D’ANNUNZIO: ENFERMEDAD Y LITERATURA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Estoy leyendo a Furio Lilli, filósofo y ensayista, en su “Gabriele D’Annunzio” (ed. castellana, La Mandrágora, 1954), especialmente para el tema del título, p. 87-93.
Ante ellas, el poeta itálico toma en general dos actitudes:
1) en la línea conceptual estoica y cristiana,
2) otra, en la teorética, característica del Romanticismo.
A través de las Enfermedades, el Hombre se afina, se espiritualiza, se perfecciona. “Debilitando y alterando el estado físico, ponen a prueba y convocan las energías psíquicas”, que siempre terminan por triunfar.
El Espíritu de tal modo se sobrepone a la Materia, y la guía acostumbrándola al Sufrimiento y al Dolor, a su resignación o superación.
Sucede en los seres fuertes que aceptan la Enfermedad como un Hecho Humano “o como necesidad al servicio de un fin o de un bien mayor”...
Adquiere en este caso una característica de Sublimación, se proyecta para transformarse en Fuerza Superior.
Menciona Lulli a Friedrich Schlegel (1772-1829), crítico y pensador alemán estudioso de la Poesía Griega y autor de una “Historia de la Literatura Antigua y Moderna”, y uno de los Fundadores del Romanticismo (1798), para quien la Patología indica una “desarmonía por la cual todo deviene y es”.
Por su parte, el autor dramático de “La figlia di Jorio” y los “Laudi del cielo, del mare, della terra e degli eroi” (1903-1912), encuentra en el Sufrimiento, “la más eficaz energía estimuladora” que, transformada, “engendra y conserva el porvenir”.
Por ello entiende el estado de Convalecencia, “después de haber tocado la orilla de la muerte”, un verdadero “Estado de Gracia”, “una auténtica fuente de felicidad”, una sensación “sublimada e inefable entre el Ser y el No Ser”...
Lo explica el poeta:
“La convalecencia es una purificación y un renacimiento”.
Constituye el placer de volver a la Vida, de revivir. Evoca un estado Adánico, “la más dulce sensación de reencontrarse nuevo y virgen como en la alborada del mundo, antes del pecado”.
Novalis esbozó una “Poetik des Übels”, una magia y espiritualidad elevadas, relacionándola con la enfermedad, como una “Síntesis superior”, un “nuevo y original método terapéutico para la elevación del Espíritu”.
Suprema posibilidad de perfeccionamiento del Hombre, de elevación y mejora del género humano a través del Dolor...
(Pueden leerse mi “’Fedra’ de D’Annunzio”, en mi blog “sarmientisimo” 22-1-2009, sobre todo
el primer capítulo: ‘El Arte de D’A.’ y la Bibliografía citada; también mi “La mística de Novalis y Sarmiento”, ídem, 11-8-2008).