ODYLO COSTA (f.), DEL CIELO Y DE LA TIERRA.
Por Guillermo R. Gagliardi.
- Oídlo, brasileño, 1914-1979. Poeta, Diplomático, Periodista, Académico de Letras.
Sus obras: “Ángeles en Tierra”, “La Vida de Nuestra Señora”, “Boca de la noche”, “Noticias de Amor”, “Tiempo de Lisboa”...
- Descubrimos con goce la vertiente Terrenal y una corriente, de oro, Espiritual en su verso.
- Conjuga lo Cotidiano y Natural con Lo Trascendente y Divino.
- Juega con la inmanencia , con la Vida...y también con la Trascendencia.
- El Cielo y la Tierra son evocados, presentizados nítidamente en su Poesía honda, sentida, bien escrita.
- Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz me sugieren su bendita presencia en la escritura odyliana.
- La pureza, la playa, los hijos, el hijo muerto, el padre con su ausencia física y la concreta presencia del Alma.
- El ave y el pez, la mujer y la boca amada y amante...
- El cielo, sugestión, luminosidad, estrellas, ausencia...
- Siempre el Ángel, a pesar de la crueldad de nuestros tiempos, aparece en una esquina.
- Visión optimista, metafísica, rima y métrica regular, enjoyan su arte Poética.
- Bíblica su expresión, a menudo romántico su significado.
- Su verso transcurre, medido, desde la Esperanza, la Fe y la Piedad,
“como en agua tranquila el claro río
refleja el cielo”.
- La luz, el mirar joven , contrasta con el ojo viejo, sereno y confiado.
- Un mundo el suyo que no naufraga.
- Orbe odyliano de Salvación pleno, y de Luz y voces filiales:
“el vuelo.. hacia la flor”.
- Rinde culto a la múltiple Bondad.
- Aire de cristiana sencillez.
- El sosiego, su sosiego, reina en la noche.
“abejas mansas dentro de mí había”.
- Ascetismo y Amor, primeros.
- Su vida, humanamente acompañada:
“el grande sueño puro que soñamos”.
“todo mi mester de poeta
es de amor...”.
- Según Jorge Amado, “Poesía límpida y limpia; agua y pan” (1972).
- Para Joao Guimaraes Rosa: “Tú eres uno de los seis mejores, mayores poetas nuestros”.
- La nostalgia de sus casas. Coloran su arte
“Esta paz de todos los hombres, estas voces de niños...”.
- Adora, religioso y preciso y conmovido a
“la tarde tan pura”,
a
“la tierra tan simple”
y a
“la vida tan quieta, con su canto blanco, celestial
parece guardar una alegría agradecida
para la muerte que un día ha de llegar”.
- En su obra yacen, también brillan
“una calle del sol siempre bañada”
y
“un Ser de clavos traspasado”.
- Se define, se retrata, Cristiano, en la infancia decisiva:
“Me agarro
al padrenuestro que escuché de niño”.
“Tornar luz de vida,
las sombras de muerte”...
- Así desarrolla Oídlo, delicado y robusto, Sol y Fuego, sugerencia y velo, su valiosa obra literaria, vital, memorable y cordial:
“Modesto como quien sirve la mesa
leve como quien habla con niña
natural como los animales en la floresta
tenaz como quien quiebra piedra al sol”.