sábado, 10 de octubre de 2009

                          El “PENSAMIENTO PREFILOSÓFICO” , Egipto y Mesopotamia.

 

                                                                                                                                                                                                                                    Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Procuro comentar la lectura e interpretación del hermoso libro de  Henri  y H. A. Frankfort, John A. Wilson y Thorkild Jacobsen, “The Intellectual Adventure of Ancient Man: An Essay of Speculative Thought in the Ancient Near East”, 1946, publicado en traducción castellana difundida por Fondo de Cultura Económica, con el título de “El pensamiento prefilosófico. I. Egipto y Mesopotamia” (colección Breviarios, 1954 y post. eds.).

 

Las tres partes principales en que se divide el texto, interesante, en prosa coloquial y poética,  son: (I) Mito y realidad, por Frankfort, (II) Egipto, por Wilson y (III) Mesopotamia, por Jacobsen.

 

 

 I.- Mito y realidad.

 

Especulación es el modo de aprehensión intuitivo, casi visionario. Trasciende la experiencia pero porque la explica, unifica y ordena.

El pensamiento especulativo tiene su dominio en el hombre: su naturaleza, problemas, sus valores y su destino.

 

En el Antiguo Cercano Oriente, la especulación tenía posibilidades ilimitadas para su desarrollo sin tener las restricciones de la indagación científica de la verdad, y no había distinción entre dominio de la Naturaleza y dominio Humano.

Hombre y Naturaleza dependían de fuerzas Cósmicas. Fenómenos naturales en relación con la experiencia humana.

 

En el Mundo Antiguo el medio es como un Tú, enteramente personal. Un mundo lleno de vida, todo es una relación recíproca, emotiva, la experiencia concibe los acontecimientos como sucesos individuales. Fórmulan mitos, no analizan.

 

En el Hombre Contemporáneo el medio funciona como un Ello, algo impersonal.

 

El Mito revela una verdad metafísica (significativa, pero no verificable). Es una forma poética que trasciende la poesía, al proclamar una verdad. Es una  clase de razonamiento que va más allá de la Razón. Es una  manera de acción, comportamiento ritual.

 

El Pensamiento Moderno distingue entre Subjetivo y lo Objetivo: pensamiento Científico.

El pensamiento Primitivo  concbía al Hombre no separado de los Fenómenos. No había  distinción entre conocimiento subjetivo y objetivo, ni entre Realidad y Apariencia. No separaba lo Vivo de lo Muerto. Enlazaba el  Símbolo y la Cosa simbolizada. No hacía distinción entre Acto y representación ritual o simbólica. Se reconocía a lo Imaginario con  Existencia Real. La Muerte  no era un acontecimiento, sino una Realidad sustancial..

 

La causalidad no la reconocian como una operación impersonal y sujeta a las leyes. Cuando buscaban una Causa no se preguntaban “cómo”, sino “¿quién?”. Adjudicaban un carácter individual al suceso. La muerte: manifestación de una Voluntad. La Muerte, el acto de una voluntad hostil (espíritus malignos).

 

Los Dioses personificaban las fuerzas naturales, satisfacían  su necesidad de encontrar causas que le explicaran el mundo de los Fenómenos.

No tenían  el concepto de Espacio, sino que se referían a experiencias concretas: lugares familiares, hostiles, etc.

 

El Tiempo, cualitativo y concreto (no cuantitativo y abstracto). Tiempo biológico, según las etapas de la vida humana.

 

La Naturaleza, concebida dramáticamente: como conflicto, el hombre dependiendo de las vicisitudes del tiempo, los cambios naturales. La vida misma dependiendo de su integración armoniosa con la naturaleza.

 

 

II.-  Egipto.-

 

Un país seco y un paisaje uniforme. Riqueza en el Valle del Nilo.  Comunidades agrícolas habitaban  (el 99,5%) en  superficie del 3,5%, el resto (96,5%) era terreno inhóspito.

 

Se constituyó en una civilización refinada, que acepta otras filosofías, y se caracteriza por su Universalismo y Sincretismo. Una Mentalidad semiurbana y refinada, creían a los extraños como rústicos.

 

El Sol y su curso eran fuente de vida, también el río. Dos caracteres principales: el renacimiento diario del Sol y el renacimiento anual del Nilo.

 

Personificaron casi todas las cosas, sólo algunas adquirían la categoría de Dios o Semidiós, entre éstas, con las que mantenía una relación personal.

 

Un agudo sentido del equilibrio, la simetría y la geometría. Arte que se ilumina en la proporción y la armonía. .

Gran desarrollo de la Cosmología: importancia del Sol, el Cielo, la Luna, las Estrellas.

 

Y de la Cosmogonía. Los textos representan al Dios separando al cielo de la tierra o dando nacimiento al aire y la humedad.

Los egipcios formularon un Cosmos según sus propias observaciones y experiencias: un cosmos con un espacio finito y una periodicidad.

Vincularon la Creación con los procesos del Pensamiento y el Lenguaje y no como simple actividad física.

 

La Teología Menfita es del año 700 a.C.: resume en un sistema filosófico toda la teoría de la Naturaleza del Universo. Es una explicación de la Creación: el pensamiento vino al corazón de un dios y la pronunciación de su mandato hizo que este pensamiento se transformara en realidad (como la doctrina del Logos en el Antiguo Testamento).

Hablan de Invención para la concepción de una idea en la mente y de producción: creación de algo por la palabra.  Tum surge de Num, las aguas primordiales, y engendra su Enéada de dioses. 

Pensamiento y palabra (atributos del Poder)  eran atributos ancestrales, deidades de la Literatura Primitiva.

 

El Poder Creador reside en el Corazón (concibe el Pensamiento) y en la Lengua (crea el Pensamiento como realidad fenoménica).

 

Para los antiguos egipcios no había diferencia entre Hombre, Dios y Elementos del Universo.  Éstos eran substanciales: principio de la substitución, intercambio o libre representación.

 

La imagen del dios era el Dios para todo propósito operante, eran substitutos.  Los delegados actuaban por el Rey. Sintetizaban elementos divergentes. Eran Monofisitas: muchos dioses y hombres, pero todos de igual naturaleza.

Dioses bastante humanos.

El Rey era dominador y educador, yuxtaposición equilibrada de bondad y terror (como el Nilo). Aplicaban Lo Humano a Lo No-Humano.

 

Cultural y geográficamente distinguimos el Alto Egipto (desierto, África, Valle del Nilo) y Bajo Egipto (Mediterráneo, Asia, Delta).

 

El Rey, Faraón constituía una mezcla de amor y temor, pastor, solitario, intocable, protector, castigador, mago. El Rey era el punto de contacto entre hombres y dioses. Impartía una justicia Superior a la Ley. El Visir se ajustaba a la Ley.

 Ése constituía su Cosmos, seguro y satisfactorio.

 

El Reino Antiguo estuvo   caracterizado por la Vida y la Acción. La Teología Menfita (papiro quirúrgico, calendario), por los triunfos materiales, los ascensos burocráticos. Divinidad del Faraón. Pirámides y Tumbas como símbolos del poderío mundano.

 

Luego, una progresiva descentralización, anarquía, caen los antiguos Valores de propiedad y posición. Pesimismo y hedonismo reinan. Desesperación, cinismo. Meta final: la vida eterna. Individualismo, democratización. El Reino Medio. La Justicia implica comportamiento virtuoso con el prójimo.

 

Entre el siglo XVIII y XVI a. C.: individualismo egoísmo de los príncipes locales. Invaden los hicsos. Período intermedio, necesidad de protegerse contra el peligro común. Luego los hititas.

 

En el Impero se procura fortalecer la unidad, justificar la Religión: Templos de honor de dioses que ayudaban a la victoria en luchas contra los extranjeros.  Prevalecen los intereses del grupo.  No hay expresión individual. Se cree fatalistamente en una fuerza exterior determinante, en el papel del Destino, en los Poseídos, en la Promesa de una Vida Futura. Predomina la Obediencia al pasado, la mansedumbre, los ritos y oráculos.

 

 

III) Mesopotamia.-

 

El Cosmos era concebido como un Estado.  Predominio de la regularidad cósmica, el elemento fuerza y violencia: Tigris y Éufrates, caprichosos.

Cosmos como integridad de voluntades individuales, un Estado.  Se siente la Impotencia ante la acción de fuerzas gigantescas. El Cosmos es el Estado, implica voluntades conjugadas, como relaciones sociales entre los fenómenos naturales. La Realidad objetiva como organización social: conocer los fenómenos naturales era conocer el Yo peculiar,  como el de los hombres.

 

Todo el mundo existente: hombres, fenómenos naturales, objetos, nociones de justicia, círculo, eran concebidos como entes, miembros de un Estado. Tenían voluntad, carácter y poder.

 

Elemento fundamental era la Autoridad, el Poder. La sociedad humana como parte de la Sociedad Universal. Anu es el principio y origen de toda autoridad.

Prototipo de todos los gobernantes.  Enlil, dios de la tempestad, de la fuerza, el poder de la tierra: Fertilidad. Poder del agua: Creación. La tierra, pasiva, el agua, móvil.

 

El Estado modernamente significa soberanía interna e independencia respecto de todo control exterior, protege a sus integrantes y fomenta su bienestar.

 

El Estado Mesopotámico es el Estado de los dioses, el universo. El hombre, servidor de los dioses.

Ciudad-estado: organización privada, propiedad de un Dios. Es el templo del dios tutelar. Era como un feudo medieval. El órgano dirigente del Estado cósmico era la asamblea de los dioses. Fines económicos. El Estado Nacional: función política.

 

Virtud principal, la Obediencia. Sometimiento a la familia, al rey, los dioses, el Estado. Dioses personales: El hombre fue creado para ser esclavo de los dioses. En su literatura se representa la Rebelión contra la Muerte: “Epopeya de Gilgamesh”.; el Sufrimiento del justo: “Ludlul bel nemeqi”;  el “Diálogo del Pesimismo”, del primer milenio a. C., niega la vida virtuosa, brinda escepticismo y duda a sus lectores.


Publicado por leonino1950 @ 21:54
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