martes, 18 de agosto de 2009

                                   DIMENSIONES  DEL  LIBRO Y LA  LECTURA.-

 

                                                                                  Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

 

1.- Un poema: “Libros.

 

“Te invoco espíritu de Pérgamo

para alejar las brumas del olvido

el fuego alejandrino, el velo de polvo milenario

el recuerdo en mis  ojos de

las cenizas de Ignaro…La hoguera

las tumbas abiertas…El fuego

palabras cadáveres, Animas ideas

el título epitafio que no leeré…La hoguera

la danza de Omar junto al mar

El fuego…el fuego, ¡La biblioteca que arde!

Y mi anaquel  hambriento,

Mi insomnio y mi saber…sin saciar

Sin saciar.

 

Hermoso, tenso, incitante, poema del escritor Juan F. Pires Laranjeira (en “Homenaje a Borges”, tomo IV, edit. De los Cuatro Vientos, Bs. As. 2005).

Con aire antiguo, con  magia y biblioteca, con libro y  con Alejandro, con papel y con Omar.  Visión histórica, extrema, angustiante.

Temor, condena, erosión, dolor, amenaza en sus versos:

 

“Erosiono los libros, con mi índice temerario

descarno el oropel papel en mis manos  

desnudo el esqueleto de sus otoños / anaquel hambriento…”.

 

El libro lobo. Lector profanador, nigromante, hereje. Y al final, el sagrado silencio de los libros…

Atmósfera quemante de corrupción en la biblioteca. Imaginación  ardiente…

 

 

2.- Otro poema: “Un bello libro”.-

 

Otro ambiente, otra atmósfera. Aire  sublime  del libro. Área de virtudes y enseñanzas:

 

“Un bello libro,

Es el mejor triunfo

Del pensamiento,

El más hermoso

Que pueda ganarse,

En todas las luchas

De la mente humana”.

 

En este poema, opuesto al anterior, reina la blancura de la Nobleza, la luz del Libro, esplendorosa, contagiosa…

Moral de la lectura, compañía del libro, valores positivos, tersura de la página:

 

“Si a tu lado,

un buen libro tienes

Ssrá virtuoso, inteligente,

sobrio, honesto y leal,

no te traicionará jamás.

Él llenará tu vida,

en los momentos

de ocio y soledad;

siempre estarás

en buena compañía,

rodeado de la belleza,…”

 

Versos sencillos, sinceros. Plasma el goce del leer, la felicidad del libro… Pertenecen a la poeta Elisa Susana De Marco.

 

 

3.- Contradicciones del Libro y la Imprenta, según Lin Yutang.-

 

Johannes Gutenberg (ca. 1398-1468) marca, con su hazañoso invento (hacia 1450), el fin de la una época y el inicio de otra. El ocaso del Medioevo, Ignorancia, cerrazón… El comienzo de la Modernidad, la Ilustración, la divulgación del Saber.

 

“Como todas las cosas buenas de la vida, la imprenta ha creado nuevos problemas …” advierte Yutang en su “Amor e Ironía”, 1956,  trad. de A. Weis y H. F. Miri, cap. 45: “El Quinto Centenario de la Imprenta”. 

El  reconocido escritor chino, había nacido en 1895, murió en 1976. Procuró aunar los valores eternos de Occidente con los de Oriente, para resultar en una más auténtica y duradera Humanización del Hombre de nuestra Era. Profesor universitario, fue varias veces Candidato al Premio Nobel de Literatura.

 

El Conocimiento ha crecido en masa y no le es tan fácilmente accesible al hombre. Su complejidad, su variedad, su especialización, lo superan, lo limitan, le vedan un acceso  integral.  Porque el “erudito antiguo”, el “honorable maestro”   hallaba felicidad en el saber, en el estudio y la escritura: “Se sentía bien, porque en  (él) había una sensación de dominio, de unificación del saber humano en una persona”.

 

Ese es el mundo de los libros y la cultura,  que evoca la “Invitación a la Sabiduría” del Emperador Sung Chentsung, según es   evocado en el relato “El ratón de biblioteca”, recreado con gracia y conocimiento por Yutang en su “Barba Rizada y otros famosos relatos chinos”,  “Famous Chinese Short Stories”, ed. castellana, Hermes,  1953:

 

“Que los ricos no inviertan su dinero en  granjas y tierras, porque en los libros encontrarán una rica  cosecha de cereales.- Ni se construyan los adinerados espaciosas mansiones, porque los volúmenes de sabiduría contienen casas llenas de tesoros;…Y que los jóvenes de ambición que quieran ascender  la fama y la riqueza se dediquen al sincero estudio de los tomos antiguos”..

 

Aclara coherentemente el escritor:

 

“La verdadera cuestión es si el material de conocimientos se asimila mejor o peor, o si la información fragmentaria no ha crecido a expensas de la capacidad de asimilar conocimientos”.

 

Toda ese inmenso bagaje de saberes se ha transformado, en términos dantescos (y orteguianos, “Misión del Bibliotecario” 1935),  en una “selva selvaggia”, una hirsuta maraña de información,  promiscua, inasimilable:

 

“…la creciente masa de conocimientos se ha multiplicado tan rápidamente, que creo que la asimilación ya no puede mantener el  paso con los conocimientos, en detrimento de nuestro bienestar intelectual”…

 

El “erudito moderno” subsiste en medio de ese bosque libresco, que confunde, que se superespecializa, y lo hace sentirse  infeliz. No alcanza, no puede, la Dicha de l Cultura.

 

El balance que resulta, en la perspectiva pesimista  y crítica de  Yutang:

 

“Todos sufrimos  de un exceso de información sin digerir, y todos flotamos beatíficamente en la superficie de opiniones imaginarias, prestadas, y más bien poco dignas de crédito.. Cuanto más leo, más ignorante me vuelvo…”

 

Aporta una visión negativa y anti-moderna del libro y la biblioteca: “Es posible sostener, con alguna apariencia de acuerdo, que hoy la imprenta mata la lectura y la lectura mata el pensamiento”.

 

Propone una mejor comprensión del arte de leer “y lograr un ideal más definido del hombre de ilustración general en nuestra educación escolar”. Solución educativa por excelencia, selección criteriosa de lecturas,  ahondamiento en la incitación a pensar, a elaborar el conocimiento, desde el plano de la creación individual y colectiva…

 

 


Publicado por Desconocido @ 14:57
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