DIARIO DE MIS LECTURAS: 29.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- Dos pensamientos de Goethe.-
2.- Un poema de Borges.-
Con respeto, leo hoy, admirado, conmovido, a Borges (1899-1986): su poema “Epílogo” sobre Francisco Luis Bernárdez (1900-1978) otro magistral artista, el de “La ciudad sin Laura” y “Poemas de carne y hueso”. O éste, “Los justos”, del que rescato ahora algunos versos, que me revelan el humanismo borgiano, su religiosidad, su bondad…:
“Un hombre que cultiva su jardín…
el que agradece que en la tierra haya música…
el que acaricia un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas (&hellip
están salvando el mundo”.
3.- Kardec y mi espiritismo.-
Belleza en la expresión, nobleza en los significados. Así le hallo retratado intelectualmente en “Qué es el espiritismo” de Allan Kardec (1804-1869):
“la parte experimental de las manifestaciones y la doctrina filosófica; y todos los días me visitan personas que nada han visto y que creen tan firmemente como yo, únicamente por el estudio que han hecho de la parte filosófica.
Para ellas el fenómeno de las manifestaciones es lo accesorio; el fondo, la doctrina, la ciencia, la encuentran tan grande y tan racional, que hallan en la misma todo lo que puede satisfacer sus aspiraciones interiores…”.
Los que desconocen o no aprueban a Kardec se privan de leer sus consejos de oro y sus mùltiples bonanzas morales y estèticas…
Sobre las inteligencias superiores, cita a de Macon: “las buenas inspiraciones que reciben los hombres superiores las deben a esas inteligencias”, “para obrar bien esas inteligencias, y hacerlas propicias, la VIRTUD y la ORACIÓN tienen una acción poderosa”.
4.- Gerchunoff.-
A través de la coruscante y alucinada prosa de Bernardo Ezequiel Koremblit estoy conociendo la celestial persona y universal obra del “gaucho judío” Alberto Gerchunoff (1883-1950). Éste expresó, sabio y preciso, que es su constante humana y artística:
“Sigo creyendo que la vida comienza a cada instante y únicamente se torna pretérito y viejo aquel que está sometido a lo exterior y nada debe a lo que lleva dentro de sí”.
5.- “El Libro de Tomás” y otros textos religiosos.
Este “Libro” es uno de los primeros escritos Cristianos, en los inicios del Gnosticismo, Los dichos secretos de Jesús el Salvador.
Según Orígenes (“Selecciones sobre Salmos&rdquo
Jesús dijo:
“Pedid cosas grandes y también se os darán cosas pequeñas.
Pedid cosas celestiales y también se os darán cosas terrenales”.
En Epifanio, “Panarión”, 69, 63:
“Yo golpeo y si alguien me abre, entraremos para esa persona, Yo y mi Padre y estableceremos nuestro hogar con esa persona”.
: “Si queremos una vida jubilosa, debemos tener pensamientos jubilosos. Si queremos una vida próspera, debemos tener pensamientos de prosperidad. Aquello que, verbal o mentalmente, enviemos hacia afuera, será lo que de la misma forma vuelva a nosotros”.6.- Henri Bataille y la Literatura.
Henri Bataille: “¿Es útil la literatura?”:
“…la Literatura rechaza de manera fundamental la utilidad. No puede ser útil porque es la expresión del hombre – de la parte esencial de hombre – y lo esencial en el hombre no es reductible a la utilidad (&hellip
. Su verdadera tarea (la del escritor) es la opuesta (miedo a la libertad, necesidad de servidumbre!): cuando revela la soledad de todos una parte intangible que nadie someterá nunca. (&hellip
el escritor no puede sino comprometerse en la lucha por la libertad anunciando esa parte libre de nosotros mismos que no pueden definir fórmulas, sino solamente la emoción y la poesía de obras desgarradoras. (&hellip
Lo que enseña de tal modo el escritor auténtico (&hellip
es el rechazo al servilismo (y en primer lugar, el odio a la propaganda). Por ello no se sube al remolque de la multitud y sabe morir en la soledad”.
7.- Adolfo de Obieta y su padre, Macedonio.-
Obieta aporta, en un cierto desorden, datos originales y un criterio “espiritual” atrayente, instructivo. Llenos de meditación de reflexiones metafísicas, tanto este libro sobre su padre como el que dedica Victoria Ocampo. Reproduce notables fragmentos de escritos –cartas, pensamientos- de ambos autores prestigiosos. Revela también aspectos no frecuentados, de ambas personalidades. Distintos, humanísimos.
Macedonio, citado por su hijo: “La ignorancia es confortable; el saber ataca el estómago y la cabeza. Expresa asimismo: “..es difícil decir si fue la metafísica o la Música, el Verbo o el Sonido, su mayor campo de experiencia”.
Pasión de ser y de conocer, mancomunadas. “Era lo opuesto de un agnóstico”.
“Solo, solitario, solísimo, desolado, deshabitado, único, nadie, alguno”. Hay algunos notorios errores de ortografía en el texto de Obieta; algunos, quizás, son erratas.
“¡Qué tarde hemos pasado hoy!”. “Qué tarde milagrosa hemos pasado hoy”: me trae mis propios recuerdos de mi padre. Mis tardes gloriosas, irrepetibles, privilegiadas, soberanas, con mi papá. Conversaciones, placeres de la música, y la charla.
“Tardes y noches mitológicas pasadas juntos, horas en maravilla”-. Horas en maravilla con mi padre, desgraciadamente, idas, irrecuperables. Dispersión del hogar, ausencias, incompletudes, añoranzas, separación: ésa es la cosecha…
Y pesa. ¡Y duele!. Días encantados con mi padre. Idos. Es la de Macedonio “una vida superior”…
8.- Jules Renard.-
En el “Diario” (1887-1910) de Renard (1864-1910):
“Hay lugares y momentos en los que estamos tan solos que vemos el mundo entero”.
“Poeta, no busques otra cosa: has sido creado y puesto en la tierra para que tengas conciencia de todo aquello que no la tiene”.
9.- Anatole France, escéptico.
Luminosa, bella escritura y pensamiento. En su “Opiniones de Jerónimo Coignard”: escéptico, crítico y superlúcido:
“los humanos, menores o mayores, solamente son, por sí mismos, bestias feroces y repugnantes”.
“La guerra nos devuelve a nuestra brutalidad natural”,
“Desconfío de lo que llaman ciencia y filosofía, y que sólo es, a mi juicio, un abuso de representaciones y de imágenes falaces, y en cierto modo, la supremacía del espíritu maligno sobre las almas”.
“Para servir a los hombres, es preciso rechazar la razón como un trasto molesto y elevarse en las alas del entusiasmo”.
También muy ricos los pensamientos de su “El Sr. Bergeret en París”:
“Los bienes más preciosos (&hellip
, ¿no ves que los bienes más gratos y espléndidos, caminos, ríos, bosques, bibliotecas y museos, podemos disfrutarlos todos?”.