jueves, 13 de agosto de 2009

             ALGO  MÁS  SOBRE  EL LIBRO  Y  LA  LECTURA.-

 

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

 

 

1.- Pablo  A. Pizzurno.-

 

 Ha sido un destacadísimo  Maestro argentino (1865-1940) Escribió sobre el Libro:

 

“El libro es el archivo, el museo, el arca o  tesoro (depósito) del trabajo y experiencia de todos los cerebros y corazones de todos los tiempos”.

 

En su “Recopilación de Trabajos”, 3ª. ed., Bs. As., 1938 se transcribe su estudio “El libro, el progreso y el bienestar individual y colectivo: Reglas para su elección y su uso. Consejos varios” (p. 297-301).

 

Participa activamente en el Primer Congreso de Bibliotecas Argentinas, de 1908, junto con Federico Birabén y Salvador Barrada, con el noble   propósito de “convertir en hermosa realidad la vieja aspiración de Sarmiento” de  difundir el libro en las mayorías ciudadanas.

 

Postula el educador la  “Biblioteca agresiva”, que provoca, incita y estimula: expuso su  idea en 1909  y en 1910, en el Primero y en el Segundo Congreso, respectivamente,  de Bibliotecas Populares de la Asociación de Bibliotecas Argentinas.  Organiza  un Curso de Biblioteconomía en la prestigiosa Escuela Normal de Profesores “Mariano Acosta”.

 

Solía citar, para su inspiración, al  educador Horace Mann (1796-1859), reformador de las escuelas en Norteamérica, también admirado por Sarmiento:

 

“Si de mí dependiera sembraría libros en la tierra como en los surcos se siembra trigo” (ob. cit., p. 307).

 

Y también acudía a la autoridad de Eugéne Morel (1869-1934), promotor de las Bibliotecas Públicas en Francia e introductor del sistema decimal de clasificación bibliotecaria de Melvill Dewey (1851-1931)  desde 1873:

 

“Las bibliotecas infantiles como medio de cultura y base de las bibliotecas populares” (ob. cit., p. 304).

 

 

 

 

 

2.-  Henry Miller y la Libertad de la Lectura.-

 

El destacado escritor  norteamericano (1891-1980), novelista y ensayista, declaró repetidamente sobre la “Defensa de la Libertad de  Lectura”, véase su texto de 1959, incluido en  “Lectura de H. M.” de Lawrence Durrell, ed. española, Plaza y Janés, Barcelona, 1984, p. 297-303.

 

Novelista frecuentemente revulsivo e  innovador,  describió un erotismo absolutamente crudo y sensual en su controvertida obra narrativa,  elevó una sustancial protesta ante el Tribunal de Oslo por la prohibición de su obra “Sexus” (1949).  Respecto de esta  carta, su abogado Trygve Hirsch señaló oportunamente que “está escrita (&hellipGuiño con la intención de ayudar en la defensa del bastión más importante de la Libertad, Democracia y Humanismo: la Libertad de la Lectura”…

 

(Puede leerse mi “Sarmiento y Henry Miller, paralelo insólito”, en este blog “sarmientísimo”. 23-5-2008).

 

 

3.-  Whitman y la lectura.-

 

Walt Whitman (1819-1892), en sus “Democratic vistas”, “Perspectivas Democráticas” (1871):

 

“El proceso de lectura no es un semisueño, sino, en el más elevado sentido, un ejercicio, un combate de gimnasia; de que el lector  existe para hacer algo por sí mismo, que debe estar alerta, que debe por sí mismo o  por sí misma construir,  en verdad, el poema, el argumento, la historia, el ensayo, metafísico, suministrando  el texto las sugestiones, la pista, la iniciativa o el esqueleto.

 

El libro no necesita tanto ser la cosa completa, sino serlo el lector del libro”.

 

Confiere el vate norteamericano, una trascendencia política, republicana y humana fundamental, a esta Lectura Creadora, Abierta, a este concepto revolucionario del Libro y la  Cultura:

 

“Sólo  así puede construirse una nación de mentes flexibles y atléticas, bien disciplinadas, intuitivas, acostumbradas a depender de sí mismas…”.

 

El  Poeta de “Hojas de Hierba” piensa y propone inteligentemente que la tradición cultural debe ser re-pensada, re-escrita, con perspectiva de Presente y visión de Futuro. Y continúa señalando:

 

            “Vemos por otra parte, que es una pequeña cosa poseer bibliotecas legadas,

            Inacabables,  anaqueles de volúmenes, documentos, etc”…

 

Sarmientinamente Whitman   aconseja que debemos aplicarnos con fervor, con nervio y fuerza en

 

“…intentar más completas y definitivas comparaciones y advertencias, la perspicacia para nuestro propio presente y para nuestra más grande historia futura, religión, costumbres sociales…”.

 

(Leer mi  “Sarmiento y Whitman, ‘camaradas’”,en este blog, 6-8-2008).

 

 

4.- Vocabulario  bibliológico.-

 

Significado de  Libro: de “liber”.  “Book- Buch”, raíz indoeuropea: ‘bois’= bosque, madera.

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, reunión de muchas  hojas de papel, vitela, ordinariamente impresa, que se han cosido o encuadernado juntas con cubierta de papel, cartón, pergamino u otra piel y que forma un volumen.

 

Es el soporte de una escritura para su conservación y difusión y manualidad..

Señalamos varios puntos de vista en el estudio del libro:

 

n      una materia: género, un producto fabricado, historia de la técnica.

n      Comercial: edición preparación y difusión de las obras.

n      Objeto de arte: ilustración, encuadernación, tipografía.

 

 

Para los efectos legales, entendemos por lo mismo todo impreso no periódico que contiene 200 páginas o más con arreglo a la ley del 12-5-1960, el número de páginas ha de ser 49 o más excluidas las cubiertas.

 

También , cualquier porción pequeña o grande  del pensamiento humano, transmitida por escrito o por los símbolos de una especialidad, difundida por procedimientos mecánicos, fotomecánicos o audioparlantes, y comunicados al prójimo.

 

Reproducción escrita de un texto destinado a la divulgación bajo una forma  portátil.

 

  • Folleto: de ‘foglietto’. Del latín   ‘folium’, hoja. Obra impresa no periódica, que no consta de bastantes hojas para formar libro.  Con arreglo a la ley mencionada ut supra, el número de páginas ha de ser entre 5 y 48, excluidas las cubiertas.

 

Según  la Enciclopedia Espasa, el Derecho Político lo  entiende como uno de los medios de emitir el pensamiento, valiéndose de la imprenta, que por no exigir para su publicación tanto requisito o simplemente por ser su extensión menor que la del libro, se ofrece al poder público como un posible peligro en el ejercicio de una de las más caracterizadas libertades públicas cuando el régimen que la regule tenga significación represiva.

 

La  Ley española del 26-6-1983 se refiere expresamente a este medio de emitir el pensamiento, mencionado entre los demás (el libro, la hoja suelta, el cartel y el periódico), regulándola con cautela, habida consideración a los peligros que tal vez pudiera entrañar su publicación. No en vano se recuerda que el “folleto” en que solía campear la sátira política, fue un formidable propulsor de los Pronunciamientos.

En Francia la Revolución se valió del ‘folleto’ para divulgar oficial o extraoficialmente sus progresos.

 

Por su parte la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano  reconoce la libre comunicación de pensamientos y de opiniones como uno de los privilegios más precisos del hombre, por lo cual todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente salvo la responsabilidad por el abuso de esta Libertad en los casos determinados por la ley.

 

 

5.- Otras referencias sobre  la naturaleza del  libro y su lectura.

 

 

n       Paul Valéry, 1871-1945, poeta y ensayista francés, gran humanista y pensador:

 

“Los libros tienen los mismos enemigos que los hombres: el fuego, la humedad, el tiempo y su propio contenido”.

 

n      José Bergamín, 1895-1983,  escritor español, en su “La corteza de la letra (palabras desnudas)”, 1957, por la cualidad espiritual y vitalidad de la lectura:

 

“Un libro es duradero, perdurable, por la capacidad de relectura inacabable que nos ofrece. Por su incitación religiosa. En una palabra, por su espíritu….

 

Leer para releer: para ligarnos y religarnos, religiosamente, a los otros, al mundo: a la vida, a la verdad. Para no estar solos”.

 

n      James Strachey (discípulo de S. Freud), 1887-1967, psicoanalista británico, en su breve texto “Some inconscious in Reading” International Journal of Psycho-Analysis, vol. IX, 1930, “Algunos factores inconscientes en el mecanismo de la lectura”:

 

Lectura como sinónimo o sucedáneo de comida, sublimación de la oralidad.

 

Es constante el uso que adoptamos de metáforas alimentarias en referencia a la misma: “lector voraz”, “lector omnívoro”, “traga”, “devora”…

 

Y sobre la lectura cómoda, practicamos  la indiferencia, como  cuando ingerimos una alimentación líquida.

 

Contrariamente, en el caso de la lectura canónica o problemática, se corresponde con una alimentación sólida, sádico-oral.

 

Libro= cuerpo de la madre devorado en la lectura;  esta operación equivale a una coprofagia (véase en la Biblia el personaje del Profeta Ezequiel, “Comerás tortas de cebada, las cocerás   sobre excrementos humanos, ante la vista de ellos, Ez, 4:12, “Dios le hizo comerse El Libro” 3: 1-2….

 

 

6.- Un poema de Amado Nervo sobre el libro.-

 

Mística, esencia, naturaleza y destino del libro. El libro en la vida humana, trascendencia y espiritualidad.  Nervo, poeta mexicano, 1870-1919.

 

 

Libros, urnas de ideas

libros, arcas de ensueño;

libros, flor de la vida

consciente; cofres místicos

que custodiáis el pensamiento humano;

nidos trémulos de alas poderosas;

audaces e invisibles;

atmósfera del alma;

intimidad celeste y escondida

de los altos espíritus.

 

Libros, hojas del árbol de la ciencia;

libros, espigas de oro

que fecundará el verbo desde el caos;

libros en que ya empieza desde el tiempo,

el milagro de la inmortalidad;

libros (los del poeta)

pues estáis, como los bosques,

poblados de gorjeos, de perfumes,

rumor de frondas y correr de agua;

que estáis llenos, como las catedrales,

de símbolos, de dioses y de arcanos.

 

Libros, depositarios de la herencia

misma del universo;

antorcha en que arden

las ideas eternas e inexhaustas;

cajas sonoras donde custodiados

están todos los ritmos

que en la infancia del mundo

las musas revelaron a los hombres.

 

Libros, que sois un ala (amor la otra)

de las dos que el anhelo necesita

para llegar a la Verdad sin mancha.

 

Libros, ¡ay!, sin los cuales

no podemos vivir; sed siempre, siempre,

los tácitos amigos de mis días.

 

          Y vosotros, aquellos que me disteis

el consuelo y la luz de los filósofos,

las excelsas doctrinas

que son salud y vida y esperanza,

servidle de piadosos cabezales

a mi sueño en la noche que se acerca.

 

 

 

 

 

 


Publicado por leonino1950 @ 17:48
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