miércoles, 29 de julio de 2009

                                   DIARIO  DE  MIS  LECTURAS: 26.-

 

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

1.- Alguien piensa

 

  • Edmund Burke: 1729-1797. Pensador y político británico. “Reflexiones sobre la Revolución Francesa”, “Indagación filosófica acerca de lo bello y lo sublime”, “Tesoros perdidos”:

 

“Para que el mal triunfe, nada mejor que los hombres de bien no hagan nada”.

 

  • Joaquín V. González (1863-1923). Jurista, hombre público y escritor argentino.  “Mis Montañas”, “Política Espiritual”,  “Manual de la Constitución  Argentina”, “Ideales y caracteres”, “Fábulas nativas”:

 

“Los únicos derrotados en este mundo son los que no creen en nada, los que no conciben un ideal, los que no ven más camino que el de su casa o su negocio”.

 

“Y enseñar quiere decir amar; amar lo que se enseña y amar a quien se enseña.

Aquel que desprovisto de amor y de entusiasmo pretenda enseñar no enseñará cosa alguna”.

 

  • Enrique de Gandía (1906-2000). Historiador,  académico  argentino:

 

“La pasión del estudio: amor que no necesita elogio, que nunca nos abandona y siempre nos envuelve con su magia y su dominio”.

 

  • Constantino Núñez Castelao. Marino y escritor argentino. De su “Pasos en el laberinto”:

 

“Mi proposición es llamar ‘sentido de radicalidad’ al sentido religioso del hombre ubicado en la naturaleza. Con esto quiero decir que ser religioso es dedicarse a la búsqueda con entusiasmo y pasión del sentido de nuestra existencia y aceptar con serenidad lo que encontremos”.

 

  • Georges Duhamel: escritor y médico francés, 1884-1966:

 

“La cultura es lo necesario para que una jornada de trabajo sea una verdadera jornada de vida”.

 

“La inmoralidad es tremendamente contagiosa”.

 

2.- Más sobre Montale.-

 

“Hemos hecho lo mejor que pudimos para empeorar el mundo”.

 

Poeta profundo, difícil, pesimismo. Pensador. Nobel de Literatura 1975. 1896-1981. Genovés meditativo, sensible, “aquejado como estoy por la incurable, / imperdonable enfermedad / de la piedad”.

 

“No creo que el hombre pueda tener un fin en sí mismo. El hombre, y especialmente el hombre de cultura, tiene en sí una necesidad de perfeccionamiento moral”.

 

                        “Conozco  la hora en que el rostro más impasible

                        es cruzado por una cruda mueca:

                        se reveló un momento una pena invisible.

                        No lo advierte la gente de la hacinada calle.

 

                        Vosotras, mis palabras, en vano traicionáis la secreta

                        mordedura, el viento que sopla en el corazón.

                        La razón más verdadera es de quien calla.

                        El canto que solloza es un canto de paz”.

 

 

3.- Vida y Alegría: Salud,  según Palacio Valdés.-

 

Armando Palacio  Valdés  (1853-1938), en su “Testamento Literario”:

 

“Porque todo es cuestión de salud. Procurémonos la alegría fisiológica, que la espiritual vendrá después. Por eso la higiene es el negocio capital de la vida humana”…

 

“Una chispita de caridad vale por toda una vida de penitencia”.

 

Nuestro  asturiano es un maestro bueno de moral, de tolerancia y comprensión del próximo.

 

                        “Vivir bien con todo el mundo es signo de salud espiritual”.

                        “El  que no sabe venerar no es digno de vivir”…

 

“El cuerpo es muy respetable, los atentados contra él hacen bambolearse el trono del espíritu”.

 

El secreto de nuestra alegría se halla en nuestra cavidad torácica y en nuestro abdomen, sostiene convencido.

 

Sin el esfuerzo del trabajo sería imposible la vida y la alegría.

 

                        “El que conoce un trabajo y lo ama, es un elogio de la fortuna”.

 

El trabajo, escribe el literato español, “es siempre una oración y un medio eficaz de perfeccionarnos”.

 

“Recordemos en todas las ocasiones el amor y la piedad, que son la esencia del Universo”.

 

Ansia de equilibrio, moderación, alegría, salud. Influjo primordial de los inmensos Goethe y Montaigne. Amor al reposo , odio a la polémica y a la exageración y la violencia.

 

La Cultura, observa  sabiamente el autor de “La novela de un novelista”, “El  idioma de un enfermo”, etc., no se relaciona necesariamente con la Felicidad ni con la Moralidad. Pues lo más importante y dignificante es la Caridad, la Verdad y la Belleza: el Bien.

 

Es necesario, expresa también,  abandonar nuestro occidental y moderno concepto, pedantesco, de Cultura. Ha de volverse al del Sabio Antiguo: sabiduría del corazón, equilibrio espiritual, de la experiencia y la meditación fructíferas, enriquecimiento de la conducta, ideas claras y sanas.

Y…Leer, no mucho, sino Lo Bueno, lo que mejora y alimenta (“los libros son despertadores&rdquoGuiño.

 

Porque, definitivamente “Busca la Moralidad y te encontrarás con la Felicidad”.

 

                       

4.- William Morris y la  Enseñanza  Sarmientina.

 

 

“No se canse usted de enseñar…

 Conoce bien la prédica sarmientesca. Sólo la escuela puede salvarnos. 

El hombre sufre innecesariamente. Más de la mitad de los sufrimientos humanos nacen de la falta de escuelas.

Buenas escuelas y buenos maestros harán más por la felicidad humana que cuanto pueda imaginarse el ser más soñador”.

 

Bondad, Veracidad, Dignidad, Responsabilidad.

 

Interpreto la obra del recordable Morris como una verdadera y deseablemente duradera religiosidad, socialismo, espiritualidad.

 

Una obra de índole social, una labor altamente educadora, sólida, en sus principios y prácticas. Dignísima de imitar, necesaria, valedera.

 

El notable maestro, poeta, artesano, impresor inglés, 1834-1896,  inculca la necesidad de la Risa y el Buen Humor en la tarea escolar, la higiene, cortesía y urbanidad, la seria contracción al estudio y al trabajo….

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 12:01
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