PRINCIPIOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE.-
Para Enfermería. Ier. Apunte.-
Por Guillermo R. Gagliardi.-
(I). En este primer apunte, sigo a Boris Klaindorf Shainblatt, en su estudio, preciso, meritorio, “El sistema de principios de la enseñanza, dialéctica de la instrucción y la educación”, publicado en la ‘Revista Educación Médica y Salud’, vol. 26, nº 2, 1991, p. 251-262. Con referencia a la Educación en el Trabajo, para los Profesionales de la Salud.
Este concepto posee carácter dialéctico, se refiere a la relación entre los dos componentes: alumno-profesor.
La Didáctica comprende una Guía para la acción educativa.
Se determinan de tal manera Contenidos, Métodos y Formas de Organización de la Enseñanza.
Comprende reglas, son orientación prácticas, operativas.
Concreta la Planificación y la secuencia lógica de las clases.
La Didáctica está incluida epistemológicamente dentro de la Pedagogía. Ésta se ocupa de la asimilación de experiencias, conocimientos, habilidades y hábitos acumulados por la Humanidad, por la Sociedad local, por la familia, etc.
educación (lo moral, la conducta, lo cualitativo).
(II). Me guío a continuación por el estudio “Orientación bio-social de la Educación y la Salud en la Sociedad” de Saúl Franco Agudelo, ‘Revista Educación Médica y Salud’, vol. 24, nº 2, 1990, p. 103-114.
Obedece, por supuesto, a una Orientación Biológica: reduce el potencial de participación en la determinación del nivel mencionado precedentemente.
También para comprender, enfrentar e interpretar los procesos de Vida / Muerte, Salud /Enfermedad, dentro del Proceso Vital Humano.
Supera el Saber Formal y asimismo el espacio académico científico.
Se coloca en un espacio más real: la Educación en Sociedad, que comprende las problemáticas de los Medios de Comunicación, las escalas valorativas, la confrontación clasista, la experiencia cotidiana.
Es un Proceso que posee diferentes niveles, y que no es un acontecimiento exclusivamente individual.
La problemática Salud / Enfermedad implica y requiere una triple y especial Orientación: Bio-Natural, Psíquica y Social.
Desde esta perspectivaglobal, sus métodos y categorizaciones bio-sociales, debe encararse el esfuerzo humano de acción y conocimiento, comprensión, ideación y enfrentamiento de la problemática que nos ocupa.
No olvidemos que tiene una estructura y una dinámica social, además de la biológico-médica.
Luego generó reducciones, exclusiones y desvíos.
Se ha registrado evidentemente una “Medicalización” de la Conciencia Sanitaria (no sólo biológica) de la Sociedad. Ello concedió gran visibilidad a ciertos problemas.
Ocultó otros, ciertas instancias y niveles que no pertenecen a la “racionalidad bio-natural”: la génesis social de muchas cuestiones sanitarias, la naturaleza y dinámica sociales del Proceso Vital Humano, , el enriquecimiento metodológico, la modificación de prioridades investigativas, la noción de Salud como Derecho y Deber Ciudadanos, la Ética Social, el protagonismo de la Comunidad, la acción de organizaciones populares, sindicales y profesionales, la necesidad de de-codificar el lenguaje científico a problemas cotidianos, la democratización de los medios informáticos.
La promoción, necesidad y resultados del trabajo interdisciplinario, la visión sincrética de las cuestiones sanitarias, los cambios metodológicos: lente unificador de métodos de análisis, pruebas y técnicas pedagógicas.
También se ha ampliado el espacio hospitalario a otros ámbitos: trabajo, familia, etc..
Se tiende a no centrar las prácticas en la atención individual y a la observación de grupos y de circunstancias, edades, clases sociales, geografías, etc.
Ocurre una atención mayor a la creatividad de las nuevas prácticas, no sólo médicas, sino de promoción social, enfrentamiento de la muerte, defensa de los hábitos de salud, de la ética de la vida.
(Véase “Enseñanza de las Ciencias de la Salud en América Latina”, ed. de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, 1990), cap. “Enseñanza de la Enfermería”, p. 89 y ss.).
Ha de romperse lo restrictivamente “académico”, inculcando hábitos sociales, penetrando el lenguaje, las ideaciones y luchas cotidianas.
(III). M. Zborowski: “Cultural components in responses to pain” (en “Patients, Physicians and Illness”, E. G. Yaco ed., Illinois, 1958, p. 256-268).
S. Leddy y J. Mae Pepper: “Determinantes múltiples del Bienestar-Factores exógenos: Cultura” (en su “Bases conceptuales de la Enfermería Profesional”, OPS, 1989, p. 193-195).
M. Leininger: “The Culture concept and its relevante to Nursing” 1967, J. Nurse d.-
R.E.Spector: “Cultural diversity in health and Illness” (N. York, Appleton, 1979).
Tiene interdependencia importante, fundamentadora, con la calidad y tipo de educación, y con la orientación de la misma y de la salud en la sociedad.
(Ver A. Mejía, “Educación Continua”, en Rev. ‘Educ. Médica y Salud’, vol. 20, nº 1, 1986, p. 43-69. También S. Franco, estudio citado . Axel Kroeger-R. Luna, compil, “La educación para la salud”, OPS, México, 1987: cap. “Atención primaria de salud” , p. 147-184. “Manual para Promotores de Salud” CETA, Perú, 4ª. ed., 1981. “Aprendiendo a promover la salud” por D. Werner y B. Boxer, México, 1984, Centro de Estudios Educativos).