romper. Este orden exige una sucesión de despojos y de muertes”.
“El mundo moderno ha trastocado completamente este orden esencial de la vida humana. He ahí ya más de tres siglos que la actividad exterior ha comenzado a llevar hacia sí toda la vida del hombre, porque en realidad el mundo se ha vuelto entonces hacia la materia para dominarla y utilizarla prácticamente, no hacia Dios para alcanzarlo por la fe y el amor. La conversión hacia los bienes perecederos, que define al pecado mortal, se ha vuelto, poco a poco, la actitud general de la civilización”.
5.- Fragmentos de lecturas meditativa.-
ü La Biblia, Isaías, I: “No me traigáis más esas vanas ofrendas. El incienso me es abominable; neomemas, sábado, convocaciones festivas, las fiestas con crimen me son insoportables...Cuando alzáis vuestras manos, yo aparto mis ojos de vosotros, cuando multiplicáis las plegarias, no escucho... Lavaos, limpiaos, quitad de ante mis ojos la iniquidad de vuestras acciones. Dejad de hacer el mal, aprended a hacer el bien, buscad lo justo, restituid al agraviado...”.
ü Carlos Mastronardi (1901-1976), “Cuadernos de vivir y pensar”: “El invierno aleja y disimula la realidad; en cambio durante el verano el mundo se llena de aristas muy notorias”. “No descarto la posibilidad de que en un futuro remoto, dentro de dos o tres mil años, el hombre vuelva a la caverna y al analfabetismo absoluto”.
ü Alejo Carpentier (1904-1980), “La consagración de la primavera”: “Y debo decir que me irrita ese tipo de hipocresía vestimentaria...No veo que haya relación alguna entre las ideas y las corbatas, entre la revolución y el atuendo”. “Y nuestros grandes hombres –porque los hubo- están tan recocinados en la salsa de cada quien, de acuerdo con el adobo de cada quien, que a menudo acaban por perder su rostro verdadero...”.
ü Héctor P. Agosti (1911-1984), “Nación y Cultura”, sobre la socialización de la cultura: “Y es evidente que el Humanismo, como testimonio de Cultura, comienza con la obligación de dar botines a todos los hombres, porque el hombre no llega a las expresiones elevadas de Cultura si no ha resuelto sus problemas de existencia concreta, que implican otros tantos y sucesivos temas de Cultura”.
ü Alfonso Reyes (1889-1959): “No sospechamos el caudal de inspiraciones que encierra un libro, y más cuando es un libro bueno. No acaba de darnos sus tesoros. Entre el libro y el lector acontece una fecundación abierta sobre las perspectivas del tiempo. El mismo libro deposita constantemente renovados gérmenes en nuestro espíritu”.
ü Bruce Chatwin (1940-1989), en “La Razón”, 17-2-1985: “¿Muerte de las vanguardias?”: “Cada vez más, nuestros estadistas dan la impresión de ser fanáticos malpensados que están continuamente murmurando una liturgia submaniquea sobre las fuerzas de la luz, y, de la oscuridad, mientras proliferan las máquinas de la destrucción.”
“Sin embargo, nosotros vivimos en un mundo enloquecido por las cosas o por el
ruido de las cosas”.
ü Hermann, Conde de Keyserling (1880-1946), “Del sufrimiento a la plenitud” (1938): “El aspecto exterior del mundo humano en esta época de revolución mundial es ciertamente más horrible que el de las peores épocas. Y por añadidura, una evolución nueva muestra que el mal no hace sino agravarse: el hombre, insectificado por su abandono a la técnica, se cierra más que nunca a toda posible experiencia...Toda verdadera salvación en el porvenir vendrá de aquellos y sólo de aquellos que en lo más hondo de su alma hayan sentido la amargura indecible y conocido la infinita desolación del tiempo que atravesamos”.
ü “Corderos y lobos” de José Antonio Abuín, en “La Prensa”, 24-2-1985: “...se toma como educación el fatigoso aprendizaje de multitud de datos, sin conexión alguna con la conducta que es necesario desarrollar para conseguir una convivencia ordenada, libre y justa”.
“La educación es un instrumento de salvación. Y se la toma como a una carga hurrumbosa, constreñidora”.
“Los lobos viven en la niebla. Solamente la educación, al disiparla podrá lograr que los corderos tomen la posición erecta y hagan desaparecer a los lobos”.