SOBRE LA LECTURA. 4 referencias.
Por Guillermo R. Gagliardi.
Texto en “La Prensa”, Bs. As., 1-8-1982: Jorge Luis García Venturini, filósofo, escritor, profesor argentino. Algunos fragmentos:
2.- Cómo leer, según Nicolás Rosa.-
“Si esto no es una pipa, ¿entonces qué cosa es? O cómo leer y escribir”, capítulo de su libro “Artefacto” (ed. B. Viuterbo, 1992).
El autor ha sido un sobresaliente Profesor universitario de Semiótico, escritor y crítico literario, 1938-2006.
Para el crítico, Leer y Escribir son operaciones altamente complejas. El hombre es un ser gráfico. La Lectura sería por lo tanto anterior a la escritura, si pensamos en la Lectura de los signos del mundo y del orbe.
Leer ha sido siempre una tarea pansemiótica de la que no quedan excluidos los ágrafos. Para Rosa, la Civilización no es tanto una cuestión de escritura sino una Cuestión de Lectura.
3.- El deseo, erotismo de la lectura, según Barthes.-
Roland Barthes, crítico, semiólogo y escritor francés (1915-1980).
Lo adscribimos en la teoría de la “Nouvelle critique”, junto con Bachelard, Starobinsky, Sartre, Picon, Goldmann.
Una reacción inteligente, brillante, contra el conservadurismo de la crítica tradicional. No historicista, Formalista-estructuralista, se inscribe en la hermenéutica vinculada con el Existencialismo, el Marxismo, el Psicoanálisis y la Fenomenología.
Desarrollan una contra-teología, la desmitización, la muerte del Autor. Desencarnan al Autor y al Lector, se quedan con la Lectura como acto estructurador del texto literario. Literatura= Escritura.
Interpreta a la Lectura como una fuerza dispresiva, como una energía explosiva. No una actitud pasiva, consumística, sino fundamentalmente activa y productiva, incitación a escribir . No referida a una Ley Exterior (Economía, Historia, Política), sino Interior (Semiología, Lingüística, Retórica, Semántica).
Lectura simbólica, crítica inmanente, interna. Leer es “desear la obra, es querer ser la obra”. Se la desconstruye y reconstruye, siguiendo el montaje de los mecanismos íntimos del texto.
Odile Barón Supervielle entiende precisamente que “La lectura (de los textos de Barthes) suscita inmediatamente interés, curiosidad, capta la atención y motiva la inteligencia. Barthes enriquece nuestro universo intelectual con sus ideas, su sensibilidad, su lucidez, su búsqueda y su logro de la palabra justa (dándole casi un sentido musical). Nos hace sentir la pulpa, la carne de la escritura”.
El fragmento del primer texto pertenece a su “El susurro del lenguaje”, ( “Essais critiques IV: Le bruissement de la langue&rdquo
traducción española, Paidós, 1987.
El autor acerca al Lector, su esencia y protagonismo, al del Religioso, al del amor carnal y celestial. Significativamente erótico, deseante, el “hacer de la lectura”…Sugerentemente freudiano…
el dinero”.
El segundo, apareció en su “S / Z” (1ª. ed., 1970), p. 11: la Lectura en la sociedad consumista, y como base de la Cultura repentista, superficial…
para que se pueda pasar a otra historia, comprar otro libro, y que sólo es tolerada en ciertas categorías marginales de lectores (los niños, los viejos y los profesores)…”.
. Ídem en N. Rosa, “Artefacto”, cit.
Otro texto: de su “El grano de la voz” ed. Siglo XXI, México, 1983:
Y distingue claramente:
-Lector ingenuo= espontáneo, placer, anécdota, temporal, lógica milenaria (Homero ---Hemingway), irreversible.
-Lector simbólico= más profundo, lógica del sueño, tiempo reversible, análisis.
4.- Zumthor y los modos de leer.-
Paul Zumthor, 1915-1995. Crítico, filólogo, escritor suizo. Autor original, profundo, erudito de “La letra y la voz de la literatura medieval” (trad. española, Cátedra, 1989), “Lengua, texto, enigma” 1975, “Antígona o la esperanza”, etc.
El insigne estudioso diferencia dos modos de leer un texto:
Las palabras nos llegan con inmediatez.
Relación de confianza con el texto.
Lectura activa.
Fascinación por el tejido de palabras.
Silencio y quietud de nuestro cuerpo son un homenaje al texto.
Lo inesperado, lo imprevisible, el suspenso, captan nuestra inteligencia e imaginación.
Lectura interpretativa.
Analizamos, trabajamos, separamos el texto.
El libro como medio para fines didácticos, crítica, investigación.