martes, 30 de junio de 2009

                                                               DIARIO  DE  MIS  LECTURAS: 24.-

 

                                                                                    Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

1.      Pensamientos.-

 

ü      Sócrates:

“Debéis tener buenas esperanzas ante la muerte y pensar que hay una cosa cierta, y es que al hombre bueno no alcanza ningún daño, ni en la vida ni en la muerte, y que sus asuntos no son descuidados por los dioses”.

 

ü      Tolstoi:

 

“No, este mundo no es una broma, no es sólo un valle de prueba y paso hacia un mundo mejor, eterno, éste es uno de esos mundos eternos; es maravilloso y alegre; podemos y debemos hacerlo más hermoso y regocijante para todos los que viven junto con nosotros y para quien vendrán después”.

 

ü      Roy Barholomew sobre Ravel:

 

“La exactitud e inteligencia, la esencialidad acústica, el predominio del número, la supresión rigurosa de toda huella de esfuerzo, la prodigiosa sabiduría orquestal, la desconcertante capacidad de captar formas expresivas raigales de los pueblos más disímiles, la excelencia clásica y moderna, la diversidad, unidad y seguridad de una obra relativamente breve y absolutamente perfecta, donde nada sobra y nada falta, acompañan y equilibran al melómano más exigente. El arte de Ravel excede toda expectativa y abruma toda ponderación”  (en rev. ‘Pájaro de fuego’, a. III, nro.  27, jul. 1980).

 

 

 

2.- Sobre el Libro y el Bibliotecario.

 

 

ü      “El bibliotecario... es bibliotecario cuando está en la biblioteca, cuando escribe y cuando lee, cuando come y hasta cuando duerme” Germán  García, ‘Actualidad de Sarmiento y otros ensayos bibliotecarios’, 1943, p. 42).

 

“El trabajo bibliotecario es trabajo de bien social...el bibliotecario debe ser un hombre consciente, responsable y dispuesto siempre a prodigarse a favor de sus semejantes” (íd., p. 45).

Voltaire, en su “Diccionario Filosófico”:

 

“Desdeñan los libros los que sumergen la vida en las vanidades de la ambición, los que corren únicamente tras los placeres y los que viven sumidos en la ociosidad, sin preocuparse de que los libros gobiernan a todo el universo conocido, menos a las naciones salvajes”.

 

Domingo Buonocore: “El imperio de la palabra impresa es el más poderoso y el único respetable y aceptable de los imperialismos, precisamente porque es benéfico, educador e indestructible”.

 

Pedro Laín Entralgo:

           

“Cuando tanta urgencia y tanta alarma nos asaltan, cuando el quehacer o la trivialidad de cada día parecen ir ahogando implacablemente todo posible ocio digno, y por tanto toda ocasión de leer con sosiego, ¿lograremos seguir teniendo alguna parte en esa ingente faena universal?. ¿Seremos de cuando en cuando capaces de ver en el libro lo que en último término es, una vía segura para ejercitar con perfección creciente el arte del ser hombre?” (“La lectura, arte de ser hombre&rdquoGuiño.

 

ü      “La Biblioteca pública y su misión” de André Maurois, 1961, UNESCO: se trascribe allí un pensamiento de Aldous Huxley:

 

“Todo hombre que sepa leer posee el poder de engrandecerse, de multiplicar sus formas de existencia, de dar plenitud, interés y significación a su vida”-

 

     y uno de Sir John Herschel:

 

“Infundid a un hombre el gusto de la lectura, dándole los medios de satisfacerlos y acabaréis por hacer de él un hombre feliz”.

 

     El libro constituye un medio de superación:  “...nada importa tanto a la Humanidad como poner a disposición de todos los hombres esos instrumentos de superación, de evasión y de novedad, que transforman la vida e incrementan el valor social del individuo”.

 

ü      José Edmundo Clemente, en su “Metáfora de los libros” (‘Descubrimiento de la metáfora’, 1977): “El sencillo secreto de los grandes pueblos fue hacer del libro su mejor protagonista y  creer en el milagro de la palabra escrita. Porque la metáfora de los libros, consiste en hacer perdurable  las acciones de los hombres, por encima de las cosas; del porvenir administrativo de las cosas. Librarnos de la muerte;  ese fanatismo final de las cosas”.

 

 

 

 

3.- “La copa de agua” de Francisco Luis Bernárdez.

 

Celebro el hallazgo de tan bello y nutrido libro. Memoria de leyendas, paisajes, culturas y tradiciones de Argentina y España.

Interesante y límpido. Hermoso capítulo “La poesía de los trenes”, lento, ligero, pacífico y hondo como el agua, es este libro del escritor Bernárdez (1900-1978).

 

Memoria serena, cálida y armoniosa de hechos, personajes y estilos.

 

Prosa que cautiva por su clasicismo raigal. Prosa ejemplar, digna de la alquitarada escritura bernardiana. Antológicos medallones, evocativos de San Judas Tadeo, San Bruno, San Mauricio...”Flor de Santos”,

 

Sentida pintura de los cielos y caminos argentinos. Juicio ponderado, adjetivación sencilla, estilo depurado y clarísimo.

“Pequeña égloga bancaria”, “El camino de Santiago”, “Las dos tumbas de Yeats”, “El gallo litúrgico”, dando  idea de la variedad y amplitud temática de la obra.

 

Se refiere varias veces a sus compañeros de andares y escrituras, Jorge Vocos Lescano y Ricardo E. Molinari, eximios poetas también.

 

“Sed de Hermosura, sed de Dios”.

 

 

4.- Schopenhauer.-

 

“Aforismos sobre la Sabiduría de la Vida”: “...debemos guardarnos de angustiar nuestro corazón pensando en posibles desgracias;...la fantasía agranda estas desgracias, aumenta su posibilidad más de lo que son posibles en realidad, y las pinta con tono más sombríos”, “...cuando nos entregamos a negras fantasías (blue devils), suscitamos imágenes que no ceden tan fácilmente, pues, por lo común, subsiste la posibilidad de que se realicen, y no siempre estamos en condiciones de apreciar hasta qué punto son posibles, transformándose pronto en probabilidad, y llenándonos de angustia”.

 

Exalta también el valor de la Salud, “como condición primera y más importante de nuestra felicidad”.

Muy sugerente lo que reflexiona sobre el honor del cargo, el honor burgués y el honor sexual.

 

“El hombre prudente es aquel a quien no engaña la estabilidad aparente y prevé, además, la dirección en la cual se realizará el próximo cambio”.

 

“El hombre que, sobre todo en la adversidad, permanece tranquilo, prueba que sabe cuán inmensos y múltiples son los males posibles en la vida”.

Estoicismo, pesimismo.

 

Asimismo, piensa sobre lo inevitable y lo necesario. “En cuanto a las incomodidades cotidianas, a los pequeños roces en las relaciones entre los hombres (...), es necesario estar acorazados frente a ellos, es decir no sólo no tomarlos a pecho y rumiarlos, sino ni siquiera resistirnos de ellos; no nos dejemos rozar por todo esto; rechacémosle con el pie, como un guijarro que yace en la carretera, y no hagamos jamás de ello sujeto íntimo de reflexión y meditación”.

 

Dos condiciones para la Felicidad: la Prudencia y el Valor.  Hace entonces Eudemonología, meditación sobre la Felicidad. “Si el carácter de la primera mitad de la vida es una aspiración no saciada a la felicidad, el de la segunda mitad es la aprehensión de la desgracia”.

 

El goce del ocio, en soledad, es necesario y fundamental para el hombre superior; el inferior, vacío y vulgar, se llena con la exterioridad, burda, vana y engañosa.

También analiza el Honor Caballeresco y el Honor Nacional.

 

Thomas Mann considera a Schopenhauer como “el padre de todas las modernas ciencias del alma”, un antecesor de Freud..

 

En su “Manifiesto Pesimista”, Fernando Savater recuerda que el Pesimismo es el lúcido sentido de la tierra de Nietzsche.

Los “Aforismos...”, que estoy leyendo, integran sus “Parerga y Paralipomena” (1851).

 

“Para andar por el mundo, es útil llevar consigo una buena provisión de circunspección y de indulgencia...”. “En este mundo... hay que tener un carácter de bronce, acorazado contra el destino y armado contra los hombres”.

 

Sabiamente distingue entre lo que uno es y lo que uno tiene o representa. Lo importante y esencial “es siempre lo que un hombre es” y en ello radica la felicidad en su sentido más profundo”.

 

La vida del verdadero Filósofo: “Llevar una vida heroica, valorar muy pobremente la felicidad material, los honores, la llamada ‘carrera’ y centrar la mirada y el pensamiento en la cuestión del sentido”.


Publicado por Desconocido @ 21:18
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