domingo, 08 de noviembre de 2009

                          “ALAIN”  en  sus  “CHARLAS  SOBRE  EDUCACIÓN”.-

 

                                                                                    Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

  • Émile-Auguste Chartier, tal su verdadero nombre,  brilló como pensador, periodista, escritor y profesor francés, 1868-1951.

 

Dejó escritos miles de artículos periodísticos, misceláneas, charlas, . estudios sobre Mitología, Religión, Política, Economía, Pedagogía, Arte y Estética. Sobre Stendhal, Comte, Platón, Spinoza, Balzac, Stendhal, Valery, etc.

 

Humanista y humanísimo. Siempre trasuntando un espíritu libérrimo, crítico, agudo, original, diferente a las ideas tradicionalmente aceptadas en gran cantidad de asuntos.

 

  • Leemos hoy “Charlas sobre Educación” (1932), 87 encantadores capítulos sobre la instrucción y formación de los infantes.

 

Fruto de su propia experiencia, observadora, perspicaz, sobre la vida en las aulas francesas. Salpicadas de humor, de juicios pungentes sobre la orientación de los estudios primarios, la conducta de maestros e inspectores y sobre el uso de las diversas materias de estudio, su didáctica y su psicología.

 

1.      Pedagogo desprejuiciador, para quien Educación implica sobre todo AutoGobierno., una actitud de autovoluntad.

 

2.      Lo que instruye es el Esfuerzo, el desarrollo fundamental de la Voluntad.

El hombre sólo cuenta por lo que obtiene de sí mismo siguiendo un Método severo. Y aquellos que  lo rechazan no valdrán nunca nada.

 

3. La mayor Instrucción consiste en Leer.. “Poesía y Geometría”, eso basta: es su lema de raíz napoleónica: “Geometría y Latín”.

 

“El hombre que no ha sido disciplinado en estas materias no es un hombre completo”.

 

      “Leer es el verdadero culto”.

 

Quizás implica cierta incomprensión inicial, pero debe generar Devoción.

Ha de empezarse por lo grande, lo armónico y hermoso:

“Sembrad granos auténticos, y no arena”.

      Sólo nos educamos por Admiración, por veneración.

 

Hay que leer y leer. El orden humano se muestra en las reglas, incluso en las ortográficas. No hay mejor disciplina”.

 

“Si el maestro está en silencio y los niños leen, es que todo va bien”.

            “Saber leer es todo lo que hay que saber”.

     

         La Lectura es la evidente condición de toda Cultura.

        Considera que las “lecciones magistrales” son tiempo perdido.

  La perfección de leer consiste en leer con la mirada, prestar atención al Sentido.

 

4.  Entretener no es Instruir.. Quiere establecer un abismo entre el    Juego    y el Estudio.

 

5. Educarse es un esfuerzo serio de verticalización, de ascenso voluntarioso , de ambición y de disciplina.

 

“Saber, y no hacer uso de lo que se sabe, es peor que ignorar”.

 

6.      La vida del niño contiene abundante curiosidad y fuerza, el maestro ha de capitalizar, por supuesto, esa gran espontaneidad infantil.

 

7.      Aprender un Idioma a través de la lectura de grandes, ricos y concisos escritores y pensadores, y no por medio de conversaciones sosas.

 

Traducción y Redacción  los considera ejercicios irreemplazables.

La Inteligencia no se despertará en aquel que no sabe más que una Lengua.

 

“No hay nada que pueda reemplazar al Latín”.

 

Miguel de Unamuno (1864-1936)  en su escrito “La enseñanza del Latín en España”, por su parte anota que durante largo tiempo el Latín fue sinónimo de Instrucción. Negar la necesidad del Latín es desconocer una Lengua Universal, vehículo de cultura en Roma y Medioevo.

No conoce ni su propia lengua quien sólo ella conoce. Su estudio debe ayudar al mejor entendimiento de nuestra Lengua; es una gimnasia del espíritu.

Se debe enseñar la conciencia científica del Idioma, el proceso formativo de los vocablos, las alteraciones de su significado, hacer conocer, en definitiva, en vivo, el proceso formativo del idioma. (Unamuno, “Obras Completas”, tomo 3, p. 306-329)

 

“Saber latín”, sinónimo de “ser astuto e inteligente”.

Paul Valery (1871-1945)  en su “Balance de la inteligencia” (1935) estima que “Creeré en la enseñanza de las lenguas antiguas cuando vea en un tren a un viajero, entre mil, sacar de su bolsillo un pequeño Tucídides o un hermoso Virgilio, y absorberse en él, mientras su pies patean periódicos y novelas más o menos policíacas”.

El poeta de “El cementerio marino” estima que dicho aprendizaje no debiera ser de carácter obligatorio ni masivo, sino selecto: “preparar tan solo a unos pocos alumnos para conocerlas sólidamente...” (en su “Variedad II”, Losada, 1956).

 

Debemos preparar a nuestros alumnos para que comprendan la  esencial “continuidad de la Cultura Clásica”. Así lo sostiene, v.gr. el filólogo, helenista, español, Manuel Fernández-Galiano: “Tales estudios, proyectados hacia el mundo de hoy, son fundamentales para una formación humanística del hombre...Debemos conocer la Antigüedad, no para ser más sabios sino para ser mejores...” (cfr. “Continuidad de la cultura clásica”, editorial de ‘La Nación’ 15-10-1978; Henri Bergson: “Discurso sobre el buen sentido y los estudios clásicos” 1895; nuestros Juan María Gutiérrez, Miguel Cané y Leonardo Castellani, el primero,  en su “Enseñanza del Latín”, incl. en su “Orígenes y desarrollo de la enseñanza pública superior” 1868, el otro en su conferencia “La enseñanza clásica”, el último, con su “El plan Mantovani, La Defensa del Latín” 1937, en su ‘La reforma de la Enseñanza”, ed. Vórtice, 1993; J. Frédéric Finó: “Defensa del Latín”, en Boletín de la Academia Argentina de Letras, t. VI, nº 21-22, 1938, p. 83-93; F. Secadas: “El contenido formativo del Latín”, en ‘Revista de Educación’, Madrid, nº 68 y 70).

 

 

También “Alain” se extiende en que “Ante todo griego”: “ésta es la respuesta que yo doy siempre que me piden consejo sobre la preparación intelectual, cualquiera sea su objeto”.

“Pero hay que volver a empezar siempre. No tires nunca tu gramática griega”.

 

(Ver también  Ireneo F. Cruz (1903-1954), prof. argentino, en su “El Griego y las Humanidades” 1940; Eduardo Gudiño Kieffer, “Motivo de orgullo para argentinos” rev. ‘La Nación’ 26-8-1990, sobre Saúl A. Tovar, intelectual misionero, argentino, y su “Biografía de la Lengua Griega&rdquoGuiño.-

 

8.      El maestro ha de escuchar y vigilar más que hablar. Todo en un clima de Taller, escribiendo, leyendo, dibujando, calculando, copiando, recitando. Un Aula activa y bullente.

 

Es necesario hacer, resolver, copiar, practicar, rehacer...: en ello consiste la paciencia de taller y su resultado es el Aprendizaje.

 

“Concibo la clase de primaria como un lugar en el que el maestro no trabaja casi y el niño trabaja mucho”.

 

9.      En su ideario de Libertad Pedagógica Escuela es diferente a    universidad, Maestro no es un Conferenciante y el Alumno no oficia de  oyente pasivo.

 

La Clase  es diferente a un acto de Elocuencia, donde el alumno permanece mirando, escuchando, con los brazos cruzados.

 

10.  La Cultura no se transmite ni se resume. Su concepto es distinto:

 

“Ser culto”= “ir a las fuentes y beber en el hueco de las manos”.”No acudir al agua usada”

 

11.  Se aprende a conocer al hombre, esforzándose en leer personalmente  a Shakespeare o a Balzac,, no en resúmenes de psicología, manuales ni diccionarios..

 

Siempre elegir con criterios de Gusto y de Belleza.

“Siempre, por tanto, hay que volver a los grandes textos”.

 

Los resúmenes y las notas son hojarasca que no reemplaza al texto original.

 

12.  En Humanidades como en Ciencias, no aturdirse con las Novedades, que desde ya, no “forman”, no  construyen una Cultura:

 

“La cultura general rechaza las primicias y las novedades”.

 

13.  “...desde el momento en que  empezamos a avanzar a través del desierto del estudio, pronto conquistamos una fuerza que nos pone muy por encima de toda gloria, y en la que consiste la auténtica gloria”.

 

14.  “...el principio de la Virtud consiste en aceptarse como uno es, y esforzarse en perseverar en su propio ser”.

 

Nos insta a buscarnos y encontrarnos, a través de la Lectura, del Estudio, de la Cultura.

 

El hombre, nos enseña Alain, ha de ser enérgicamente él mismo.

Y debe evitar a toda costa el mal camino de querer ser como los demás..

 

Más aún, expresa que hay que pensarse universalmente como único e inimitable.

 

15.  “La experiencia no es cosa pequeña; graduar la experiencia es todo el arte de instruir”:  Ese es el enunciado de su Didáctica.

 

16.  En cuanto a Moral Cívica estima que ningún fanatismo es bueno para la Infancia.

 

Han de evitarse los Programas ambiciosos que intentan, según el color político del poder gobernante, hacerle tragar al niño, imponerle, lo que un adulto no ha entendido o no ha asimilado.

 

17.  Concluye el insigne escritor y maestro, que no hay pensamiento más que en el hombre Libre.

El Poder odia al Pensamiento Libre, la crítica, el disentimiento.

 

      El Jefe unifica para evitar, matar, el pensar que disiente.

 

No hay Educación Verdadera fuera del reconocimiento del Otro: Es la preciosa moneda de la Libertad...

 

 


Publicado por leonino1950 @ 20:59
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