EL DIÁLOGO DE LAS CULTURAS de “SUR”, 1977.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Fue organizado en la histórica casa de Victoria Ocampo (1891-1979), en noviembre de 1977, luego publicadas sus sesiones en la Revista “Sur” nº 342, 1978.
Algunas conclusiones:
La Dialéctica Cultural posee un paralelo con la Amorosa: ver lo mismo en lo otro, y esto en lo mismo.
Lo que interesa no es llegar a fórmulas universales, totalitarias, en cuanto a cultura, sino a una tolerancia en que se respeten los diferentes estilos, las distintas conclusiones de cada cultura.
La Paz no puede obtenerse sino sobre la base de una acción cultural que respete y reconozca lo diferente.
Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los pueblos del Tercer Mundo, sintieron y exigieron la necesidad del Diálogo Cultural, cuestionamiento del universalismo de la Civilización Occidental.
Surgió una toma de conciencia política. Los valores ocultos se des-cubren, resurge lo arcaico.
La Civilización Negra, por su parte, es de índole oral, diseminada, fragmentaria, tribus e idiomas diferentes, les falta un proyecto civilizatorio y su concientización.
Civilización comprende obras, instituciones por los cuales expresamos nuestra personalidad, categorías mentales que nos permiten concebir el mundo.
Falta de diálogo entre élites y pueblos (analfabetos, indígenas): África, Perú, Ecuador, Centroamérica.
La Civilización establece normas para que la vida en sociedad sea más fácil (escuelas, policía, oficinas de salud, acueductos, etc.).
Cultura auténtica: significado y valor para una comunidad.
Cultura inauténtica: impuesta desde el exterior, poder de los medios masivos de comunicación.
Contracultura: nuevas normas de vida y pensamiento. Rebelión juvenil, los jóvenes se entregan al nihilismo, rechazan la herencia cultural, droga, terrorismo.
Sólo el respeto, la atención vigilante y afectuosa, puede garantizar condiciones indispensables para un Diálogo de las Culturas (apertura y tolerancia recíprocas, participación en los intercambios).
El desarrollo de la gran Industria trae Contaminación de los ríos, aire y agua.
Están amenazados la cultura, la civilización y la condición humana. Inmensa descomposición en los países del “Mundo Libre”.
Perspectivas horribles de destrucción de toda Filosofía Humanística.
Destrucción ecológica. El Planeta está por convertirse en un mundo inhabitable para nuestra especie.
Los recursos naturales están en vías de agotarse.
Deshechos industriales cargados de efectos tóxicos.
El hombre está, hoy, rodeado por la Muerte y por la Nada, que él mismo crea.
Unidad (universalidad de la cultura),
Libertad (pluralismos, diversidad regional) y
Caridad (tolerancia, caridad en las relaciones)….