lunes, 05 de octubre de 2009

                         LIBRO  Y  MEDICINA. ALGUNAS CONTRIBUCIONES.-   

                                                                       

Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

 

  1. Maurice Porot: “Psicología del Tuberculoso” (ed. Española, Nova, 1946).

 

“Segunda parte. Influencia de la Tuberculosis sobre el Psiquismo. G) La búsqueda de la evasión. II) La  evasión hacia el interior. 2) La Lectura” (p. 143-144).-

 

M. Porot, psiquiatra francés, 1912-1997. Escribió también, “Beethoven y los malentendus: estudio médico.psicológico” 1986, “Las toxicomanías”, “La familia y el niño”, etc.

 

  • “La lectura puede ser también la mejor o la peor de las cosas; se lo sabe desde hace tiempo. Puede ser un medio útil de actuar sobre el psiquismo del paciente. Puede compensar el malestar y el tormento espiritual de aquellos que no pueden soportar la inactividad intelectual. Permite también evitar el deleite taciturno de unos, frenar las tendencias autísticas de otros”.

 

  • “Algunos, más numerosos de lo que se cree, aprenden a leer en el sanatorio. Descubren lo que ese ‘vicio impune’, como decía Valéry, tiene de precioso y de enriquecedor. Todo un mundo se abre ante ellos, y es necesario favorecer y orientar inteligentemente su entusiasmo de novicios”.

 

  • “Pero más numerosos son aquellos que no hacen sino aportar e hipertrofiar en su vida sanatorial la mediocridad de sus costumbres anteriores. La lectura de revistas es lo más común. La puerilidad y la estupidez de la mayoría de los hebdomadarios entristece y desarma. Su número y difusión son un índice evidente que responden a un gusto profundo, que satisfacen los deseos de la mayoría de los lectores. Sus gustos y sus deseos no son siempre dignos de recomendarse: los títulos llamativos, las fotos sugestivas, los textos que cuentan de hechos violentos o escandalosos, satisfacen un gusto que ya hemos señalado más arriba”.

 

  • “Convencen a los enfermos que sus tendencias no tienen nada de patológico, ya que todo se desarrolla en el mundo exterior como en el sanatorio: cuentos, escándalos, reivindicaciones, hipertrofia de los problemas sentimentales y sexuales, todo encuentran en sus diarios. Los ejemplos de vidas simples, honradas y tranquilas, sin interés periodístico, desaparecen del campo de su conciencia y poco a poco, se dejan deformar por la imagen de un mundo adulterado al cual les parecerá normal y necesario adaptarse cuando vuelvan a sus hogares.  Son sobre todo los jóvenes las víctimas de esta deformación insidiosa e implacable”.

 

  • ”El peligro es mayor en el sanatorio debido al aislamiento artificial que existe, lejos del mundo real; pero no existe sólo para los tuberculosos. Hemos visto más arriba la facilidad con que los enfermos se dejan llevar a lecturas de un nivel cada vez más bajo. Hay allí toda una profilaxis a realizar, que consiste en orientar al enfermo hacia lecturas que no sean ni muy estúpidas ni muy pesadas, ya que el cansancio y la fatiga intelectual aparecen rápido en estos últimos casos”.

 

  • “Hay que evitar también todo lo que pueda despertar una sensibilidad o  tormentos afectivos, que sólo buscan calma o permanecen dormidos. Lo nocivo de las lecturas eróticas o francamente pornográficas es evidente. Pero también es cierto que excelentes novelas, por las analogías que en ellas pueden encontrar los enfermos con su situación personal, por los problemas que plantean, pueden resultar malos libros”.

 

  • “También son malas esas ‘buenas lecturas’ que, además de su tontería habitual, presentan la vida bajo un aspecto artificialmente feliz y favorable, irritando al enfermo, en lucha latente o abierta contra la suerte que lo golpea, que considera injusta y cuyo sentido no llega a comprender”.

 

 

2.- Viktor  E. Frankl: “El libro como tratamiento terapéutico”. La  Biblioterapia o Terapia Bibliológica.

 

Conferencia en Viena, 1975, incluida en su obra “La Psicoterapia al alcance de todos”, cito por 4ª. ed., Herder, 1990, p. 180-190.

 

Médico Neurólogo, Psiquiatra. Austríaco, 1905-1997.

 

(Véase  G. R. Gagliardi, “Presentación de V. E. Frankl”,  blog “sarmientísimo”, 1-12-2008).

 

  • La Biblioterapia, curación (mitigación, intento, posibilidad&hellipGuiño  a través de la Lectura, ocupa un lugar importante en el  ámbito de las Neurosis. No obstante, destaca Frankl, el Libro no sustituye al Médico, ni a la Psicoterapia.

 

  • El  libro posee en su esencia  Fines Terapéuticos: en la dimensión de Lo Patológico, en las crisis de la existencia (tríada trágica existencial: el dolor, la  culpa, la muerte).

 

  • Los efectos de la Lectura Terapéutica (mitigadora, sanativa, curadora) se multiplican con la aplicación de Técnicas Grupales:  ante el desamparo y la desesperación, grupos de enfermos, reclusos, ancianos, etc., encuentran un Sentido a la Vida.

 

  • Los libros, evidentemente y no lo olvidemos, constituyen una  valiosa Fuente de Energía. Aunque ha de tenerse en cuenta que no tiene siempre consecuencias beneficiosas: atribuible ello al no entendimiento, la impreparación, las circunstancias infelices, la mala interpretación, la insuficiencia expresiva en el autor, las generalizaciones reduccionistas, o el oculto o manifiesto afán de adoctrinamiento.

 

  • Parte Frankl de la perspectiva de que la Literatura ha de ser una Medicina, ha de colaborar en la lucha contra la Enfermedad de Espíritu de nuestra época. 

 

Ha de ser una Terapia, no un síntoma de la Neurosis Colectiva, del Nihilismo y el Cinismo, del sentimiento del Vacío Existencial, de la ausencia de Sentido, de la Frustración Vital.

 

  • Estas señales referidas se relacionan con el avance de la agresividad, la toxiconomía, la criminalidad y el suicidio. Y el influjo nefasto de la Publicidad.

 

  • Destaca el uso del libro como Medio Terapéutico, en tres frentes:

 

= la  Neurosis del día Domingo: depresión ante el cese laboral.

 

= crisis de la Jubilación: derrumbamiento psicosomático ante  el Sinsentido, la Liberaciòn de la presión por falta de obligaciones laborales (distracto  ocupacional).

 

Ocurre en las personas que aparte del trabajo no han tenido nada que  plenificara su vida. Y

 

= Neurosis de Desempleo: sin trabajo, al hombre le parece la vida, inútil, vacía. Hay una necesidad económica y también espiritual.

Antes tenían con qué vivir, pero muchos no saben por qué vivir.

 

  • El libro ofrece posibilidades para no hundirse interiormente, para reflexionar independientemente, enriquecer su pensamiento, su capacidad de sentir y meditar.

 

  • Los medios de comunicación social suelen fomentar e instalar Disvalores: pasividad, sugestión, conformismo.

El libro por su parte, promueve los Valores, positivos, de la Responsabilidad, la Decisiòn, no sólo di-versión, sino la  Humanización, Información, Selección, Desarrollo, Deber Ser, entrar en sí mismo.

 

  • El libro, la lectura, significan Expansión del Yo y también, Interiorización: Liberación centrífuga, y  sobre todo centrípeta.

Procuran el desenvolvimiento contemplativo,  nos descargan de la presión del Activismo exclusivista, alienante.

 

  • La Lectura  debe promoverse,  pues Desidiotiza,  Cualifica al Hombre.

 

 

 

 

3.- John Keble: “Sobre la fuerza Medicinal de la Poesía” (‘De poeticae vi medica’, 1844) y “Lectures on Poetry”.-

 

 

Keble fue un destacado poeta, religioso, conferencista, de nacionalidad inglesa, 1792-1866.

 

  • El Arte se hermana con la Neurosis; acusa un origen emocional, des-represivo.  Adquiere significación como ‘catarsis’, como auto-expresión indirecta.  Estas ideas kebleanas  configuran  un serio antecedente del Psicoanálisis, un Teoría Proto-Freudiana.  Se advierte el influjo del poeta inglés  William Wordsworth (1770-1850: “Baladas Líricas” 1800, 1802; “El  preludio en catorce libros” 1859) y su incidencia, p. ej., en el filósofo y político británico John Stuart Mill (1806-1873, “Sobre la Libertad”, “La Naturaleza&rdquoGuiño.

 

  • Gozar de la Literatura es lograr de nuevo la catarsis de su creador: constituye una base firme de la Psicología del Lector.

 

  •  La cuestión del gusto se reduce a  la congruencia de las necesidades emotivas de uno con las del autor.

 

  • Tarea de la Crítica es reconstruir los sentimientos y el temperamento del Poeta, partiendo de las trazas que  hay en el Poema. Pues los géneros poéticos se definen por la clase de sentimientos que expresan.

 

Léase M. H. Abrams (Mayer Abrams Howard) “El espejo y la lámpara” ed. Española, edit. Nova, 1962:  crítico norteamericano, nacido en 1912, para  quien  la Literatura hasta el período romántico significa un espejo, mimesis. A partir de este  movimiento,  escritura = luz interior del alma del escritor, que se derrama sobre el mundo.

 

 

4.- Florencio Escardó, “Sydenham y Don Quijote”.

 

  • “La lectura que el ejercicio médico requiere es una lectura actual, una lectura activa, caliente y calentante: un leer casi simultáneo y convivencial con el enfermo” (en la obra cit.,  Rueda, 1958, p. 12).

 

El ilustre mendocino nació en 1904, murió en 1992. Médico Pediatra, ensayista, poeta...Autor de “Moral para médicos”, “Carta abierta a los pacientes”, “Psicología del Pediatría”, “Geografía de Buenos Aires”, etc. Humorista, fue autoridad del Hospital de Niños, de la Universidad Nacional de Buenos Aires, de la SADE, Sociedad Argentina de Escritores, entre otros hitos de su labor científica y humanista infatigable, brillante y  también polémica e innovadora.

 

  • “En el problema de la lectura el libro es casi nada y el lector es casi todo y  (...) la condición de lector es la de un estado de espíritu activo, pugnátil, de gran presión, bien lejos de esa actitud apoltronada y muelle con que se gusta imaginar al lector de novelas o al gustador de ensayos”.

 

Los textos citados pertenecen a su colectáneo tomo mencionado en el título, caps. “El enfermo y el libro” y “Lecturas para médicos”, p. 12-14 y 15-17 resp..

 

 

5.- La biblioteca y la salud según las “Charlas de Café” de Cajal.-

 

  • “Nada hay más semejante a una biblioteca que una botica. Si en las estanterías farmacéuticas se  guardan los remedios con las enfermedades del cuerpo, en los anaqueles de las buenas librerías se encierran específicos reclamados por las dolencias del ánimo”.

 

Puede leerse mi “Conjunciones  de D. F. Sarmiento y S.- R. y Cajal” en mi blog “sarmientísimo” (25-01-2009, y en blog “La palabra olvidada”, España), para más datos bio-bibliográficos.

Las “Charlas...” referidas en el título fueron publicadas por el eximio  científico navarro (1852-1934) en Madrid, en 1923; conjunto de pensamientos, anécdotas y confidencias del Premio Nobel de Fisiología 1906, asimismo escritor de “Cuentos de vacaciones”, “Recuerdos de mi vida” en 2 ts., etc.

 

  • “Por tanto, la biblioteca del escritor debe ofrecernos, en armonía con el estado de nuestros espíritu, libros fúnebres que hagan llorar, como la ‘policarpina’; libros que hagan reír y delirar, como el ‘alcohol y el haschisch’ (fase de ‘delirio hilarante&rsquoGuiño; libros sedantes, como el ‘veronal’ y el ‘bromuro de potasio’; libros analgésicos, como la ‘cocaína’ y la ‘morfina’; libros tonificantes, como los ‘preparados de hierro’, y hasta libros de pura broza, ganga y relleno, como la ‘vaselina’ o el ‘cerato simple’”.

 

Esboza una auténtica  clasificación bibliopsicológica correspondiente con los medicamentos y sustancias  respectivas a los efectos  literarios... Original estilo y sorprendente  enfoque del escritor e histólogo, anátomo-patólogo y memorialista  ejemplar...

 

  • “No sonría el lector demasiado severo o desdeñoso: tales insulsas obras nos enseñan a apreciar por contraste las producciones maestras del ingenio, con la ventaja de proporcionarnos, leídas después de cenar, y a pequeños sorbos (naturalmente), el sueño más fisiológico, profundo y reparador que se conoce”.

Acota con sonrisa el autor, fisiólogo y psicólogo del libro y la lectura,  en una nota: “En mi mesa de noche guardo siempre, como sucedánea del veronal, una colección de libros horriblemente vulgares”...

 

 


Publicado por leonino1950 @ 21:05
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