LECTURA DE “LA REPÚBLICA” DE PLATÓN.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Es un Clásico de la Literatura y de la Filosofía. “La República” (‘Politeia&rsquo
la escribe en una época de decadencia política, la muerte de Sócrates en el 299, la derrota de Atenas en la Guerra del Peloponeso y el gobierno de los Treinta Tiranos.
Luego de diversos intentos fallidos de definirla, interviene Trasímaco, precursor de la literatura política, autor de “Sobre la constitución” y “Manual de Retórica”: defiende el derecho del más fuerte contra la masa y su ley.
Expone una concepción utópica: la República como algo permanente. La Justicia como el interés del más fuerte.
Sócrates propone tratar el tema no en el marco individual, sino en el del Estado.-Ciudad, la “Polis”.
La estructura ideal del Estado Platónico está formada por la Clase Militar y de los Guardianes, y por sobre ella, los Gobernantes. Tratan el Problema Central: la Educación.
La tercera clase: los Trabajadores. La meta es conducir a los individuos , incorporándolos a un Cosmos Moral y Racional, a la vida adecuada a cada uno. Las tres clases no son castas, sino el lugar asignado a cada uno según sus aptitudes. Se corresponden con las tres partes del Alma en la Psicología Platónica:
Gobernantes / la Razón / la Sabiduría.
Guardianes / el querer apasionado / el Valor.
Trabajadores / los Apetitos / la Templanza.
La Justicia es el 4to. Valor cardinal, está en todos los órdenes. Cada uno en sus límites cumple su cometido específico: se corresponde con la Salud, como equilibrio.
l.- los que deseamos por lo que son, sin interés en los resultados,
2.- los que amamos por sí mismos y por sus resultados (salud, buen sentido), y
3.- los que son penosos pero útiles, buscamos sus ventajas (ejercicio de una profesión lucrativa).
Concepción Popular de la Justicia, es un bien penoso que merece nuestro cuidado sólo por la gloria y recompensa que produce.
Todos los que practican la misma, refuta Sócrates, no la miran como un Bien, sino como una Necesidad.. El hombre injusto es poderoso, de inocencia aparente, consigue por la fuerza lo que desea, saca ventajas de todo. Nadie ama la Virtud por sí misma.
Se enuncian las condiciones del Guardián del Estado: valiente, valor, fuerza, filosofía. Han de cultivar el celo por el bien público, la sobriedad, no han de contar con propiedades, ni goces de vida cómoda.
Su educación estará integrada por las disciplinas de la Música y de la Gimnasia. Se escogerán las Fábulas que no ofendan a la Religión estatal: que no muestren vicios, debilidades, disensiones. Los relatos deben conducirlo a la virtud y a detestar, por lo tanto, la Mentira.
“La Belleza, la Armonía, la Gracia y la medida del discurso son la expresión de la bondad del alma”.
“La falta de Gracia, de medida y de armonía es la señal de un mal espíritu y de un mal corazón”.
La Música significa lo armónico y bello. El alma, cuando es buena, da al cuerpo su propia virtud. La “Sofrósyne”: sencillez, nobleza, moderación.
Fundar un Estado en el que la Felicidad no sea patrimonio de un pequeño número de particulares, sino común a toda la sociedad.
Si le damos entera felicidad a cada uno, cada cual saldría de su condición y no habría ya sociedad. No deben entrar en el Estado ni la Pobreza ni la Riqueza. La opulencia engendra molicie y holgazanería, , la otra, bajeza y deseo de hacer mal.
Cada ciudadano debe aplicarse a una cosa, para la que ha nacido, a fin de que el Estado sea uno.
Vigilar la Educación, sostiene que es imprescindible, que se mantenga pura. Cuidar la pureza de la Música, corruptora del individuo, de la vida de relación y del Estado. Procurar en los juegos, el amor al orden.
Procuraremos así un Estado fuerte, prudente, templado y justo.
Prudencia: reside en los buenos consejos, en la ciencia que enseña a dictar medidas justas. Es la ciencia que tiene por objeto la conservación del Estado y reside en los Magistrados, que son la parte más pequeña.
El Valor está en los defensores del Estado (valor: idea de las cosas temibles).
Templanza: es un cierto orden, freno a las pasiones. Es la armonía entre las diferentes capas de la Sociedad.
Hay en el Hombre dos partes: una superior y una inferior. Cuando manda la parte superior, el hombre es dueño de sí mismo.
Si manda la inferior sobre la superior, es esclavo de sí mismo. Así, todo Estado es dueño de sí, si la parte más estimable domina a la que lo es menos.
Sólo un pequeño número de personas tienen sentimientos sencillos y moderados, fundados sobre opiniones exactas y gobernados por la razón.
El breve número de los Sabios (con un excelente natural y una excelente educación) debe gobernar a la multitud, pasional, cuyos deseos deben ser moderados por aquellos.
Prudencia y Fortaleza se encuentran en una sola parte del Estado. La Templaza está derramada por todos los miembros del Estado.
La Justicia consiste en que cada uno se dedique a su oficio, sin mezclarse en el de los demás. Asegura a cada uno la posesión de lo que le pertenece y el ejercicio libre del empleo que le conviene.
El hombre que es justo no se diferenciará en nada de un Estado Justo.
Cada orden del Estado obra según su función.
Hay en el alma principios contrarios: uno racional y uno apetitivo.
Acción justa y bella, la que crea y mantiene buen orden. Acción injusta: la que destruye ese orden.
Caracteres del Filósofo: amante de la Sabiduría, contempla la Verdad, la Verdadera Ciencia, se eleva a la esencia de las cosas, trasciende la mera inmanencia, la mera opinión, apariencia.
Pues la Ciencia brinda una visión clara del objeto: el Ser. La Opinión, es juicio por la apariencia. La Ignorancia: No Ser.
Los que contemplan la esencia inmutable de las cosas tienen conocimientos y no opiniones.
Una orientación hacia el Bien sólo puede darse cuando los filósofos asuman el poder o los gobernantes se hagan filósofos (Ver su “Carta Séptima&rdquo
.
Se evidencia que la monumental obra platónica empezó como una investigación sobre la Justicia, prosiguió como intento de estructurar el Estado, y finalmente penetró en la región pura de la Filosofía.
Enuncia la Teoría de las Ideas, el Bien como Fundamento del Ser, la Alegoría del Sol, la Teoría del Conocimiento. La verdadera Realidad y lo propiamente cognoscible se encuentran en las Ideas, en un Mundo Suprasensible, trascendente.
Libro VII. Distingue la “Episteme”, saber científico, buscado, fundamentado, Inteligencia (nóesis, saber absoluto, puramente intelectual, sin imágenes) y Entendimiento (diánoia, es un saber hipotético, procede a partir de supuestos), de la “Doxa”, opinión, confuso, contradictorio, asistemático, cosas sensibles, imágenes.
El mundo Sensible: temporal, fenoménico, contingente, imitable. El Mundo Inteligible: lo Inmutable, los modelos, lo intemporal y universal.
Se vale de Metáforas al escribir que las ‘cosas sensibles’ son ‘copias’ o ‘modelos’ de una Idea.
No explica, sino que, genial escritor, se vale de imágenes literarias. . Se ancla en el mundo de los mitos, anterior a la aparición del pensamiento racional. Configura los caracteres de la Vida Contemplativa y la Vida Activa.
Distingue entre la sabiduría Especulativa, dedicada a la contemplación de la Verdad y la acción, la práctica, interesada en la Conducta Humana.
(Léase “La Sabiduría” rev. ‘MD en español’ vol. XV-nº 3, marzo 1977. Adolfo P. Carpio: “Principios de Filosofía” ed. Glauco, vs. edic., cap. V; A. Koyré, “Introducción a la lectura de Platón” Alianza, Madrid, 1966; W. Jaeger, “Paideia”, Libro III, cap. IX).
En la Democracia (demagogia), poco estimada, los pobres toman el poder. Todo el mundo es libre; cada ciudadano dispone de sí mismo, escoge su género de vida.
Es la forma de gobierno más bella de todas. Los penados gozan de indulgencia, de trato dulce. Mezcla de cosas iguales y desiguales.
El hombre democrático es el que tiene deseos superfluos (amor al lucro), al revés del hombre oligárquico (deseos necesarios: provechosos).
En su alma hay multitud de deseos, no hay nobles costumbres ni máximas verdaderas.
Tiene juicios presuntuosos, sin templanza. Hay insolencia, anarquía, libertinaje, desvergüenza. Vive al día. Deseo extralimitado de la Libertad. Los jóvenes quieren igualarse con los viejos, los esclavos son tan libres como los que los han comprado.
La libertad excesiva produce una extrema servidumbre, advierte. A la libertad más absoluta sigue el Despotismo, la tiranía más intolerable..
Vinculada con los valores permanentes y trascendentes, la Verdad y el Bien. En definitiva la Aristocracia es el Gobierno Ideal en el concepto Platónico: el de los mejores, el de los Sabios. En que se ejerce la Justicia como Suprema Virtud.
La Democracia significa para él la libertad desenfrenada, sin respeto por las jerarquías y los valores fundamentales.
Y es también capaz de examinar a los demás sobre lo que saben o creen saber, de forma que reconozca lo que realmente saben y lo que, por el contrario, ignoran creyendo saberlo. Y esto solamente el Sabio puede hacerlo.
La Filosofía nos enseña a retirarnos más adentro, lejos del umbral de los sentidos, donde se queda el hombre ingenuo..
Viviremos en comunión con la Sabiduría, ése es el Ideal de su pensamiento sublime.
No podemos eludir el Filosofar, si no queremos perder la condición de Hombre, en el pozo inconcreto de la Ignorancia.