PLATÓN Y LA MEDICINA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Filósofo, pensador cuya lectura seduce e ilumina, supremo prosador-poeta, de soberana influencia en la Literatura y el Pensamiento universales, de todas las épocas.
.
Investigó el problema de lo que es Justo, la esencia y función de la Justicia y desembocó en la Teoría de las Partes del Alma.
Analizó, inclusive, las Formas de Gobierno, partiendo de las Funciones Morales del Alma.
El magnífico ideal griego de la “Ραιδεια” comprendía a la “Música” (educación artística-espiritual, ‘sofrosine’ o temperancia) y la “Gimnasia” (educación del cuerpo, la salud y el ánimo del guerrero, del ciudadano).
Según el pensador, músico y escritor ginebrino Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), “La República” es “el más hermoso estudio sobre educación que jamás se hubiese escrito”.
Para Platón, según destacamos en nuestro artículo “Jaspers, la Enfermedad y los Médicos” (blog “sarmientísimo”, 8-10-2009), el alto desarrollo de Tribunales y de Hospitales es síntoma de Decadencia de la Civilización.
El aristócrata Platón eleva al máximo rango a la Música, que dicta las normas superiores de la Conducta Humana y por lo tanto no necesita de la Legislación.
Deduce que la Judicatura y la Medicina deben funcionar para los Enfermos, los débiles de espíritu y de físico.
Destaquemos que en la época de Platón se registró un gran desarrollo de la Dietética, el cuidado del Cuerpo Sano. (Véase Michel Foucault, “Historia de la sexualidad”, especialmente los tomos II y III: “El uso de los placeres” y “La inquietud de sí” 1984, sobre la moral ascética que profesó la humanidad Antigu).
También se afirmaba la creencia y la práctica de una Educación rigurosa para brindar una Salud Perfecta, equilibrada.
Pero en nuestra época, la Moderna y Contemporánea, el ámbito médico se estrecha, y es enfocada como una “Profesión”, una específica ocupación y estudio de los hombres para los hombres.
Por influencia de la Filosofía Jónica (siglo VI a. C, representada por Heráclito, Tales, Anaximandro y Anaxímenes, escuela que florece en la colonia griega de Jonia, en la costa mediterránea de la actual Turquía) se ve a la Realidad como “φύσις” (Physis), como Naturaleza.
Como reflejo de esta concepción Naturalista la Medicina se convierte en un Arte consciente y metódico.
En el principio la Medicina tenía basamento en la Magia y la Brujería, luego se transforma en Ciencia, en Pensamiento Racional, pues busca consecuentemente las Causas de los Fenómenos Naturales.
Alcmeón de Crotona (siglo VI a. C.) es el primero que abandona la mentalidad mágica sobre la Enfermedad.
Solón (638-558 a. C.), poeta y Legislador había señalado que las crisis políticas son perturbaciones de Salud en la vida de la colectividad Humana.
Concibe la Primera Constitución escrita, adjudica el gobierno de la Ciudad a los poseedores de la tierra: timocracia u oligarquía.
Entonces la Salud funciona como una “isomoira”, una proporción entre los elementos fundamentales del Organismo (físico, político).
La Salud implica entonces, Normalidad, Armonía, “crásis”.
El ideal Helénico de la Cultura Humana era evidentemente el Ideal del Hombre Sano.
Platón, asienta este juicio en su “República” cap. III:
“...no fue por ignorancia ni por falta de experiencia el haber transmitido Esculapio a sus discípulos este método de tratar las enfermedades /el Régimen y la Gimnasia/, sino porque no sabía que en todo estado bien ordenado cada cual tiene una ocupación que es preciso que desempeñe; y que nadie debe pasar la vida como enfermo, haciéndose cuidar como tal”.
(Véase Adriana Silvia Cascón, “Medicina: Epistêmê y Techné”, 2005, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional del Comahue, especialmente cap. 5).
Hipócrates (460-377 a. C.) , de la Escuela de Cos, elabora, desde su escrito “Sobre los vientos, las aguas y las regiones” y sus célebres sentencias, “Aforismos”, el concepto de Enfermedad, en relación con la Naturaleza.
La observación y descripción del físico humano. Es considerado el Padre de la Medicina Occidental.
Todos sus preceptos de Dieta e Higiene (se ilustraba a los ‘legos’ por medio de “conferencias&rdquo
, persistieron como básicos en el Medioevo y el Renacimiento.
El llamado “Juramento Hipocrático” (Hórkos) obliga a los que ejercen la actividad médica, a guardar solemnemente el secreto de la Doctrina, que se transmitía de padres a hijos.
Doctrinas médicas con base filosófica, pues eran Médicos-Filósofos.
(Léase Juan C. Alby: “La concepción antropológica de la Medicina hipocrática”, en “Enfoques”, XVI, 1, otoño 2004, p. 5-29; “Historia de la Medicina” de José Babini; “La medicina en el tiempo”, Alejandro Miroli, El Ateneo, 1978; “Qué es la Medicina” Egidio Mazzei, Columba, div. eds. .).
Establece allí una distinción entre dos tipos conceptuales de Médicos: “el de los esclavos”: es superficial, corre, rápido y rutinario; y el médico “de los hombres libres”: más sereno, racional, que instruye al paciente.
En este último tipo teórico estampa el ideal de la Terapéutica Científica, es decir la Medicina como Paideia, según la analiza magistralmente, , el mismo Jaeger.
, el Médico se hace ambulante, visita ciudades extranjeras. Contiene abundantes historias clínicas, explica casos en diversas ciudades del Norte de Grecia, en las Islas, etc..
La Medicina es considerada como “techné”, como “teoría”: se construye con los datos de la “experiencia concreta”, los datos empíricos. Y crea el concepto de “eidos”, de “clases de individuos”.
El pensador ateniense asimila la Imagen del Filósofo a la del Médico. Por cuanto aquél aspira al Conocimiento de la Naturaleza del Alma, así como el galeno procura el Conocimiento de la Naturaleza del Cuerpo.